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jueves, 6 de agosto de 2026

Todo es UNO

 Consciencia Cósmica (a través de Walter J Velásquez)

 
Todas las doctrinas, todas las corrientes espirituales, todas las religiones, proceden del UNO. Algunas de estas enseñanzas te dan las herramientas para que puedas despertar, mientras que otras te mantienen atrapado en la ilusión de que eres un “yo” separado. Y sin embargo, todas esas formas de espiritualidad son parte del Orden Perfecto. Aunque esto parece contradictorio no lo es en lo absoluto. Lo que ocurre es que cada individuo es atraído al tipo de enseñanza o religión que necesita para aprender las lecciones propias de su estado de consciencia. A medida que esa persona vaya despertando, irá sintiéndose atraída a otro tipo de enseñanzas cada vez más claras y directas.

El UNO no tiene forma, no tiene sexo, no pertenece a ninguna religión y sin embargo todas las religiones proceden de él. Para la mente es imposible comprender al UNO, y sin embargo, todo ser humano busca de manera instintiva la conexión con el Absoluto. Esa persona que está identificada con su mente no puede comprender que el SER del universo es en realidad el Gran Vacío sin principio ni final (Sunyata). Entonces crea imágenes que le permiten adaptar esa realidad Suprema a su propio nivel de comprensión: es así como se crearon los dioses, las diosas, los ángeles y arcángeles.

El UNO que YO SOY es la naturaleza misma, es el aire que respiras, es cada célula de tu cuerpo, cada roca que pisas y cada estrella que brilla en el firmamento. Puesto que a la mente le cuesta entender que Dios es el Todo y está en todo (incluyendo cada persona, animal o cosa), entonces crea imágenes de lo divino que son proyecciones de sus propias creencias. Es así como aparece el Dios Padre (Yahveh, Alá, Brahma) como un símbolo de poder y autoridad. Del mismo modo aparece la Diosa Madre (María, Pacha Mama, Sarasvati) para simbolizar el aspecto nutritivo de la naturaleza. También vemos la llegada del Dios Hijo (Krishna, Jesús, Rama y todas las demás Manifestaciones humanas de Dios) representando la encarnación de lo divino.

Todos los dioses y diosas de todas las religiones antiguas y modernas son pálidos reflejos de la Consciencia Cósmica. Son proyecciones del Absoluto a los cuales la mente les endilga aspectos de la personalidad humana. Esto no quiere decir que debamos menospreciarlos, ya que poseen una carga simbólica y arquetípica muy poderosa. Ellos responden a una necesidad humana y funcionan como faros que guían a las multitudes hacía la búsqueda de la esencia espiritual del Universo. Aunque dicha esencia no se encuentra en el dios externo, su imagen nos recuerda que hay algo más allá de la densidad material que percibimos con los sentidos. Esa realidad espiritual no se encuentra separada de la materia, en realidad es la energía e información de los Campos Cuánticos que interactúan para formar el cosmos.

A medida que la humanidad avanza en su despertar colectivo va proyectando nuevas deidades que reflejan el espíritu de la época. Así como los dioses antiguos masculinos representaban la sociedad patriarcal, las nuevas deidades y seres espirituales representan la diversidad de la sociedad moderna. Con el advenimiento de la Nueva Era, Helena Blavatsky nos trajo a los “Mahatmas” o Maestros Ascendidos los cuales proyectarían los diferentes aspectos de la Consciencia. Así como la luz blanca es una, pero se descompone en múltiples colores, el UNO empezó a manifestarse en las mentes humanas en la forma de El Morya (arquetipo de la voluntad), Kwan Yin (la misericordia), Saint Germain (la libertad), El Arcángel Miguel (la protección) y muchos más.

Los Mahatmas de Blavatsky inspirarían a muchos otros humanos a canalizar diferentes proyecciones de la Consciencia Cósmica: Seth (canalizado por Jane Roberts) representa el pensamiento creador; Kryon (canalizado por Lee Carroll) encarna la búsqueda de la integración energética; El Colectivo Abraham (canalizado por Esther Hicks) simboliza la Manifestación Consciente; Ra - La Ley del Uno (canalizada por Carla Rueckert) encarna la unidad cósmica; Jesús/Sananda (en Un Curso de Milagros, canalizado por Helen Schucman) representa el perdón radical y la disolución del ego; Los Arcturianos (canalizados por múltiples autores) encarnan la sanación tecnológica y la geometría sagrada y Los Pleiadianos (canalizados por Barbara Marciniak y otros) simbolizan el coraje para romper estructuras rígidas y el redescubrimiento de la sabiduría del cuerpo humano.

Desde el punto de vista de la Consciencia Cósmica sólo existe el UNO, el cual se manifiesta Aquí y Ahora como un Universo Consciente. A nivel cuántico estás conectado con el todo y eres el Todo. Pero cuando te identificas con la mente te ves a ti mismo como un “yo” separado. Puesto que la mayoría de las personas están identificadas con la mente (en mayor o menor grado), proyectan a todas esas deidades, maestros y seres de luz para que les recuerden la grandiosidad de su propio Ser. Por ejemplo, si sientes atracción por Ramtha (canalizado por J.Z. Knight) es porque este refleja la Divinidad, la Automaestría y el Poder Creador que ya está en tu Ser. Como aún piensa que eres un individuo separado del todo, no puedes ver todas esas cualidades en ti mismo. Entonces proyectas en ese arquetipo todo lo que no puedes ver en ti. Es decir que la función de estos seres espirituales es servir como espejos que reflejan LO QUE TÚ ERES pero aún no puedes ver.

Si estás leyendo o escuchando estas palabras hoy es porque estás ya en el proceso del despertar, estás abriendo los ojos. Poco a poco empiezas a comprender que detrás de todos los nombres de los dioses y seres espirituales se esconde el SER UNO indivisible. Intuyes que todas las religiones y creencias son caminos que en última instancia buscan el mismo objetivo: descubrir quién eres realmente. Respetas todas las creencias porque sabes que cumplen una función en la Tierra, y al mismo tiempo sospechas que no se requiere estar matriculado en ninguna para descubrir tu verdadera identidad. Y es que al final, todos los dioses, diosas, ángeles, arcángeles y seres espirituales se disuelven en el UNO que YO SOY. Y todas las plegarias, mantras y oraciones se funden en la respiración silenciosa que te conecta con el Ahora.

 

viernes, 13 de mayo de 2016

La Ley de Atracción desde la perspectiva del Ser

Por Walter J. Velásquez



A raíz de un escrito de Jeff Foster que fue colocado en la página de Facebook de Ser el Ser, surgió la pregunta de un lector. Aquí está la transcripción de la frase, de la pregunta y de la respuesta:

Deja que todos tus pensamientos, imágenes mentales, sueños, fragmentos de historia estén aquí, también. 

Permite que se queden, permite que se vayan. 
Permite que sean olas en el océano de Ti. 
Renuncia a la agotadora lucha de cambiar 'lo que ya es.’

- Jeff Foster


Pregunta: “Pero la ley de atracción dice que uno puede atraer o ser aquello en lo que imagina. Acá nos dice que la vida debe fluir sola... Me confundo.”

Respuesta: La Ley de Atracción, tal como ha sido interpretada en los últimos tiempos, plantea que las personas con su mente pueden atraer a sus vidas todo lo que deseen. Esto puede generar un conflicto con el Universo ya que la mente es un ente limitado que está programado por el pasado y por las mentiras de la sociedad en dónde se ha formado.

Dejar que la mente decida es peligroso. Puede pedir aquello que parece bueno y que al final terminará produciendo confusión y hará que el individuo pierda de vista su verdadero propósito en este Universo.

Lo que se propone aquí es dejar que el Tao –la inteligencia Universal- nos muestre lo que en verdad necesitamos. Esto es difícil para muchos ya que implica dejar atrás los deseos del “yo” para conectarse con los deseos del Todo. En términos cristianos esto sería algo así como abandonar la voluntad personal para abrazar la voluntad de Dios. Esto parte de la certeza suprema de que el Universo es más sabio que nuestra mente y siempre quiere lo mejor para nosotros, aunque a veces eso implique llevarnos por caminos desconocidos.

Esto no quiere decir que abandonemos nuestros planes y deseos. Por su puesto es importante planear y tener metas. La diferencia está en que haremos lo que sea necesario para lograr las metas, estando abiertos sinceramente a que el Universo en cualquier momento nos muestre una alternativa diferente. Sería como cuando Jesús oraba en el huerto de Getsemaní y dijo: “Si quieres aparta de mí esta copa, pero que se haga Tu Voluntad y no la mía”.

Ahora, cuando hemos dejado a nuestro yo personal en un segundo plano en nuestras vidas, resulta que nuestros deseos son iguales a los deseos del Universo ya que estamos sintonizados con él. Cuando esta sintonía ocurre, nuestros deseos –que en realidad son los deseos del Universo- se cumplen y todas las puertas se abren frente a nosotros. Es una forma mágica de vivir en la cual todo empieza a conectarse sin ningún esfuerzo personal.

Otras personas buscan que “El Universo conspire a su favor” y lo hacen desde la mente. Ellos no están en sintonía con el Todo, ellos quieren imponer su voluntad personal y para ello se enfrentan al Universo. Aquí entran muchas personas que creen en la ley de atracción y la aplican desde su ego.


Cuando observas tus emociones (dolor, tristeza, miedo) sin juzgarlas, entras en otro nivel de consciencia. En ese momento trasciendes el nivel del ego y te sintonizas con el Universo. La Autoobservación y la respiración consciente son puertas para establecer la sintonía con lo Absoluto y encontrar la paz real.

martes, 8 de marzo de 2016

La apertura de la Flor de Loto

Taller vivencial


El ser humano vive encerrado en la prisión  de sus bloqueos e inhibiciones, lo cual limita su capacidad de ser feliz. Este taller te ayudará a entrar en contacto con tu Ser autentico, de tal manera que puedas abrirte como una flor de loto, a la experiencia de vivir la Vida de una forma más plena y real.

ENFOQUE:
El taller vivencial está enfocado desde la Terapia Gestalt, la cual combina la esencia del Budismo Zen y la filosofía Taoísta con la psicología corporal.

Fecha: 13 de Marzo de 2016
Hora: 9:00 a.m. – 12:30 m.
Dirección:  Casa de información de Amor. Cra 3 # 14-34 Cartago                                Informes: 3128802205 – 3122626143
Aporte: $15.000  

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Ser fríos o calientes

Por Walter J. Velásquez
Según John O. Stevens, el famoso terapeuta Fritz Perls apreciaba a alguien cuando “se mostraba abierto y honesto, fuera honestamente santo u honestamente malvado”. Esto me recuerda las palabras del Apocalipsis atribuidas a la inspiración de Jesús: “Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero porque eres tibio y no frío o caliente, voy a vomitarte de mi boca.” (Apocalipsis 3:15-16). Las frases anteriores tienen que ver con un término muy poderoso: la congruencia. Congruencia significa que lo que pienso, lo que siento, lo que digo y lo que hago están alineados perfectamente.

El mundo de hoy es totalmente incongruente. Las personas están fragmentadas y dentro de ellas hay diferentes bandos que luchan entre sí. Esto lo observamos especialmente en las personas religiosas que perviven en una lucha constante entre lo que piensan y lo que “deberían pensar”, entre lo que sienten y lo que “deberían sentir”, etc. Este tipo de individuos se debaten entre pensamientos elevados que no son congruentes con sus pasiones más bajas o entre acciones caritativas que se realizan de acuerdo al pensamiento religioso, pero que muchas veces no surgen de lo más sincero de su mundo emocional.

Cualquier acto o palabra, que no esté alineado con el pensamiento y el sentimiento es algo deshonesto, ya que allí no puede haber una implicación total de la persona. Como podemos ver, el mundo de hoy es profundamente deshonesto. La educación que proporcionan las familias y las iglesias impulsan a las personas a sonreír a pesar de estar enojados o a llevar a cabo actos bondadosos cuando estos no son realmente sinceros.

Ya lo decían Perls y Juan el Evangelista, ser honestamente santo (caliente), u honestamente malvado (frio), es mejor que ser tibio (incongruente). Hay tan pocos santos honestos es el mundo, y esto sucede porque para ser santo, muchos buscan parecer santos. Lo cierto es que para Ser, es necesario dejar de querer parecer. Los malvados honestos también son muy pocos porque casi nadie se atreve a aceptar plenamente que es malvado. Incluso en los grandes asesinos de la historia como Stalin, Hitler o Pablo Escobar, existía una creencia –consciente o inconsciente- de que sus actos estaban justificados por un “ideal superior” que los exoneraba de cualquier maldad. En realidad ellos se consideraban “buenas personas” que luchaban por una “causa justa”.

El presente artículo no es una invitación abierta a la maldad honesta como un estilo de vida permanente. En realidad es un llamado a un cambio radical del ser humano. Muchos intentan cambiar reprimiendo sus pensamientos o emociones, lo cual sólo produce un alivio temporal de los síntomas de su maldad. Pero, para que haya un cambio profundo es necesario entrar en el centro del problema, de aquello que se quiere cambiar. Para esto hay que vivirlo de forma plena y total. Arnold R. Beisser nos habla en su “Teoría paradójica del cambio” de que:

“El cambio no tiene lugar merced al intento coactivo realizado por el individuo para cambiar o por otra persona para cambiarlo, pero sí tiene lugar cuando aquel invierte tiempo y esfuerzo para ser lo que es - en entregarse plenamente a su situación actual.”

Lo que nos indica Beisser es la necesidad de dejar de reprimirnos y empezar a experimentar de manera consciente, plena y total nuestros impulsos indeseables. Toda emoción rebelde o desbocada es una parte nuestra que ha sido rechazada. Cuando aceptamos y acogemos con amor estas emociones podemos integrarlas nuevamente a nuestra totalidad volviendo a ser completos.

En el proceso de alcanzar esta integridad es necesario sacar a flote a la ira no expresada o la envidia reprimida, por ejemplo. Esto asusta a muchos porque piensan que van a vivir de esa manera por el resto de sus vidas. Pero no es así. Cuando un individuo se despoja de las máscaras hipócritas y falsas sonrisas que esconden la ira o el dolor, lo que queda es un “malvado honesto”, que al ser asumido de manera consciente, se disuelve para dar paso al “santo honesto”, aquel que está en contacto con su Ser y actúa con total congruencia en todos los aspectos de su vida.


domingo, 22 de marzo de 2015

No lo llames amor, déjalo fluir

Casi todos los maestros espirituales, gurús, pastores y sacerdotes te dicen cosas como estas: “No seas iracundo”, “evita la lujuria”, “no te permitas sentir envidia”, “rechaza la gula”, etc. Ellos te dicen todo lo que no debes hacer pero nunca te enseñan cómo hacerlo. Entonces sus senderos se convierten en un proceso contante de represión. Reprimen la ira, la envidia, la lujuria y todo lo demás. Pero al reprimir esta energía no se destruye, ella simplemente se adentra en lo profundo del inconsciente y tarde o temprano regresará a la consciencia con más fuerza.

Aun cuando estos maestros te digan cosas como: “Se amoroso”, “se compasivo”, “busca la sabiduría”, etc., ellos en realidad te están conduciendo a un sendero ficticio. Si buscas ser amoroso, desarrollaras un amor, o una compasión o una sabiduría artificial. El verdadero amor no se construye ni se forma, simplemente se le permite fluir de adentro hacia afuera de manera natural. Es más, ni siquiera necesitas llamarlo amor, sólo lo dejas fluir y no sientes la necesidad de catalogarlo con un nombre. Los nombres corrompen porque son limitantes. Los nombres pueden encasillar algo tan inefable como el amor dentro de una categoría predeterminada por el cerebro.

En cambio la Consciencia es diferente. Cuando hay Consciencia plena de la ira, cuando la observas sin rechazarla, cuando la acoges y te haces uno con ella, cuando la aceptas plenamente; entonces la ira se transforma por si sola. Aquí no hay represión, aquí opera un proceso diferente: la transmutación. Cuando empiezas a practicar esto en la vida diaria, empiezan a emerger sentimientos que estaban ocultos en el Ser, que no habían podido surgir porque estaban atrapados en medio de las corazas del ego. Entonces la mente llamará a estos sentimientos paz, amor o sabiduría. Pero ellos no necesitan un nombre para ser porque ellos estaban antes de que los nombres fueran inventados.


lunes, 9 de febrero de 2015

La máscara

-¿De qué te vas a disfrazar hoy? 
- De mí mismo 
- Te costará encontrar una máscara 
- No, me costará quitarme todas las máscaras.



“Cada vez que me pongo una máscara, lo hago para tapar mi realidad fingiendo ser lo que no soy. Lo hago para atraer a la gente. Luego descubro que sólo atraigo a otros enmascarados y alejo a los demás, debido a un estorbo: la máscara. 

Cada vez que me pongo una máscara lo hago para evitar que la gente vea mis debilidades. Luego descubro que como no ven mi humanidad, al no ver lo que soy, sólo ven la máscara. 

Cada vez que me pongo una máscara lo hago para evitar ofender a alguien y ser diplomático. Luego descubro que aquello que ofende a las personas con quienes quiero intimar, es la máscara. 

Cada vez que me pongo una máscara lo hago convencido que es lo mejor que puedo hacer para ser amado. Luego descubro la gran paradoja… Lo que más deseo lograr con mi máscara, es precisamente lo que impido con ella” 

Gilbert Brenson 

sábado, 28 de junio de 2014

El Poder contagioso de la risa

Algunos buscadores espirituales son demasiado serios y se les dificulta reírse de ellos mismos o de aquello que les trae la vida en un determinado momento. La alegría es nuestro estado natural, pero cuando nos identificamos con la mente o el ego, perdemos esa alegría y permanecemos gran parte del tiempo de mal humor o deprimidos. Las personas infelices son las que cometen los peores crímenes, en cambio, las personas felices transmiten felicidad a otros y sanan el mundo con su mera presencia. El siguiente video te muestra cuan poderosa –y contagiosa- es la risa para transformar a los que nos rodean:

sábado, 8 de marzo de 2014

¿Existe Dios?



Hace poco me preguntaron “¿Crees en Dios?” a lo cual respondí lo siguiente:

Si me preguntas por un dios que vive en el cielo, un dios que sólo salvará y protegerá a los que pertenecen a una determinada religión, un dios en cuyo nombre los hombres se dividen y pelean entre sí por cuestiones religiosas, entonces mi respuesta es No. Ese dios ha sido creado por la mente humana, por lo tanto no puede ser algo real.

Mi amigo me respondió: ¿Entonces eres ateo?

-No, el ateísmo y el teísmo son posturas de la mente que limitan nuestra visión de la realidad.

-Entonces ¿qué es Dios?

Para empezar, Dios no es la palabra Dios, es algo mucho más grande y al mismo tiempo algo muy cercano; algo que es incompresible para la mente humana, por ello la mente necesita crear imágenes de Dios para poder sentir que tiene algún control sobre lo divino.

Dios es la vida, es la naturaleza misma, es la inteligencia que gobierna el movimiento de las galaxias y los átomos. La palabra Dios es el peor obstáculo para conocer a Dios ya que esa palabra está cargada por una serie de ideas erróneas creadas por la mente.

Para conocer realmente a Dios hay que liberarse de la palabra Dios y de cualquier descripción humana. Dios es el Todo en todo, es la vida que anima nuestras células, el aíre que respiramos, la comida que ingerimos, los animales, las personas. Para conocer lo divino es necesario ver las cosas por lo que son.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Comienza Ahora

Alan Watts nos entrega en este discurso un mensaje directo acerca del Despertar Espiritual, el cual no está condicionado por la pertenencia a una creencia determinada sino por la capacidad de estar presentes Aquí y Ahora.

(Activar subtítulos en la parte inferior derecha del vídeo).

martes, 4 de marzo de 2014

Ver sin juicio


Los seres humanos tendemos a aceptar algunos aspectos de nuestra vida y a rechazar otros. Por ejemplo, aceptamos fácilmente la bonanza financiera o la fama, pero rechazamos la enfermedad o la depresión. En la medida en que pasamos por la vida aceptando algunas cosas y dejando de lado otras no somos completos, sencillamente estamos fragmentados y no reconocemos a la vida como un todo holístico integral.

La aceptación de la realidad presente es fundamental para ser íntegros. Esto incluye estar dispuestos a ver y reconocer lo que está pasando dentro de nosotros (pensamientos, emociones) y fuera de nosotros (lluvia, calor) y estar en paz con ello.

¿Significa eso que debo convertirme en una persona conformista? Claro que no. Creo que lo verdaderamente mágico de esto es que en la medida en que somos capaces de ver lo que ocurre en nuestro interior (pensamientos destructivos, emociones desplacientes) eso se transforma. En el acto de ver hay un poder transmutador increíble. Creo que por ello Carl Jung decía: “Lo que miras desaparece, lo que resistes persiste”. Por otro lado, cuando observamos de forma ecuánime lo que está sucediendo “afuera” podemos actuar con mayor claridad para hacer algo al respecto, o quedarnos quietos si es el caso. Pero aquí la acción o la quietud no estarán manchadas por el ego.

Desafortunadamente las personas religiosas o espirituales viven en conflicto con la vida. Sus mentes piensan en función del bien y el mal. Este pensamiento en blanco y negro hace que rechacen una parte importante de su experiencia por considerarla como parte del “pecado”. Pero cuando rechazamos un pensamiento o una emoción estos no desaparecen, solamente se sumergen en el inconsciente esperando el momento oportuno para emerger de nuevo. Solamente cuando observamos los contenidos de la mente como un Testigo imparcial, sin intentar cambiarlos o modificarlos, entonces podemos liberarnos de la programación mental al mismo tiempo que la transformamos. En el ver sin juzgar existe quizá, uno de los más grandes poderes transformadores que la humanidad jamás ha conocido. 

martes, 25 de febrero de 2014

Cielo y tierra

Las religiones nos venden el cielo como lo más sagrado. El cielo es ese lugar especial en el cual, si somos buenos, iremos al morir. La creencia en el cielo hace que muchas veces despreciemos la Tierra y busquemos a toda costa un escape a nuestra vida cotidiana.

Pero el cielo no es sagrado, porque fue creado por la mente como un escape imaginario a la realidad terrenal. En cambio, la Tierra sí es sagrada, porque es aquí donde vivimos, aprendemos, crecemos y expresamos nuestro Ser. Es en la Tierra –y no en el cielo- donde nos iluminamos, donde despertamos.

La creencia en el cielo hace que la gente se enfoque en las cosas externas para buscar a Dios. Ellos piensan que la entrada al cielo se mide por la cantidad diaria de rituales (mantras, decretos, plegarias, etc.) que hacen, por pertenecer a una secta o por asistir a cierto número de retiros espirituales al año. Pero no, la espiritualidad no es nada de eso. La espiritualidad se mide por cómo reaccionamos ante lo que nos sucede en la cotidianidad de la vida. ¿De qué sirve apartar dos horas en la mañana a hacer hermosos rituales si en la tarde o la noche explotamos con facilidad ante una palabra pronunciada por el hijo o la esposa?


La Tierra es sagrada porque es de instante en instante, siendo conscientes del Aquí y Ahora, como expresamos nuestro Ser y contagiamos a los demás para que despierten también. La pregunta no es si existe vida después de la muerte (al morir lo sabremos), la pregunta es si existe vida antes la muerte. ¿Vives la vida plenamente? 

sábado, 22 de febrero de 2014

"Imagine"

La canción “Imagine”, de John Lenon, nos muestra una perspectiva de lo que sería el mundo si nos desprendiéramos de nuestra personalidad egoísta y avara. Una utopía que se está haciendo realidad hoy en día ya que cada vez más individuos están despertando a su realidad espiritual.



IMAGINA 

Imagina que no hay paraíso, 
Es fácil si lo intentas, 
Ningún infierno debajo de nosotros, 
Arriba de nosotros, solamente cielo, 
Imagina a toda la gente 
Viviendo el Ahora... 

Imagina que no hay países, 
No es difícil hacerlo, 
Nada por lo que matar o morir, 
Ni religiones tampoco, 
Imagina a toda la gente 
Viviendo la vida en paz 

Imagina que no hay posesiones, 
Me pregunto si puedes, 
Ninguna necesidad de codicia o hambre, 
Una hermandad del hombre, 
Imagina a toda la gente 
Compartiendo todo el mundo... 

Tu puedes decir que soy un soñador, 
Pero no soy el único, 
Espero que algún día te nos unas, 
Y el mundo vivirá como uno solo.

sábado, 18 de enero de 2014

Ser y No-Ser


Un monje, que estaba a la búsqueda,
pidió a un mercader
una limosna.

El mercader, por un momento, lo miró
y preguntó al dársela:
—¿Cómo puede ser que tú
a mí me tengas que pedir
aquello que te falta para tu sustento,
y al mismo tiempo me menosprecies a mí
y también mi vida,
cuando nosotros te concedemos lo que necesitas?

El monje respondió:
—Comparado con lo Último que busco,
todo lo demás parece poco.

El mercader, empero, volvió a preguntar:
—Si un Último existe,
¿cómo puede ser algo
que pueda buscar o encontrarse,
como si al final de un camino se hallara?
¿Cómo podría uno
salir a su encuentro y,
como si entre otras muchas cosas fuera una,
apoderarse de ello?
¿Y cómo, por otra parte,
podría uno volverle las espaldas y,
menos que otros,
ser llevado por ello
o estar a su servicio?

El monje contestó:
—Lo Último encuentra
el que renuncia
a lo cercano y lo presente.

El mercader, empero, siguió razonando:
—Si un Último existe,
es próximo a cada uno,
aunque, como en todo Ser un No-ser
y en todo Ahora un Antes y un Después,
escondido
en aquello que aparece
y permanece.
Comparado con el Ser,
que experimentamos como pasajero y limitado,
el No-ser nos parece infinito,
igual que el De Dónde y el Adónde
comparado con el Ahora.

El No-ser, sin embargo,
se nos revela
en el Ser,
igual que el De Dónde y el Adónde
en el Ahora.

El No-ser, como la noche
y la muerte,
es principio sin conocimiento,
y sólo brevemente,
igual que un relámpago,
nos destella su mirada
en el Ser.

Así, lo Último
también a nosotros
se nos acerca sólo en lo próximo,
y resplandece
ahora.

Ahora también el monje preguntó:
—Si lo que dices fuera la verdad,
¿qué quedaría aún
para ti y para mí?

El mercader le dijo:
—Aún nos quedaría,
para un tiempo,
la Tierra.

Bert Hellinger

lunes, 11 de noviembre de 2013

Me enseñaron la vergüenza

Poema tomado del blog "Faktoria Lila" que defiende el derecho de la mujer a Ser. Puedes ingresar al blog y leer otros poemas a través del siguiente link: http://www.faktorialila.com/index.php/es/



Me enseñaron a avergonzarme de mi cuerpo, de mis actos, de mis pensamientos.

Me enseñaron que lo que pienso es absurdo, que lo que hago es ridículo, que lo que deseo es sucio.

Y aprendí a no decir lo que pensaba, por vergüenza de que alguien a mi alrededor pensara algo mejor.

Y aprendí a no hacer lo que me apetecía, por vergüenza de que alguien a mi alrededor creyera que era inoportuno.

Y aprendí a no perseguir lo que deseaba, por vergüenza de que alguien a mi alrededor opinara que era inapropiado.

No contenta con someterme a la mirada externa, me plegué también a la vergüenza ajena.

Y aprendí a preguntarle a la vergüenza cómo vestirme, no vaya a ser que alguien pensara que voy buscando gustar, destacar. Y aprendí a escuchar a la vergüenza al desnudarme, no vaya a ser que me sintiera cómoda en mi cuerpo, y me acostumbrara a enseñar(me)lo sin miedo. Y aprendí a consultar con la vergüenza antes de abrir la boca, no vaya a ser que dijera sin filtro lo que me pasa por la cabeza, y se enterara la gente.

Y dejé de bailar, de reír a carcajadas, de rascarme el culo, de preguntar lo que no entiendo, de opinar lo que pienso, de compartir lo que siento, de pedir ayuda, de ponerme faldas, de ir a la playa, de comer o llorar en la calle, de ir sin sujetador, de pintarme, de salir sin pintar, de bajar a la calle despeinada, de usar esa ropa que dicen que no me pega nada, de llamar a quien echo de menos, de tomar la iniciativa, de decir que no, de decir que sí, de quejarme, de vanagloriarme, de estar orgullosa, de admitir que estoy asustada.

Y, a base de sentirme cada día más avergonzada, entendí que mi vergüenza nunca iba a sentirse saciada. Que toda la vida iba a imponerse entre yo y mi representante impostada. Así que busqué a mi sinvergüenza interna. Y le costó salir un poco, le daba vergüenza. Pero acabó sacándome a bailar, haciéndome dúo al cantar, saliendo conmigo a la calle con la cara sin lavar, animándome a hablar, a ignorar las cosas que me deberían avergonzar...


Y ahora no tengo tiempo para sentir vergüenza. Estoy ocupada viviendo.

jueves, 7 de noviembre de 2013

El ego no puede derrotar al ego

Una forma de religión muy conocida es la imitación. Las personas buscan imitar a sus líderes o maestros creyendo que eso los hace mejores. Pero lo único que se logra por este medio es crear un ego espiritual, sintético y vacío. Para Despertar debemos ser nosotros mismos, y para ser nosotros mismos es necesario quitarnos esa máscara de la personalidad artificial que hemos creado –aunque sea una personalidad espiritual.

Muchos dicen que debemos liberarnos del ego pero, ¿cómo saben que no es el mismo ego quien está diciendo eso? Al ego le encanta crear batallas para, supuestamente, destruir al ego. Entonces la gente empieza a reprimir sus impulsos y adoptar el comportamiento esperado por sus líderes religiosos para sentirse mejor. Lo que allí sucede es que el ego se camufla, se transforma ¡incluso habla de amor y compasión! Pero no es más que una estratagema para continuar viviendo de una forma más sutil.

He escuchado a mucha gente decir: “Estoy venciendo a mi ego en este aspecto…” pero lo que ellos no sabe es que el ego es la personalidad misma que habla. “Personalidad” es una palabra que viene del griego y significa máscara. La muerte del ego implica la muerte de la persona, incluyendo las creencias, condicionamientos y programaciones que hemos almacenado en la cabeza desde que nacimos. La muerte del ego es la muerte de todo aquello que creemos que somos. Eso suena aterrador y monstruoso. Así que es mejor seguir pensando –desde el ego- que un día destruiré al ego.

La no-dualidad plantea que solamente existe el Ser puro y eterno. El ego es una proyección de la mente que se hace real cuando nos identificamos con él. Pero entre el Ser y el ego no hay nada, o somos el Ser real o vivimos en la ilusión del ego. No hay un punto medio entre estos dos. Así que si crees que estás en la mitad del camino entre el Ser y el ego, es el ego el que está pensando eso. El Ser simplemente Es, y desde su estado de realidad absoluta observa a la mente y su funcionamiento, es el testigo inmutable de todas las estrategias del ego por perpetuarse en su propia ilusión. Pero su observación no es pasiva, en el mero hecho de observar está la alquimia misma de la trasformación. Porque cuando lo real observa la ilusión, esta se esfuma como lo hace la niebla ante los rayos del sol.

¿Cómo desaparece el ego? Recuerda que este solamente vive en el pasado o en el futuro. El ego no puede estar en el presente. Así que cuando te quedas extasiado contemplando una flor o una puesta de sol, cuando haces eso sin dejar que la mente aparezca para clasificar o categorizar la experiencia, en ese momento no hay ego. El ego también pierde toda su fuerza y poder cuando es observado. Al tomar consciencia de sus estrategias y pensamientos, estos ya no pueden controlarte, y entonces desaparece.


sábado, 12 de octubre de 2013

Soy Pura Consciencia


Juan Carlos Savater es un autor español del Vedanta Advaita, o el Conocimiento de la no-dualidad. Por medio de su página “Una sola esencia” comparte su  conocimiento interno, y en su libro: “Certeza del Ser” condensa la esencia del Ser que está más allá de la absurda necesidad humana de fabricar un método para conocer Aquello que somos, Eso que se manifiesta por sí mismo de forma natural cuando estamos dispuestos a soltar toda identificación con el pensamiento. He aquí algunos extractos de su libro en los cuales el autor habla desde lo más profundo de la Consciencia:

Cualquier camino que el hombre recorra es Mi camino. No importa por dónde vaya, le llevará hasta Mí.

Soy Pura Consciencia sin esfuerzo ni elección.

Soy el que habita en el corazón de cada criatura. Yo Soy su comienzo, soy su tiempo de existencia y Soy también el final de todos los seres.

La sensación Yo Soy, Yo Existo, no es otra cosa que el Señor. Este sentido impersonal de presencia en el momento presente, es la única verdad.

La Pura Consciencia no puede olvidarse de Sí Misma. El sol no conoce ni días ni noches. No necesitas nada, simplemente eres. Todas las cosas del día han tenido lugar en ese estar despierto. Vienen y van. Tú eres ese infinito espacio cada día, esa Pura Consciencia, ese estar despierto. Todo lo demás son adornos.

No importa cómo son los acontecimientos, siempre son Pura Consciencia. Incluso cuando suceden cosas terribles, mira a través de las apariencias y recuerda la Pura Consciencia. La Pura Consciencia misma nunca es tocada. La Vida vive de vida, no puede conocer la muerte. Todo miedo es una imagen en el futuro o en el pasado, nunca trata de lo que es. Lo que es siempre puede manejarse.

Todo lo que tienes que hacer es ver la nube que surge y dejarla ser. No necesitas fijarte en la nube. Mantén tu barca vacía. Ni tratar de eliminar la ilusión, Ni buscar lo que es real. La auténtica naturaleza de la ignorancia, tal como es, es Pura Consciencia. Despertar y regresar a la realidad es lo esencial.

El río mientras es río, no puede ser uno con el océano. Tanto el yo como el mundo llevan la marca de la Pura Consciencia que son:

El yo no puede ser pluralizado y el mundo no puede existir sin relación a la consciencia. Este ego o yo nunca estuvo aquí y nunca se irá porque nunca fue. La única realidad que permanece es este Conocer. Este Amor de ser. No tiene forma. No puede describirse pero tampoco negarse.

El yo no puede hacer nada, pero lo creemos así porque estamos enfocados en el pensamiento. Lo que es en el momento presente, es la Voluntad del Señor.

Sólo somos individuos durante la vigilia y los sueños, nuestra pura naturaleza es la más alta Realidad, Pura Consciencia, como se revela en el sueño profundo. La Pura Consciencia es la constante esencia de la vigilia, el sueño y el sueño profundo. Cada día los seres, regresan al Señor en el sueño profundo. La Pura Consciencia del sueño profundo es el sereno océano en el que nos sumergimos, en el que estamos inmersos eternamente, con el que somos idénticos a la Vida en el más amplio sentido posible.

El fin o propósito de la existencia humana no es en absoluto hacerse uno con la Verdadera Naturaleza. La Verdadera Naturaleza de seres humanos, criaturas e incluso objetos inanimados, es ya la Verdad, la Consciencia y la Dicha. Lo que debe alcanzarse no es ni la desaparición de las diferencias o divisiones, ni su destrucción, sino el final de la creencia en su realidad. Todas las diferencias o divisiones surgen sólo desde el punto de vista de la ignorancia y no existen en absoluto aparte de la Verdadera Naturaleza que es Pura Existencia, Pura Consciencia y Pura Dicha.

Soy Pura Consciencia sin esfuerzo ni elección.

Cualquier camino que el hombre recorra es Mi camino. No importa por dónde vaya, le llevará hasta Mí.
Juan Carlos Savater