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lunes, 12 de diciembre de 2022

El Darse Cuenta

 

Por Walter J Velásquez

Entre las psicoterapias inspiradas directamente en la actitud de intensa presencia en el momento actual está la Terapia Gestalt, creada por Fritz Perls. Es sabida la influencia directa del budismo Zen y el Taoísmo en la creación de la Terapia Gestalt. Dentro de esta psicoterapia se utiliza el término “Darse cuenta” para referirse a la atención sostenida en el Aquí y Ahora. Para Perls, existen tres zonas del Darse cuenta:

1.    Darse cuenta del mundo exterior: Tomar consciencia de los estímulos sensoriales (sonidos, olores, sabores, etc.) que se encuentran fuera de uno en el presente.

2.    Darse cuenta del mundo interior: Estar atento a lo que ocurre sobre y debajo de nuestra piel (tensiones musculares, movimientos, sensaciones molestas, escozores, temblores, sudoración, respiración, emociones, etc.)

3.    El darse cuenta de la fantasía: Esto incluye toda la actividad mental que transcurre más allá del presente: todo el explicar, imaginar, adivinar, pensar, planificar, recordar el pasado, anticiparse al futuro, etc.

 

La practica

1.    Busca un lugar donde puedas sentarte tranquilamente.

2.    Enfoca tu atención en la respiración contando 10 respiraciones…

3.    Escucha, sin juzgar, todos los sonidos que hay a tu alrededor, empezando con los más cercanos hasta llegar a los más lejanos…

4.    Percibe lo olores que llegan naturalmente a tu nariz sin clasificarlos como agradables o desagradables…

5.    Toma consciencia de la temperatura ambiental… de la presión de tus glúteos sobre la silla en la que estas sentado… del roce de tu piel con la ropa que llevas puesta…

6.    Observa todo lo que hay a tu alrededor… percibe los colores, los contrastes de luces y sombras… la formas… observa todo como si lo miraras por primera vez…

7.    Ahora pasa a la zona interior. Toma consciencia de tu cuerpo y observa si hay tensiones musculares, sensaciones molestas, escozores, etc.

8.    Observa y acepta las emociones que hay en tu cuerpo (miedo, paz, irritación, amor, etc.)

9.    Finalmente llegamos a la zona de la fantasía. Observa los pensamientos que aparecen en la pantalla de la mente... Date cuenta de que tú no eres el pensador ni tampoco los pensamientos… eres el Observador imparcial (La Consciencia)… observa los pensamientos sabiendo que no poseen ninguna realidad…

10. Finalmente, regresa a tus actividades diarias aplicando la Consciencia de las tres zonas durante el resto del día.


viernes, 10 de julio de 2020

¿Cuál es la diferencia entre Consciencia y conciencia?

Por nadie


Consciencia y conciencia

Consciencia y conciencia son cosas diferentes que suelen confundirse. La consciencia (con “s” antes de “c”) es la capacidad que tiene el ser humano de percibir la realidad y reconocerse en ella. Es por medio de la consciencia que se perciben los estímulos externos como los sonidos, formas, olores; y los procesos internos como los pensamientos o sentimientos. Cuando la palabra Consciencia se escribe con “C” mayúscula se refiere a la Consciencia cósmica. Este término implica que el Universo tiene la capacidad de reconocerse a sí mismo.

Por otro lado, la palabra conciencia (sin “s” antes de “c” y en minúscula), se refiere al conocimiento moral de lo que está bien y lo que está mal. El bien y el mal son conceptos subjetivos que dependen de cada individuo.

La conciencia se encuentra en el campo de la moral y es una facultad de la mente. En cambio la Consciencia es la capacidad de percibir la realidad trascendiendo el campo de la mente. La conciencia juzga lo que observa y lo ubica dentro de las categorías de “bueno” y “malo”; en cambio la Consciencia percibe sin juzgar.


Las etapas de la Consciencia

En el Universo, la Consciencia está en un proceso constante de expansión. En la Tierra, los únicos seres capaces de Ser Conscientes son los humanos, ya que poseen estructuras cerebrales más complejas que las demás especies. Para entender el proceso de desarrollo de la Consciencia en la Tierra, se puede dividir en tres etapas: Inconsciencia, Preconsciencia y Consciencia.

En la etapa de inconsciencia se encuentran aquellas personas egocéntricas que sólo piensan por su propio bienestar. Ellos no están interesados en solucionar el cambio climático ni se preocupan por el sufrimiento de los demás. Algunas veces son personas impulsivas y carentes de empatía, los cuales consideran que la violencia es la forma legítima de solucionar las diferencias. Aquí se encuentran las personas con pensamientos radicales y marcada agresividad.

En esa misma etapa, pero en un nivel más alto, se ubican las personas religiosas que defienden la moral y constantemente señalan lo que para ellos es el “bien” y el “mal”. Aunque quieren hacer el bien, discriminan a aquellos que piensan diferente o cuyos comportamientos no estén dentro de sus estándares morales. Estos individuos ven el mundo en blanco y negro, es decir que para ellos las personas solamente pueden ser “buenas” o “malas”, desconociendo cualquier matiz entre estos dos extremos. Cuando realizan obras de caridad,  lo hacen para calmar sus sentimientos de culpa o asegurar algún tipo de salvación en un cielo espiritual.

En la etapa de preconsciencia las personas se empiezan a interesar por mejorar su autoestima, son más empáticos con el sufrimiento de los demás, se preocupan por el cuidado del medio ambiente y buscan alternativas para mejorar las cosas.

Estas personas tienen una visión sistémica y global del mundo. Están en proceso de pasar de la culpa a la responsabilidad. Aquí se ubican las tradiciones místicas de las grandes religiones, muchos de los movimientos de la Nueva Era y el movimiento del potencial humano de la psicología. Aquellos que están en esta etapa ya no se preocupan tanto por juzgar a los demás sino por mirar dentro de ellos mismos y buscar el cambio.

Finalmente, en la etapa de la Consciencia se ubican aquellos que han despertado a la realidad. Allí están los budas, los iluminados y aquellos que perciben el sentimiento oceánico. En este nivel las fronteras entre el yo y el mundo se diluyen. El individuo se da cuenta de que todo es Uno y la división es un sinsentido.

Advertencia

El conocimiento de las tres etapas no obedece a un interés por catalogar o juzgar a las personas entre los “inferiores” y los “superiores”. Lo más maravilloso de todo esto es que todos los seres humanos son ya la totalidad de la Consciencia. Nadie es mejor ni peor que nadie, la Consciencia es una sola y dentro de ella no existen grados.

Lo que quiere mostrar este esquema de las etapas es el nivel de identificación de los diferentes individuos, ya sea con el ego o con la Consciencia. Pero esto no quiere decir que aquel que esté profundamente identificado con el ego sea “menos” que un buda. Ambos son expresiones de la misma Consciencia y todos los seres tienen el mismo potencial de despertar.

A medida que se avanza en la comprensión de la Consciencia, se va perdiendo el hábito de juzgar a otros. Más bien se empieza a mirar a las personas desde otra perspectiva: como budas en potencia. Entonces el mundo ya no se divide entre los “buenos” y los “malos” sino entre los budas que todavía están dormidos y aquellos que ya despertaron o están en proceso de hacerlo.

El Universo todo lo hace perfecto, el hecho de que haya muchos budas dormidos es parte del proceso, es una etapa necesaria. Por ello en vez de juzgarlos, más bien podemos enfocar esa energía en ser más Conscientes cada día, ya que al despertar, arrastramos a la Consciencia a todos los que vienen detrás de nosotros.

Estatua de Buda dormido

 

 

 

 


martes, 30 de junio de 2020

Desvelando el misterio del alma

Por nadie

En este día vamos a develar el misterio del alma. Tradicionalmente se entiende por alma una entidad inmaterial con la capacidad de sentir y pensar, que habita dentro del cuerpo, pero en otra dimensión. Las tradiciones religiosas judeocristianas buscan la salvación del alma, la cual sólo estará a salvo en el futuro cuando el individuo muera y vaya al cielo. En la Nueva Era, generalmente se piensa que el alma reencarna muchas veces, y a través de un proceso de perfeccionamiento, llega a convertirse en un ser espiritual o Maestro Ascendido.

Psique y Eros
En la Biblia, el vocablo "alma" es la traducción de la palabra hebrea nephesh y la palabra griega Psique. En la mitología griega Psique es una hermosa mortal que se convierte en inmortal gracias a amor del dios Eros por ella, y después de haber sufrido muchas desventuras.

Alma y psique

En el psicoanálisis Psique se convierte en la psiquis, que es un todo compuesto por el “ello”, el “yo” y el “superyó”. El ello es la parte inconsciente del alma, donde habitan las pulsiones y deseos. El superyó es su instancia moral, la cual juzga los deseos del inconsciente. Y el yo es el mediador entre estas dos instancias, es la personalidad.

De acuerdo a esto, el alma es un todo que incluye pensamientos, sentimientos, emociones, pulsiones, deseos, recuerdos, etc. El alma es lo que nos hace humanos. Es a través de ella que el Universo puede tomar Consciencia de sí mismo.

El alma no está separada del cuerpo como indica el dualismo cartesiano, en realidad alma y cuerpo son una unidad ya que la primera actúa a través del cerebro, el sistema nervioso y todas las células del cuerpo. Cuando se produce una emoción del alma, por ejemplo el amor, se generan cambios a nivel del cerebro, los cuales forman impulsos químicos y eléctricos a lo largo del sistema nervioso. Cuando esta información llega a las células, estas reaccionan en los órganos haciendo que el corazón aumente su frecuencia, que las manos suden y las pupilas se dilaten.

El alma es un instrumento de la Consciencia

El alma no es el propósito final de la existencia. Es solamente un instrumento para que la Consciencia pueda expresarse a través de la especie humana. Si estudias los textos religiosos como la Biblia, te darás cuenta que en ellos se dice que alma puede pecar (Ezequiel 18:20-27) y sufrir (Mateo 26:38). En cambio lo que es inmortal, la Consciencia, no puede sufrir ni entrar en la dualidad del pecado. Todos esos estados son ilusorios, y la Consciencia Cósmica no puede ser afectada por ninguna ilusión. 

Algunos textos se refieren a la Consciencia como el Espíritu (con E mayúscula), el cual se diferencia del alma en que es inmoral tal como lo relata el Bhagavad Gita capítulo 2, versos del 20 al 30:

El Espíritu nunca nace y nunca muere: es eterno. Nunca ha nacido, está más allá del tiempo; del que ha pasado y el que ha de venir. No muere cuando el cuerpo muere. Cuando un hombre reconoce el Espíritu como no nacido, imperecedero, inmutable e indestructible, ¿cómo podría este hombre matar o ser muerto? (…) Ningún arma puede herir al Espíritu, ni el fuego puede quemarlo, ni el agua puede mojarlo, ni el viento puede arrastrarlo. Más allá del poder del fuego, de la espada, del agua y del viento, el Espíritu es eterno, inmutable, omnipresente, inamovible, y siempre uno. El Espíritu está más allá del cambio y del pensamiento; los ojos mortales no pueden verlo. Reconoce que el Espíritu es lo único que permanece y cesa de sollozar.

El Universo se hace consciente a través de ti

Cuando hablamos de Consciencia Cósmica estamos insinuando que el Cosmos es una entidad viva consciente de sí misma. Pero esta entidad Cósmica aún está en proceso de hacerse consciente. Por ejemplo en la Tierra, la mayoría de las personas no están conscientes, y los animales o las rocas no poseen la misma capacidad que tienen los humanos de llegar a ser plenamente conscientes. 

No estamos diciendo que los animales son totalmente inconscientes. De hecho, hay estudios que han demostrado que algunos animales como los mamíferos y las aves muestran contenidos elaborados de conciencia. También es cierto que en simios, roedores, delfines y palomas se ha observado la capacidad de evaluar el propio conocimiento (metacognición), facultad que antes se creía que solo los humanos poseían. Sin embargo, esas capacidades no alcanzan a abarcar el conjunto de las competencias que se dan en los humanos.

Al decir que el ser humano tiene una mayor capacidad de Consciencia que los animales, no estoy apoyando la postura antropocentrista que dice que somos superiores a ellos. De hecho, hay muchas cosas que, si las aprendiéramos de nuestros hermanos del mundo animal o vegetal, nos llevarían a actuar de manera más inteligente, siendo más cuidadosos con nuestro Planeta. Lo cierto es que el ser humano posee unas estructuras nerviosas mucho más complejas que los animales, las cuales permiten que podamos experimentar la Consciencia de una forma más Plena.

El ego

El alma es un constructo mental usado para referirse a la suma de pensamientos, emociones, deseos, etc. Cuando el ser humano se identifica con esos pensamientos y emociones creyendo que son reales, entonces crea un ego. Ego significa “yo”, y este “yo” es una proyección de la mente, es la imagen que crea de sí misma, es la persona a través de la cual interactuamos en la sociedad. En últimas, el ego es la ilusión que usamos para movernos en este mundo. Pero el ego, al igual que el alma, no es el propósito final de nuestra existencia.

El propósito de la existencia es que el Universo pueda ser Consciente de sí mismo a través de ti. Lo que evita que eso suceda es el hecho de que te has identificado plenamente con el alma y el ego. A mayor grado de identificación con el ego, mayor sentido de separación del Universo. Una persona egoísta, únicamente pensará en su bienestar personal, ya que al estar tan identificada con su ego, sólo piensa en defenderlo de todo y de todos.

El deseo del alma de salvarse para habitar en el cielo eternamente o perfeccionarse para convertirse en Maestro Ascendido, no es más que el anhelo de algo ilusorio que quiere ser inmortal. Esta es la trampa en la que muchas personas han caído. El verdadero Despertar requiere estar dispuesto a desidentificarse del alma/ego. Pero son muy pocos los que quieren dar ese paso. Es por eso que el ego inventa cielos imaginarios para guardar la esperanza de habitar en ellos.

El alma puede romperse

Una característica del alma, es que es sumamente frágil. Recuerda que antes dijimos que en el alma hay un conflicto entre el superyó y el inconsciente. Cada vez que el humano experimenta deseos sexuales, ira o envidia; el superyó aparece para juzgar y criticar con mucha severidad. Cuando la persona se siente juzgada por el superyó moral, empieza a experimentar el conflicto entre lo que piensa o siente y lo que la moral le dice que debería pensar o sentir. Entonces la persona, para defenderse de sus propios instintos empieza a reprimir en el inconsciente todo lo que siente y piensa.

Esta represión empieza a ocasionar que el alma se fragmente en muchos pedazos. A medida que el alma va rechazando sus propios pensamientos, sentimientos o deseos, se va rompiendo más y más. Como el individuo está identificado con el ego, sufre con las diferentes experiencias de la vida. Esto es a lo que se le denomina traumas. Un trauma por el abandono del padre, otro trauma por el rechazo de su primer amor, otro porque su mamá lo castigaba cada vez que hablaba, etc. Todo esto fue generando una especie de “huecos” o vacíos emocionales en el alma, y ella necesitaba llenarlos con algo. El alma puede tratar de llenar sus vacíos emocionales de muchas maneras: relaciones codependientes, apegos, drogas, etc. Pero fue través de la religión que el alma humana encontró una de las maneras más creativas para llenar esos vacíos.

 

Continua en: Religión,Misticismo y Nueva Era.


martes, 22 de diciembre de 2015

La guerra engendra guerra


La guerra sólo engendra guerra, y eso aplica tanto al microcosmos como al macrocosmos.

La estrategia que plantea Donald Trump, de impedir la entrada de los musulmanes a Estados Unidos, sólo hará que muchos más musulmanes en el mundo le den la razón a ISIS y se radicalicen aumentando así la violencia.
En nuestro microcosmos, cuando bloqueamos la entrada a la conciencia de emociones como la ira o la envidia, en realidad estamos reprimiendo esa energía en el inconsciente. Lo que esto generará a la larga, es que dichas emociones “revienten” con mayor fuerza en el futuro.
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En Colombia, muchos ciudadanos quieren acabar la violencia mediante la guerra. Ellos creen que la vía militar es la única salida al conflicto de 50 años. Puede que mediante el estruendo de los fusiles la guerrilla sea debilitada seriamente. Pero siempre quedarán reductos guerrilleros más pequeños, más furiosos, mucho más difíciles de controlar y con la capacidad de colocar bombas en cualquier sitio para generar terror.
De igual forma, en el campo psicológico, luchar contra las emociones desplacientes sólo hace que estas se replieguen en lo profundo del inconsciente para aparecer nuevamente bajo diferentes formas más sutiles y dañinas. La solución, al igual que en el conflicto interno de Colombia, es hacer la paz con las emociones. Esto significa tomar consciencia de ellas sin juzgarlas, aceptándolas y acogiéndolas de forma total. Las emociones rebeldes, son energías rechazadas de nosotros mismos. Cuando las integramos, la energía del Ser que estaba atrapada allí, retornará a nosotros haciéndonos más completos, íntegros, poderosos y creativos.
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Atacar al “enemigo” en Irak o Afganistán es la única estrategia que conoce la coalición de Occidente. Parece que desconocieran que son los aliados con su intrusión, saqueo y actitud excluyente quienes han engendrado al terrorismo islámico. Si bombardearan a Oriente con escuelas, hospitales, y fuentes de ingresos en vez de bombas, muchos posibles reclutas de los grupos terroristas ya no tendrían suficientes razones para enlistarse en ellos. Por supuesto, la defensa mediante las armas seguiría siendo necesaria para protegerse del propio mal que se ha creado. La generación de confianza entre Oriente y Occidente por medio de hechos concretos de apoyo sostenible sería la única solución perdurable a la violencia.
En el microcosmos humano, esto sería similar a fortalecer lo que está bien dentro del individuo, en vez de atacar lo que considera que está “mal”. Generar Consciencia mediante la práctica de la Autoobservación equivale a quitarles espacio a nuestros “terroristas” internos, como son las emociones que se han desbocado por falta de atención. Expandir la Consciencia es una estrategia más efectiva que tratar de menguar a las emociones rebeldes.
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El conflicto genera mayor conflicto. En cambio la Consciencia Plena de las emociones, lo que incluye evitar cualquier clase de etiquetas y acogerlas como una parte integral de nosotros mismos, genera una transformación radical y profunda dentro del individuo. En el campo mundial expandir las oportunidades para los más vulnerables, eliminar la exclusión y la desigualdad social mediante la creación de oportunidades será un antídoto duradero contra la violencia. Ya sea en el mundo interno o externo, la aceptación total es la clave para la Paz.

martes, 23 de junio de 2015

Para cambiar algo afuera, antes debes cambiarlo adentro

No importa cuántos “Mapas de la prosperidad”, mantras o rituales lleves a cabo para cambiar tu vida; mientras no transmutes los bloqueos inconscientes de tu mente, nada de esto producirá resultados efectivos y duraderos. Un bloqueo inconsciente se origina a partir de un trauma infantil o una falsa creencia que has adoptado a lo largo del tiempo, la cual continúa influyendo sobre tu vida sin que seas consciente de ello. Por eso, “Ser Consciente de lo inconsciente” es un libro excepcional, ya que te muestra la forma de acceder a tu inconsciente para consumir los bloqueos internos que obstaculizan el fluir natural de tu vida y tus relaciones. El siguiente es un extracto tomado de la página 161 de dicho libro:


Para cambiar algo afuera, antes debes cambiarlo adentro
                                                      
Cualquier cosa que quieras manifestar en tu mundo externo debes tenerla primero en tu mundo interno. Si quieres salud, debes entrar en sintonía con la salud eterna de tu Ser, que es la paz, dicha y armonía perfectas. Si quieres amor, debes amar plenamente al Ser que tú eres y a toda la vida. No puedes recibir aquello que no tienes.   
                    
Muchas personas oran o llevan a cabo cualquier clase de rituales con el fin de cambiar sus circunstancias externas. Pero lo que no saben es que más que orar, lo que necesitan es cambiar su mundo interno. Cuando obran así, la oración surge efecto rápidamente.                                                                                                                                                      
Dios es la gran pantalla de cine donde proyectas la película de tu vida. Si no te gusta la película, no trates de ir a golpear o a modificar la pantalla. Más bien ve a la sala de proyección que es tu mente, y cambia todo el rollo. Cuando una persona ora para cambiar sus condiciones externas sin cambiar su mundo interior, es similar a querer cambiar la película cambiando la pantalla. No tiene sentido.     
                                                                
El mundo exterior es una proyección de tu mundo interno, los conflictos que guardas a dentro se convierten en conflictos externos. Cuando aprendes a ser el testigo de tus pensamientos y emociones, los conflictos que habías guardado por años empezarán a salir para ser transmutados. Mientras censures el contenido de tu mente, gran cantidad de pensamientos y emociones permanecerán represados en el inconsciente generando conflicto.    
                                                                                           
Cuando envíes tu intención al Universo no debes hacerlo como si le pidieras a un ente externo a ti. Recuerda que tú mismo eres el Universo, eres el vacío infinito de realidad en el cual se manifiesta la forma, eres la inteligencia armónica del gran Tao. Eres el Absoluto mismo. Eres aquello que no tiene nombre ni forma. Eres Eso.



 



lunes, 23 de marzo de 2015

La olla exprés de la sexualidad reprimida

¿Cuál es el escándalo con la película “50 sombras de Grey”? Las parafilias (gustos sexuales exóticos) solamente pueden surgir en una sociedad reprimida. Si el sexo fuera visto como algo natural desde que somos niños, no habría perversiones sexuales. Pero es la religión y la sociedad, que nos hacen ver el sexo como algo pecaminoso, las que promueven que las personas repriman sus instintos naturales. Toda esa energía reprimida en el inconsciente explota en algún momento en las formas más extremas. Es una ley natural, si pones agua en una olla exprés, y no dejas que el vapor salga por ninguna parte, esta olla explotará.

De hecho, es en las sociedades más religiosas donde existen las peores aberraciones sexuales. En la India, violan y asesinan a las mujeres. En Occidente violan a los niños. Ambas culturas, Oriente y Occidente, promueven la represión sexual de una forma totalmente anti-natural.

En cambio, en las culturas indígenas donde el sexo es visto como algo natural desde la niñez, no hay violaciones ni aberraciones sexuales. Pero cuando estas culturas son evangelizadas, es donde empieza a verse el sexo como algo malo y aparecen los violadores en serie y toda clase de perversiones. Sólo cuando lo natural sea visto como natural, nuestra sociedad podrá sanarse del temor al sexo y podrá vivirlo de una forma espontánea y desprovista de toda clase de tabú.

“50 Sombras de Grey” es solamente una manera por medio de la cual el inconsciente colectivo libera toda la represión acumulada. Por ello ha causado tanto escando y sigue prohibiéndose en muchos países. Si no existiera la represión sexual, el mundo no necesitaría de esta clase de películas ni mucho menos de la pornografía o de ritmos musicales como el reggaetón. Mientras haya represión, el inconsciente colectivo seguirá buscando maneras para liberar la carga acumulada y los puritanos hipócritas de la religión seguirán armando escándalos. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Dionisio y Apolo


Apolo y Dionisio, ambos hijos de Zeus, representan el aspecto consciente (córtex pre-frontal) e inconsciente (sistema límbico) de la mente. Lo consciente e inconsciente no pertenece a la dualidad del bien y el mal, como muchos creen. Así como Apolo y Dionisio son ambos hijos de Zeus; la mente consciente e inconsciente son complementarias y trabajan juntas. Dionisio es el dios del vino, del sexo y la fiesta; Apolo es el dios del ritual, la lucidez y el orden. Si tratamos de suprimir lo uno para que prospere lo otro estaremos en claro desequilibrio, es como si en la naturaleza, quisiéramos eliminar la noche para que únicamente impere el día.

En la imagen vemos el sistema límbico, sede del
instinto (Dionisio) y el córtex pre-frontal (Apolo),
sede del auto-control.
Los moralistas de la religión y la política han querido que reprimamos nuestra parte dionisiaca, es decir, instintiva. Pero, como la energía no se destruye sino que únicamente se transforma, esta ha emergido en el mundo en forma de inmoralidad. La inmoralidad es la reacción a la moralidad. Ambas -moralidad e inmoralidad- son basura. Tanto la represión como el hecho de vivir únicamente para el placer atan nuestra mente a las cadenas del sufrimiento. Cuando hay Consciencia podemos conocer ambos lados de la balanza y experimentar su equilibrio. Así nace el Dionisio-Buda, el místico que se ilumina a través de la Consciencia plena en todo lo que hace –incluyendo el placer de los sentidos.

Así como Dionisio (el instinto) y Apolo (el orden) proceden del mismo padre, el inconsciente y la mente consciente funcionan como una unidad. Sin embargo, la religión ha hecho que nos fragmentemos haciendo que lo consciente y lo inconsciente se establezcan como compartimientos separados que viven en guerra el uno con el otro. Esta guerra y división interna sólo puede cesar cuando –libres de culpa y vergüenza- podemos observar nuestros pensamientos, emociones y actos de forma ecuánime y carente de juicio. Al hacer esto trascendemos el nivel de la dualidad y hacemos que los polos opuestos se integren en un Todo unificado.


martes, 4 de marzo de 2014

Ver sin juicio


Los seres humanos tendemos a aceptar algunos aspectos de nuestra vida y a rechazar otros. Por ejemplo, aceptamos fácilmente la bonanza financiera o la fama, pero rechazamos la enfermedad o la depresión. En la medida en que pasamos por la vida aceptando algunas cosas y dejando de lado otras no somos completos, sencillamente estamos fragmentados y no reconocemos a la vida como un todo holístico integral.

La aceptación de la realidad presente es fundamental para ser íntegros. Esto incluye estar dispuestos a ver y reconocer lo que está pasando dentro de nosotros (pensamientos, emociones) y fuera de nosotros (lluvia, calor) y estar en paz con ello.

¿Significa eso que debo convertirme en una persona conformista? Claro que no. Creo que lo verdaderamente mágico de esto es que en la medida en que somos capaces de ver lo que ocurre en nuestro interior (pensamientos destructivos, emociones desplacientes) eso se transforma. En el acto de ver hay un poder transmutador increíble. Creo que por ello Carl Jung decía: “Lo que miras desaparece, lo que resistes persiste”. Por otro lado, cuando observamos de forma ecuánime lo que está sucediendo “afuera” podemos actuar con mayor claridad para hacer algo al respecto, o quedarnos quietos si es el caso. Pero aquí la acción o la quietud no estarán manchadas por el ego.

Desafortunadamente las personas religiosas o espirituales viven en conflicto con la vida. Sus mentes piensan en función del bien y el mal. Este pensamiento en blanco y negro hace que rechacen una parte importante de su experiencia por considerarla como parte del “pecado”. Pero cuando rechazamos un pensamiento o una emoción estos no desaparecen, solamente se sumergen en el inconsciente esperando el momento oportuno para emerger de nuevo. Solamente cuando observamos los contenidos de la mente como un Testigo imparcial, sin intentar cambiarlos o modificarlos, entonces podemos liberarnos de la programación mental al mismo tiempo que la transformamos. En el ver sin juzgar existe quizá, uno de los más grandes poderes transformadores que la humanidad jamás ha conocido. 

domingo, 29 de septiembre de 2013

"La sombra"

"La sombra" es un arquetipo que explica todo aquello que simplemente no queremos ver de nosotros mismos. En este corto audio Mp3 podrás escuchar una pequeña introducción a este interesante tema que nos atañe a todos: