Mostrando entradas con la etiqueta consciencia cósmica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta consciencia cósmica. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de marzo de 2023

Afirmaciones Conscientes II

Estoy feliz y agradecido

Por Walter J Velásquez


Preámbulo

Mucho se ha hablado acerca de la abundancia. Actualmente existen numerosas prácticas y afirmaciones que enfocan al individuo a visualizar la abundancia futura de muchas maneras. Pero la abundancia comienza realmente cuando somos capaces de reconocer lo inmensamente ricos que ya somos en el presente. 

La principal clave para atraer abundancia es la gratitud. Algunas personas exclaman que sus vidas son tan “miserables” que no tienen mucho por que agradecer. Lo que no  saben es que es justamente la actitud ante la vida lo que hace que esta sea percibida como miserable. La actitud de abundancia puede empezar incluso sin tener un centavo en el bolsillo y decenas de deudas. La clave está en enfocar la atención en la inmensa riqueza que hay en nosotros. ¿Cómo? El siguiente ejercicio está diseñado específicamente con ese propósito.

Instrucciones

Las afirmaciones se leen en forma de meditación, sintiendo cada palabra y observando, sin juzgar, las reacciones que se generan en ti a partir de ellas. Los ejercicios de respiración entre un párrafo y otro consisten en inhalar profundamente por la nariz llevando la atención al corazón mientras en silencio dices: “Gracias”. Al exhalar también por la nariz, le sonríes al Universo diciendo de nuevo “Gracias”, de manera silenciosa. Es importante mantener una sonrisa en tu rostro durante todo el ejercicio. Así tu cerebro interpretará que estás feliz y liberará endorfinas en tu cuerpo. Entonces el Universo al ver tu felicidad, te enviará más motivos para sonreír.

 

Parte I - Los sentidos

¡Oh Universo! 

1.    Estoy feliz y agradecido por el sentido de la vista que me permite ver toda la abundancia de formas, colores, texturas, luces y sombras que componen este magnífico Universo.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

2.    Estoy feliz y agradecido por el sentido del olfato que me permite percibir toda la abundancia de olores procedentes de las flores, las personas, los lugares; incluyendo aquellos olores desagradables que me advierten del peligro.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

3.    Estoy feliz y agradecido por el sentido del oído que me permite escuchar a aquellos que necesitan ser escuchados, así como a toda la abundancia de sonidos que me rodean: las voces, el canto de las aves, los medios de transporte y la música.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

4.    Estoy feliz y agradecido por tener la capacidad de hablar para decir: “gracias”, “te amo” y “perdóname”, para comunicarme, para motivar a otros, para brindar palabras de apoyo a los que lo necesitan y para expresar mis alegrías y tristezas. 

(Respiración consciente con gratitud x 1) 

5.    Estoy feliz y agradecido por  mi sentido del equilibro, el cual me permite percibir la posición de mi cuerpo con respecto a la Tierra siendo sensible al movimiento y a la gravedad.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

6.    Estoy feliz y agradecido por  mi capacidad de sentir dolor, cuya función es avisarme cómo se encuentra mi organismo por dentro, y mostrarme cuando debo alejarme de aquello que me hace daño o prestar atención a lo que dice mi cuerpo.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

7.    Estoy feliz y agradecido por todos los demás sentidos, incluyendo la propicepción que me permite saber la posición de las partes de mi cuerpo; la quimiorecepción que me indica cuando algo está fallando en mi organismo, así como el hambre y la sed que me permiten mantener el balance energético.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

8.    Estoy feliz y agradecido por mi capacidad de interactuar con el Universo a través de mis sentidos, por la posibilidad de Darme Cuenta de lo que sucede en el Aquí y Ahora, escapando así de la fantasía de la mente.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

Parte II - Los sistemas del cuerpo

¡Oh Universo! 

1.    Estoy feliz y agradecido por la abundancia de carbono, hidrogeno, oxigeno, nitrógeno, azufre y fosforo que conforman mi cuerpo a nivel atómico y por la abundancia de agua, proteínas, lípidos e hidroxiapatita que lo conforman a nivel molecular.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

2.    Estoy feliz y agradecido por la abundancia de núcleos, membranas celulares, citoplasmas, citoesqueletos, mitocondrias, aparatos de Golgi, retículos endoplasmáticos y lisosomas que conforman los billones de células de mi cuerpo. 

(Respiración consciente con gratitud x 1)

3.    Estoy feliz y agradecido por el conjunto de órganos que conforman mi sistema digestivo y que me permiten experimentar los múltiples sabores y texturas en mi boca, transformando los alimentos para que puedan ser absorbidos y utilizados por las células de mi organismo. 

(Respiración consciente con gratitud x 1)

4.    Estoy feliz y agradecido por la abundancia de neuronas y células gliales que conforman mi sistema nervioso, y que permiten la conducción de señales eléctricas con el fin de coordinar las diferentes actividades de mi organismo. 

(Respiración consciente con gratitud x 1)

5.    Estoy feliz y agradecido por la abundancia de alveolos, bronquios, bronquiolos, cavidades y músculos que conforman mi aparato respiratorio, permitiéndome absorber oxígeno y eliminar dióxido de carbono para mantener el equilibro de la vida en todas mis células. 

(Respiración consciente con gratitud x 1)

6.    Estoy feliz y agradecido por la abundancia de glóbulos rojos ricos en hemoglobina que transportan oxígeno y nutrientes través de las arterias, venas y capilares que conforman mi sistema circulatorio y cuyo eje es el corazón.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

7.    Estoy feliz y agradecido por la abundancia de osteocitos, células y tejidos que conforman mi sistema óseo y mi sistema muscular los cuales proporcionan soporte, apoyo y protección a los tejidos blandos y músculos de mi organismo y permiten la movilidad para caminar, tocar, besar, abrazar y servir.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

8.    Estoy feliz y agradecido por la abundancia de células y tejidos que conforman los sistemas endocrino, excretor, reproductor, linfático, intergumentario e inmunológico de mi cuerpo generando el perfecto equilibrio que permite la vida.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

 

 

Parte III - La Tierra, el Universo y la Consciencia

¡Oh Universo!

1.    Estoy feliz y agradecido por ser y existir en la Tierra, por levantarme esta mañana para iniciar un nuevo día, el cual es una oportunidad única e irrepetible para vivir en Consciencia.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

2.    Estoy feliz y agradecido por mi familia incluyendo a mis antepasados, mis padres, hermanos, hijos y todos los demás seres que forman parte de mi red familiar.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

3.    Estoy feliz y agradecido por la labor que desempeño en este mundo a través de la cual obtengo mi sustento físico, por la abundancia de tener alimento sobre la mesa y un techo bajo el cual poder dormir.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

4.    Estoy feliz y agradecido por los billones de seres humanos que hay sobre la Tierra los cuales son expresiones de la Consciencia. Agradezco especialmente a aquellos con los que tengo conflictos ya que me permiten ver reflejado aquello que no quiero ver en mí mismo.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

5.    Estoy feliz y agradecido por todas las situaciones diarias que me permiten crecer, madurar y despertar en Consciencia. Agradezco especialmente por las crisis ya que son la mejor manera de aprender y desarrollar nuevas habilidades.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

6.    Estoy feliz y agradecido por toda la abundancia de vida que hay en la Tierra compuesta por todos los seres del reino animal; por todas las plantas, arboles, flores y briznas de hierba del reino vegetal; por todas las setas, mohos y levaduras del reino de los hongos; por todos los protozoos y algas del reino protoctistas; y por todas las bacterias del reino móneras que son imprescindibles para el reciclaje de los elementos.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

7.    Estoy feliz y agradecido por la abundancia de planetas, lunas, cometas, estrellas, cúmulos estelares, agujeros negros, nebulosas, cuásares, galaxias, grupos galácticos, agrupaciones galácticas y supercúmulos que se mueven en la totalidad del espacio y del tiempo siguiendo las leyes que rigen el Universo.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

8.    Estoy feliz y agradecido porque soy Consciencia pura, causa inmanente del Universo y todo lo que en Él existe. Estoy feliz y agradecido porque el Cosmos cumple su propósito haciéndose Consciente de sí mismo, aquí y ahora, a través de mí.

(Respiración consciente con gratitud x 1)

Cierre

Afirmación de la Consciencia Cósmica

Consciencia Cósmica, que estás Aquí y Ahora, 
santifico tu nombre Yo Soy; 
el reino de la Consciencia está en el presente; 
la voluntad Consciente se hace tanto en la tierra como en el Cosmos 
Yo Soy Abundancia fluyendo a raudales en este día; 
Nos perdonamos por nuestra inconsciencia, 
así como perdonamos a los que actúan inconscientemente hacia nosotros; 
Estoy atento para no dejarme caer en la inconsciencia, 
Y vigilante para estar por encima de la dualidad del bien y el mal 
Hecho está

martes, 13 de diciembre de 2022

Del homo sapiens al homo Cōnscientis

 

Hombre de Vitruvio de Leonardo DaVinci

¿Es la humanidad un proyecto fallido? ¿Están los humanos condenados a extinguirse? ¿Qué papel juega la Consciencia en todo esto?

Por Walter J Velásquez

 

La sexta oleada de extinción masiva

Los puntos de vista más fatalistas muestran a la humanidad como un proyecto fallido, como un virus que destruye el huésped planetario que le permite estar vivo. Sin embargo, desde un punto de vista cósmico, el Universo con aproximadamente 13.787 millones de años no ha llegado ni siquiera a la mitad de su existencia, ya que todavía quedan por delante otros 16.700 millones de años más. Mirando las cosas desde esta perspectiva tan amplia, es muy temprano para afirmar que el proyecto de la expansión de la Consciencia en la Tierra ha fracasado.

La humanidad puede elegir uno de estos dos caminos: El primero es que las personas tomen Consciencia de su responsabilidad con el cambio climático y reviertan el proceso demoledor de la naturaleza en el que estamos inmersos. El segundo camino es continuar con la explotación intensiva de los recursos naturales para satisfacer el consumismo desbordado cavando así su propia tumba.

En este momento la Tierra enfrenta su sexta oleada de extinción masiva. A diferencia de otras extinciones causadas por meteoritos y otros fenómenos naturales, en este periodo que algunos científicos han denominado antropoceno, el ser humano es el responsable de esta gran extinción. Por citar algunos datos, desde el año 1.500 se han extinguido más de 320 vertebrados terrestres y la población de las demás especies ha disminuido un 25%. Debido al cambio climático están desapareciendo grandes cantidades de insectos, necesarios para la polinización, el control de plagas de los cultivos, la descomposición y el ciclo de los nutrientes.

 

El ser humano no es tan especial

Hay quienes creen que el ser humano es el centro del Universo y la medida de todas las cosas. Pero no es así, el homo sapiens es tan solo una especie entre muchas otras. Lo que lo diferencia de otras especies es la complejidad de sus redes neuronales las cuales permiten que pueda hacerse Consciente. En este momento en la Tierra, el humano es la única especie a través de la cual el Universo puede tomar Consciencia de sí mismo. Pero eso no significa que las cosas no puedan cambiar.

Si el homo sapiens pierde su oportunidad como especie para evolucionar hacia la Consciencia, y en lugar de ello destruye por completo el delicado equilibro de la Tierra, puede generar su propia destrucción. Si el homo sapiens desaparece, la Consciencia se abrirá paso a través de otros caminos.

Detrás del homo sapiens hay otras especies que podrían llegar a evolucionar durante cientos de miles o millones de años desarrollando habilidades como el lenguaje, la capacidad de planificar el futuro ¡y por supuesto! la metacognición, o capacidad de ser consciente de sus propios pensamientos.

En este momento el mejor candidato para desarrollar consciencia, después de los humanos, es nuestro primo el chimpancé. Sin embargo, cualquier animal que se encuentre en un nicho ambiental adecuado para favorecer el pensamiento estratégico podría llegar a evolucionar para desarrollar la Consciencia. Entre ellos están los grandes simios y los mamíferos terrestres como los osos o los perros. Eventualmente, en unas condiciones muy especiales, las ballenas o los delfines también podrían desarrollar consciencia.

 

La hipótesis del planeta perruno

Piensa por un momento en un planeta dominado por los perros. ¡Imagina las guerras raciales que ocurrirían! Ya puedo ver a un mundo dominado por los Border collie, considerados como los perros más inteligentes debido a su alta facilidad de aprendizaje. Los consejeros y ministros serian de la raza Caniche, debido a su carácter equilibrado y tranquilo, a su intuición y sensibilidad. La policía estaría compuesta por pastores alemanes y el ejército sería una poderosa fuerza agresiva conformada por los Rottweiler y los Doberman pinscher.

La peor parte en un eventual planeta perruno la llevarían los perros criollos, es decir, aquellos que no poseen características de raza pura, ni encajan dentro de los estándares definidos por las entidades oficiales. Imagina a los criollos tratando de atravesar de forma ilegal los muros que han sido creados por orden de los Border collie, solo para perseguir el sueño perruno de gozar de una mejor calidad de vida.

O tal vez, lo perros ya son la especie dominante de la Tierra y ni siquiera lo sabemos. Comenzaron como lobo salvajes y poco a poco empezaron a seguir a los grupos de humanos para alimentarse de sus sobras. Con el paso del tiempo la relación ente canes y humanos se fue haciendo más familiar. Los perros evolucionaron desarrollando rostros expresivos capaces de manipular los sentimientos de los seres humanos.

De acuerdo a investigadores en Reino Unido y Estados Unidos, los perros desarrollaron un pequeño músculo en torno a sus ojos, el cual les permite tener expresiones similares a las de los niños, despertando en los humanos el deseo instintivo de protegerlos. Con eso se aseguraron de que los humanos trabajaran para brindarles alimentos y techo a cambio de mover la cola cuando estos llegan y suplir sus necesidades afectivas.

Sobra decir que la hipótesis del planeta perruno futuro y la de los perros que evolucionaron para dominar a los humanos en el presente, son tan solo historias diseñadas para estimular la imaginación. Estas historias no pretenden reflejar la realidad del presente o el futuro de los perros. Los perros son también parte de la Consciencia Cósmica y merecen recibir amor y respeto. Lo que se quiere mostrar es que no hay una razón para que la humanidad crea que puede poseer la exclusividad de la Consciencia. De hecho, si fallamos como especie y nos aniquilamos (que es lo que estamos haciendo en este preciso momento), otras especies podrían llegar a desarrollar sus cerebros para que el Universo pueda ser Consciente a través de ellas.

 

El nacimiento del homo Cōnscientis


Si miramos todo el tiempo que pasó para que los humanos llegaran a desarrollar la consciencia, nos damos cuenta de que el Universo no tiene ninguna prisa. Los humanos compartimos un antepasado común con los chimpancés, gorilas, orangutanes y los demás primates. Dicho antepasado existió hace millones de años en áfrica dejando registros fósiles que así lo atestiguan. A lo largo de la historia han existido varias especies de humanas como lo fueron el Homo florensis, el homo rudolfensis y los neandertales. Pero finalmente y después de millones de años sería el homo sapiens, los humanos, la única especie que desarrollaría la capacidad de experimentar la Consciencia.

Entre las miles de especies que hay en la Tierra, sólo los homo sapiens han podido producir seres como Buda, Aristóteles, Cristo, DaVinci o Einstein. Esta inteligencia puede ser nuestra bendición como especie y conducirnos a la iluminación colectiva; o nuestra mayor maldición y hacer que nos autodestruyamos. Lo mejor que podemos hacer en este momento por la Tierra es despertar a la Consciencia, a la par que cuidamos la naturaleza de la cual formamos parte.

Recuerda que todos los humanos somos expresiones del Uno. Por lo tanto, cuando un homo sapiens despierta a la Consciencia Cósmica convirtiéndose en el homo cōnscientis, automáticamente y sin necesidad de pronunciar palabra, empieza a jalonar a todos los demás humanos hacia la iluminación.

 

La Consciencia Cósmica no es una deidad externa

El despertar no implica conectarse con una deidad externa. Como dijo Albert Einstein: “La idea de un dios personal es un concepto antropológico que no se puede tomar seriamente”. Esto no significa que Einstein fuera ateo. De hecho, más adelante en su vida diría lo siguiente:

“Cualquiera que ha estudiado ciencia seriamente se convence de que hay un espíritu manifiesto en las leyes del Universo, un espíritu muy superior al humano, uno ante el que nosotros con nuestros poderes limitados debemos sentir humildad”

-Albert Einstein

Para Einstein Dios era indistinguible de las leyes de la naturaleza. Al sobrecogimiento místico que este científico sentía cuando estudiaba las leyes del cosmos, él mismo lo llamaba “El sentimiento religioso cósmico”. Sí, al igual que Gautama Buda, pero por el camino de la ciencia, Einstein había entrado en contacto con la Consciencia Cósmica.

La Consciencia Cósmica no es una deidad externa a la cual deberíamos adorar. La Consciencia Cósmica no es un tipo de inteligencia que reside allá en las estrellas y galaxias. La Consciencia Cósmica es el todo en Todo. Todos los átomos que forman tu cuerpo están hechos de Consciencia Cósmica, nada puede existir por fuera de ella, siempre has vivido y existido en la Consciencia y nunca dejarás de hacerlo.

Por ello el despertar del homo sapiens y su evolución hacia el homo Cōnscientis, consiste en darse cuenta de que la Consciencia Cósmica es su verdadera naturaleza y que esta sólo se puede conocer de manera plena en el Aquí y Ahora.

¡A ver! no dejemos este tema para el futuro, empecemos: Aquí y ahora te invito a darte cuenta de tu respiración… Observa sólo dos o tres de las 700 millones de respiraciones que tendrás a lo largo de tu vida… Percibe cómo el aire pasa por la tráquea y fluye a través de miles de ramificaciones llamadas bronquios… y de ahí hasta los 30 millones de diminutos compartimientos de aire denominados alveolos... Date cuenta de cómo a través de este proceso absorbes el oxígeno hacia la sangre y expulsas el dióxido de carbono que exhalas en cada respiración… Date cuenta de que estas vivo… ¡Aprovecha esta oportunidad!



lunes, 12 de diciembre de 2022

Afirmaciones para mantener la paz en medio de caos

 Instrucciones

Las afirmaciones se leen en forma de meditación, sintiendo cada palabra y observando, sin juzgar, las reacciones que se generan en ti a partir de ellas. Los ejercicios de respiración entre un párrafo y otro consisten en respirar de forma natural, haciendo consciencia del aire desde que entra por las fosas nasales, llena los pulmones y sale nuevamente al exterior.

 

Afirmaciones Conscientes

 

1.    Aunque perciba un torbellino de caos alrededor de mi cuerpo y dentro de mi mente, en el centro de mí Ser hay un foco de paz infinita llamado Consciencia.

(Respiración consciente x 1)

2.  Huir del caos de la mente es querer engañarme a mí mismo. Reprimir mis emociones genera una paz falsa y frágil.

(Respiración consciente x 1)

3. Aquí y Ahora me hago consciente del caos. Sólo la Consciencia produce una paz verdadera.

(Respiración consciente x 1)

4.   Observo el caos interior, dejo que siga su curso natural por el cuerpo, lo dejo estar ahí, no lucho ni peleo contra él.

(Respiración consciente x 1)

5.    Cuando acepto plenamente el caos interno, surge la paz genuina.

(Respiración consciente x 1)

6.   Al observar el caos interno sin emitir ninguna clase de juicio, me sitúo en el lugar de la Consciencia.

(Respiración consciente x 1)

7.   Mi Ser Real es Consciencia. La personalidad no es mi verdadero “yo”. Sólo la personalidad puede ser afectada por el caos. Lo real en mí, la Consciencia, no puede dañar ni ser dañado.

(Respiración consciente x 1)

8.    Detrás del aparente caos hay un orden superior que la mente no puede comprender aun. Todas las situaciones son perfectas porque son necesarias para el despertar.

(Respiración consciente x 1)

 

 

 

 

 

De la evolución de las especies a la evolución de la Consciencia

 Por Walter J Velásquez

Charles Darwin (12 febrero 1809 a 19 abril 1882) fue el naturalista inglés que se atrevió a cuestionar a la elite intelectual y religiosa de su tiempo para lanzar una teoría atrevida: la evolución de las especies. Desde el principio las grandes corrientes religiosas han generado mucha oposición a Darwin y a sus ideas. Pero, ¿Las ideas de Darwin realmente van en contra de la espiritualidad? Exploremos un poco más este asunto.

Antes de avanzar en este tema es importante aclarar algunas tergiversaciones acerca de Darwin. En primer lugar él nunca dijo que los humanos descendiéramos del mono. Lo que en realidad dijo fue que los humanos y nuestros primos los monos, chimpancés, gorilas y orangutanes, tenemos un ancestro común. En segundo lugar, Darwin no propuso que los más fuertes eran los que sobrevivían. Esta frase equivocada ha sido utilizada para justificar el capitalismo salvaje o las guerras. Lo que realmente dijo Darwin fue: “No es la más fuerte de las especies la que sobrevive, tampoco es la más inteligente la que sobrevive. Es aquella que se adapta mejor al cambio”. También cabe aclarar que Darwin nunca se declaró ateo. Él se refirió a sí mismo como agnóstico.

 

Un golpe directo al ego humano

La teoría de Darwin golpeó el ego de los líderes religiosos de la época a quienes les gustaba pensar que el ser humano es el centro del Universo. Esto nos hace sentir importantes, muy por encima de las demás especies a las que consideramos como “inferiores”. En cambio Darwin expresó lo siguiente:

“A los animales, a quienes hemos hecho nuestros esclavos, no nos gusta considerarlos nuestros iguales.”

Ya es hora de evolucionar para dejar atrás el antropocentrismo, donde el hombre es la medida de todas las cosas. Una especie que se cree superior se siente en liberad de acabar con las demás y destruir los recursos naturales de un planeta como si fueran de su propiedad. Es hora de tener una mirada que nos permita entender que los humanos somos una parte del engranaje de la existencia y que podemos prosperar en la Tierra conviviendo de una manera armónica con las demás especies existentes.

 

Una teoría muy espiritual

Debido a su gran capacidad de observación –tan escasa en nuestros tiempos- Charles Darwin pudo deducir que la vida se encuentra en una evolución constante. Esta es una conclusión muy espiritual porque quiere decir que la vida se abre paso lentamente para avanzar desde un organismo básico como la ameba hacia organismos más complejos como las ballenas o los árboles. Detrás de la teoría de la evolución se esconde la promesa de que el Universo tiene un propósito para la vida. Ese propósito es evolucionar hacia una mayor complejidad que en el futuro implicará una mayor sabiduría y entendimiento.

Si el propósito de la existencia es la evolución, el final del proceso evolutivo es la iluminación, el despertar espiritual en el cual todos los seres se darán cuenta de que no están separados del resto de las criaturas. Es ahí cuando tomaremos Consciencia de que todos somos Uno con el Todo. En ese momento sólo podremos sentir deseos de amar y servir a todos los seres.

Muchos creen que la evolución siempre se desarrolla de manera lenta y gradual. Pero no es así, en ocasiones se producen mutaciones en el ADN que permiten dar “saltos evolutivos”. En la historia de la humanidad ha habido seres como Buda o Jesús que han experimentado “saltos evolutivos de la Consciencia” y han abierto la puerta para que muchos otros después de ellos puedan hacer lo mismo.

 

Lo que Darwin nos enseñó

Así que la Teoría de la Evolución de Darwin no niega en ningún momento la existencia de un Dios. De hecho, es justamente la existencia de una Inteligencia Suprema anterior al Bing Bang la que puede haber hecho posible la expansión del Universo y el florecimiento de la vida.

Pero lo que la Teoría de la Evolución sí cuestiona es la supuesta existencia de un Dios separado del Universo, el cual además es antropomorfo (con cara y cuerpo humanos). Dejando a un lado la palabra “Dios” -que se presta para malos entendidos- podemos hablar de una Consciencia Cósmica de la cual surgieron todas las leyes físicas que hacen posible la existencia del Universo tal como lo conocemos.

La Teoría de la Evolución cuestiona la mitología bíblica con raíces machistas que afirma que la mujer (Eva), nació de la costilla del hombre (Adán), lo cual implica que la mujer debe estar subordinada al hombre. De hecho siempre que se habla de “Dios” se refiere a él como si fuese masculino. Pero la Consciencia Cósmica está mucho más allá de lo masculino y lo femenino, de lo personal y lo impersonal, de la forma y de la no-forma. La Consciencia no puede ser encasillada en ninguna categoría creada por la mente porque la mente no es capaz de comprenderla.

Así que en este día podemos mirar a Darwin con otros ojos. En vez de un verlo como un ateo que quería destruir la religión, podemos verlo como un visionario que nos enseñó que Todo está evolucionando hacia algo mejor, es decir, que la Vida tiene un propósito. Y también nos bajó de la nube de arrogancia que hizo que nos creyéramos la “especie superior”, para entender que somos una parte de la ecuación de la existencia y que la única forma de salvar el Planeta es evolucionar en Consciencia. Sólo así podremos entender que nuestra comodidad no se puede dar a expensas de destruir los recursos naturales sin pensar en el bienestar de todas las demás formas de vida. 

Atención Consciente

 

Por Walter J Velásquez

La Consciencia del momento presente, además de mejorar la sensación de bienestar del individuo, le ayuda también a protegerse de ciertos sucesos que pueden poner en riesgo su integridad física. Un porcentaje importante de los accidentes laborales y de tránsito se relacionan con el hecho de que las personas accidentadas no estaban prestando atención a lo que estaban haciendo. Por ejemplo, si alguien en su trabajo es operario de una sierra eléctrica, y mientras corta madera está absorto en sus pensamientos acerca del pasado o el futuro, tiene muchas más posibilidades de accidentarse que alguien que enfoca su atención en lo que está haciendo. Igual sucede cuando se conduce un vehículo. El conductor que tiene sus sentidos y su atención enfocados en la carretera y en el proceso de conducir va a reaccionar mejor ante un evento inesperado -como un niño que salga corriendo a la calle- que aquel que conduce perdido en sus pensamientos y desconectado del hecho de conducir.

Para entender el significado de Atención Consciente, analicemos cada palabra por separado. La atención es el proceso de focalizar de manera consciente la percepción, proporcionando una elevada sensibilidad hacia un determinado aspecto de la experiencia. Y la conciencia se define como la facultad de “estar conscientes del medio” lo cual significa estar en contacto con lo que va ocurriendo. De acuerdo a esto, la Atención Consciente consiste en focalizar la atención en un estímulo concreto que pertenece a la experiencia inmediata del sujeto.

 

La práctica

La próxima vez que conduzcas tu vehículo, o camines por la calle, enfoca toda tu atención en lo que estas haciendo. Utiliza tus sentidos para observar lo que hay a tu alrededor. Observa continuamente la calle que está delante de ti para identificar cualquier bache, hueco o algún posible peligro. Observa también los espejos retrovisores para saber qué vehículos están atrás de ti o quieren adelantar. Date cuenta de cómo estas realizando esa actividad. Evita utilizar el teléfono móvil o cualquier otro distractor, enfócate en lo que estás haciendo. Esto reducirá enormemente la posibilidad de un accidente. También puedes aplicar estos principios a tu trabajo, especialmente si este implica actividades consideradas riesgosas que requieren de máxima atención.

 

 

El Darse Cuenta

 

Por Walter J Velásquez

Entre las psicoterapias inspiradas directamente en la actitud de intensa presencia en el momento actual está la Terapia Gestalt, creada por Fritz Perls. Es sabida la influencia directa del budismo Zen y el Taoísmo en la creación de la Terapia Gestalt. Dentro de esta psicoterapia se utiliza el término “Darse cuenta” para referirse a la atención sostenida en el Aquí y Ahora. Para Perls, existen tres zonas del Darse cuenta:

1.    Darse cuenta del mundo exterior: Tomar consciencia de los estímulos sensoriales (sonidos, olores, sabores, etc.) que se encuentran fuera de uno en el presente.

2.    Darse cuenta del mundo interior: Estar atento a lo que ocurre sobre y debajo de nuestra piel (tensiones musculares, movimientos, sensaciones molestas, escozores, temblores, sudoración, respiración, emociones, etc.)

3.    El darse cuenta de la fantasía: Esto incluye toda la actividad mental que transcurre más allá del presente: todo el explicar, imaginar, adivinar, pensar, planificar, recordar el pasado, anticiparse al futuro, etc.

 

La practica

1.    Busca un lugar donde puedas sentarte tranquilamente.

2.    Enfoca tu atención en la respiración contando 10 respiraciones…

3.    Escucha, sin juzgar, todos los sonidos que hay a tu alrededor, empezando con los más cercanos hasta llegar a los más lejanos…

4.    Percibe lo olores que llegan naturalmente a tu nariz sin clasificarlos como agradables o desagradables…

5.    Toma consciencia de la temperatura ambiental… de la presión de tus glúteos sobre la silla en la que estas sentado… del roce de tu piel con la ropa que llevas puesta…

6.    Observa todo lo que hay a tu alrededor… percibe los colores, los contrastes de luces y sombras… la formas… observa todo como si lo miraras por primera vez…

7.    Ahora pasa a la zona interior. Toma consciencia de tu cuerpo y observa si hay tensiones musculares, sensaciones molestas, escozores, etc.

8.    Observa y acepta las emociones que hay en tu cuerpo (miedo, paz, irritación, amor, etc.)

9.    Finalmente llegamos a la zona de la fantasía. Observa los pensamientos que aparecen en la pantalla de la mente... Date cuenta de que tú no eres el pensador ni tampoco los pensamientos… eres el Observador imparcial (La Consciencia)… observa los pensamientos sabiendo que no poseen ninguna realidad…

10. Finalmente, regresa a tus actividades diarias aplicando la Consciencia de las tres zonas durante el resto del día.