jueves, 8 de abril de 2021

La sombra de Krishnamurti

Por Walter J Velásquez         

Nota: Para mayor comprensión se recomienda leer: Qué hacer cuando tu maestro te decepciona.

La Sociedad Teosófica y el inicio de la Nueva Era

En 1875, cuando se fundó la Sociedad Teosófica, se daría inicio oficial al movimiento que se conocería después como la Nueva Era. La Sociedad Teosófica introdujo el concepto de los Mahatmas, que más tarde se conocerían como los maestros ascendidos. Helena Blavatsky, su fundadora, afirmaba estar en contacto telepático con una serie de maestros conocidos como  El Morya, Saint Germain y Koot Hoomi. Maestros que supuestamente, desde la clandestinidad, hacían esfuerzos para traer una era de paz e iluminación a la Tierra.

La Sociedad Teosófica atrajo a personas sumamente intelectuales y adineradas de su época. Tenían ritos e iniciaciones copiados de la masonería. Ellos fueron los pioneros en hablar en Occidente de conceptos como los chakras, el aura, el cuerpo astral, las canalizaciones, los maestros de luz, etc. Todo ese material serviría para alimentar el movimiento Nueva Era.

Antes de la Nueva Era las personas religiosas se veían a sí mismos como simples pecadores, separados de Dios. Pero este movimiento introdujo la idea de que dentro de cada uno habitaba una chispa divina, y que todos teníamos el potencial de unirnos con Dios. Este fue un notable avance con respecto a la antigua tradición cristiana. La Nueva Era sería el puente que permitiría abrir la puerta a las enseñanzas de la no dualidad. Paradójicamente, el primer maestro de la no dualidad conocido en occidente sería un miembro prominente de la Sociedad Teosófica, el cual se rebelaría en contra de su propia organización.

Después de la muerte de Blavatsky, Annie Besant seria nombrada presidenta de la Sociedad Teosófica. Ella contaba con la asesoría de Charles Leadbeater. Anteriormente este teósofo había sido expulsado de la organización acusado de perversiones sexuales con adolescentes. Pero Annie Besant creía en él firmemente y luchó para que fuera restituido a la organización.

 

La segunda venida de Cristo

Leadbeater decía ser clarividente y afirmaba que la segunda venida del Cristo estaba cerca. Era enfatico en advertir que Maitreya, el señor del mundo, regresaría para adoctrinar a la humanidad a través de un vehículo humano. Después de haber descartado varios candidatos, Leadbeater decidió que un joven hindú llamado Krishnamurti era el elegido. Así que junto con la señora Besant lo presentaron a la Sociedad Teosófica como el nuevo Mesías.

Krishnamurti pasó de ser un niño pobre y lleno de piojos, a viajar en primera clase rumbo a Londres para ser educado en las maneras inglesas. Habiendo vivido su infancia en la pobreza, ahora Krishnamurti recibía los cuidados y atenciones dignos de un rey. Todo ello en preparación para la fecha donde estaba indicado que empezaría su misión publica como vehículo de Maitreya. Esto hizo que miles de personas muy ricas fueran atraídas hacia la Teosofía como moscas hacia la miel. Se creó un círculo espiritual de individuos supuestamente avanzados que tenían el privilegio de estar cerca de Krishnamurti.

Durante el proceso de preparación para convertirse en Instructor Mundial, Krishnamurti tuvo una serie de experiencias que le permitieron ver la vida de otra manera. Poco a poco se fue alejando de los conceptos propios de la Teosofía para desarrollar un nuevo tipo de enseñanza que rompería con todo el mito que habían creado a su alrededor.

Al fin la fecha llegó. El 2 de agosto de 1929, en Ommen, se anunciaría la llegada del Instructor Mundial a través de Krishnamurti. Para esa fecha estaban reunidos los miembros más ricos y prominentes de la Orden de la Estrella (una rama de la Teosofía creada para preparar el advenimiento del mesías). Frente a la multitud, Krishnamurti leyó sin titubear el discurso que había preparado:

“Esta mañana vamos a hablar de la disolución de la Orden de la Estrella. (…) Sostengo que la Verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ese es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede organizarse; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente a seguir un sendero particular.

(…) Yo no quiero pertenecer a ninguna organización de tipo espiritual; por favor, comprendan esto. (…) De nuevo sostengo que ninguna organización puede conducir al hombre a la espiritualidad.

(…) no quiero seguidores, y lo digo en serio. En el momento en que siguen a alguien, dejan de seguir a la Verdad.”

(Ver el discurso completo aquí)

Los asistentes quedaron con la boca abierta. Este discurso creó una fractura que haría que la Sociedad Teosófica se dividiera debilitándose notablemente. Muchos se alejaron de Krishnamurti y algunos otros decidieron seguirlo. En adelante Krishnamurti empezaría a dar charlas por el mundo con una claridad penetrante, siendo siempre consistente en su punto de vista acerca de la futilidad de las organizaciones espirituales.

A pesar de no querer formar una estructura de tipo espiritual, con el tiempo Krishnamurti se dio cuenta de la necesidad de tener una organización que permitiera el manejo de sus charlas, así como su transcripción y la publicación de los libros. En vida, J. Krishnamurti crearía La Fundación Krishnamurti de América, La Fundación Krishnamurti de India, La Fundación Krishnamurti de Latinoamérica y la Krishnamurti Foundation Trust. Estas fundaciones serían las responsables de preservar y difundir las enseñanzas, encargándose con celo de verificar y validar las traducciones de los libros y la forma de difundirlas.

 

Viviendo bajo la sombra de J. Krishnamurti

Al principio, tal vez influido por la cultura hindú en la cual creció, Krishnamurti exaltaba el celibato. Nunca se le conoció novia o esposa, llegando a dar la imagen de un hombre entregado por entero a su misión. Sin embargo, en 1991, Radha Rajagopal Sloss publicaría el libro: “Viviendo bajo la sombra de J. Krishnamurti”. Allí relata que fue testigo ocular de la relación sexual y sentimental que hubo entre Krishnamurti y su madre Radha Sloss, durante veinticinco años. Después de que acabara el romance, se iniciaron batallas legales por dinero y propiedades entre  la Fundación Krishnamurti y el esposo de su ex amante: Rajagopal. Este último se había dedicado a atender las necesidades de Krishnamurti durante más de cuarenta años, supervisando directamente la edición y publicación de su trabajo.

En una entrevista en la revista Tricycle, le preguntaron a Radha Rajagopal Sloss acerca de cuál cree que fue la razón de que Krishnamurti creara el mito del celibato. Ella responde: 

“Solo puedo especular, porque esto nunca se discutió. Puede que me equivoque, pero muchos de sus seguidores eran hombres y mujeres adineradas, pero en su mayoría mujeres, con fuertes lazos emocionales hacia él. Y podían tolerar el hecho de que él nunca devolvería su apego mientras se entendiera que no estaba devolviendo el de nadie. Sin duda, Krishnamurti fue capaz de darse cuenta de esa situación. Si lo estaba o no, no lo sé. Era ambivalente sobre muchas cosas.

Durante años había hablado de que el amor real no era posesivo ni apego a ningún individuo, que la mejor forma de ser era no necesitar a un ser humano o una familia en particular, que uno amaba en general, por así decirlo. Entonces, en algún momento, habría sido una contradicción admitir que, de hecho, había estado enamorado de una persona durante muchos años.”

La autora también revela en su libro que después de disolver la Orden de la Estrella, Krishnamurti se rodearía nuevamente una elite espiritual compuesta por personas adineradas que gustaban de estar al lado suyo. A pesar de que no se quería crear una nueva organización dogmática, es indudable que muchos de sus seguidores se volvieron dogmáticos con sus enseñanzas. Aunque renegaban de toda forma de religión, muchos se convirtieron en una especie de Krishnamurtianos: personas que no aceptaban la posibilidad de que la verdad pudiera llegar a ser expresada por alguien diferente a su maestro. Aunque Krishnamurti nunca permitió que se le llamara maestro, gurú, iluminado ni nada por el estilo; lo cierto es que mucha gente empezó a tratarlo como tal.

Acerca de este círculo de seguidores que estarían con Krishnamurti en adelante, y de los gustos de este por las ropas costosas y los automóviles de lujo, Radha Rajagopal Sloss expresó: 

“Eso es parte de la historia. Cuando Krishna estaba en su mejor momento, en mi opinión, no quería seguidores. Advirtió a la gente: “No sigan a una autoridad. No me sigan." 

(…) Bueno, eso fue cuando él era muy joven. Sabes que creció en la India, donde había sabios maravillosos que vivían vidas muy sencillas y no necesitaban ropa elegante, tarifas aéreas de primera clase, coches y todo eso. En algún momento, Krishna quiso eso. No estaba dispuesto a renunciar a eso. Por lo tanto, no podía rechazar a los seguidores. (…) Tenía que tener gente con mucho dinero para apoyarlo, sus viajes, su séquito, sus escuelas. Y esa gente necesitaba creer profundamente en su imagen.”

 

Si esto fuera cierto…

Las enseñanzas de Krishnamurti han resonado en mi corazón durante años como una puerta que conduce a la verdad. Sus palabras no son la verdad –ninguna palabra lo es- pero sí son indicadores que pueden permitir al estudiante sincero encontrar la verdad por sí mismo.

Partiendo de esto puedo decir que admiro a Krishnamurti por haber renunciado a todas las riquezas y el poder que le habría significado ser nombrado como el supuesto vehículo del instructor del mundo. También creo que esta fue una jugada que le salió muy mal a Leadbeater y a la señora Besant. Lo paradójico es que finalmente Krishnamurti se terminó convirtiendo en un verdadero instructor mundial. Pero no en el sentido que los teósofos querían. Krishnamurti fue un instructor incomodo que les dijo en la cara todo lo que ellos no querían escuchar.

Es posible que debido a la experiencia con la Sociedad Teosófica Krishnamurti se hubiera adaptado a ciertas comodidades a las que no quería renunciar. El hecho de que esto fuera cierto ¿Descalifica a Krishnamurti y a sus enseñanzas? Honestamente creo que no. El dinero, y las comodidades que se derivan de él no son por sí mismos perjudiciales. El problema es cuando el dinero se obtiene, o se utiliza dañando a otros. El dinero y las comodidades le fueron ofrecidas a Krishnamurti de manera libre y voluntaria. Él siempre fue sincero con sus estudiantes y nunca aceptó el papel de maestro o gurú. Aun así ellos quisieron apoyarlo y él aceptó su apoyo.  No creo que esto haya comprometido nunca el contenido de sus enseñanzas.

En cuanto al celibato, pienso que es realmente absurdo querer ir en contra de nuestros instintos naturales. El celibato ha sido un medio utilizado por las religiones y los gobiernos para controlar a las personas. Cuando alguien controla tu sexualidad te controla por completo. Así que el hecho de que Krishnamurti haya tenido una vida sexual no le quita en nada el valor de su mensaje. Allí lo realmente oscuro es que todo esto haya sucedido a la sombra de sus estudiantes.

Al principio de su enseñanza Krishnamurti exaltó el celibato pero con los años cambió de opinión. Si la relación sexual y sentimental de Krishnamurti fuera cierta, la vería inicialmente como la expresión natural de sus necesidades humanas. Sin embargo al haberla ocultado se refleja un alto grado de hipocresía. Puede ser que él había creado una imagen que no quería romper.

Una de las peores cosas que podemos hacer es crear una imagen de nosotros mismos. Cualquier tipo de imagen que proyectemos al mundo –ya sea de santos o demonios- se convierte en una máscara que obstruye la expresión de nuestro Ser. Lo ideal es fluir naturalmente de momento a momento sin respuestas o libretos preconcebidos.

Por otro lado, el hecho de no reconocer la posibilidad de que las enseñanzas de algún otro maestro, diferente a él, pudieran conducir a las personas a encontrar la verdad me parece egocéntrico. Personalmente siento que la Consciencia Cósmica se puede expresar en cualquier momento a través de cualquier persona, sin ninguna condición previa.

Finalmente quiero decir que el hecho de que tenga un par de observaciones a cerca de la vida de Krishnamurti no deslegitima, para mí, su legado. Creo que todos los seres que despiertan a la Consciencia Cósmica son, han sido, y seguirán siendo humanos. Y como humanos es posible caer en la inconsciencia en algún momento. Todos, sin excepción, tenemos un punto ciego que no somos capaces de ver. Así como los médicos también se enferman, los maestros espirituales tienen también momentos de inconsciencia.

Para mí, un mensaje es válido si me permite crecer, despertar y me ayuda a expandir la Consciencia. Si el mensajero se equivoca, no importa. Comprendo que la Consciencia Cósmica es pura y perfecta, pero los vehículos a través de los cuales se expresa están sujetos al error, a la enfermedad y a la muerte.

Estoy realmente agradecido por haber conocido las enseñanzas de Jiddu Krishnamurti. Estas marcaron un punto de quiebre en mi vida. Llegaron en un momento muy difícil, justo para ayudarme a liberarme del yugo del dogma y la creencia. Las enseñanzas de Krishnamurti me permitieron encontrar un gran sentido de libertad al ver la vida sin estar necesariamente atado a las ideas preconcebidas que nublan la visión y no dejan ver con claridad.

Ver: Osho: del caos a la Consciencia

Qué hacer cuando tu maestro te decepciona

Por Walter J. Velásquez

 

Los maestros espirituales alternativos

En la Tierra hay miles de millones de buscadores de la verdad. Algunos de ellos se han salido del molde de las regiones tradicionales. Se han ido, tal vez cansados de la hipocresía de muchos líderes religiosos que predican moralidad, pero en sus vidas privadas tienen comportamientos contrarios a sus propias enseñanzas. Un ejemplo de esto son los escándalos sexuales que han sacudido al mundo y en los que se han visto involucrados sacerdotes católicos, pastores cristianos, monjes budistas y  brahmanes de la antigua tradición india.

Muchos buscadores, al separase de las grandes religiones, han salido en busca de una espiritualidad que les de la respuesta que su iglesia no les ha podido dar. Es así como han terminado estudiando las enseñanzas de otro tipo de maestros a los que llamo alternativos. Me estoy refiriendo a aquellos que se oponen a crear una religión organizada en torno suyo y a establecer dogmas de fe. Un dogma es una creencia que debe ser aceptada ciegamente, sin que haya ninguna evidencia que permita verificar su realidad.

Entre los que llamo maestros alternativos existen muchos seres, pero quiero nombrar únicamente a aquellos cuya obra he conocido aunque sea parcialmente: J. Krishnamurti, Osho, Eckhart Tolle, Gangagi, Raphael, Francis Lucille, Adyashanti, Alan Watts, Jeff Foster, Anthony de Mello y Sergi Torres. Ellos no forman parte de ninguna organización que los aglutine. Lo único que tienen en común es su énfasis en lo que en inglés se conoce como Awareness, y que ha sido traducido al español como el Darse Cuenta o simplemente la Consciencia del momento presente.

Como puedes ver, entre los maestros alternativos no he nombrado a nadie perteneciente al movimiento de la Nueva Era. La razón de esto es que la Nueva Era es un paso intermedio entre las religiones tradicionales y la no dualidad. Yo mismo estuve en la Nueva Era por años y entiendo que comparada con las antiguas religiones, es un paso muy importante hacía el despertar. Sin embargo, no es el final del camino.

Dentro de algunos círculos se les conoce a estos maestros como neo-advaita debido a que hablan desde la no dualidad. Esta es una tendencia que afirma que nuestra naturaleza esencial es el Universo. No dualidad significa que no hay separación entre el hombre y Dios, o entre Dios y el Cosmos. En la no dualidad no hay necesidad de dogmas, rituales o iniciaciones. Lo único que se requiere es despertar a nuestra verdadera naturaleza. Una características de los maestros neo-advaita es que no pertenecen a ningún linaje oficial, ni están interesados en recibir discípulos de una manera formal.

Pero… ¿Qué pasa si te enteras que alguno de estos maestros ha tenido comportamientos contrarios a sus propias enseñanzas? ¿Cómo manejar el shock emocional que eso provoca? Esto fue lo que ocurrió con muchos estudiantes de Osho después de ver el documental de Netflix Wild Wild Country. Así que en esta serie de artículos exploraremos las vidas de algunos de estos maestros, poniendo sus enseñanzas en el contexto de los escándalos que los han rodeado.

 

El papel del maestro espiritual

Todos los maestros espirituales, al estar y moverse en este mundo, están sujetos a las limitaciones propias de la dualidad. Cuando hablo de dualidad, me refiero a la creencia de que estamos separados del todo, o a la idea de que Dios es un ente externo al Universo. La dualidad implica desconectarse del Aquí y Ahora, por lo tanto, conduce a estados de inconsciencia total o temporal.

Cuando una persona despierta entra en el estado de no-dualidad, lo cual quiere decir que deja de verse a sí mismo como un “yo” separado y se da cuenta de que su verdadera naturaleza es el Todo. Debido a su Compasión, algunos maestros despiertos adaptan su mensaje para que pueda ser comprendido por las personas que siguen atrapadas en la dualidad. Por ejemplo, cuando Buda realizó su iluminación se dio cuenta de que el “yo” era una ilusión creada por la mente. Sin embargo, para que la gente lo entendiera, seguía hablando en términos de “yo” y “tú”.  

El papel esencial del maestro espiritual es ser un facilitador para que sus estudiantes puedan realizar la verdad por ellos mismos. Un verdadero maestro no debería hacer que sus estudiantes generen dependencia hacía él. Más bien busca darles las herramientas para que estos puedan llegar a ser interdependientes.

La interdependencia implica realizar la verdad y poder seguir interactuando con el maestro y alimentándose de su sabiduría sin desarrollar una fe ciega. Para esto es necesario poner en práctica las enseñanzas y evidenciar si realmente funcionan. Es decir, que se permite dar cabida a la duda. Si un maestro no permite la duda, es posible que lo único que esté buscando son ovejas obedientes para su rebaño.

 

Cuando los estudiantes destruyen al maestro

El maestro espiritual sincero te quiere libre. Él no busca que seas un esclavo de sus enseñanzas sino que despiertes por ti mismo a la realidad. Sin embargo, todo maestro, estando en un cuerpo humano puede tener momentos en los cuales se des-identifica de la Consciencia y actúa desde el “yo”. Es por ello que los estudiantes deben estar alerta, para reconoces esos impasses. Un estudiante que desarrolla idolatría por su maestro no podrá reconocer esos puntos muertos.  

Krishnamurti decía que los discípulos destruyen a sus maestros y esto es muy cierto. Los seguidores se quieren sentir importantes, y para ello ponen a su maestro en un pedestal. El razonamiento es muy sencillo: si él maestro es importante eso los hace importantes a ellos. A continuación empiezan a darle un trato preferencial, digno de una persona “especial”. Si el maestro se llega a creer que él realmente es “especial”, puede empezar a identificarse con el “yo”, confundiéndolo con la Consciencia Cósmica.

Pero esto no debería resultar un problema para un estudiante serio. En primer lugar, si el estudiante está arraigado en su Consciencia, simplemente dejará de lado aquello que no le aporte nada, y tomará las enseñanzas de su maestro que le resulten nutritivas. A esto se llama discernimiento.

 

Tenemos el maestro que necesitamos

Cuando el buscador espiritual ha alcanzado cierta madurez comprende que lo que realmente importa es la Consciencia Cósmica. Su maestro simplemente es un vehículo para que dicha Consciencia se exprese, y el vehículo se puede equivocar. La perfección humana es un mito. Lo único perfecto es la Consciencia no dual.

El estudiante sincero nunca se sentirá defraudado cuando vea a su maestro equivocarse porque entiende perfectamente el absurdo de esperar encontrar la perfección humana en alguien. Ningún maestro te puede defraudar, porque el sentimiento de decepción se produce cuando tus expectativas no se cumplen. Y ningún maestro es responsable por las expectativas que pongas en él.

En un nivel más profundo, todo maestro es perfecto. Me refiero al hecho de que toda persona atrae a su vida los padres, hermanos, experiencias y maestros que necesita para aprender las lecciones que requiere su evolución. Por ejemplo, si alguien está bajo el control de un líder religioso manipulador y abusivo, esa experiencia extrema puede ayudarle a desarrollar la capacidad de ponerle fin a ese tipo de situaciones. Si aprende la lección, estará listo para seguir avanzando. Pero si no aprende nada, el Universo le repetirá la lección una y otra vez en la forma de maestros, jefes o parejas manipuladoras.

Años atrás tuve una líder espiritual muy controladora. Ella nos decía qué comer, qué libros leer o cuántos rituales hacer diariamente. Ese control muchas veces no era directo. A veces solamente buscaba la manera de hacernos sentir mal por no hacer las cosas que ella quería. Ocurrió algo que me permitió ver su gran ambición de control y me enfrenté a su autoridad. Al principio sentí miedo, y perdí muchos amigos por haber tomado esa decisión. Después de abandonar ese movimiento religioso me sentí empoderado y a partir de allí nunca más me sometí a la autoridad de alguien que quisiera manipularme. En ese momento veía esta persona como una falsa maestra. Pero ahora le agradezco inmensamente porque era justamente la maestra que yo necesitaba para aprender un par de lecciones y convertirme en alguien con mayor madurez espiritual.

Es probable que cualquiera de nosotros haya tenido maestros espirituales o parejas que han ejercido algún tipo de control, maltrato o manipulación en nuestras vidas. En vez de entrar a juzgar a esa persona, mi invitación  es mirar dentro de nosotros mismos para buscar qué hay en nuestro interior que hace que atraigamos este tipo de personas. Si queremos ver cambios afuera, primero hay que realizarlos dentro.

 

 Ver: La sombra de Krishnamurti


jueves, 12 de noviembre de 2020

El bypass espiritual

Por Walter J Velásquez



En 1980 John Welwoood creó el término en inglés spiritual bypass, el cuál definió como una "tendencia a usar ideas y prácticas espirituales para eludir o evitar enfrentar problemas emocionales no resueltos, heridas psicológicas y tareas de desarrollo inconclusas". 

John Welwoood, quien era psicoterapeuta budista, se refería con esto a la propensión de muchas personas espirituales a evitar entrar en contacto con las emociones que les resultan desagradables. Veamos algunos ejemplos: una persona siente ansiedad y empieza a rezar; otra está deprimida y recita un mantra; otro siente mucha ira y empieza a hacer afirmaciones de paz. Todas estas prácticas tienen una cosa en común: evadir el contacto con la emoción.

El pensamiento dualístico juzga y divide las emociones entre “buenas” y “malas”. Esta es la raíz del conflicto interno, porque cuando una persona etiqueta una determinada emoción como “maligna”, ya nunca va a querer entrar en contacto con ella. Pero las emociones no son buenas ni malas, son energía en movimiento.

Cuando rechazamos una emoción, está responde buscando llamar nuestra atención. Imagina que una emoción es como un niño, que al ser rechazado o ignorado por su madre, empieza a dañar objetos de la casa con tal de llamar la atención. Del mismo modo, cuando la ansiedad produce un ataque de pánico -por ejemplo- lo que está buscando es llamar la atención del individuo. Normalmente las personas evaden el llamado de sus emociones rechazadas, mediante la adicción a sustancias psicoactivas u otras adicciones como al sexo, al trabajo, a relaciones toxicas, etc.

En este sentido, el psicólogo estadounidense  John Welwoood creó el término bypass espiritual al observar que algunas personas, al recurrir a la espiritualidad para evitar emociones o desafíos difíciles o dolorosos, tendían a suprimir aspectos de su identidad y necesidades, estancando su desarrollo emocional.

Siendo budista, John Welwoood conoció los preceptos de Siddhartha Gautama, en los cuales enseñó a observar las emociones de manera ecuánime. Actualmente dentro de la psicología existen corrientes como la Terapia Gestalt que habla de entrar en contacto con las emociones, o el Mindfulness que enseña a observarlas sin emitir ningún juicio y en una actitud de apertura y aceptación.

Volviendo a la comparación de la emoción con un niño pequeño que busca llamar la atención, este “niño rebelde” o emoción desbocada puede sanarse a través de la aceptación y el amor incondicional. De esta manera la energía que antes estaba en un estado de rebelión contra el individuo, procede a la integración, generando bienestar emocional y un sentido de estar completo.

viernes, 30 de octubre de 2020

¿Por qué el día de Halloween se asocia con figuras demoniacas?

Por Walter J Velásquez

Al parecer, los orígenes de Halloween se remontan a un ritual celta denominado Samhain que duraba tres días y comenzaba el 31 de octubre y era un tributo al "Rey de los muertos". En el siglo VIII, el papa Gregorio III instituyó el "Día de todos los santos" el 1 de noviembre. El nombre Halloween proviene de la frase inglesa "All Hallows' Eve", lo que se traduciría como víspera de todos los santos.

 

Con el tiempo la celebración fue cambiando su sentido original. Los irlandeses la llevaron a Estados Unidos. Allí se adicionaron espantapájaros y calabazas a las decoraciones. Actualmente Halloween es el día festivo no religioso más grande de Estados Unidos desde donde se ha exportado a casi todo el mundo.

 

Pero… ¿Qué hace que en esta fecha las personas elijan disfrazarse de brujas, demonios y toda clase de seres siniestros? Pues bien, antes de dar la explicación hablemos un poco del inconsciente.

 

El inconsciente, como su nombre lo indica, es la parte de nuestra mente de la cual no somos conscientes. Allí se encuentran todos los pensamientos, emociones, sentimientos o recuerdos que hemos decidido enterrar o reprimir. La represión se da, ya sea porque no queremos experimentar esos pensamientos o emociones porque nos resultan muy desagradables; o porque no son socialmente aceptables.

 

Hablemos por ejemplo del miedo. Este es un sentimiento natural que nos ayuda a alejarnos del peligro: el miedo hace que huyamos de un animal venenoso o nos alejemos de un precipicio. Pero desde pequeños nos dicen que el miedo es malo, que “debemos” ser valientes. Entonces empezamos a reprimir este sentimiento el cual se oculta en el inconsciente.

 

Pero la historia no termina allí, cada vez que rechazamos el miedo, estamos alimentándolo en el inconsciente. Tarde o temprano este regresa a nosotros en forma de ansiedad o ataques de pánico. Por decirlo de alguna manera, una energía que en esencia era protectora, se ha rebelado contra nosotros gracias a que la hemos rechazado, negado, atacado y reprimido durante tanto tiempo.

 

Así que las figuras siniestras de Halloween personifican todos los “monstruos” que tenemos enterrados en nuestro inconsciente. Estos disfraces tenebrosos son representaciones simbólicas de toda la ira, lujuria, venganza y miedo que hemos reprimido a lo largo de nuestra vida.

 

Entonces la fiesta de Halloween es una purga psicológica. Es un momento catártico en el cual muchas personas hacen frente a sus peores pesadillas convirtiéndose en ellas a través de un disfraz. Es una forma de sacar en una sola noche todo aquello que la humanidad ha reprimido en su inconsciente colectivo durante miles de años.

 

La asociación e Halloween con los demonios, corresponde a la necesidad de hacer consciente lo inconsciente. Los demonios son representaciones de nuestras emociones reprimidas. Por ejemplo, el diablo es representado con cola y cuernos porque se asocia a la cabra, un animal que a su vez es asociado con la sexualidad. Así que una persona que se disfraza de diablo el día de Halloween, está representando en su disfraz toda su sexualidad reprimida por la cultura y la religión.

 

Entendiendo a Halloween podemos dejar de “satanizarlo”, y en vez de eso comprender la importancia de la Consciencia. Ser Conscientes implica permitirnos observar todos los pensamientos y sentir todas las emociones sin emitir ningún juicio. Cuando hacemos esto, los “monstruos” que están atrapados en nuestro inconsciente emergen a la superficie para ser redimidos. Entonces esa energía se transforma y abandona su forma monstruosa para regresar a su estado original de pureza integrándose a nosotros. Sólo cuando integramos esa energía volvemos a ser completos, totales e íntegros.

viernes, 10 de julio de 2020

¿Cuál es la diferencia entre Consciencia y conciencia?

Por nadie


Consciencia y conciencia

Consciencia y conciencia son cosas diferentes que suelen confundirse. La consciencia (con “s” antes de “c”) es la capacidad que tiene el ser humano de percibir la realidad y reconocerse en ella. Es por medio de la consciencia que se perciben los estímulos externos como los sonidos, formas, olores; y los procesos internos como los pensamientos o sentimientos. Cuando la palabra Consciencia se escribe con “C” mayúscula se refiere a la Consciencia cósmica. Este término implica que el Universo tiene la capacidad de reconocerse a sí mismo.

Por otro lado, la palabra conciencia (sin “s” antes de “c” y en minúscula), se refiere al conocimiento moral de lo que está bien y lo que está mal. El bien y el mal son conceptos subjetivos que dependen de cada individuo.

La conciencia se encuentra en el campo de la moral y es una facultad de la mente. En cambio la Consciencia es la capacidad de percibir la realidad trascendiendo el campo de la mente. La conciencia juzga lo que observa y lo ubica dentro de las categorías de “bueno” y “malo”; en cambio la Consciencia percibe sin juzgar.


Las etapas de la Consciencia

En el Universo, la Consciencia está en un proceso constante de expansión. En la Tierra, los únicos seres capaces de Ser Conscientes son los humanos, ya que poseen estructuras cerebrales más complejas que las demás especies. Para entender el proceso de desarrollo de la Consciencia en la Tierra, se puede dividir en tres etapas: Inconsciencia, Preconsciencia y Consciencia.

En la etapa de inconsciencia se encuentran aquellas personas egocéntricas que sólo piensan por su propio bienestar. Ellos no están interesados en solucionar el cambio climático ni se preocupan por el sufrimiento de los demás. Algunas veces son personas impulsivas y carentes de empatía, los cuales consideran que la violencia es la forma legítima de solucionar las diferencias. Aquí se encuentran las personas con pensamientos radicales y marcada agresividad.

En esa misma etapa, pero en un nivel más alto, se ubican las personas religiosas que defienden la moral y constantemente señalan lo que para ellos es el “bien” y el “mal”. Aunque quieren hacer el bien, discriminan a aquellos que piensan diferente o cuyos comportamientos no estén dentro de sus estándares morales. Estos individuos ven el mundo en blanco y negro, es decir que para ellos las personas solamente pueden ser “buenas” o “malas”, desconociendo cualquier matiz entre estos dos extremos. Cuando realizan obras de caridad,  lo hacen para calmar sus sentimientos de culpa o asegurar algún tipo de salvación en un cielo espiritual.

En la etapa de preconsciencia las personas se empiezan a interesar por mejorar su autoestima, son más empáticos con el sufrimiento de los demás, se preocupan por el cuidado del medio ambiente y buscan alternativas para mejorar las cosas.

Estas personas tienen una visión sistémica y global del mundo. Están en proceso de pasar de la culpa a la responsabilidad. Aquí se ubican las tradiciones místicas de las grandes religiones, muchos de los movimientos de la Nueva Era y el movimiento del potencial humano de la psicología. Aquellos que están en esta etapa ya no se preocupan tanto por juzgar a los demás sino por mirar dentro de ellos mismos y buscar el cambio.

Finalmente, en la etapa de la Consciencia se ubican aquellos que han despertado a la realidad. Allí están los budas, los iluminados y aquellos que perciben el sentimiento oceánico. En este nivel las fronteras entre el yo y el mundo se diluyen. El individuo se da cuenta de que todo es Uno y la división es un sinsentido.

Advertencia

El conocimiento de las tres etapas no obedece a un interés por catalogar o juzgar a las personas entre los “inferiores” y los “superiores”. Lo más maravilloso de todo esto es que todos los seres humanos son ya la totalidad de la Consciencia. Nadie es mejor ni peor que nadie, la Consciencia es una sola y dentro de ella no existen grados.

Lo que quiere mostrar este esquema de las etapas es el nivel de identificación de los diferentes individuos, ya sea con el ego o con la Consciencia. Pero esto no quiere decir que aquel que esté profundamente identificado con el ego sea “menos” que un buda. Ambos son expresiones de la misma Consciencia y todos los seres tienen el mismo potencial de despertar.

A medida que se avanza en la comprensión de la Consciencia, se va perdiendo el hábito de juzgar a otros. Más bien se empieza a mirar a las personas desde otra perspectiva: como budas en potencia. Entonces el mundo ya no se divide entre los “buenos” y los “malos” sino entre los budas que todavía están dormidos y aquellos que ya despertaron o están en proceso de hacerlo.

El Universo todo lo hace perfecto, el hecho de que haya muchos budas dormidos es parte del proceso, es una etapa necesaria. Por ello en vez de juzgarlos, más bien podemos enfocar esa energía en ser más Conscientes cada día, ya que al despertar, arrastramos a la Consciencia a todos los que vienen detrás de nosotros.

Estatua de Buda dormido

 

 

 

 


jueves, 9 de julio de 2020

Todo es Consciencia

Representación artística del bosón de Higgs
(Crédito imagen shutterstock.com)
Por nadie

Dividir el Universo entre lo espiritual y lo material es la raíz del conflicto entre la ciencia y la espiritualidad. Un científico que se asombra ante la magnificencia de una galaxia o la perfección de una célula está viviendo una experiencia tan espiritual como la del monje budista que contempla su respiración o la de una madre que abraza a su hijo.

El Universo, que a los ojos humanos parece tan sólido, está constituido por unidades más pequeñas llamadas moléculas. Las moléculas a su vez están formadas por átomos y estos están compuestos por protones, electrones y neutrones. Pero aquí no termina la historia, los protones y neutrones a su vez están constituidos por partículas más pequeñas.

Aunque se denominan “partículas subatómicas”, los científicos saben que en realidad no son partículas. De hecho, dependiendo del observador pueden comportarse como ondas o partículas. Una partícula es una manifestación de un campo más amplio presente en todo el Universo. Por ejemplo un electrón es una manifestación del campo electrónico y un bosón de Higgs es una excitación del campo de Higgs.

Las partículas se generan por excitaciones locales de un campo. Esto nos permite entender que las llamadas partículas no son materia. La paradoja es que el Universo, que parece sólido, a nivel subatómico no es materia sino energía. Si equiparamos la palabra energía con espiritualidad, llegamos a la conclusión de que todo, absolutamente todo en el Universo es espiritual.

Esos impulsos de energía e información, que se mueven en el vacío de todos los estados posibles de información y energía son la Consciencia pura. Todo lo que se forma a partir de allí son manifestaciones de la Consciencia. Entonces ¿Cómo podríamos separar el espíritu de la materia?

Nisargadatta Maharaj, un vendedor de cigarrillos de Bombay que obtuvo el despertar hace muchos años lo expresó de esta manera:

“Cuando ves el mundo, ves a Dios. No hay que ver a Dios aparte del mundo. Más allá del mundo ver a Dios es ser Dios”.

Para Nisargadatta, no tenía ningún sentido separar al mundo de la Consciencia. Él la llamaba “Dios”, únicamente para que su audiencia de esa época pudiera comprenderlo.

miércoles, 8 de julio de 2020

Aforismos de la Consciencia I

Por nadie

Más allá del karma, ¿Por qué le pasan cosas “malas” a la gente “buena”?, traumas y ego.

 

La ilusión del trauma

No eres la mente, tampoco los pensamientos y sentimientos que surgen de esta. Los pensamientos y sentimientos están en ti, pero tú no estás en ellos. Lo que eres, la Consciencia Cósmica, es anterior incluso a la existencia de este Planeta.

A los humanos les gusta identificarse con algo: una nacionalidad, un partido político, una religión o un equipo de fútbol. Esto hace que la mente pueda desarrollar un sentido de identidad -más o menos estable- llamado ego.

Para darle identidad al ego, a la mente le encanta crear historias basadas en las experiencias del pasado. Esas historias permiten a la mente justificar los comportamientos o adicciones del ego, escudándose en los traumas.

Los traumas son experiencias dolorosas vividas por el ser humano, a los cuales la mente les ha aportado un significado especial que hace que perduren a través del tiempo. Para la Consciencia no existe el concepto de trauma ya que esta no se define a partir de historias del pasado. La Consciencia sólo se percibe a sí misma a través de la interacción con el Presente.

 

El karma son los pensamientos y emociones

La creencia en el karma se basa en el hecho de que el pasado puede afectar el presente. Pero el karma son los recuerdos, pensamientos y emociones que las personan acumulan en su psiquis. Por ejemplo: recuerdos, pensamientos y emociones de pobreza harán que el individuo siga viviendo en la pobreza.

Cuando el individuo se hace consciente de que esos recuerdos, pensamientos y emociones no son reales, cuando es capaz de observarlos sin juzgarlos, despierta a la Consciencia. Al hacer esto, esos pensamientos y el poder que ejercen se desvanecen.

Cuando un individuo, atrapado en un determinado estado de inconsciencia daña a otros, es perseguido por las consecuencias de sus acciones en la medida en que sigue inmerso en el mismo nivel de inconsciencia en el que los realizó. Las personas lo observan y lo llaman karma: la consecuencia de las acciones.

Más que la consecuencia de las acciones, el karma es lo que se atrae a la vida al estar imbuido en un determinado estado de inconsciencia. Es decir, si a nivel de la mente y las emociones se repiten patrones de odio, injusticia o crueldad; estas mismas cosas serán atraídas constantemente a la vida del individuo.

Si alguien odia al mundo y le declara la guerra; el mundo le declarará la guerra a esa persona. No porque el mundo sea vengativo, sino porque este es una proyección de la misma mente del individuo.

La respuesta a ¿Por qué le pasan cosas malas a la gente buena? Es que esa persona que quiere ser “buena”, aloja en su inconsciente muchos patrones tóxicos de pensamiento y emoción. Así que no importa cuán “bueno” quiera ser en la superficie, en el fondo “cree” que merece sufrir y la vida actúa de acuerdo a ello.

Las cosas que alguien haya hecho en el pasado no lo definen, a menos que continúe atrapado en el mismo nivel de inconsciencia que lo llevó a hacer esas cosas. Al no superar el nivel de inconsciencia parecerá que el pasado persigue a esta persona de forma implacable.

Cuando una persona supera el nivel de inconsciencia en el cual realizó ciertos comportamientos, ya no necesita seguir experimentando las consecuencias de estos. Como la Consciencia es atemporal y no puede dañar ni ser dañada, al identificarte con ella empezarás a atraer a tu vida experiencias de bienestar.

 

Exhortación al Ahora

Así que deja ya de identificarte con el pasado. Es hora de perdonarte y soltar toda culpa. Si crees que hiciste algo terrible, recuerda que era lo único que podías hacer debido al estado de inconsciencia en el que te encontrabas en ese momento.

No te definas por las cosas que hiciste o dejaste de hacer. El pasado ya no existe. Lo importante es observar los pensamientos y emociones que te impulsaron a hacer esas cosas, sabiendo que no son reales. Luego mira cómo se disuelven ante la luz de la Consciencia.

Tu verdadero ser no es esa persona que ha dañado y su vez ha sido dañada por otros. Tu verdadero Ser es la Consciencia Cósmica que es anterior al Universo y seguirá existiendo cuando este desaparezca.

Sólo hay un momento y un lugar en el que podrás despertar a tu verdadero Ser: Aquí y Ahora. La Consciencia es atemporal, por lo tanto no se puede conocer pensando en el pasado o el futuro. Sólo al entrar en el Presente puedes sentir aquello que es eterno y está más allá de los conceptos del bien y del mal.

Al darte cuenta en este momento de una respiración ya estás dando el primer paso para despertar a la Consciencia. Recuerda que el primer paso es el último también. No hay escalones ni grados para llegar a la Consciencia. Es más, no necesitas llegar a ningún lado porque ella siempre está en el Presente.

Respira… observa el aire que entra y sale de tus pulmones… toma consciencia de los sonidos que hay a tu alrededor… siente los aromas… observa todo lo que te rodea con la mente de un niño pequeño, como si miraras por primera vez… bienvenido a la Consciencia…


viernes, 3 de julio de 2020

Jesús, Maestro del Amor

Por Nadie


Dos niveles de enseñanza                                                                                        

Siendo Jesús un ser despierto, tenía como objeto de su mensaje a un grupo de personas con un profundo nivel de inconsciencia. Es por ello que él necesitaba “bajar” su mensaje al nivel de la dualidad (sensación de estar separado de la Consciencia), para poder ser aceptado por los judíos de aquella época. 

El de Jesús no es un mensaje que conduce directamente a la iluminación como lo es el mensaje del Zen, por citar un ejemplo. El Mensaje de Jesús está dirigido a un grupo de personas que se habían dedicado a interpretar la Torá de manera literal, convirtiéndose en seguidores de la letra muerta (2 Corintios 3:6). El antiguo testamento enseñaba la ley del Talión: “ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie” (Éxodo 21: 24), la cual había llevado a muchos judíos a ser duros de corazón y faltos de compasión.

El de Jesús, es un mensaje radical de amor, compasión y misericordia. Su intención es despertar a las personas al amor verdadero, el cual proviene de la Consciencia Cósmica. Resaltemos algunas de las frases más notables de Jesús en este sentido:

Por tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti,  deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. (Mateo 5:23)

Habéis oído que se dijo: «Ojo por ojo y diente por diente». Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes bien, a cualquiera que te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Y al que quiera ponerte pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa.  Y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espalda. (Mateo 5; 38)

Habéis oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo». Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque Él hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también lo mismo los recaudadores de impuestos? Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis más que otros? ¿No hacen también lo mismo los gentiles? Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto. (Mateo 5; 43)


Paralelismos y diferencias del mensaje de Buda y Jesús

El mensaje de Jesús, a diferencia del de Buda, es un mensaje dualístico que parte de la creencia de aquella época de que los seres humanos están separados de la deidad. Ese mensaje provenía de la Consciencia Cósmica Universal, y había sido  coloreado por la cultura de una época y un lugar específicos.

Los paralelos entre estas dos figuras empiezan con sus historias de vida. Ambos comenzaron su misión espiritual después de los 30 años y se enfrentaron a la clase gobernante de su época. Así como Buda contradecía las costumbres sociales al relacionarse con ladrones y asesinos; Jesús generó mucha controversia en su momento por cenar con recaudadores de impuestos y prostitutas.

 

Borg, Marcus en su libro: Jesus & Buddha: The Parallel Sayings, ha recopilado frases que muestran que el mensaje de Jesús y Buda eran paralelos en muchos sentidos ya que provenían de la misma fuente (La Consciencia):

 

Jesús: hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedesMateo 7:12

Buda: Considera a los demás como a ti mismo. Dhammapada 10.1

 

Jesús: Ama a tus enemigos, haz el bien a los que te aborrecen, bendice a los que te maldicen, ruega por los que te abusan. Si alguien te quita la capa, no le impidas que se lleve también la camisa. Lucas 6:27-29

Buda: Los odios no cesan en este mundo por odio, sino por amor; Esta es una verdad eterna… Resolver la ira por el amor, vencer el mal por el bien. Supera al avaro dando, supera al mentiroso con la verdad. Dhammapada   1.5 & 17.3

 

Jesús: Ellos le dijeron: «Maestro, esta mujer fue capturada en el mismo acto de cometer adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices? «Él les dijo: «Cualquiera de ustedes que está sin pecado que sea el primero en lanzar una piedra….” Juan 8: 4-7

Buda: No mires las faltas de los demás, ni lo que otros han hecho o no; Observa lo que tú has y no has hecho… Dhammapada 4.7

 

Así como existen muchos paralelos entre las enseñanzas de Jesús y Buda, también hay diferencias notables. Mientras que el mensaje de Buda era mucho más pasivo, Jesús era un profeta social que invitaba a amar, servir y actuar activamente. Jesús se atrevió a alzar su voz contra la élite dominante de su época para abogar por la justicia social. Y esta es quizá la principal razón de su muerte tan temprana.

¿Qué pasaría si combináramos la Consciencia pacifica y silenciosa enseñada por Buda, con el amor activo y social de Jesús? Probablemente saldría un Buda-Cristo, un Ser Consciente dispuesto a buscar la justicia social.


El reino de la Consciencia                                                                                           

Jesús, al igual que Gautama Buda, Lao-Tse, Rumí y muchos otros, fue un vehículo a través del cual se expresó la Consciencia Cósmica Universal. Cuando él exhortaba a sus discípulos de esta manera: 

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mateo 6:33)

Los estaba invitando a entrar en contacto con la Consciencia Cósmica (el reino de Dios), que es la fuente de todas las cosas. Aunque en la tradición cristiana se cree que el reino de Dios es un lugar espiritual en el cielo, Jesús aclaró lo siguiente:

El Reino de Dios viene sin dejarse sentir. Y no dirán: "Vedlo aquí o allá", porque el Reino de Dios ya está entre vosotros. (Lucas 17. 20.21)

Cuando Jesús dice que «El Reino de Dios viene sin dejarse sentir», probablemente está queriendo mostrar que la Consciencia no se manifiesta de una manera espectacular o pomposa, sino que es algo tan natural y silencioso como nuestra respiración.

Luego prosigue: «Y no dirán: "Vedlo aquí o allá"», es decir que la Consciencia Cósmica no se manifiesta en un lugar específico como un templo o una montaña, ni tampoco a través de una determinada creencia religiosa. La Conciencia es el todo en Todo.

Finalmente Jesús expresa que «el Reino de Dios ya está entre vosotros.» Esta es una hermosa forma de expresar que la Consciencia Cósmica es el vacío cuántico que está dentro y fuera de todos los seres animados e inanimados.

Entonces cobra más sentido la primera frase: «Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas», ya que si entramos en contacto con ese reino de la Consciencia cuántica, donde están todos los estados posibles de información y energía, todo lo demás se producirá por añadidura.

Jesús enseñaba a sus discípulos a vivir en el Ahora y confiar en la Consciencia que es la Fuente Suprema de todo lo que es, ha sido y será:

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio afán. (Mateo 6:34)

 

Jesús y la oración                                                                                                                   

Si lees con detenimiento, te darás  cuenta de que en algunos momentos el mensaje de Jesús puede parecer contradictorio. Aunque en unas partes invita a orar: 

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá (Mateo 7:7-8)

En otra parte da a entender que no es necesario pedir nada:

Porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes que vosotros le pidáis. (Mateo 6:8)

La razón de esta aparente contradicción es que su mensaje iba dirigido a diferentes públicos o niveles de Consciencia. En ese orden de ideas, Jesús enseña la oración del Padre Nuestro, la cual era adecuada para un grupo de personas que se sentían separadas de la Consciencia Cósmica:

Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad 
en la tierra como en el cielo. 

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos 
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén

Esa fue la oración adecuada en se momento y para ese estado de conciencia particular. Si Jesús enseñara el Padre Nuestro hoy en día a aquellos que están en proceso de despertar, tal vez lo enseñaría de otra manera. Así que te invito a probar una alternativa distinta. Antes de leerlo, toma consciencia de dos o tres respiraciones, después lleva la atención al corazón, y muy lentamente, pronuncia las siguientes palabras:

Consciencia Cósmica, que estás Aquí y Ahora, 
santifico tu nombre Yo Soy; 
el reino de la Consciencia está en el presente; 
la voluntad Consciente se hace tanto en la tierra como en el Cosmos 

Yo Soy Abundancia fluyendo a raudales en este día; 
Nos perdonamos por nuestra inconsciencia, así como perdonamos a los que actúan inconscientemente hacia nosotros; 
Estoy atento para no dejarme caer en la inconsciencia, 
Y vigilante para estar por encima de la dualidad del bien y el mal 
Hecho está

Al finalizar, date cuenta de cómo te sientes, observa si ha habido algún cambio en tu estado emocional o mental.

Supercúmulos de galaxias y los inmensos espacios vacíos de la Consciencia Cósmica