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viernes, 3 de julio de 2020

Jesús, Maestro del Amor

Por Nadie


Dos niveles de enseñanza                                                                                        

Siendo Jesús un ser despierto, tenía como objeto de su mensaje a un grupo de personas con un profundo nivel de inconsciencia. Es por ello que él necesitaba “bajar” su mensaje al nivel de la dualidad (sensación de estar separado de la Consciencia), para poder ser aceptado por los judíos de aquella época. 

El de Jesús no es un mensaje que conduce directamente a la iluminación como lo es el mensaje del Zen, por citar un ejemplo. El Mensaje de Jesús está dirigido a un grupo de personas que se habían dedicado a interpretar la Torá de manera literal, convirtiéndose en seguidores de la letra muerta (2 Corintios 3:6). El antiguo testamento enseñaba la ley del Talión: “ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie” (Éxodo 21: 24), la cual había llevado a muchos judíos a ser duros de corazón y faltos de compasión.

El de Jesús, es un mensaje radical de amor, compasión y misericordia. Su intención es despertar a las personas al amor verdadero, el cual proviene de la Consciencia Cósmica. Resaltemos algunas de las frases más notables de Jesús en este sentido:

Por tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti,  deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. (Mateo 5:23)

Habéis oído que se dijo: «Ojo por ojo y diente por diente». Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes bien, a cualquiera que te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Y al que quiera ponerte pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa.  Y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espalda. (Mateo 5; 38)

Habéis oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo». Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque Él hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también lo mismo los recaudadores de impuestos? Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis más que otros? ¿No hacen también lo mismo los gentiles? Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto. (Mateo 5; 43)


Paralelismos y diferencias del mensaje de Buda y Jesús

El mensaje de Jesús, a diferencia del de Buda, es un mensaje dualístico que parte de la creencia de aquella época de que los seres humanos están separados de la deidad. Ese mensaje provenía de la Consciencia Cósmica Universal, y había sido  coloreado por la cultura de una época y un lugar específicos.

Los paralelos entre estas dos figuras empiezan con sus historias de vida. Ambos comenzaron su misión espiritual después de los 30 años y se enfrentaron a la clase gobernante de su época. Así como Buda contradecía las costumbres sociales al relacionarse con ladrones y asesinos; Jesús generó mucha controversia en su momento por cenar con recaudadores de impuestos y prostitutas.

 

Borg, Marcus en su libro: Jesus & Buddha: The Parallel Sayings, ha recopilado frases que muestran que el mensaje de Jesús y Buda eran paralelos en muchos sentidos ya que provenían de la misma fuente (La Consciencia):

 

Jesús: hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedesMateo 7:12

Buda: Considera a los demás como a ti mismo. Dhammapada 10.1

 

Jesús: Ama a tus enemigos, haz el bien a los que te aborrecen, bendice a los que te maldicen, ruega por los que te abusan. Si alguien te quita la capa, no le impidas que se lleve también la camisa. Lucas 6:27-29

Buda: Los odios no cesan en este mundo por odio, sino por amor; Esta es una verdad eterna… Resolver la ira por el amor, vencer el mal por el bien. Supera al avaro dando, supera al mentiroso con la verdad. Dhammapada   1.5 & 17.3

 

Jesús: Ellos le dijeron: «Maestro, esta mujer fue capturada en el mismo acto de cometer adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices? «Él les dijo: «Cualquiera de ustedes que está sin pecado que sea el primero en lanzar una piedra….” Juan 8: 4-7

Buda: No mires las faltas de los demás, ni lo que otros han hecho o no; Observa lo que tú has y no has hecho… Dhammapada 4.7

 

Así como existen muchos paralelos entre las enseñanzas de Jesús y Buda, también hay diferencias notables. Mientras que el mensaje de Buda era mucho más pasivo, Jesús era un profeta social que invitaba a amar, servir y actuar activamente. Jesús se atrevió a alzar su voz contra la élite dominante de su época para abogar por la justicia social. Y esta es quizá la principal razón de su muerte tan temprana.

¿Qué pasaría si combináramos la Consciencia pacifica y silenciosa enseñada por Buda, con el amor activo y social de Jesús? Probablemente saldría un Buda-Cristo, un Ser Consciente dispuesto a buscar la justicia social.


El reino de la Consciencia                                                                                           

Jesús, al igual que Gautama Buda, Lao-Tse, Rumí y muchos otros, fue un vehículo a través del cual se expresó la Consciencia Cósmica Universal. Cuando él exhortaba a sus discípulos de esta manera: 

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mateo 6:33)

Los estaba invitando a entrar en contacto con la Consciencia Cósmica (el reino de Dios), que es la fuente de todas las cosas. Aunque en la tradición cristiana se cree que el reino de Dios es un lugar espiritual en el cielo, Jesús aclaró lo siguiente:

El Reino de Dios viene sin dejarse sentir. Y no dirán: "Vedlo aquí o allá", porque el Reino de Dios ya está entre vosotros. (Lucas 17. 20.21)

Cuando Jesús dice que «El Reino de Dios viene sin dejarse sentir», probablemente está queriendo mostrar que la Consciencia no se manifiesta de una manera espectacular o pomposa, sino que es algo tan natural y silencioso como nuestra respiración.

Luego prosigue: «Y no dirán: "Vedlo aquí o allá"», es decir que la Consciencia Cósmica no se manifiesta en un lugar específico como un templo o una montaña, ni tampoco a través de una determinada creencia religiosa. La Conciencia es el todo en Todo.

Finalmente Jesús expresa que «el Reino de Dios ya está entre vosotros.» Esta es una hermosa forma de expresar que la Consciencia Cósmica es el vacío cuántico que está dentro y fuera de todos los seres animados e inanimados.

Entonces cobra más sentido la primera frase: «Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas», ya que si entramos en contacto con ese reino de la Consciencia cuántica, donde están todos los estados posibles de información y energía, todo lo demás se producirá por añadidura.

Jesús enseñaba a sus discípulos a vivir en el Ahora y confiar en la Consciencia que es la Fuente Suprema de todo lo que es, ha sido y será:

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio afán. (Mateo 6:34)

 

Jesús y la oración                                                                                                                   

Si lees con detenimiento, te darás  cuenta de que en algunos momentos el mensaje de Jesús puede parecer contradictorio. Aunque en unas partes invita a orar: 

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá (Mateo 7:7-8)

En otra parte da a entender que no es necesario pedir nada:

Porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes que vosotros le pidáis. (Mateo 6:8)

La razón de esta aparente contradicción es que su mensaje iba dirigido a diferentes públicos o niveles de Consciencia. En ese orden de ideas, Jesús enseña la oración del Padre Nuestro, la cual era adecuada para un grupo de personas que se sentían separadas de la Consciencia Cósmica:

Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad 
en la tierra como en el cielo. 

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos 
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén

Esa fue la oración adecuada en se momento y para ese estado de conciencia particular. Si Jesús enseñara el Padre Nuestro hoy en día a aquellos que están en proceso de despertar, tal vez lo enseñaría de otra manera. Así que te invito a probar una alternativa distinta. Antes de leerlo, toma consciencia de dos o tres respiraciones, después lleva la atención al corazón, y muy lentamente, pronuncia las siguientes palabras:

Consciencia Cósmica, que estás Aquí y Ahora, 
santifico tu nombre Yo Soy; 
el reino de la Consciencia está en el presente; 
la voluntad Consciente se hace tanto en la tierra como en el Cosmos 

Yo Soy Abundancia fluyendo a raudales en este día; 
Nos perdonamos por nuestra inconsciencia, así como perdonamos a los que actúan inconscientemente hacia nosotros; 
Estoy atento para no dejarme caer en la inconsciencia, 
Y vigilante para estar por encima de la dualidad del bien y el mal 
Hecho está

Al finalizar, date cuenta de cómo te sientes, observa si ha habido algún cambio en tu estado emocional o mental.

Supercúmulos de galaxias y los inmensos espacios vacíos de la Consciencia Cósmica

 


sábado, 24 de febrero de 2018

De la paranoia a la Pronoia

Por Walter J. Velásquez


En un sentido más profundo, la vida es una proyección de tus pensamientos y emociones. Algunos han entendido esto e intentan, sin éxito, cambiar las condiciones externas de sus vidas por medio de afirmaciones positivas. El tema no es tan sencillo, puede que repitas muchas afirmaciones positivas desde la mente, pero la sala de proyección de la vida se encuentra en un nivel más profundo: el inconsciente.

Para transformar tu vida no es suficiente con tratar de cambiar los pensamientos “negativos” por pensamientos “positivos”. En realidad necesitas cambiar la actitud general hacía la vida. La actitud se compone de tres elementos: creencias, sentimientos y comportamientos. Les daré un ejemplo. Un amigo mío realiza muchas afirmaciones positivas buscando cambios en su mundo.  Sin embargo, su actitud ante la vida es negativa. Tiene la creencia de que el mundo es malo y está controlado por seres que quieren destruirnos, sus sentimientos hacía los demás suelen ser hostiles y su comportamiento es conflictivo en los lugares donde ha trabajado. ¿Importa cuántas afirmaciones positivas realice a diario? Por supuesto que no.

Cuando tenemos una actitud negativa ante la vida, sufrimos de algún nivel de paranoia. La paranoia es un trastorno que nos hace creer que los demás están en nuestra contra. Entonces dedicas mucho tiempo a pensar en conspiraciones planetarias y siempre crees que tus vecinos o compañeros de trabajo traen algo contra ti. Ahora, si creemos que la vida es una proyección de nuestras actitudes, entonces la actitud paranoica traerá una vida marcada por muchas dificultades en todos los niveles posibles.

Pero existe otra actitud más propicia: La pronoia. Esta es lo contrario de la paranoia, es la creencia de que el Universo está de tu parte. La pronoia llevada al extremo también puede ser perjudicial, ya que hará de ti una persona ingenua y fácil de engañar. Pero una pronoia equilibrada, es un tipo de actitud transformadora. 

La pronoia no es un pensamiento, es una actitud. Se basa en la creencia de que eres digno de ser feliz y que la vida conspira a tu favor para que vivas en esa felicidad. La raíz de la pronoia es una confianza profunda en el Universo, lo cual te lleva a tener sentimientos constructivos hacía la vida y comportamientos acordes a esto.

Desarrollar la pronoia requiere empezar por ser agradecido con la vida en todo momento. Y va más allá: agradecer incluso las crisis y entenderlas como oportunidades para crecer y aprender nuevas y valiosas lecciones. Entonces la vida ya no se dividirá en momentos “buenos” y “malos” porque entenderás que todos los sucesos son buenos en el sentido de que son las experiencias exactas que necesitas para tu aprendizaje y crecimiento. Al comprender esto, de repente dejas de quejarte y de buscar culpables de lo que te sucede, y empiezas a preguntarte para qué ha llegado esta crisis a tu vida, qué es lo que necesitas aprender, de qué peligro desconocido te está protegiendo la vida por medio de este obstáculo.

Cultivar la actitud de la pronoia te permite experimentar cómo el Universo te ama profundamente. De repente te conviertes en un imán que atrae aquello que te beneficia. Entonces ocurren coincidencias en tu vida que te conectan con las personas o las oportunidades que necesitabas. La vida deja de ser una lucha y se convierte en un bello y armonioso baile donde cada paso se sincroniza con el siguiente para llevarte cada vez más arriba en la espiral de la Autorrealización.


Si tienes una actitud paranoide hacía la vida empieza por observar tus pensamientos y emociones sabiendo que no son reales, de este modo empezarán a perder fuerza. Enfócate en ver las oportunidades y mantén una actitud de curiosidad que te permita descubrir cómo el Universo conspira para tu Despertar y felicidad. Por encima de todo: confía profundamente en el hecho irreversible de que LA VIDA SIEMPRE QUIERE LO MEJOR PARA TI.

viernes, 13 de mayo de 2016

La Ley de Atracción desde la perspectiva del Ser

Por Walter J. Velásquez



A raíz de un escrito de Jeff Foster que fue colocado en la página de Facebook de Ser el Ser, surgió la pregunta de un lector. Aquí está la transcripción de la frase, de la pregunta y de la respuesta:

Deja que todos tus pensamientos, imágenes mentales, sueños, fragmentos de historia estén aquí, también. 

Permite que se queden, permite que se vayan. 
Permite que sean olas en el océano de Ti. 
Renuncia a la agotadora lucha de cambiar 'lo que ya es.’

- Jeff Foster


Pregunta: “Pero la ley de atracción dice que uno puede atraer o ser aquello en lo que imagina. Acá nos dice que la vida debe fluir sola... Me confundo.”

Respuesta: La Ley de Atracción, tal como ha sido interpretada en los últimos tiempos, plantea que las personas con su mente pueden atraer a sus vidas todo lo que deseen. Esto puede generar un conflicto con el Universo ya que la mente es un ente limitado que está programado por el pasado y por las mentiras de la sociedad en dónde se ha formado.

Dejar que la mente decida es peligroso. Puede pedir aquello que parece bueno y que al final terminará produciendo confusión y hará que el individuo pierda de vista su verdadero propósito en este Universo.

Lo que se propone aquí es dejar que el Tao –la inteligencia Universal- nos muestre lo que en verdad necesitamos. Esto es difícil para muchos ya que implica dejar atrás los deseos del “yo” para conectarse con los deseos del Todo. En términos cristianos esto sería algo así como abandonar la voluntad personal para abrazar la voluntad de Dios. Esto parte de la certeza suprema de que el Universo es más sabio que nuestra mente y siempre quiere lo mejor para nosotros, aunque a veces eso implique llevarnos por caminos desconocidos.

Esto no quiere decir que abandonemos nuestros planes y deseos. Por su puesto es importante planear y tener metas. La diferencia está en que haremos lo que sea necesario para lograr las metas, estando abiertos sinceramente a que el Universo en cualquier momento nos muestre una alternativa diferente. Sería como cuando Jesús oraba en el huerto de Getsemaní y dijo: “Si quieres aparta de mí esta copa, pero que se haga Tu Voluntad y no la mía”.

Ahora, cuando hemos dejado a nuestro yo personal en un segundo plano en nuestras vidas, resulta que nuestros deseos son iguales a los deseos del Universo ya que estamos sintonizados con él. Cuando esta sintonía ocurre, nuestros deseos –que en realidad son los deseos del Universo- se cumplen y todas las puertas se abren frente a nosotros. Es una forma mágica de vivir en la cual todo empieza a conectarse sin ningún esfuerzo personal.

Otras personas buscan que “El Universo conspire a su favor” y lo hacen desde la mente. Ellos no están en sintonía con el Todo, ellos quieren imponer su voluntad personal y para ello se enfrentan al Universo. Aquí entran muchas personas que creen en la ley de atracción y la aplican desde su ego.


Cuando observas tus emociones (dolor, tristeza, miedo) sin juzgarlas, entras en otro nivel de consciencia. En ese momento trasciendes el nivel del ego y te sintonizas con el Universo. La Autoobservación y la respiración consciente son puertas para establecer la sintonía con lo Absoluto y encontrar la paz real.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Pensamiento positivo y abundancia

Por Walter Javier Velásquez


“Puedes lograr todo aquello que imaginas”. ¿Será cierta la frase anterior? Gracias a esa creencia cientos de autores han vendido millones de libros y han llenado miles de auditorios para presentar sus conferencias acerca del poder del pensamiento.

Examinemos otra frase:

 “La gente es capaz, en cualquier momento de su vida, de hacer aquello con lo que sueña”

El solo hecho de atreverme a cuestionar estas frases inspiradoras puede hacer que muchos amigos dejen de hablarme al considerar que soy un hereje que ha perdido la fe en “el poder omnipotente de la mente”.

Pero antes de emitir juicios a favor o en contra de esta creencia, deberíamos detenernos a buscar evidencia. Podríamos empezar con algunas preguntas:

Si la mente “todo lo puede”, ¿por qué Rhonda Byrne –autora de El Secreto- no ha podido usar ese poder para detener su propio proceso de envejecimiento? y ¿Por qué vemos personajes que aparecen en “El Secreto” calvos y viejos? Hay dos posibles respuestas: la primera es que definitivamente no se preocupan por su imagen, cosa que es poco probable para un gurú del “todo se puede”. La otra es que “El secreto” tiene serias limitaciones de las cuales nunca se habla en la película o en los libros que se han escrito sobre el tema.

Además de los autores y personas que aparecen en “El Secreto”, piensa en muchos otros autores de libros sobre el pensamiento positivo que ha habido antes de ellos y que han muerto de enfermedades como el cáncer o similares. ¿Por qué no usaron el poder infinito de la mente para curarse a sí mismos?

¿Por qué todos los que estudian y practican el pensamiento positivo no son ricos y exitosos? ¿Por qué no vemos a los gurús que usan conceptos de la física cuántica como enganche, atravesando paredes o caminando sobre el agua?

Mi hipótesis es que el éxito en ventas de los libros que dicen que podemos lograr todo lo que queremos se basa en gran parte, en la necesidad del ser humano de que le digan lo que quiere escuchar. El ego por definición cree tener la razón, quiere ser el centro del Universo y que se cumplan todos sus deseos. Eso es exactamente lo que estos libros le venden a la gente: “Piensa y se te dará”, “Si lo puedes soñar lo puedes lograr”.

El pensamiento positivo funciona, pero no es suficiente
Creo honestamente que el ser humano tiene límites claros, y reconocerlos es parte de nuestro proceso de madurez. También es cierto que muchas personas se limitan a sí mismos con pensamientos que menosprecian sus propias capacidades. Y es cierto además, que muchas personas experimentan la enfermedad, el hambre y la miseria debido a las limitaciones autoimpuestas en su cerebro.

Así mismo, estoy seguro que pensar positivamente si es un determinante fundamental en el éxito económico o profesional. Una persona optimista tiene mayores posibilidades de vender algo, de generar una imagen atractiva, y de tener seguridad en sí misma. Esto último –proyectar seguridad- es fundamental para atraer clientes, inversionistas, parejas y muchas otras cosas.

El pensamiento positivo sí funciona, pero no basta para lograr todo lo que queremos. “El Secreto” da a entender que la gente más rica del mundo ha triunfado porque piensan y sienten positivamente. Pero la realidad es que todas estas personas desarrollaron estrategias de negocio que fueron exitosas. Ellos vendieron algo (una bebida, un sueño, un producto tecnológico, la salvación espiritual o un esquema de negocios) que la gente necesitaba o que les hicieron creer que necesitaban. Para llegar tan lejos sortearon toda clase de dificultades aplicando muy buenas estrategias para solucionarlas.

Las claves realistas de la abundancia
Algo que hacen los autores del pensamiento positivo es relacionar la felicidad con el dinero. Gran parte de sus cursos se enfocan en enseñarles a las personas técnicas de visualización y afirmaciones para hacerse millonarios. Aquí la trampa es querer hacerte rico sin esfuerzo, pero esto no funciona en la vida real. Estadísticamente tienes más posibilidades de que te parta un rayo que de que ganes la lotería. Y hay cientos de historias de personas que ganaron la lotería, y luego quedaron pobres nuevamente ya que no supieron cómo administrar su dinero.

Amiga, amigo, no basta con sentarte en tu casa a visualizar montones de billetes para que estos lleguen a ti de forma mágica. Puede que al visualizar esos billetes –y creértelo sinceramente- empieces a proyectar una imagen más positiva y esto te abra puertas ya que a muchos les gusta relacionarse con personas optimistas. Puede que al creer que eres rico sin serlo, los demás te vean tan seguro de ti mismo que no dudarán en confiarte recursos para tus proyectos, pero debes tener en cuenta otros aspectos, que según diferentes especialistas, constituyen las bases del éxito financiero:

Conocimiento: El conocimiento es la parte que se aprende en el ambiente donde te desarrollas como persona. Por ejemplo, puedes aprender de tu padre cómo hacer negocios o comunicar ideas. Si tu familia no te brinda ciertos conocimientos todavía puedes aprenderlos con otras personas. Por otro lado, existe cierto conocimiento que solamente se puede aprender en la Universidad: si quieres ser médico o abogado es necesario estudiar formalmente. Algunas personas lograron hacerse ricos sin ir a la Universidad, pero es indudable que tenían conocimientos acerca de los negocios que crearon, o se rodearon de otros que poseyeran dicho conocimiento.

Habilidades estratégicas. La habilidad es la maestría con la que pones en práctica el conocimiento. Puede que estudies finanzas en Harvard o conozcas toda la teoría de las negociaciones, pero la habilidad en estos campos solamente se hará evidente cuando desarrolles cierto grado de maestría en estos temas por medio de la práctica continua y la constancia. Hay que aclarar que hay personan que vienen al mundo con ciertas habilidades latentes, este es el factor genético que también forma parte de la ecuación. Sea cual sea el campo donde quieres triunfar (negocios de red, tecnología, cosmetología, etc.) debes tener habilidades propias de ese campo, o también puedes relacionarte con personas que tengan las habilidades que te hacen falta.

Estrategia de negocios. Esta parte es fundamental, ya que sin ella no podrás llegar a ningún lado. Estudiando la vida de los hombres más ricos, verás que todos crearon –o le copiaron a otros- una estrategia ganadora que ha logrado sobrevivir y convertirse en tendencia (Microsoft, Coca-Cola, Apple, General Electric, Amway). La estrategia abarca tanto el producto como la forma de fabricarlo, venderlo, distribuirlo, publicitarlo, etc.

Liderazgo. Aunque tengas una muy buena estrategia, se requiere del liderazgo -que incluye habilidades como la proactividad, efectividad, eficiencia, trabajo en equipo, influencia, etc.- para poder conducir a un grupo de personas a convertir esa estrategia en realidad. Daniel Goleman explica muy bien acerca de estas habilidades en su Best Seller: “Inteligencia Emocional”.

Conocimientos de finanzas. Entender cómo funciona el dinero y cómo administrarlo e invertirlo es básico. En esto son muy buenos los japoneses, quienes –en vez de enloquecerse con las ganancias iniciales de su negocio- se ponen un salario con el que puedan vivir y reinvierten el capital en su estrategia de negocio hasta que este crezca lo suficiente. En este punto es donde muchos fallan. Es obvio, necesitas desarrollar inteligencia financiera para que no tires tus recursos a la basura con una mala inversión.

Actitud. La actitud es la forma como afrontas la vida. Aquí entra en juego la imagen que tienes de ti mismo, el optimismo, la seguridad que proyectas a otros, etc. En otras palabras, podríamos decir que es en este factor donde entra en juego el pensamiento positivo. Personalmente creo que no basta con repetir afirmaciones poderosas o hacer un “Mapa del tesoro” para tener una actitud positiva. Creo que eso requiere de un trabajo a un nivel mucho más profundo que permita que te conectes con tu Ser autentico. Algunos desarrollan una actitud positiva que es solamente una máscara que esconde por dentro mucha inseguridad. Con un trabajo a nivel más profundo los Mapas del tesoro y las afirmaciones cobran sentido, de lo contrario, serán meros adornos.

Oportunidad. Además de tener el conocimiento, las habilidades estratégicas, la estrategia de negocios, el liderazgo, el conocimiento en finanzas y la actitud, necesitas estar en el lugar correcto en el momento correcto. La oportunidad es el “factor suerte” que siempre ha sido decisivo en el éxito de cualquier persona.

Un caso famoso donde influyó la “suerte” fue el de Alexander Fleming quien observó que un cultivo de bacterias de sus laboratorio dejó de crecer después de contaminarse accidentalmente por un hongo. Esto llevó al desarrollo de la penicilina. El mismo Bill Gates, refiriéndose a su éxito, reconoció que: “La suerte tuvo un papel inmenso. El momento en que elegimos para crear la primera empresa informática dedicada al ordenador personal fue un factor esencial para nuestro éxito (…) la elección del momento no se debió del todo a la suerte, pero sin mucha, no hubiera sucedido”

Para explicar este tipo de situaciones donde la suerte juega un papel decisivo, Louis Pasteur sentenció: “El azar únicamente favorece a los espíritus preparados”. Puede que una gran oportunidad se presente ante ti, pero si careces totalmente de los factores del éxito antes enunciados, no te servirá de nada. No tienes que ser un maestro en todos estos factores, pero debes estar abierto a aprender, lo cual requerirá tiempo y disciplina.

Volviendo al tema que nos interesa, de si el pensamiento positivo influye o no en el éxito, podemos ver la relación que tiene la “suerte” con el concepto de sincronicidad desarrollado por Carl Jung. Para este psicoanalista la sincronicidad es una coincidencia significativa que carece de una explicación causal. Jung atribuye la manifestación de semejantes coincidencias al inconsciente del individuo el cual es alimentado por sus pensamientos y sentimientos. (Vea: "Para cambiar algo afuera antes debes cambiarlo adentro)

Lo que estaría indicando Jung es que la forma en que pensamos y sentimos sí importa. El poder del pensamiento existe, pero requiere de los otros factores para concretarse en éxito. Solamente alguien con el conocimiento y la habilidad de Alexander Fleming podría haber descubierto un famoso medicamento a partir del moho de pan. Cualquier otro hubiese limpiado el moho considerándolo suciedad.

La actitud positiva es un elemento fundamental en el éxito de un negocio, pero no el único. Ahora, reevalúa las historias de todas esas personas como Napoleón Hill u otros que crees que se hicieron ricos únicamente porque tenían un pensamiento positivo. Si miras de nuevo verás que eran muy hábiles negociando, escribiendo, comunicando ideas, reconociendo oportunidades de inversión, influyendo sobre otros, etc. Se trata de un conjunto de habilidades que no todos poseen. Aunque creo sinceramente que cualquiera que sea lo suficientemente disciplinado y constante las puede obtener.

Éxito. Finalmente está el éxito, que es el resultado de la suma de todos estos factores. Aunque tengas éxito financiero, eso no significa que seas feliz ya que esta depende de otros factores que no analizaremos aquí. Éxito es una palabra relativa cuyo significado varía según las aspiraciones de la persona que la pronuncia.


Reconociendo tus limitaciones
Así que una vez que tengas todos estos factores puede que llegues a ser millonario y aparecer en la revista Forbes. Pero aun así estarás sujeto a otras limitaciones como el envejecimiento, la enfermedad, los accidentes, los desastres naturales, que la persona que quieres no te quiera, etc. Afirmar que con el pensamiento positivo todo se puede lograr es afirmar la ilusión de omnipotencia del ego.

Este artículo no busca desanimar a nadie sino ayudarle a poner los pies en la tierra a aquellos que sueñan con hacerse ricos solamente con el pensamiento positivo. También quiero decirte que puedes alcanzar muchas metas que hoy te parecen imposibles, puedes lograr cosas maravillosas que jamás habrías imaginado antes, pero nunca podrás lograr todo lo que se te ocurra. Recuerda a Steve Jobs quien tuvo todos los elementos de la ecuación del éxito pero fue sorprendido por una enfermedad que el dinero no pudo curar.

Algunas personas que leen libros del pensamiento positivo pueden llegar a hacerse exigencias demasiado altas a sí mismos, lo cual genera sufrimiento al no poder llegar a cumplirlas. La clave es sencilla: Si estás decidido a alcanzar un objetivo, esfuérzate y hazlo. Y si… después de una evaluación objetiva, te das cuenta que no es posible lograrlo, suéltalo y déjalo ir.

La palabra “imposible” está prohibida para los que leen libros de pensamiento positivo. Pero hay una realidad: hay cosas imposibles, al menos en este momento. Ya lo decía Tony García en tono de broma:

“Si desea comprobar lo imposible que son algunas cosas dese una vuelta por la Antártida en bermudas o vaya a Fukushima y respire hondo.”

El Universo tiene límites claros y eso es parte de su equilibrio. La Felicidad se da cuando aprendes a aceptar los límites y a convivir con ellos de forma armoniosa. Por ejemplo, si tienes 80 años y deseas ser campeón mundial de atletismo en la categoría de jóvenes, es hora de poner los pies en la tierra.

No importa cuántas veces repitan que “No existen cosas imposibles sino hombres incapaces”, con todos sus pensamientos positivos, ninguno de estos optimistas ha hecho crecer un brazo amputado.


Vivir sin límites
Claro que los limites desaparecen cuando pierdes la noción de ti mismo como un “yo” separado y te das cuenta que eres el Universo mismo. Entonces, sin la necesidad del ego como el centro de tu mundo, puedes entregarte al fluir natural de la vida y practicar las palabras del Tao Te King:

Quienes practican el Tao disminuyen a diario, disminuyen más y más. No hacen nada y sin embargo no queda nada sin hacer. 

El dominio del mundo se logra dejando que las cosas sigan su curso natural. Nunca puede lograrse interfiriendo.