Consciencia Cósmica (a través de Walter J Velásquez)
El UNO no tiene forma, no tiene sexo, no pertenece a ninguna religión y sin embargo todas las religiones proceden de él. Para la mente es imposible comprender al UNO, y sin embargo, todo ser humano busca de manera instintiva la conexión con el Absoluto. Esa persona que está identificada con su mente no puede comprender que el SER del universo es en realidad el Gran Vacío sin principio ni final (Sunyata). Entonces crea imágenes que le permiten adaptar esa realidad Suprema a su propio nivel de comprensión: es así como se crearon los dioses, las diosas, los ángeles y arcángeles.
El UNO que YO SOY es la naturaleza misma, es el aire que respiras, es cada célula de tu cuerpo, cada roca que pisas y cada estrella que brilla en el firmamento. Puesto que a la mente le cuesta entender que Dios es el Todo y está en todo (incluyendo cada persona, animal o cosa), entonces crea imágenes de lo divino que son proyecciones de sus propias creencias. Es así como aparece el Dios Padre (Yahveh, Alá, Brahma) como un símbolo de poder y autoridad. Del mismo modo aparece la Diosa Madre (María, Pacha Mama, Sarasvati) para simbolizar el aspecto nutritivo de la naturaleza. También vemos la llegada del Dios Hijo (Krishna, Jesús, Rama y todas las demás Manifestaciones humanas de Dios) representando la encarnación de lo divino.
Todos los dioses y diosas de todas las religiones antiguas y modernas son pálidos reflejos de la Consciencia Cósmica. Son proyecciones del Absoluto a los cuales la mente les endilga aspectos de la personalidad humana. Esto no quiere decir que debamos menospreciarlos, ya que poseen una carga simbólica y arquetípica muy poderosa. Ellos responden a una necesidad humana y funcionan como faros que guían a las multitudes hacía la búsqueda de la esencia espiritual del Universo. Aunque dicha esencia no se encuentra en el dios externo, su imagen nos recuerda que hay algo más allá de la densidad material que percibimos con los sentidos. Esa realidad espiritual no se encuentra separada de la materia, en realidad es la energía e información de los Campos Cuánticos que interactúan para formar el cosmos.
A medida que la humanidad avanza en su despertar colectivo va proyectando nuevas deidades que reflejan el espíritu de la época. Así como los dioses antiguos masculinos representaban la sociedad patriarcal, las nuevas deidades y seres espirituales representan la diversidad de la sociedad moderna. Con el advenimiento de la Nueva Era, Helena Blavatsky nos trajo a los “Mahatmas” o Maestros Ascendidos los cuales proyectarían los diferentes aspectos de la Consciencia. Así como la luz blanca es una, pero se descompone en múltiples colores, el UNO empezó a manifestarse en las mentes humanas en la forma de El Morya (arquetipo de la voluntad), Kwan Yin (la misericordia), Saint Germain (la libertad), El Arcángel Miguel (la protección) y muchos más.
Los Mahatmas de Blavatsky inspirarían a muchos otros humanos a canalizar diferentes proyecciones de la Consciencia Cósmica: Seth (canalizado por Jane Roberts) representa el pensamiento creador; Kryon (canalizado por Lee Carroll) encarna la búsqueda de la integración energética; El Colectivo Abraham (canalizado por Esther Hicks) simboliza la Manifestación Consciente; Ra - La Ley del Uno (canalizada por Carla Rueckert) encarna la unidad cósmica; Jesús/Sananda (en Un Curso de Milagros, canalizado por Helen Schucman) representa el perdón radical y la disolución del ego; Los Arcturianos (canalizados por múltiples autores) encarnan la sanación tecnológica y la geometría sagrada y Los Pleiadianos (canalizados por Barbara Marciniak y otros) simbolizan el coraje para romper estructuras rígidas y el redescubrimiento de la sabiduría del cuerpo humano.
Desde el punto de vista de la Consciencia Cósmica sólo existe el UNO, el cual se manifiesta Aquí y Ahora como un Universo Consciente. A nivel cuántico estás conectado con el todo y eres el Todo. Pero cuando te identificas con la mente te ves a ti mismo como un “yo” separado. Puesto que la mayoría de las personas están identificadas con la mente (en mayor o menor grado), proyectan a todas esas deidades, maestros y seres de luz para que les recuerden la grandiosidad de su propio Ser. Por ejemplo, si sientes atracción por Ramtha (canalizado por J.Z. Knight) es porque este refleja la Divinidad, la Automaestría y el Poder Creador que ya está en tu Ser. Como aún piensa que eres un individuo separado del todo, no puedes ver todas esas cualidades en ti mismo. Entonces proyectas en ese arquetipo todo lo que no puedes ver en ti. Es decir que la función de estos seres espirituales es servir como espejos que reflejan LO QUE TÚ ERES pero aún no puedes ver.
Si estás leyendo o escuchando estas palabras hoy es porque estás ya en el proceso del despertar, estás abriendo los ojos. Poco a poco empiezas a comprender que detrás de todos los nombres de los dioses y seres espirituales se esconde el SER UNO indivisible. Intuyes que todas las religiones y creencias son caminos que en última instancia buscan el mismo objetivo: descubrir quién eres realmente. Respetas todas las creencias porque sabes que cumplen una función en la Tierra, y al mismo tiempo sospechas que no se requiere estar matriculado en ninguna para descubrir tu verdadera identidad. Y es que al final, todos los dioses, diosas, ángeles, arcángeles y seres espirituales se disuelven en el UNO que YO SOY. Y todas las plegarias, mantras y oraciones se funden en la respiración silenciosa que te conecta con el Ahora.

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