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martes, 13 de abril de 2021

Osho: del caos a la Consciencia

Por Walter J Velásquez 

Nota: Para mayor comprensión se recomienda leer: 

Qué hacer cuando tu maestro te decepciona.

La sombra de Krishnamurti


Etapa inicial y enseñanza

De todos los maestros cuyas enseñanzas he conocido a lo largo de mi vida, Osho es indudablemente el más controvertido. Su verdadero nombre era Chanda Mohán Jain, quien más tarde se haría llamar "Bhagwan Shree Rajneesh". Sólo hasta el final de su vida se vendría a dar a conocer como "Osho", cuyo significado es Oceánico.

Osho fue un gran erudito en diversos temas. Después de leer cientos de libros, viajó por la India en los años 60 dando charlas en diferentes ciudades. Por aquella época se desempeñaba como profesor de filosofía en la Universidad de Jabalpur. En un momento de su vida afirmó haberse iluminado y empezó a escandalizar a los líderes religiosos con un mensaje revolucionario. Fue conocido como el gurú del sexo por atreverse a hablar de este tema de una forma tan abierta, en un país donde el sexo era visto como tabú.

Quizá lo que me impactó de Osho fue el hecho de que colocó la Consciencia en el eje de su enseñanza. En vez de concentrarse en adoctrinar a las personas con reglas morales, les instruyó en ser Conscientes de sus pensamientos, sentimientos y acciones. Osho dijo:

“No hay muchos caminos. Hay muchos nombres para el mismo camino, y este camino es Consciencia.”

Osho también revitalizó las antiguas enseñanzas del Tantra, que consiste en convertir cada acto que realizamos, por mundano que parezca, en una actividad sagrada. Con esto sacó la sacralidad de los templos y los rituales y la llevó a la vida diaria. Con el Tantra enseñaría a transmutar nuestra sombra por medio de la Consciencia, lo cual genera cambios psicológicos realmente profundos en nuestro Ser.

Osho convocó a los psicólogos occidentales para integrar el Movimiento del Potencial Humano con las tradiciones de oriente. Gracias a esto se desarrolló la meditación dinámica. Después de miles de años en que se les había enseñado a las personas a meditar sentados, Osho enseñó a meditar bailando, cantando, llorando, riendo a carcajadas y teniendo sexo. Con esto abrió la puerta a desarrollar una amplia gama de terapias, tanto individuales como grupales, con múltiples beneficios para sus practicantes.

 

La época del escandalo

Para hablar de Osho con objetividad, es necesario nombrar todos los escándalos que lo rodearon. Inicialmente creó una comunidad en Pune (India), en un terreno donado por una de sus discípulas. Desde allí mostró su inclinación por ser un provocador. En plena revolución sexual atrajo a muchos hippies y personas que estaban cansados de la hipocresía de sus líderes religiosos, los cuales predicaban en el pulpito en contra del sexo, mientras a escondidas daban rienda suelta a sus deseos reprimidos.

Osho fue quizá el primer maestro espiritual que nos enseñó a reconciliarnos con nuestra sexualidad. Él rompió con todo el tabú creado alrededor del sexo y nos permitió verlo como un aspecto natural de nuestro Ser. Esto enfureció a los líderes religiosos y políticos ya que el sexo ha sido usado por ellos como un medio para controlar a las masas. Fue tal el terremoto espiritual que produjo, que sus estudiantes se dieron cuenta de que la vida de Osho empezaba a correr peligro en India.

A principios de 1981, Osho y muchos de sus estudiantes se trasladaron a los Estados Unidos. Quizá estaban buscando un país más tolerante con la sexualidad. Allí adquirieron un rancho en Oregón, para crear la comuna de Rajneeshpuram. En esta pequeña ciudad construyeron un hotel, un centro comercial, un casino y una pista de aterrizaje. Para ese entonces Osho era conocido como Rajneesh, por lo tanto el nombre de la ciudad hacía alusión a él. En ese momento fue claro que la mayoría de los estudiantes estaban más interesados en crear un culto a la personalidad de Osho, que en profundizar en sus enseñanzas acerca de la Consciencia.

La líder de todo este proyecto fue Ma Anand Sheela. Ella era la secretaria de Rajneesh y su portavoz. El 10 de abril de 1981, habiendo dado discursos diariamente por casi 15 años, Osho tomó el voto de silencio durante tres años y medio. Al dejar de  lado la vida pública, Sheela quedó a cargo de la administración de su comunidad y de la difusión de la enseñanza.

Muy pronto Sheela demostraría su gran adicción al poder. A ella le gustaba tener el control de las personas. Una forma de hacer esto fue creando una religión alrededor de la figura de Osho llamada Rajnishismo. Ella controlaba todo lo que lo que tenía que ver con el culto a Osho, y de esta manera controlaba las vidas de los miembros de la comuna.

Sheela predicaba el odio y la venganza. Ella veía a su comunidad en guerra contra el mundo. Así que comenzaron a acumular un arsenal de armas. Sheela manipulaba y maltrataba psicológicamente a muchas personas. Debido a los celos entre ella y otros seguidores, hubo casos de envenenamiento e intentos de asesinato.

En ese momento Rajneeshpuram era el epicentro de una verdadera locura colectiva. Y Osho, que había dejado de hablar en público, provocaba a la sociedad capitalista norteamericana apareciendo con relojes de oro, joyas caras, trajes llamativos, gorros ornamentados con diamantes y una flota personal de más de noventa Rolls Royces.

Todo lo que estaba pasando contradecía la misma enseñanza dada por Osho. Años atrás un corresponsal le preguntó cuáles eran sus Diez Mandamientos. Osho explicó  que él estaba en contra de cualquier tipo de mandamientos. Pero de todas maneras, sólo “por diversión” le dijo lo siguiente:

Nunca obedezcas ningún mandato a no ser que también provenga desde tu interior.

No hay otro Dios que la vida misma.

La verdad está dentro de ti. No la busques en otra parte.

El amor es una plegaria.

Llegar a ser el vacío es la puerta hacia la verdad. El vacío mismo es el medio, el destino y el logro.

La vida es aquí y ahora.

Vive, totalmente despierto.

No nades, flota.

Muere a cada instante para que puedas nacer de nuevo a cada instante.

No busques. Aquello que es, es. Detente y mira.

Aunque los haya dicho supuestamente “por diversión”, estos “mandamientos” en realidad son los principios que encontramos de manera consistente y coherente en los libros de Osho. Por lo tanto, la creación de una religión con su nombre, la obediencia a Sheela y la mayoría de las cosas que sucedieron en la comuna de Oregon contradecían totalmente sus propias enseñanzas.

Al final, todos los abusos harían que la comuna hiciera implosión. Se desató un escándalo público por los delitos cometidos desde allí. Sheela y otros seguidores de Osho huirían de las autoridades. Se los acusó, entre otras cosas, de complot para asesinar a un Fiscal Federal de Distrito y hubo cargos por intento de asesinato y envenenamiento, como parte del primer ataque con armas biológicas en Estados Unidos.

En ese momento, Osho rompió su voto de silencio y se dirigió nuevamente al publicó. Lo primero que hizo fue decir que Sheela había actuado sin su consentimiento. En septiembre de 1985, disolvió la religión del "Rajnishismo". Dijo que los "rajnishes" no existirían más y que cualquier cosa que llevara ese nombre sería desmantelado. ​ Sus discípulos quemaron cinco mil copias del Libro del Rajnishismo. Después de deshacerse de todo lo relacionado con la religión creada a su nombre declaró:

“Suficiente es suficiente. La broma ha terminado”.

A finales de 1984, Osho fue acusado de intentar evadir las leyes de inmigración de los Estados Unidos y pasó una semana en la cárcel. Fue sentenciado a diez años de prisión, intercambiables por una fianza de 400.000 dólares. Después de esto tuvo que abandonar el país. Regresó a Pune luego de que una veintena de países le negaron la entrada. En 1989 tomó el nombre de Osho y murió al año siguiente a la edad de cincuenta y ocho años. Durante esta última etapa de su vida se dedicaría a dar una serie de charlas sumamente profundas acerca del sentido del Zen.

 

¿Y ahora qué?

Después de conocer todos los desmanes y abusos cometidos en Rajneeshpuram, es muy difícil para muchos conciliar todo eso con las enseñanzas de Osho sobre la Consciencia. De hecho, crear un culto a su personalidad era justamente lo contrario a lo que él había enseñado por años. ¿Entonces para qué sucedió todo esto?

Personalmente veo a la comuna de  Rajneeshpuram como un gran experimento social. La experiencia allí fue una terapia de choque grupal diseñada para acelerar el proceso espiritual de sus participantes. Algunos sannyasins, como se llamaban los seguidores de Osho, vieron el final de Rajneeshpuram como una lección.

Rajneeshpuram fue una gran obra de teatro psicológico, montada para exponer los abusos del poder, la estupidez de idolatrar a un ser humano y la dificultad de las personas para cuestionar la autoridad.

También es cierto que muchos sannyasins y niños que vivían en la comunidad sufrieron daños psicológicos graves. Mucha gente renuncio a sus empleos, dejó sus familias y vendió sus casas para estar con Osho. Personalmente no recomendaría a nadie hacer algo parecido. Yo mismo no lo haría. Pero ese es el estado de consciencia que tengo en este momento. Quizá si yo hubiera estado allí en esa misma época, con el grado madurez espiritual de ese momento, hubiera sido parte de todo ese teatro.

Lo que siento es que lo que sucedió en Rajneeshpuram era la lección exacta que esas personas, incluido Osho, necesitaban para avanzar. Algunos comprendieron la lección y otros no. Miremos el ejemplo de Hugh Milne. Un escoses que estuvo diez años formando parte de los miembros más cercanos a Osho. Más tarde diría lo siguiente sobre su experiencia en la comuna de Oregon:

“Ya no se trataba de amor, meditación e iluminación, sino de esclavitud. Ahí me dediqué a trabajar como osteópata en el centro de salud de la hacienda y los sannyasins que trabajaban entre 80 y 100 horas semanales para construir la comuna, se estaban verdaderamente derrumbando. Pero a pesar de eso, las órdenes de Sheela de cómo debía de tratarlos cuando ellos llegaban al centro de salud era inhumano, ya que ella me ordenó: -simplemente inyéctales un estimulante y ponlos a trabajar de nuevo.”

Pensé que nos estábamos convirtiendo en un monstruo y ahí fue cuando me pregunté: -“¿Por qué sigo aquí?” Y fue en ese momento que decidí partir del rancho de Oregón en noviembre de 1982.”

Hugh estuvo dispuesto a cuestionar la autoridad, a poner en duda aquello que la mayoría consideraba la verdad absoluta y a irse de la comuna de Oregon. Esa era la lección que necesitaba aprender.

Otro de los involucrados, llamado Santoshi, dijo lo siguiente sobre Rajneeshpuram: “fue el experimento más increíble que haya existido y no me arrepiento de haber sido parte de eso.”

Rajneeshpuram fue un como un curso espiritual intensivo para sus miembros y para sus vecinos, los habitantes de la pequeña localidad de Antelope. Pare ellos Rajneeshpuram fue una proyección a gran escala de la libertad sexual que tenían reprimida en su inconsciente.  Y para los miembros de Rajneeshpuram, Antelope era una proyección del moralismo que todavía guardaban en su interior. Por eso hubo un choque entre estas dos comunidades. Antelope y Rajneeshpuram fueron una representación a gran escala de la lucha interna de los seres humanos. Freud la definió como la guerra entre el ello (lo inconsciente) y el superyó (la moralidad). En todos los países se presenta esa misma lucha en la forma de la rivalidad entre demócratas y republicanos, liberales y conservadores, etc.         

                                                                                                                               

Diferentes formas de ver a Osho

Después de esta lectura, cada cual puede decidir cómo interpretar la vida de Osho:

La primera forma es verlo como un maestro despierto con una enseñanza pura que se degeneró gradualmente debido a sus ansias de poder y dinero. O que fue destruido por sus discípulos cuando quisieron ponerlo en un pedestal. También se puede pensar que él mismo contribuyó a su destrucción al creerse que realmente era alguien “especial”.

La segunda forma es contemplar a Osho como una farsante que se dedicó a plagiar a otros autores y que durante años fingió estar despierto. Esto lo habría hecho únicamente con el fin de acumular fama, poder y dinero.

También podemos pensar en Osho como un maestro que conoció la Consciencia Cósmica convirtiéndose en un vehículo de esta. Pero que luego fue seducido por los juegos del poder y el dinero hasta identificarse nuevamente con el “yo”. En esa etapa permitiría la creación de Rajnishismo y acumularía los autos de lujo y las joyas. Al final de su vida se daría cuenta del grado de inconsciencia al que había llegado, disolviendo rápidamente su religión y utilizando esa experiencia para centrarse definitivamente en la Consciencia Cósmica.

Finalmente, otra forma de ver a Osho es como un maestro, que al mejor estilo brusco del Zen, permitió –más no ordenó- todo ese desastre. El objetivo de ello sería dejar que las personas tocaran fondo en su estupidez de querer adorar a un dios humano. En ese sentido, su despliegue de autos de lujo y joyas sería una forma de burlarse del sistema capitalista actuando como un espejo: los que lo odiaban detestaban ver en él aquello que querían para sí mismos: fama, dinero y poder. Por medio de ese despliegue de lujos, Osho habría querido mostrar también a sus estudiantes que la pobreza material no es un valor espiritual verdadero y que la riqueza y la espiritualidad pueden comulgar en armonía.

 

El discernimiento es la Clave

Es importante mencionar que además de la Consciencia, que fue el eje de su enseñanza, Osho también habló de otros temas que aparentemente no aportaban nada al despertar. Entre ellos podemos citar su visión sobre la eugenesia, comentarios homofóbicos, profecías fallidas sobre la tercera guerra mundial y el anuncio de que el SIDA acabaría con dos tercios de la humanidad. Después de la muerte de Osho se publicaron cientos de libros que eran transcripciones sus discursos. En estos libros se eliminó en gran medida todo el relleno de temas que nada tenían que ver con la Consciencia.

La enseñanza de Osho tuvo diferentes etapas. Por ejemplo al principio cuando estaba más identificado con el “yo”, enseñaba acerca de la reencarnación e incluso hablaba de sus vidas pasadas. Al final de su vida, tal vez estando en conexión con la Consciencia Cósmica, afirmó que no había reencarnación. El motivo de esto es que la reencarnación necesita un “yo” o un “ego” que reencarne. Cuando despiertas a la Consciencia Cósmica no hay un “yo”, simplemente te das cuenta de que lo que eres es mucho más vasto que una simple identidad. Entonces entiendes en la Consciencia no existe nacimiento ni muerte, sino un eterno Ahora.

El discernimiento es la capacidad de percibir la diferencia entre la sabiduría y la palabrería. Esto es semejante a un pájaro que busca semillas en medio de un campo. El ave sabe distinguir muy bien las semillas de las piedras, ya que de eso depende su supervivencia. Dejando de lado las piedras, las enseñanzas de Osho son un campo lleno de magnificas semillas de Consciencia. Si sabemos reconocer y poner en práctica esas semillas,  obtendremos claves invaluables para nuestro despertar espiritual.

El eje de la enseñanza de Osho fue la Consciencia. Para despertar a ella hay que dejar la identificación con la mente y las emociones pasando a ser un observador. Osho dijo:

“Párate un día tranquilamente, en cualquier sitio, en cualquier momento. Mira, escucha y se testigo del mundo y de ti mismo. NO PIENSES. Limítate a ser testigo y a ver qué ocurre… Deja que crezca la actitud de ser testigo en cada célula de tu cuerpo, solo sé un testigo imparcial.”

 

viernes, 10 de julio de 2020

¿Cuál es la diferencia entre Consciencia y conciencia?

Por nadie


Consciencia y conciencia

Consciencia y conciencia son cosas diferentes que suelen confundirse. La consciencia (con “s” antes de “c”) es la capacidad que tiene el ser humano de percibir la realidad y reconocerse en ella. Es por medio de la consciencia que se perciben los estímulos externos como los sonidos, formas, olores; y los procesos internos como los pensamientos o sentimientos. Cuando la palabra Consciencia se escribe con “C” mayúscula se refiere a la Consciencia cósmica. Este término implica que el Universo tiene la capacidad de reconocerse a sí mismo.

Por otro lado, la palabra conciencia (sin “s” antes de “c” y en minúscula), se refiere al conocimiento moral de lo que está bien y lo que está mal. El bien y el mal son conceptos subjetivos que dependen de cada individuo.

La conciencia se encuentra en el campo de la moral y es una facultad de la mente. En cambio la Consciencia es la capacidad de percibir la realidad trascendiendo el campo de la mente. La conciencia juzga lo que observa y lo ubica dentro de las categorías de “bueno” y “malo”; en cambio la Consciencia percibe sin juzgar.


Las etapas de la Consciencia

En el Universo, la Consciencia está en un proceso constante de expansión. En la Tierra, los únicos seres capaces de Ser Conscientes son los humanos, ya que poseen estructuras cerebrales más complejas que las demás especies. Para entender el proceso de desarrollo de la Consciencia en la Tierra, se puede dividir en tres etapas: Inconsciencia, Preconsciencia y Consciencia.

En la etapa de inconsciencia se encuentran aquellas personas egocéntricas que sólo piensan por su propio bienestar. Ellos no están interesados en solucionar el cambio climático ni se preocupan por el sufrimiento de los demás. Algunas veces son personas impulsivas y carentes de empatía, los cuales consideran que la violencia es la forma legítima de solucionar las diferencias. Aquí se encuentran las personas con pensamientos radicales y marcada agresividad.

En esa misma etapa, pero en un nivel más alto, se ubican las personas religiosas que defienden la moral y constantemente señalan lo que para ellos es el “bien” y el “mal”. Aunque quieren hacer el bien, discriminan a aquellos que piensan diferente o cuyos comportamientos no estén dentro de sus estándares morales. Estos individuos ven el mundo en blanco y negro, es decir que para ellos las personas solamente pueden ser “buenas” o “malas”, desconociendo cualquier matiz entre estos dos extremos. Cuando realizan obras de caridad,  lo hacen para calmar sus sentimientos de culpa o asegurar algún tipo de salvación en un cielo espiritual.

En la etapa de preconsciencia las personas se empiezan a interesar por mejorar su autoestima, son más empáticos con el sufrimiento de los demás, se preocupan por el cuidado del medio ambiente y buscan alternativas para mejorar las cosas.

Estas personas tienen una visión sistémica y global del mundo. Están en proceso de pasar de la culpa a la responsabilidad. Aquí se ubican las tradiciones místicas de las grandes religiones, muchos de los movimientos de la Nueva Era y el movimiento del potencial humano de la psicología. Aquellos que están en esta etapa ya no se preocupan tanto por juzgar a los demás sino por mirar dentro de ellos mismos y buscar el cambio.

Finalmente, en la etapa de la Consciencia se ubican aquellos que han despertado a la realidad. Allí están los budas, los iluminados y aquellos que perciben el sentimiento oceánico. En este nivel las fronteras entre el yo y el mundo se diluyen. El individuo se da cuenta de que todo es Uno y la división es un sinsentido.

Advertencia

El conocimiento de las tres etapas no obedece a un interés por catalogar o juzgar a las personas entre los “inferiores” y los “superiores”. Lo más maravilloso de todo esto es que todos los seres humanos son ya la totalidad de la Consciencia. Nadie es mejor ni peor que nadie, la Consciencia es una sola y dentro de ella no existen grados.

Lo que quiere mostrar este esquema de las etapas es el nivel de identificación de los diferentes individuos, ya sea con el ego o con la Consciencia. Pero esto no quiere decir que aquel que esté profundamente identificado con el ego sea “menos” que un buda. Ambos son expresiones de la misma Consciencia y todos los seres tienen el mismo potencial de despertar.

A medida que se avanza en la comprensión de la Consciencia, se va perdiendo el hábito de juzgar a otros. Más bien se empieza a mirar a las personas desde otra perspectiva: como budas en potencia. Entonces el mundo ya no se divide entre los “buenos” y los “malos” sino entre los budas que todavía están dormidos y aquellos que ya despertaron o están en proceso de hacerlo.

El Universo todo lo hace perfecto, el hecho de que haya muchos budas dormidos es parte del proceso, es una etapa necesaria. Por ello en vez de juzgarlos, más bien podemos enfocar esa energía en ser más Conscientes cada día, ya que al despertar, arrastramos a la Consciencia a todos los que vienen detrás de nosotros.

Estatua de Buda dormido

 

 

 

 


miércoles, 1 de julio de 2020

Religión, Misticismo y Nueva Era

Por nadie


Origen psicológico del dios padre y la diosa madre
La religión fue el elemento decisivo que encontraron los gobernantes en la antigüedad para unificar a diferentes clanes y tribus y hacer que cooperaran para construir imperios. La religión le permite al hombre llenar la necesidad de afiliación (pertenecer a un grupo), de reconocimiento (sentirse más importante que otros) y le da seguridad emocional al pensar que va a ser protegido por su deidad. Pero quizá lo más importante es que la religión le permite al hombre llenar sus vacíos emocionales. 


¿No te parece sospechoso que el dios judeocristiano, al tiempo que es amoroso y benevolente; también es celoso, vengativo y castigador? Estas características son propias de un padre terrenal. El dios judeocristiano es una proyección de la figura paterna a través de la cual sus adoradores buscan llenar el vacío dejado por un padre ausente, o por un padre con el que no pudieron establecer una conexión emocional. Para un niño su papá es un dios; para un adulto, Dios es una proyección del padre ideal.


De igual manera las diosas Isis, Venus, Lakshmi y la virgen María son proyecciones de la figura materna a través de las cuales los individuos llenan sus vacíos emocionales. El arquetipo de la madre está presente en todas las culturas. Incluso las iglesias protestantes que rechazan el culto a la madre, la proyectan en el amor y la entrega a su iglesia, a la cual están dispuestos a darle el diezmo y prestar servicio de voluntariado.

Misticismo como puerta a la Consciencia
Esto no quiere decir que la religión no pueda ayudar en el despertar a la Consciencia Cósmica. En la religión se distingue dos tipos de personas: los místicos y los religiosos. Mientras las personas religiosas se dedican a repetir rituales de manera mecánica, los místicos van a la esencia de las cosas.

Muchos místicos han logrado atravesar el velo del dios creado por los hombres y se han conectado con la Consciencia Cósmica Universal a través de las tradiciones místicas del hinduismo (Vedanta Advaita), del judaísmo (La Kabbalah), del islam (el Sufismo), del budismo (el Zen) y el misticismo cristiano con exponentes como Eckhart de Hochheim.

El concepto de Dios
Dentro del contexto de las grandes religiones, nótese que Gautama Buda y Lao-Tse, como inspiradores del budismo y el taoísmo respectivamente, son casi los únicos que no usaron el concepto de Dios. Ellos sabían que el concepto de dios es una trampa en la que la mayoría de las personas quedan atrapadas, siendo muy pocos los que pueden salir de ella a través del misticismo. Al no haber un concepto de una deidad a la cual adorar, las personas podrían conectarse con Aquello que está más allá del nombre, de la forma y del género.

Aunque en estas líneas nos referimos a Aquello como la Consciencia Cósmica, hay que entender que estas son sólo palabras que quieren indicar algo que no puede ser nombrado. Hay que evitar quedar atrapados en el plano de las palabras y usarlas solamente como lo que son: una señal. Por lo tanto, el mayor peligro es que la Consciencia Cósmica Universal se convierta en una deidad a la cual algunos quieran adorar en sus altares.

La mente es muy astuta para convertir cualquier cosa, incluyendo algo no conceptual, en un objeto de adoración. Miren a Buda, nunca habló de ningún dios, pero al morir sus seguidores lo convirtieron en dios. Por ello algunos místicos han decidido no usar la palabra Dios, sino otros términos como el Absoluto, lo Incognoscible, el Supremo o lo Uno. En la tradición Cabalística judía, por ejemplo, existe el término Ein Sof, que significa sin límites, y es el Todo Supremo. Ein Sof no es un ser, puesto que siendo auto-contenido y auto-suficiente, no puede ser limitado por la propia existencia, que limita a todos los seres.

La Nueva Era
Ahora pasemos a la Nueva Era. Entre los muchos canalizadores que hay allí, algunos se han conectado con la Consciencia Cósmica, pero dado que la información ha pasado a través del filtro de la mente que está limitada por sus creencias, cultura, prejuicios, etc., le han puesto un nombre a la Consciencia para poder identificarla. A la mente le encantan los nombres ya que le permiten tener una sensación de control sobre su entorno. Por ejemplo, Neal Donald Walsh le puso “Dios” y Helen Schucman identificó a la fuente que le reveló Un Curso de Milagros con Jesús.

Al igual que el dios cristiano o la virgen María, las entidades canalizadas por estas personas también tienden a llenar los vacíos emocionales de los seguidores. En este sentido funcionan Kryon, Ramtha, los Seres Uno y los Maestros Ascendidos. En esta última corriente existen cientos de maestros para llenar los múltiples vacíos emocionales de sus seguidores. Si quieres llenar el vacío materno puedes escoger de un amplio catálogo entre Kwan Yin, la Madre María, Lady Nada y muchas otras. Si necesitas sentirte amado y aceptado, invocas al Arcángel Chamuel; si te sientes vulnerable y desprotegido emocionalmente, llenas ese vacío con el Arcángel Miguel “el protector del cielo”.

Pero hay un Maestro Ascendido en especial del que quiero hablar para ejemplificar la manera como estos seres imaginarios han sido creados inconscientemente para llenar los huecos del alma. Este Maestro se llama El Morya. Según The Summit Lighthouse él fue el patriarca Abraham; el Rey Arturo, de Camelot y Thomas Becket, arzobispo de Canterbury, entre otras muchas encarnaciones siempre masculinas. Ellos enseñan que El Morya gobierna sobre el primer rayo, que es el rayo del Poder y la voluntad de Dios. Además de tener los atributos piadosos de un padre, también tiene coraje, poder, franqueza, autosuficiencia, confiabilidad, fe e iniciativa. 


A pesar de todo esto muchas personas se sentían incomodas con El Morya. La imagen que presentaban de él tenía una mirada intensa. Mucha gente sentía que su mirada podía escudriñar en sus pecados más ocultos, por ello a algunos les costaba mirarlo a los ojos. El Morya exigía a sus chelas (palabra que significaba esclavo) que dedicaran varias horas al día a dar un tipo de oración llamada decretos y literalmente se enojaba si las personas consumían chocolate. Este Morya tenía todas las características de un padre humano: exigente y a la vez amoroso. El Morya era la imagen idealizada de un padre perfecto. Era una creación mental diseñada para llenar el vacío emocional de la figura paterna.

No existe tal cosa como los Maestros Ascendidos. Ellos son ideas creadas de forma inconsciente por los canalizadores para suplir algún vacío del alma fragmentada. Algunos canalizadores bajan información de la Consciencia Cósmica, y al pasar a través de la mente del canalizador la información es coloreada por su propio estado de conciencia.

El hecho de que la información bajada por los canalizadores sea coloreado no es algo necesariamente dañino. Esto permite que personas de una cultura o estado de conciencia particular puedan comprender el mensaje. El peligro ocurre cuando el canalizador tiene, por ejemplo, creencias racistas o violentas, ya que alentará a sus seguidores a usar la violencia.

¿A dónde van los seres iluminados al morir?
Muchos estarán perplejos y se preguntarán: si no existen los Maestros Ascendidos, ¿Qué pasó con Buda, Jesús o Lao-Tse tras la muerte? Ellos, al igual que tú, son oscilaciones de la Consciencia Cósmica. Desde el punto de vista de la mente, parece que hubiera muchos seres, pero desde la perspectiva Cósmica existe una sola Consciencia. Algunas partes de la Consciencia están despiertas mientras que otras todavía están dormidas. Buda, por citar un ejemplo, sería una parte de esa Consciencia que ya despertó; mientras que Hitler sería otra parte de esa misma Consciencia, que estaba profundamente dormida.

Se trata de una única Consciencia que quiere experimentar el sentido de separación. En la Tierra hay siete billones de personas creyendo que están separadas unas de las otras y de la naturaleza. Imagina un único océano con billones de olas, cada una creyendo estar separada de las demás. Pero desde un nivel más profundo es una sola Consciencia, un solo océano, que ha decidido probar en el nivel más denso de la energía, que es lo que llamamos materia. Cada uno de estos siete billones de individuos tiene el potencial de despertar a la Consciencia, pero es un proceso lento y gradual.

De cuando en cuando, una oscilación de esa Consciencia despierta y jalona a las otras hacia ese nivel. Al despertar -el ego, el yo, la persona, o como lo quieras llamar- desaparece. Entonces el que antes se creía separado se da cuenta de pronto de que en realidad su naturaleza es el Todo. Por ello, si quieres encontrar a Buda o Jesús no puedes hacerlo buscando en el cielo; sino despertando a la Consciencia, hallando lo que ellos encontraron. Ahí te das cuenta de que todos los Maestros Iluminados están dentro la Consciencia. De hecho, incluso los asesinos más crueles están dentro de la Consciencia, sólo que ellos no lo saben dado su profunda identificación con el ego.

En la física cuántica se postula algo semejante. En el discurso que dio Richard Feynman cuando recibió el premio Nobel de Física en 1965, propuso que el Universo contiene solamente un electrón, el cual se propaga a través del tiempo y el espacio de tal manera que aparenta estar en múltiples posiciones de manera simultánea. Al igual que el electrón de Feynman, en el Universo existe una única Consciencia, la cual al propagarse crea la ilusión de estar dividida en muchas conciencias individuales. Así que cada maestro iluminado de la Tierra es una parte de la Consciencia que ya despertó, que se dio cuenta de que la dualidad es una mentira y sólo existe el Uno.

Canalizadores y pensamiento dualístico
Los canalizadores que se han conectado con la Consciencia Cósmica han logrado “bajar” información muy valiosa. Pero las canalizaciones no son el final del camino sino un punto intermedio en la evolución espiritual del Planeta Tierra. Para ser un canalizador, la persona necesita creer que está separado del Absoluto. Sólo alguien que ve al Ser Supremo como algo externo a él puede escuchar “voces” que le den indicaciones. Cuando el individuo comprende que su “yo” es una ilusión y solamente existe la Consciencia Cósmica, no escucha “voces” ya que toda la información la recibe desde un sentido de Unidad con el Todo. Allí no existe la dualidad entre la Consciencia que da el mensaje y el “yo” que lo recibe, sólo existe lo Uno.

El Movimiento de La Nueva Era es un paso necesario para el despertar de la humanidad. Antes de la Nueva Era las personas creían que Dios estaba en el cielo y que ellas eran unos viles pecadores. Con la Nueva Era llegó la noción del Dios interior o chispa divina, las personas dejaron de verse como simples pecadores y se dieron cuenta que dentro de ellas había un gran potencial.

En la Nueva Era ha habido movimientos y canalizadores que se han conectado de forma muy pura con la Consciencia Cósmica Universal. Estos movimientos han ayudado a muchas personas a avanzar en su despertar. El Universo Todo lo hace perfecto. Así que la existencia de las religiones y la Nueva Era son parte de esa perfección dentro del proyecto Cósmico.

El propósito de esta enseñanza
El objetivo de estas enseñanzas no es crear una “nueva religión” ni pretende ser la verdad. Lo que se busca es ayudar a las personas a tomar Consciencia de su verdadero Ser sin necesidad de vincularse a ninguna organización vertical ni seguir ciegamente a ninguna persona. Un seguidor ciego es aquel que no cuestiona ni pone a prueba lo que está aprendiendo.

Es importante advertir que al explicar algo que no es conceptual al nivel de las palabras, en ocasiones se puede caer en la dualidad. También es cierto que las experiencias previas y condicionamientos de quien escribe esto afectan el mensaje. Por lo tanto, lo ideal sería utilizar esta información para dar el salto cuántico al nivel no conceptual que es de donde proviene.

Ten claro lo siguiente: ningún libro, persona u enseñanza podrá darte jamás la verdad. La verdad es una experiencia y lo que se habla acerca de ella son descripciones de la verdad. No te quedes en las descripciones, mira qué es lo que ellas señalan y avanza hacia la experiencia directa de la verdad.

En este preciso momento toma consciencia de tu respiración… observa el aire que entra y sale de tu cuerpo… ¿Cómo te sientes…? Si experimentas una sensación de calma o bienestar, estas entrando a comprender por ti mismo la verdad que no pueden darte estas líneas ni ninguna persona en este mundo.


martes, 30 de junio de 2020

Desvelando el misterio del alma

Por nadie

En este día vamos a develar el misterio del alma. Tradicionalmente se entiende por alma una entidad inmaterial con la capacidad de sentir y pensar, que habita dentro del cuerpo, pero en otra dimensión. Las tradiciones religiosas judeocristianas buscan la salvación del alma, la cual sólo estará a salvo en el futuro cuando el individuo muera y vaya al cielo. En la Nueva Era, generalmente se piensa que el alma reencarna muchas veces, y a través de un proceso de perfeccionamiento, llega a convertirse en un ser espiritual o Maestro Ascendido.

Psique y Eros
En la Biblia, el vocablo "alma" es la traducción de la palabra hebrea nephesh y la palabra griega Psique. En la mitología griega Psique es una hermosa mortal que se convierte en inmortal gracias a amor del dios Eros por ella, y después de haber sufrido muchas desventuras.

Alma y psique

En el psicoanálisis Psique se convierte en la psiquis, que es un todo compuesto por el “ello”, el “yo” y el “superyó”. El ello es la parte inconsciente del alma, donde habitan las pulsiones y deseos. El superyó es su instancia moral, la cual juzga los deseos del inconsciente. Y el yo es el mediador entre estas dos instancias, es la personalidad.

De acuerdo a esto, el alma es un todo que incluye pensamientos, sentimientos, emociones, pulsiones, deseos, recuerdos, etc. El alma es lo que nos hace humanos. Es a través de ella que el Universo puede tomar Consciencia de sí mismo.

El alma no está separada del cuerpo como indica el dualismo cartesiano, en realidad alma y cuerpo son una unidad ya que la primera actúa a través del cerebro, el sistema nervioso y todas las células del cuerpo. Cuando se produce una emoción del alma, por ejemplo el amor, se generan cambios a nivel del cerebro, los cuales forman impulsos químicos y eléctricos a lo largo del sistema nervioso. Cuando esta información llega a las células, estas reaccionan en los órganos haciendo que el corazón aumente su frecuencia, que las manos suden y las pupilas se dilaten.

El alma es un instrumento de la Consciencia

El alma no es el propósito final de la existencia. Es solamente un instrumento para que la Consciencia pueda expresarse a través de la especie humana. Si estudias los textos religiosos como la Biblia, te darás cuenta que en ellos se dice que alma puede pecar (Ezequiel 18:20-27) y sufrir (Mateo 26:38). En cambio lo que es inmortal, la Consciencia, no puede sufrir ni entrar en la dualidad del pecado. Todos esos estados son ilusorios, y la Consciencia Cósmica no puede ser afectada por ninguna ilusión. 

Algunos textos se refieren a la Consciencia como el Espíritu (con E mayúscula), el cual se diferencia del alma en que es inmoral tal como lo relata el Bhagavad Gita capítulo 2, versos del 20 al 30:

El Espíritu nunca nace y nunca muere: es eterno. Nunca ha nacido, está más allá del tiempo; del que ha pasado y el que ha de venir. No muere cuando el cuerpo muere. Cuando un hombre reconoce el Espíritu como no nacido, imperecedero, inmutable e indestructible, ¿cómo podría este hombre matar o ser muerto? (…) Ningún arma puede herir al Espíritu, ni el fuego puede quemarlo, ni el agua puede mojarlo, ni el viento puede arrastrarlo. Más allá del poder del fuego, de la espada, del agua y del viento, el Espíritu es eterno, inmutable, omnipresente, inamovible, y siempre uno. El Espíritu está más allá del cambio y del pensamiento; los ojos mortales no pueden verlo. Reconoce que el Espíritu es lo único que permanece y cesa de sollozar.

El Universo se hace consciente a través de ti

Cuando hablamos de Consciencia Cósmica estamos insinuando que el Cosmos es una entidad viva consciente de sí misma. Pero esta entidad Cósmica aún está en proceso de hacerse consciente. Por ejemplo en la Tierra, la mayoría de las personas no están conscientes, y los animales o las rocas no poseen la misma capacidad que tienen los humanos de llegar a ser plenamente conscientes. 

No estamos diciendo que los animales son totalmente inconscientes. De hecho, hay estudios que han demostrado que algunos animales como los mamíferos y las aves muestran contenidos elaborados de conciencia. También es cierto que en simios, roedores, delfines y palomas se ha observado la capacidad de evaluar el propio conocimiento (metacognición), facultad que antes se creía que solo los humanos poseían. Sin embargo, esas capacidades no alcanzan a abarcar el conjunto de las competencias que se dan en los humanos.

Al decir que el ser humano tiene una mayor capacidad de Consciencia que los animales, no estoy apoyando la postura antropocentrista que dice que somos superiores a ellos. De hecho, hay muchas cosas que, si las aprendiéramos de nuestros hermanos del mundo animal o vegetal, nos llevarían a actuar de manera más inteligente, siendo más cuidadosos con nuestro Planeta. Lo cierto es que el ser humano posee unas estructuras nerviosas mucho más complejas que los animales, las cuales permiten que podamos experimentar la Consciencia de una forma más Plena.

El ego

El alma es un constructo mental usado para referirse a la suma de pensamientos, emociones, deseos, etc. Cuando el ser humano se identifica con esos pensamientos y emociones creyendo que son reales, entonces crea un ego. Ego significa “yo”, y este “yo” es una proyección de la mente, es la imagen que crea de sí misma, es la persona a través de la cual interactuamos en la sociedad. En últimas, el ego es la ilusión que usamos para movernos en este mundo. Pero el ego, al igual que el alma, no es el propósito final de nuestra existencia.

El propósito de la existencia es que el Universo pueda ser Consciente de sí mismo a través de ti. Lo que evita que eso suceda es el hecho de que te has identificado plenamente con el alma y el ego. A mayor grado de identificación con el ego, mayor sentido de separación del Universo. Una persona egoísta, únicamente pensará en su bienestar personal, ya que al estar tan identificada con su ego, sólo piensa en defenderlo de todo y de todos.

El deseo del alma de salvarse para habitar en el cielo eternamente o perfeccionarse para convertirse en Maestro Ascendido, no es más que el anhelo de algo ilusorio que quiere ser inmortal. Esta es la trampa en la que muchas personas han caído. El verdadero Despertar requiere estar dispuesto a desidentificarse del alma/ego. Pero son muy pocos los que quieren dar ese paso. Es por eso que el ego inventa cielos imaginarios para guardar la esperanza de habitar en ellos.

El alma puede romperse

Una característica del alma, es que es sumamente frágil. Recuerda que antes dijimos que en el alma hay un conflicto entre el superyó y el inconsciente. Cada vez que el humano experimenta deseos sexuales, ira o envidia; el superyó aparece para juzgar y criticar con mucha severidad. Cuando la persona se siente juzgada por el superyó moral, empieza a experimentar el conflicto entre lo que piensa o siente y lo que la moral le dice que debería pensar o sentir. Entonces la persona, para defenderse de sus propios instintos empieza a reprimir en el inconsciente todo lo que siente y piensa.

Esta represión empieza a ocasionar que el alma se fragmente en muchos pedazos. A medida que el alma va rechazando sus propios pensamientos, sentimientos o deseos, se va rompiendo más y más. Como el individuo está identificado con el ego, sufre con las diferentes experiencias de la vida. Esto es a lo que se le denomina traumas. Un trauma por el abandono del padre, otro trauma por el rechazo de su primer amor, otro porque su mamá lo castigaba cada vez que hablaba, etc. Todo esto fue generando una especie de “huecos” o vacíos emocionales en el alma, y ella necesitaba llenarlos con algo. El alma puede tratar de llenar sus vacíos emocionales de muchas maneras: relaciones codependientes, apegos, drogas, etc. Pero fue través de la religión que el alma humana encontró una de las maneras más creativas para llenar esos vacíos.

 

Continua en: Religión,Misticismo y Nueva Era.


viernes, 19 de junio de 2020

La dualidad optimismo/pesimismo y las claves para tener éxito

Por nadie



Ver: Pensamiento positivo y Consciencia


Consciencia y Abundancia


 

Optimismo vs. Optimismo

En la corriente del pensamiento positivo se habla mucho acerca del optimismo. Se supone que todos deberíamos ser optimistas siempre para que nos vaya bien. Pero el optimismo desproporcionado, así como la vitamina C consumida en forma excesiva, también puede ser muy dañino.

 

Muchas personas demasiado optimistas caen fácilmente en lo que se conoce en psicología como el "Efecto Dunning-Kruger". Este es un sesgo cognitivo que hace que una persona con habilidades muy escasas en un determinado campo, se crea superior y más inteligente que personas que están más preparadas. Quienes padecen el "Efecto Dunning-Kruger" sobrevaloran sus propias capacidades y no reconocen sus limitaciones.


Cuando una persona con exceso de confianza, y un déficit de habilidades toma decisiones importantes, pueden ocurrir grandes desastres. El exceso de confianza podría ser uno de los factores que hace que en Colombia, de los nuevos emprendimientos tan solo el 29.7% sobreviven, mientras el 70% fracasan en los primeros cinco años de existencia. 


¿Qué tiene que ver el exceso de confianza con el éxito o fracaso de un emprendimiento? Imagina a una persona muy optimista que quiere crear un restaurante exitoso en su ciudad. Esta persona cree en sí misma y además practica todos los principios de la Ley de Atracción enumerados en el libro El Secreto. Sin embargo nunca ha tenido experiencia en restaurantes. Es más, no sabe cocinar. Eso no es problema porque para eso contratará a alguien. Pero tampoco sabe cómo liderar personal, desconoce las reglas del marketing e ignora todo sobre contabilidad. Sumado a esto, no tiene en cuenta el punto de la ciudad donde pone su negocio ni la época del año en que decide abrirlo. Tampoco hace un costeo para calcular el precio que debe poner a sus productos. Todos estos factores juntos, casi con seguridad conducirán al fracaso, sin importar cuan optimista sea la persona. Es más, debido a su exceso de optimismo no sabrá cuándo parar y seguirá endeudándose para sacar su emprendimiento adelante hasta colapsar.


Si una persona con una dosis moderada de pesimismo hubiera decidido crear el mismo negocio, es probable que al desconfiar de sus propias capacidades, se hubiera asesorado mejor antes de dar cada paso para sacar adelante su negocio. Claro que una persona demasiado insegura y pesimista casi nunca se arriesga a invertir en un negocio.


Probablemente estés pensando que yo estoy afirmando que el optimismo no sirve para nada. Pero ese no es el mensaje que quiero dar. Es cierto que una persona optimista transmite su energía a sus posibles inversores, a sus clientes y a sus empleados. Una persona optimista genera confianza y es como un imán que jalona a otros a sumarse a su iniciativa. De manera proporcional, una persona demasiado pesimista aleja inversores, clientes,  e incluso empleados. Nadie quiere montarse en el carro perdedor.


Entonces la clave estaría en encontrar el justo medio enseñado por Aristóteles, muy parecido al Camino medio del budismo. Lo que busca este principio es encontrar el punto de equilibrio entre dos extremos. En un extremo está el exceso de optimismo que puede conducir a la temeridad. Por otro lado el exceso de pesimismo puede llevar a la inacción. El punto de equilibrio es la valentía, que se define como la determinación para enfrentarse a situaciones desafiantes, después de haber calculado los riesgos. Para esto es fundamental conocer de antemano el peor escenario posible, y al mismo tiempo llevar a cabo acciones para reducir la incertidumbre hasta un nivel aceptable. 

 

Las claves del éxito

Entendiendo el éxito como la obtención del resultado satisfactorio de una empresa o proyecto, es importante saber que las personas exitosas se caracterizan por haber desarrollado en cierta medida unos factores determinados. Volvamos al ejemplo del hombre que quiere crear su propio restaurante. Además del optimismo que este hombre transmite, necesita dedicarse a desarrollar los siguientes elementos:

Conocimiento: Estudiar acerca del tema o negocio que se quiere desarrollar. Conocer a fondo todas las implicaciones del mismo.


Habilidades estratégicas. Se refiere a la capacidad de poner en marcha el conocimiento adquirido. Las habilidades estratégicas se adquieren por medio de la práctica.


Estrategia de negocios. La estrategia implica el producto que se quiere vender, así como la forma de fabricarlo, venderlo, distribuirlo, publicitarlo, etc.


Liderazgo. Incluye habilidades como la proactividad, efectividad, eficiencia, trabajo en equipo, influencia, etc. (Véase Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva y la Inteligencia Emocional).


Conocimientos de finanzas. Implica entender cómo funciona el dinero y cómo administrarlo e invertirlo.


Compromiso y constancia. Seguir adelante a pesar de los escollos y dificultades que se puedan presentar en el camino.


Intuición. Se refiere a la habilidad para conocer, comprender o percibir algo de manera clara e inmediata, sin la intervención de la razón. Es indispensable para tomar decisiones rápidas o en tiempos de crisis, cuando no se cuenta con todos los elementos necesarios para tomar una decisión racional.

 

Según diversos estudios realizados, todas las personas que han tenido éxito en un determinado campo poseen en mayor o menor medida estos factores. Difícilmente existirá una persona que tenga maestría en los siete, pero al menos habrá desarrollado algunos de ellos. Hay personas que nacen en culturas o familias donde muchos de estos factores son aprendidos desde niños de manera natural. En otras culturas donde estos factores son escasos, una persona puede desarrollarlos si dedica el suficiente tiempo y esfuerzo a aprenderlos.

 

Sincronicidad

Cuando una persona posee estos factores desarrollados hasta cierto punto, y le suma una buena dosis de optimismo, tiene mayores posibilidades de triunfar. Claro que falta un factor del que casi nadie habla y es la “suerte”. Muchos grandes empresarios, científicos y deportistas saben que su éxito no hubiera despegado si no hubieran estado en el lugar correcto en el momento correcto. En realidad, la suerte es una palabra insustancial que podríamos cambiar por sincronicidad. 

La sincronicidad puede definirse aquí como la capacidad de atraer, en el momento preciso, a las personas y cosas necesarias para cumplir un objetivo. Por ejemplo, estábamos buscando un local para nuestro negocio y justamente cuando pensábamos en eso escuchamos a alguien en el supermercado hablando de que quería dar en alquiler su tienda. Cuando hablamos con esa persona nos damos cuenta de que el local que tiene es justamente lo que necesitábamos.

 

Consciencia

La sincronicidad se activa cuando estamos en sintonía con la Consciencia Cósmica. Recuerda que ella es el Vacío cuántico de todas las posibilidades. Por lo tanto no se trata de un vacío estéril, sino de un vacío fértil que puede manifestar aquello que queremos. Cuando actuamos desde esa Consciencia Cósmica parece que todo se conecta de manera asombrosa para que nuestros deseos se materialicen. Se forman verdaderas cadenas de sucesos que conducen de manera natural, y sin mucho esfuerzo, a cumplir esos deseos.

 

Por otro lado, hay personas que quieren manifestar cosas en sus vidas, pero lo hacen desde su ego. Estos deseos egoístas son muy difíciles de materializar ya que, al no estar conectados con la Consciencia, no fluye el factor sincronicidad. A veces parece que el Universo, ante tanta insistencia, deja que se manifieste eso que el ego ansia, para al final darnos cuenta de que eso que queríamos en realidad sería una gran fuente de sufrimiento.


Conclusión

En conclusión, para manifestar lo que queremos en este mundo, es necesario encontrar el punto de equilibrio entre pesimismo y optimismo. Además es necesario desarrollar ciertas habilidades relacionadas con el liderazgo, los negocios y el manejo del dinero. Pero todo esto funciona mejor al estar conectados con la Consciencia, la cual precipita la sincronicidad que hace que se activen cadenas de sucesos que conducen a la manifestación de que aquello que queremos.