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miércoles, 2 de abril de 2025

A la naturaleza no le importan los lugares sagrados

 


Mandalay fue el corazón espiritual de Myanmar donde cada rincón recordaba el Dharma. Sus 729 estupas guardaban las palabras de Buda. El Mahamuni Buddha, cubierto de láminas de oro por siglos de devoción, brillaba como símbolo de pureza e iluminación. Los peregrinos subían el profético Mandalay Hill en meditación, ya que más que una ciudad, Mandalay era un mandala viviente donde oro y piedra recordaban las enseñanzas del Buda Gautama.


Mandalay, conocida como la ciudad de oro, fue destruida por el terremoto de magnitud 7,7 que ocurrió el pasado 28 de marzo de 2025 en la antigua Birmania. A la naturaleza no le importó todos los símbolos sagrados que había en la antigua capital real de Myanmar, y en su lugar, dejó un hedor a cadáveres. Al universo le dio igual que miles de monjes meditaran y oraran diariamente allí. Para la naturaleza los lugares sagrados y los rituales sagrados carecen de valor. Para la naturaleza todo es impermanente y nada está exento del cambio.

En lugar de perseguir lugares sagrados o repetir rituales muertos, podemos estar Conscientes allí donde estemos. No importa si es el baño de tu casa o un mercado abarrotado de personas malolientes, el lugar donde estás es el punto más sagrado del universo. Date cuenta de lo que está ocurriendo dentro y fuera de ti en cada preciso momento, porque allí y sólo allí, está la clave de tu despertar.

No necesitas ir a ningún lado para encontrarte. Si no te encuentras allí donde la vida te ha colocado, no te encontrarás en ningún otro lugar. El fervor por los lugares sagrados parte de la incapacidad de ver la sacralidad del momento presente estés donde estés. Si tienes la oportunidad de ir a todos esos sitios hazlo y disfrútalo, pero no creas que eso te hará más espiritual. Immanuel Kant nunca salió de su ciudad natal (Königsberg), pero revolucionó la filosofía de todo el mundo con su Ética del imperativo categórico. El sitio donde estás siempre es perfecto, disfrútalo y acéptalo.

 

Walter J Velásquez

viernes, 10 de julio de 2020

¿Cuál es la diferencia entre Consciencia y conciencia?

Por nadie


Consciencia y conciencia

Consciencia y conciencia son cosas diferentes que suelen confundirse. La consciencia (con “s” antes de “c”) es la capacidad que tiene el ser humano de percibir la realidad y reconocerse en ella. Es por medio de la consciencia que se perciben los estímulos externos como los sonidos, formas, olores; y los procesos internos como los pensamientos o sentimientos. Cuando la palabra Consciencia se escribe con “C” mayúscula se refiere a la Consciencia cósmica. Este término implica que el Universo tiene la capacidad de reconocerse a sí mismo.

Por otro lado, la palabra conciencia (sin “s” antes de “c” y en minúscula), se refiere al conocimiento moral de lo que está bien y lo que está mal. El bien y el mal son conceptos subjetivos que dependen de cada individuo.

La conciencia se encuentra en el campo de la moral y es una facultad de la mente. En cambio la Consciencia es la capacidad de percibir la realidad trascendiendo el campo de la mente. La conciencia juzga lo que observa y lo ubica dentro de las categorías de “bueno” y “malo”; en cambio la Consciencia percibe sin juzgar.


Las etapas de la Consciencia

En el Universo, la Consciencia está en un proceso constante de expansión. En la Tierra, los únicos seres capaces de Ser Conscientes son los humanos, ya que poseen estructuras cerebrales más complejas que las demás especies. Para entender el proceso de desarrollo de la Consciencia en la Tierra, se puede dividir en tres etapas: Inconsciencia, Preconsciencia y Consciencia.

En la etapa de inconsciencia se encuentran aquellas personas egocéntricas que sólo piensan por su propio bienestar. Ellos no están interesados en solucionar el cambio climático ni se preocupan por el sufrimiento de los demás. Algunas veces son personas impulsivas y carentes de empatía, los cuales consideran que la violencia es la forma legítima de solucionar las diferencias. Aquí se encuentran las personas con pensamientos radicales y marcada agresividad.

En esa misma etapa, pero en un nivel más alto, se ubican las personas religiosas que defienden la moral y constantemente señalan lo que para ellos es el “bien” y el “mal”. Aunque quieren hacer el bien, discriminan a aquellos que piensan diferente o cuyos comportamientos no estén dentro de sus estándares morales. Estos individuos ven el mundo en blanco y negro, es decir que para ellos las personas solamente pueden ser “buenas” o “malas”, desconociendo cualquier matiz entre estos dos extremos. Cuando realizan obras de caridad,  lo hacen para calmar sus sentimientos de culpa o asegurar algún tipo de salvación en un cielo espiritual.

En la etapa de preconsciencia las personas se empiezan a interesar por mejorar su autoestima, son más empáticos con el sufrimiento de los demás, se preocupan por el cuidado del medio ambiente y buscan alternativas para mejorar las cosas.

Estas personas tienen una visión sistémica y global del mundo. Están en proceso de pasar de la culpa a la responsabilidad. Aquí se ubican las tradiciones místicas de las grandes religiones, muchos de los movimientos de la Nueva Era y el movimiento del potencial humano de la psicología. Aquellos que están en esta etapa ya no se preocupan tanto por juzgar a los demás sino por mirar dentro de ellos mismos y buscar el cambio.

Finalmente, en la etapa de la Consciencia se ubican aquellos que han despertado a la realidad. Allí están los budas, los iluminados y aquellos que perciben el sentimiento oceánico. En este nivel las fronteras entre el yo y el mundo se diluyen. El individuo se da cuenta de que todo es Uno y la división es un sinsentido.

Advertencia

El conocimiento de las tres etapas no obedece a un interés por catalogar o juzgar a las personas entre los “inferiores” y los “superiores”. Lo más maravilloso de todo esto es que todos los seres humanos son ya la totalidad de la Consciencia. Nadie es mejor ni peor que nadie, la Consciencia es una sola y dentro de ella no existen grados.

Lo que quiere mostrar este esquema de las etapas es el nivel de identificación de los diferentes individuos, ya sea con el ego o con la Consciencia. Pero esto no quiere decir que aquel que esté profundamente identificado con el ego sea “menos” que un buda. Ambos son expresiones de la misma Consciencia y todos los seres tienen el mismo potencial de despertar.

A medida que se avanza en la comprensión de la Consciencia, se va perdiendo el hábito de juzgar a otros. Más bien se empieza a mirar a las personas desde otra perspectiva: como budas en potencia. Entonces el mundo ya no se divide entre los “buenos” y los “malos” sino entre los budas que todavía están dormidos y aquellos que ya despertaron o están en proceso de hacerlo.

El Universo todo lo hace perfecto, el hecho de que haya muchos budas dormidos es parte del proceso, es una etapa necesaria. Por ello en vez de juzgarlos, más bien podemos enfocar esa energía en ser más Conscientes cada día, ya que al despertar, arrastramos a la Consciencia a todos los que vienen detrás de nosotros.

Estatua de Buda dormido

 

 

 

 


viernes, 3 de julio de 2020

Jesús, Maestro del Amor

Por Nadie


Dos niveles de enseñanza                                                                                        

Siendo Jesús un ser despierto, tenía como objeto de su mensaje a un grupo de personas con un profundo nivel de inconsciencia. Es por ello que él necesitaba “bajar” su mensaje al nivel de la dualidad (sensación de estar separado de la Consciencia), para poder ser aceptado por los judíos de aquella época. 

El de Jesús no es un mensaje que conduce directamente a la iluminación como lo es el mensaje del Zen, por citar un ejemplo. El Mensaje de Jesús está dirigido a un grupo de personas que se habían dedicado a interpretar la Torá de manera literal, convirtiéndose en seguidores de la letra muerta (2 Corintios 3:6). El antiguo testamento enseñaba la ley del Talión: “ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie” (Éxodo 21: 24), la cual había llevado a muchos judíos a ser duros de corazón y faltos de compasión.

El de Jesús, es un mensaje radical de amor, compasión y misericordia. Su intención es despertar a las personas al amor verdadero, el cual proviene de la Consciencia Cósmica. Resaltemos algunas de las frases más notables de Jesús en este sentido:

Por tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti,  deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. (Mateo 5:23)

Habéis oído que se dijo: «Ojo por ojo y diente por diente». Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes bien, a cualquiera que te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Y al que quiera ponerte pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa.  Y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espalda. (Mateo 5; 38)

Habéis oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo». Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque Él hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también lo mismo los recaudadores de impuestos? Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis más que otros? ¿No hacen también lo mismo los gentiles? Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto. (Mateo 5; 43)


Paralelismos y diferencias del mensaje de Buda y Jesús

El mensaje de Jesús, a diferencia del de Buda, es un mensaje dualístico que parte de la creencia de aquella época de que los seres humanos están separados de la deidad. Ese mensaje provenía de la Consciencia Cósmica Universal, y había sido  coloreado por la cultura de una época y un lugar específicos.

Los paralelos entre estas dos figuras empiezan con sus historias de vida. Ambos comenzaron su misión espiritual después de los 30 años y se enfrentaron a la clase gobernante de su época. Así como Buda contradecía las costumbres sociales al relacionarse con ladrones y asesinos; Jesús generó mucha controversia en su momento por cenar con recaudadores de impuestos y prostitutas.

 

Borg, Marcus en su libro: Jesus & Buddha: The Parallel Sayings, ha recopilado frases que muestran que el mensaje de Jesús y Buda eran paralelos en muchos sentidos ya que provenían de la misma fuente (La Consciencia):

 

Jesús: hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedesMateo 7:12

Buda: Considera a los demás como a ti mismo. Dhammapada 10.1

 

Jesús: Ama a tus enemigos, haz el bien a los que te aborrecen, bendice a los que te maldicen, ruega por los que te abusan. Si alguien te quita la capa, no le impidas que se lleve también la camisa. Lucas 6:27-29

Buda: Los odios no cesan en este mundo por odio, sino por amor; Esta es una verdad eterna… Resolver la ira por el amor, vencer el mal por el bien. Supera al avaro dando, supera al mentiroso con la verdad. Dhammapada   1.5 & 17.3

 

Jesús: Ellos le dijeron: «Maestro, esta mujer fue capturada en el mismo acto de cometer adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices? «Él les dijo: «Cualquiera de ustedes que está sin pecado que sea el primero en lanzar una piedra….” Juan 8: 4-7

Buda: No mires las faltas de los demás, ni lo que otros han hecho o no; Observa lo que tú has y no has hecho… Dhammapada 4.7

 

Así como existen muchos paralelos entre las enseñanzas de Jesús y Buda, también hay diferencias notables. Mientras que el mensaje de Buda era mucho más pasivo, Jesús era un profeta social que invitaba a amar, servir y actuar activamente. Jesús se atrevió a alzar su voz contra la élite dominante de su época para abogar por la justicia social. Y esta es quizá la principal razón de su muerte tan temprana.

¿Qué pasaría si combináramos la Consciencia pacifica y silenciosa enseñada por Buda, con el amor activo y social de Jesús? Probablemente saldría un Buda-Cristo, un Ser Consciente dispuesto a buscar la justicia social.


El reino de la Consciencia                                                                                           

Jesús, al igual que Gautama Buda, Lao-Tse, Rumí y muchos otros, fue un vehículo a través del cual se expresó la Consciencia Cósmica Universal. Cuando él exhortaba a sus discípulos de esta manera: 

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mateo 6:33)

Los estaba invitando a entrar en contacto con la Consciencia Cósmica (el reino de Dios), que es la fuente de todas las cosas. Aunque en la tradición cristiana se cree que el reino de Dios es un lugar espiritual en el cielo, Jesús aclaró lo siguiente:

El Reino de Dios viene sin dejarse sentir. Y no dirán: "Vedlo aquí o allá", porque el Reino de Dios ya está entre vosotros. (Lucas 17. 20.21)

Cuando Jesús dice que «El Reino de Dios viene sin dejarse sentir», probablemente está queriendo mostrar que la Consciencia no se manifiesta de una manera espectacular o pomposa, sino que es algo tan natural y silencioso como nuestra respiración.

Luego prosigue: «Y no dirán: "Vedlo aquí o allá"», es decir que la Consciencia Cósmica no se manifiesta en un lugar específico como un templo o una montaña, ni tampoco a través de una determinada creencia religiosa. La Conciencia es el todo en Todo.

Finalmente Jesús expresa que «el Reino de Dios ya está entre vosotros.» Esta es una hermosa forma de expresar que la Consciencia Cósmica es el vacío cuántico que está dentro y fuera de todos los seres animados e inanimados.

Entonces cobra más sentido la primera frase: «Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas», ya que si entramos en contacto con ese reino de la Consciencia cuántica, donde están todos los estados posibles de información y energía, todo lo demás se producirá por añadidura.

Jesús enseñaba a sus discípulos a vivir en el Ahora y confiar en la Consciencia que es la Fuente Suprema de todo lo que es, ha sido y será:

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio afán. (Mateo 6:34)

 

Jesús y la oración                                                                                                                   

Si lees con detenimiento, te darás  cuenta de que en algunos momentos el mensaje de Jesús puede parecer contradictorio. Aunque en unas partes invita a orar: 

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá (Mateo 7:7-8)

En otra parte da a entender que no es necesario pedir nada:

Porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes que vosotros le pidáis. (Mateo 6:8)

La razón de esta aparente contradicción es que su mensaje iba dirigido a diferentes públicos o niveles de Consciencia. En ese orden de ideas, Jesús enseña la oración del Padre Nuestro, la cual era adecuada para un grupo de personas que se sentían separadas de la Consciencia Cósmica:

Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad 
en la tierra como en el cielo. 

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos 
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén

Esa fue la oración adecuada en se momento y para ese estado de conciencia particular. Si Jesús enseñara el Padre Nuestro hoy en día a aquellos que están en proceso de despertar, tal vez lo enseñaría de otra manera. Así que te invito a probar una alternativa distinta. Antes de leerlo, toma consciencia de dos o tres respiraciones, después lleva la atención al corazón, y muy lentamente, pronuncia las siguientes palabras:

Consciencia Cósmica, que estás Aquí y Ahora, 
santifico tu nombre Yo Soy; 
el reino de la Consciencia está en el presente; 
la voluntad Consciente se hace tanto en la tierra como en el Cosmos 

Yo Soy Abundancia fluyendo a raudales en este día; 
Nos perdonamos por nuestra inconsciencia, así como perdonamos a los que actúan inconscientemente hacia nosotros; 
Estoy atento para no dejarme caer en la inconsciencia, 
Y vigilante para estar por encima de la dualidad del bien y el mal 
Hecho está

Al finalizar, date cuenta de cómo te sientes, observa si ha habido algún cambio en tu estado emocional o mental.

Supercúmulos de galaxias y los inmensos espacios vacíos de la Consciencia Cósmica

 


viernes, 2 de mayo de 2014

¿Qué es meditación?

En este artículo quiero compartir la respuesta a una carta que un lector del blog ha enviado desde Europa vía e-mail. Lo que me motiva a compartirla es el hecho de que la respuesta abarca varios temas que pueden ser de utilidad a muchas personas con inquietudes similares.



Pregunta: Buenas noches desde Sevilla España.

Mi nombre es “M”, tengo “X” años[1] y por CAUSALIDAD he llegado a tu blog y he empezado a leer. Coincido en muchas cosas que comentas e intuyo que has recorrido un largo camino para llegar a tus conclusiones producto de tus vivencias y experiencias a parte del conocimiento adquirido.

Por mi parte a los 30 años llegó a mi vida el libro el Poder del ahora, el cual estoy volviendo a leer de nuevo, fue el primer libro espiritual que cayó en mis manos, después de eso llegaron 6 años de Budismo Tibetano (kadampa). Cuando me sentí encorsetado con doctrinas ilógicas y cuando las oraciones a veces demasiado largas como preparación a la meditación se me hacían pesadas empecé a buscar de nuevo y encontré el Libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel. Sus Enseñanzas me parecían más lógicas y más acordes al mundo Occidental. Por Causalidad también entré en contacto con la Enseñanza de los Maestros Ascendidos según la Actividad Yo Soy y el Puente a la Libertad cuyos libros tradujo del inglés el reciente desencarnado Jorge Carrizo por medio de la editorial Serapis Bey. Actualmente soy facilitador de un grupo de Metafísica aquí en Sevilla e imparto la Enseñanza de forma gratuita en mi casa porque así lo siento.

El caso es que todo son creencias, doctrinas. Resulta que ahora en los años 30 y 50 dos canalizadores Guy Ballard y Geraldine Inocente descargan toda la nueva información para la Nueva Era. Más de 10.000 páginas. En esas páginas dan poca información sobre meditación, en Misterios desvelados hablan un poco.

Como tú bien dices las visualizaciones es VER CON LA MENTE, y el Ser está más allá de la mente. Muchas meditaciones (en otras tradiciones) son reflexiones sobre textos espirituales, Emmet Fox habla de Pensar en Dios, porque nos convertimos en aquello en lo que meditamos. El Maestro Saint Germain habla que "allí donde está tu atención allí estás tú, en lo que piensas y sientes en eso te conviertes".

Las herramientas que utilizan (como bien sabes por lo que te he oído en los podscast) son decretos, cantos, visualizaciones... Pero también hablan los maestros que lo primero que tiene que hacer el estudiante es aquietarse para escuchar la presencia Yo Soy. Aquietar es dejar quieta la mente parlanchina y dejar de identificarnos con ella observándola sin juzgar ni analizar y ser conscientes de lo que subyace debajo de ella, el Ser. (La Presencia Yo Soy).

La Psicología moderna con la plasticidad neuronal nos viene a decir que somos aquello que pensamos. Meditaciones analíticas sobre virtudes espirituales aunque sean realizadas desde la mente son positivas para ir dejando atrás creencias limitantes y destructivas. Pero creo que solo es una parte del camino y que la verdadera meditación está más allá de la mente.

Me gustaría saber desde tu experiencia ¿Pueden complementarse? Hay muchos tipos de meditaciones, personalmente hice un retiro de Vipassana de 10 días según la tradición del Maestro Goenka, está el Zen, Kriya yoga enseñado por Yogananda que dicen que es una meditación muy potente. Me gustaría que me orientases en función de tu experiencia si te parece bien.
Un abrazo de corazón a corazón.

Luz, Paz y Amor


Respuesta:

Hermano mío, por lo que leo en tu carta, la pregunta concreta es sobre la meditación. Actualmente existen muchas escuelas de meditación en el mundo y la mayoría enseñan a concentrar la atención en un determinado objeto que suele ser creado a través de la imaginación. Es así como muchas escuelas te enseñarán a meditar en una luz de un determinado color, en la imagen de un Buda, en un símbolo sagrado, etc.

La pregunta es ¿De dónde viene esa imagen en la cual estás meditando?

En primer lugar viene de la experiencia de alguien más, alguien que te dijo que meditar en un Buda azul, por ejemplo, traería grandes resultados. Al hacer esto ya estás dejando que tu mente sea condicionada por otra persona, entonces dejas de buscar la verdad y empiezas a buscar lo que otro quiere que encuentres. Y no importa si ese “otro” es un maestro genuino o no, pero mientras busques la experiencia de otro estarás buscando algo que ya fue conceptualizado y configurado por la mente.

En segundo lugar, al meditar en una determinada imagen, te estás identificando con la mente, le estás dando el poder a la mente porque piensas que eso en lo que meditas es real. Por supuesto no quiero decir que la mente sea mala, pero lo ideal es utilizarla para las funciones básicas, aquellas actividades diarias donde nos puede ser de gran ayuda como recordar un número telefónico o hacer una ecuación aritmética. Podemos dejarle muchas cosas a la mente, pero es muy peligroso usarla para alcanzar el Despertar Espiritual, digo que es peligroso porque fue la identificación con la mente la causante de la “caída” de la humanidad. Esencialmente, la mente no tiene la capacidad para llevarnos a la iluminación ya que ella no es capaz de comprender la realidad. La mente vive en función de conceptos, recuerdos y teorías, pero el Despertar es mucho más que un concepto, es una experiencia. Pero no se trata de cualquier tipo de experiencia espiritual, la iluminación es en esencia una experiencia de no-mente.

En ciertos ambientes terapéuticos como la Gestalt o Constelaciones Familiares, se usa la mente con el objetivo básico de resolver los problemas creados por esta. En una Constelación Familiar, por ejemplo, se le pide a la persona que cree una representación mental de su familia y sane los conflictos con dicha representación, lo cual repercute en una sanación con la verdadera familia. En estos casos terapéuticos la mente sirve para resolver sus propios conflictos, pero pasar de allí a usarla para meditar puede ser una trampa, porque quedaremos atrapados en el nivel mental el cual está lleno de condicionamientos y limitaciones.

Tú dices que, según muchas enseñanzas espirituales, hay que aquietar la mente para que se manifieste el Ser. Esto es verdad, la cuestión estriba en el método que utilices para acallarla. Si tratas de aquietar la mente usando la mente, entonces estarás tratando de lavar sangre con sangre, como dicen en el budismo Zen. Aquietar la mente usando la mente es lo que tratas de hacer cuando visualizas un objeto y entras en conflicto con los pensamientos o emociones que aparecen y que son diferentes a ese objeto. La manera que yo propongo es la de observar la mente. Ya verás que cuando observas la mente sin juzgarla esta se acalla por sí sola, sin ninguna clase de violencia.

Volviendo al tema de la meditación, creo que la meditación básica o esencial fue enseñada por Gautama Buda: él la denominó Vipassana. La meditación Vipassana consiste en estar consciente de lo que está sucediendo dentro y fuera de ti en el momento presente. ¿Cómo llegó Buda a la conclusión de que este tipo de meditación podría ser benéfica? La historia cuenta que Gautama tuvo seis gurús que le enseñaron diferentes métodos (mantras, visualizaciones, etc.) y ninguno le funcionó. Entonces un día se sentó debajo del árbol Bo y meditó hasta alcanzar la iluminación. ¿En qué meditó Buda debajo de ese árbol? La respuesta la pueden encontrar en los textos budistas, Buda meditó, o dicho de otra manera, se hizo consciente de su respiración. Así es, Buda observó su respiración hasta que esto lo llevó a un estado de no-mente en el cual despertó a la realidad. Digo que es un estado de no-mente porque Buda se limitó a observar el proceso respiratorio sin juzgarlo o calificarlo, lo cual es propio de la mente. Buda recibió la experiencia tal como era, allí no puede interferir el cerebro con sus recuerdos y cogniciones.

Es muy interesante ver cómo en la Nueva Era se habla mucho de Buda y nos enseñan a meditar en él y a entonar mantras. Pero no he visto ningún grupo de la Nueva Era que enseñe lo que enseñó Buda. Si vas a los textos más antiguos verás que Buda nunca enseñó a entonar mantras o a visualizar nada. Él simplemente enseñó a sus discípulos a estar conscientes del aquí y ahora, nada más. Pero como pudiste verificar con tu experiencia, algunas ramas del budismo han convertido la enseñanza en el cumplimiento de una serie de rituales complejos, han perdido la esencia que es vivir la vida conscientemente.

La meditación Vipassana es revolucionaria porque nos libera del yugo de la mente y sus condicionamientos. Vipassana es observar la realidad tal como es, para eso usamos los sentidos de la vista, el tacto, el olfato, el oído y el gusto. A través de los sentidos entramos en contacto con el Universo y lo experimentamos conscientemente sin juzgar nada. La mayoría de la gente no hace esto porque cuando huelen una rosa están pensando en la imagen mental que tiene de la rosa y en el olor que ya tienen almacenado en su memoria, entonces no dan lugar para sentir nuevos matices en el perfume de la rosa. La mayoría de la gente piensa en el pasado o en el futuro mientras come, camina o escucha un pájaro. Buda nos enseñó  a estar conscientes de lo que estamos haciendo, observando o escuchando. Y cuando llega un pensamiento u emoción, entonces simplemente lo observamos. Esa es la diferencia fundamental de Vipassana con los otros tipos de meditación que han llegado a Occidente.

Personalmente no creo en la meditación como un evento al que, necesariamente, hay que dedicar un tiempo y un lugar especial de nuestro día. Para mí, la meditación es el proceso constante de estar consciente en medio de las actividades de la vida diaria. Hay algo que puedes comprobar directamente: cuando hay consciencia plena, el ego no puede interferir.

En alguna parte de tu carta citas a Emmet Fox quien habla de pensar en Dios. Si pensamos en Dios como una idea, una imagen mental que hemos alimentado en el cerebro, entonces no es Dios. Dios, como yo lo he experimentado, es el Todo en todo y no puede limitarse a una idea particular. Así que no se trata de pensar en Dios mientras peleas patatas, sino de hacerte consciente de las patatas mientras pelas patatas porque descubres que Dios es la patata, la persona que las pela, y el cuchillo que utilizas para tal fin.

Como tú dices, la mente es plástica y se convierte en aquello en lo que enfoca la atención. Por supuesto, es mejor identificarse con ideas constructivas (amor, abundancia, paz, etc.) que con ideas destructivas. Sin embargo, es bueno recordar que todo ese proceso sucede a nivel mental, después llega un momento en el cual dejamos de identificarnos con cualquier cosa y simplemente somos lo que somos.

Volviendo a la meditación Vipassana, quiero decir que esta no es exclusiva de Buda ni se necesita ser budista para practicarla. De hecho hay otros movimientos espirituales como el Vedanta Advaita y movimientos científicos como el Mindfulnees y la Gestalt que practican la Consciencia del momento presente. Has nombrado a Eckhart Tolle en alguna parte. Eckhart Tolle no inventó la idea de estar presentes del aquí y ahora, pero puedo decirte que fue el primer occidental que lo puso en unos términos tan sencillos que todos por fin pudiéramos entender de qué se trataba la iluminación. Al igual que tú, leí a Eckhart Tolle cuando todavía no estaba preparado, entonces su enseñanza me pareció superflua y me fui a buscar enseñanzas más complejas y mentales. Después de dar muchas vueltas en las enseñanzas mentales, regresé a leer a Eckhart, entonces lo pude comprender mejor. Estudiar enseñanzas mentales no es malo, de hecho es parte del proceso de búsqueda, el cual termina cuando nos damos cuenta de que no hay nada que buscar porque la realidad siempre es aquí y ahora y se puede descubrir en algo tan sencillo como un respiro.

En la Nueva Era hay una serie de enseñanzas llenas de muchas especulaciones mentales. Por ejemplo Guy Ballard, al cual nombras en una parte de tu carta, dijo que el sol es un lugar muy fresco[2], que contrario a lo que la gente piensa, el sol no es caliente sino fresco y que incluso hay una ciudad física allí. En aquella época no existían los avances científicos que hay ahora, el hombre no había ido a la luna y no existían los potentes telescopios que tenemos. Hoy en día sabemos que dentro del sol se da la fusión nuclear a unas temperaturas muy altas, lo cual desmiente lo dicho por el señor Ballard. Este es sólo un ejemplo de las miles de especulaciones que hay en la Nueva Era y que son consumidas a la luz de la ciencia.

Siento sinceramente que la mayoría de los forjadores de la Nueva Era fueron personas con una imaginación fabulosa. Ellos te transportan con sus historias fantásticas y te hablan de templos de luz en las montañas y de personas viviendo en Venus. Pero, en la práctica, NUNCA puedes llegar a comprobar si eso que dicen es verdad o no. Solamente tienes que creer, esta es la fe ciega que hace que te conviertas en borrego. No puedes cuestionar ni comprobar nada de lo que estas personas dicen, solamente puedes ser un seguidor, no hay otra opción. O los sigues sin cuestionar o te vas de allí. Y si decides cuestionar te caerá todo el peso de la organización encima, ellos no permiten los cuestionamientos de sus dogmas porque tienen miedo de quedar al descubierto. Temen que se sepa que todo es mentira. Si supieran que lo que enseñan es verdad no tendrían miedo a que sus seguidores los cuestionaran y los escrutaran ¿Por qué habrían de temer?

Si comparas las enseñanzas de la Nueva Era con la enseñanza de Buda verás que hay muchas diferencias. Gautama Buda nunca habló de nada que no pudieras comprobar. Buda era muy metódico y científico, él solamente enseñaba cosas que cualquier persona, que fuera sincera y disciplinada, podría comprobar. Además, Buda invitaba a las personas a dudar incluso de sus propias enseñanzas. Él no quería que las personas fueran seguidores ciegos, sino que despertaran su discernimiento. Luego vinieron otras personas y convirtieron a buda en un dios y empezaron a enseñar toda clase de cosas que no tienen nada que ver con la doctrina original. En la Nueva Era te dirán que ellos tienen a Buda e incluso ha dado mensajes a través de ellos. Pero todo lo que tienen es una imagen mental de Buda, una imagen comercial de Buda que se ajusta a sus propias necesidades. Y su Buda habla exactamente lo que ellos quieren que hable para confirmar lo que dicen los líderes y alimentar la idolatría hacía ellos.

No quiero con esto situarme en un lugar de superioridad con respecto a la Nueva Era como si ellos estuvieran totalmente equivocados y yo tuviera la verdad absoluta. Yo no poseo la verdad porque esta no es algo que se pueda poseer o monopolizar, la verdad únicamente se puede experimentar. Lo que busco con mi blog es  brindar las herramientas para que las personas puedan encontrar la verdad por sí mismos. Las enseñanzas de la Nueva Era cumplen una función muy importante en el camino hacia el despertar de la humanidad, pero no son el final del camino como ellos creen. Por ejemplo, en el cristianismo se enseña que Dios está en el cielo, en la Nueva Era se avanza en este concepto diciendo que Dios está dentro de nosotros, pero incluso existe cierto sentido de separación con la Divinidad, por ello requieren canales como intermediarios. Luego llegamos a otras enseñanzas donde nos damos cuenta de que nunca hubo separación y descubrimos a Dios como una realidad vibrante en el aquí y ahora.

Yo no puedo decirte cuál de los caminos que has seguido es el que más te conviene. Cada persona necesita su camino de acuerdo al nivel de consciencia que ha desarrollado. Las personas que están completamente identificadas con sus mentes necesitan senderos muy mentales. Pero te invito sinceramente a que cuestiones a fondo tus creencias más preciadas. La pregunta concreta que un buscador debe hacerse es: “¿He comprobado y he verificado esto en lo que creo y que ahora enseño a otros?” Esta es una pregunta muy delicada porque existe una gran responsabilidad en enseñar a otros, y se puede ser muy irresponsable si se enseña algo que uno mismo no ha verificado. Enseñar algo solamente porque alguien -a quien consideramos una autoridad- lo ha dicho, no es una posición seria. Yo no hablo del Vipassana porque Buda lo enseñó y crea que Buda sea infalible, hablo del Vipassana porque lo he practicado, eso es diferente a la fe ciega.

Un ejemplo de la Nueva Era es la llama violeta. ¿Existe? ¿Funciona? Aquí hay muchas cuestiones que pueden herir el ego de algunas personas. Pero si fuéramos serios espiritualmente deberíamos estar abiertos al escrutinio, al cuestionamiento. Muchos dirán que sí funciona porque han visto grandes cambios en sus vidas desde que la usan, pero los seguidores de cualquier iglesia o secta te dirán también que han cambiado mucho desde que asisten a su congregación. Pregúntale a un Testigo de Jehová o a un adventista. Entonces ¿es posible que haya otros factores que hayan impulsado el cambio? ¿Tiene algo que ver la represión, la conformidad social o la imitación en ese cambio que has tenido en tu vida? Esto es lo que hay que cuestionarnos, pero muchos no están dispuestos y en este punto están enojados conmigo porque los invito a llevar a cabo un discernimiento a un nivel más profundo.

Por su parte, la práctica de la Consciencia puede ser verificada inmediatamente por sus practicantes. No necesitas pertenecer a una iglesia o seguirme a mí –ni a nadie- para estar Consciente. De hecho, la Atención Consciente está dispuesta a someterse al método científico[3], no le teme al escrutinio. Mientras las creencias de la Nueva Era te llevan a imaginar luces o lugares imaginarios –lo cual es una forma de escapismo- la práctica de la Consciencia te lleva a ver la realidad tal como es. Hermano, yo antes necesitaba imaginar un templo de luz en el monte Shasta para emocionarme. Hace rato dejé de hacer esto y ahora me emociono y me estremezco al ver caer una hoja o al oler una flor. En estas cosas tan sencillas he encontrado un Universo tan vasto, profundo y poderoso, que ha logrado transformarme a un nivel mucho más profundo.

Un abrazo,

Walter



[1] Por discreción, he decidido omitir el nombre del escribiente.
[2] La teoría del sol frío es muy extendida en los círculos pseudocientíficos y Nueva Era. He aquí un artículo que explica en qué consiste la teoría del sol frio: http://yplanets.blogspot.com/2010/11/destruyendo-afirmaciones-estupidas-el.html
[3] Para investigaciones científicas basadas en la Atención Consciente, ver: http://media.wix.com/ugd/62e7a6_ac8ecb857a5ed9b244f31570a218bd1a.pdf


viernes, 28 de marzo de 2014

"Sati" o Consciencia del momento presente

Cansado de escuchar a muchos gurús en busca de la verdad, Gautama Buda se sentó a meditar debajo del árbol Bo y  decidió no levantarse hasta haber alcanzado la iluminación. ¿En qué medito Buda todo ese tiempo? Buda practicó Anapana-Sati o Consciencia de la respiración. Esto le permitió a Gautama mantener la atención en el Ahora por un lapso de tiempo considerable, lo cual le llevó a la iluminación.

Un tiempo después, Gautama Buda entregó a sus discípulos el Noble Óctuple Sendero con las siguientes palabras:

 "Esta es, oh monjes, la noble verdad sobre el camino que conduce a la supresión del sufrimiento, hacia el Despertar, el nirvana, El camino de las ocho ramas, el sendero óctuple por ejemplo:

1.       Comprensión correcta
2.       Pensamiento correcto
3.      Palabra correcta
4.      Acción correcta
5.      Ocupación correcta
6.      Esfuerzo correcto
7.      Atención correcta
8.      Concentración correcta”

En la doctrina budista “Sati” es el término original usado por Gautama para referirse a la “Atención Correcta”, el cual es el séptimo factor del Noble Óctuple Sendero. La palabra “Sati”, perteneciente a la lengua Pali, se refiere al presente y conlleva el significado de “Atención” o “Consciencia”. También se le llama Sammá-Satí (Recta Atención) y hace referencia a estar presente o Consciencia correcta del Ahora.

Cuando practicamos el séptimo factor del Noble Óctuple Sendero, estamos incluyendo todo los demás. Sati es Consciencia de nuestros pensamientos, emociones y acciones. La Consciencia y el ego no pueden ocupar el mismo espacio, por lo tanto, al practicar Sammá-Sati (Recta Atención o Consciencia Plena) en nuestro diario vivir, tendremos como resultado natural Comprensión correcta, Pensamiento correcto, Palabra correcta, Acción correcta, Ocupación correcta y Esfuerzo correcto.

Por ejemplo, si mantenemos la Atención Consciente en nuestros pensamientos, aquellos que provengan del ego quedarán neutralizados. Pensamientos correctos generarán palabras correctas y esto a su vez hará que nuestras acciones sean correctas ¡Nunca mataríamos a nadie estando Conscientes! Todo esto llevaría a que tengamos una ocupación (o trabajo) correcto, por ejemplo, no podríamos vivir en Consciencia y al mismo tiempo trabajar en algo que degrade la vida de las personas.

Creo que Gautama Buda creó estas normas de conducta porque sabía que no todas las personas tendrían la disciplina para mantener la Atención Consciente a lo largo del día. Pero al Ser Conscientes, las reglas y normas ya no son necesarias porque la Consciencia consume aquello que es irreal, este es el paso trascendental hacía el Despertar.

Así que la Consciencia –o Sammá-Sati- es el tesoro más grande que podemos cultivar. Al respecto puedo decir que no es tan fácil como suena, se requiere disciplina y constancia. Pero tampoco es imposible ni debe ser visto como una lucha que debamos emprender en contra de la mente. En esto no puede haber nunca conflicto, al contrario, se trata de observar todo lo que llega (pensamiento, emociones, olores, colores…) sin emitir juicio alguno, de forma ecuánime y compasiva.