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viernes, 3 de julio de 2020

Jesús, Maestro del Amor

Por Nadie


Dos niveles de enseñanza                                                                                        

Siendo Jesús un ser despierto, tenía como objeto de su mensaje a un grupo de personas con un profundo nivel de inconsciencia. Es por ello que él necesitaba “bajar” su mensaje al nivel de la dualidad (sensación de estar separado de la Consciencia), para poder ser aceptado por los judíos de aquella época. 

El de Jesús no es un mensaje que conduce directamente a la iluminación como lo es el mensaje del Zen, por citar un ejemplo. El Mensaje de Jesús está dirigido a un grupo de personas que se habían dedicado a interpretar la Torá de manera literal, convirtiéndose en seguidores de la letra muerta (2 Corintios 3:6). El antiguo testamento enseñaba la ley del Talión: “ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie” (Éxodo 21: 24), la cual había llevado a muchos judíos a ser duros de corazón y faltos de compasión.

El de Jesús, es un mensaje radical de amor, compasión y misericordia. Su intención es despertar a las personas al amor verdadero, el cual proviene de la Consciencia Cósmica. Resaltemos algunas de las frases más notables de Jesús en este sentido:

Por tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti,  deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. (Mateo 5:23)

Habéis oído que se dijo: «Ojo por ojo y diente por diente». Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes bien, a cualquiera que te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Y al que quiera ponerte pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa.  Y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espalda. (Mateo 5; 38)

Habéis oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo». Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque Él hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también lo mismo los recaudadores de impuestos? Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis más que otros? ¿No hacen también lo mismo los gentiles? Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto. (Mateo 5; 43)


Paralelismos y diferencias del mensaje de Buda y Jesús

El mensaje de Jesús, a diferencia del de Buda, es un mensaje dualístico que parte de la creencia de aquella época de que los seres humanos están separados de la deidad. Ese mensaje provenía de la Consciencia Cósmica Universal, y había sido  coloreado por la cultura de una época y un lugar específicos.

Los paralelos entre estas dos figuras empiezan con sus historias de vida. Ambos comenzaron su misión espiritual después de los 30 años y se enfrentaron a la clase gobernante de su época. Así como Buda contradecía las costumbres sociales al relacionarse con ladrones y asesinos; Jesús generó mucha controversia en su momento por cenar con recaudadores de impuestos y prostitutas.

 

Borg, Marcus en su libro: Jesus & Buddha: The Parallel Sayings, ha recopilado frases que muestran que el mensaje de Jesús y Buda eran paralelos en muchos sentidos ya que provenían de la misma fuente (La Consciencia):

 

Jesús: hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedesMateo 7:12

Buda: Considera a los demás como a ti mismo. Dhammapada 10.1

 

Jesús: Ama a tus enemigos, haz el bien a los que te aborrecen, bendice a los que te maldicen, ruega por los que te abusan. Si alguien te quita la capa, no le impidas que se lleve también la camisa. Lucas 6:27-29

Buda: Los odios no cesan en este mundo por odio, sino por amor; Esta es una verdad eterna… Resolver la ira por el amor, vencer el mal por el bien. Supera al avaro dando, supera al mentiroso con la verdad. Dhammapada   1.5 & 17.3

 

Jesús: Ellos le dijeron: «Maestro, esta mujer fue capturada en el mismo acto de cometer adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices? «Él les dijo: «Cualquiera de ustedes que está sin pecado que sea el primero en lanzar una piedra….” Juan 8: 4-7

Buda: No mires las faltas de los demás, ni lo que otros han hecho o no; Observa lo que tú has y no has hecho… Dhammapada 4.7

 

Así como existen muchos paralelos entre las enseñanzas de Jesús y Buda, también hay diferencias notables. Mientras que el mensaje de Buda era mucho más pasivo, Jesús era un profeta social que invitaba a amar, servir y actuar activamente. Jesús se atrevió a alzar su voz contra la élite dominante de su época para abogar por la justicia social. Y esta es quizá la principal razón de su muerte tan temprana.

¿Qué pasaría si combináramos la Consciencia pacifica y silenciosa enseñada por Buda, con el amor activo y social de Jesús? Probablemente saldría un Buda-Cristo, un Ser Consciente dispuesto a buscar la justicia social.


El reino de la Consciencia                                                                                           

Jesús, al igual que Gautama Buda, Lao-Tse, Rumí y muchos otros, fue un vehículo a través del cual se expresó la Consciencia Cósmica Universal. Cuando él exhortaba a sus discípulos de esta manera: 

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mateo 6:33)

Los estaba invitando a entrar en contacto con la Consciencia Cósmica (el reino de Dios), que es la fuente de todas las cosas. Aunque en la tradición cristiana se cree que el reino de Dios es un lugar espiritual en el cielo, Jesús aclaró lo siguiente:

El Reino de Dios viene sin dejarse sentir. Y no dirán: "Vedlo aquí o allá", porque el Reino de Dios ya está entre vosotros. (Lucas 17. 20.21)

Cuando Jesús dice que «El Reino de Dios viene sin dejarse sentir», probablemente está queriendo mostrar que la Consciencia no se manifiesta de una manera espectacular o pomposa, sino que es algo tan natural y silencioso como nuestra respiración.

Luego prosigue: «Y no dirán: "Vedlo aquí o allá"», es decir que la Consciencia Cósmica no se manifiesta en un lugar específico como un templo o una montaña, ni tampoco a través de una determinada creencia religiosa. La Conciencia es el todo en Todo.

Finalmente Jesús expresa que «el Reino de Dios ya está entre vosotros.» Esta es una hermosa forma de expresar que la Consciencia Cósmica es el vacío cuántico que está dentro y fuera de todos los seres animados e inanimados.

Entonces cobra más sentido la primera frase: «Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas», ya que si entramos en contacto con ese reino de la Consciencia cuántica, donde están todos los estados posibles de información y energía, todo lo demás se producirá por añadidura.

Jesús enseñaba a sus discípulos a vivir en el Ahora y confiar en la Consciencia que es la Fuente Suprema de todo lo que es, ha sido y será:

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio afán. (Mateo 6:34)

 

Jesús y la oración                                                                                                                   

Si lees con detenimiento, te darás  cuenta de que en algunos momentos el mensaje de Jesús puede parecer contradictorio. Aunque en unas partes invita a orar: 

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá (Mateo 7:7-8)

En otra parte da a entender que no es necesario pedir nada:

Porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes que vosotros le pidáis. (Mateo 6:8)

La razón de esta aparente contradicción es que su mensaje iba dirigido a diferentes públicos o niveles de Consciencia. En ese orden de ideas, Jesús enseña la oración del Padre Nuestro, la cual era adecuada para un grupo de personas que se sentían separadas de la Consciencia Cósmica:

Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad 
en la tierra como en el cielo. 

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos 
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén

Esa fue la oración adecuada en se momento y para ese estado de conciencia particular. Si Jesús enseñara el Padre Nuestro hoy en día a aquellos que están en proceso de despertar, tal vez lo enseñaría de otra manera. Así que te invito a probar una alternativa distinta. Antes de leerlo, toma consciencia de dos o tres respiraciones, después lleva la atención al corazón, y muy lentamente, pronuncia las siguientes palabras:

Consciencia Cósmica, que estás Aquí y Ahora, 
santifico tu nombre Yo Soy; 
el reino de la Consciencia está en el presente; 
la voluntad Consciente se hace tanto en la tierra como en el Cosmos 

Yo Soy Abundancia fluyendo a raudales en este día; 
Nos perdonamos por nuestra inconsciencia, así como perdonamos a los que actúan inconscientemente hacia nosotros; 
Estoy atento para no dejarme caer en la inconsciencia, 
Y vigilante para estar por encima de la dualidad del bien y el mal 
Hecho está

Al finalizar, date cuenta de cómo te sientes, observa si ha habido algún cambio en tu estado emocional o mental.

Supercúmulos de galaxias y los inmensos espacios vacíos de la Consciencia Cósmica

 


martes, 6 de mayo de 2014

En Jesús no hay pasado ni futuro

Hoy en día muchas personas se desgastan pensando en los detalles personales de la vida de Jesús, que cuántos hijos tuvo, que si se casó, que si viajó a Cachemira o estuvo en la India. Hace años dejé de hacerme tantas preguntas y entendí que Jesús es el Maestro del Amor por excelencia y que lo mejor que podemos hacer para entender a Jesús es convertirnos en mensajeros del Amor al igual que él. Hoy quiero compartir esta interesante reflexión de Eckhart Tolle sobre Jesús, su vida y su obra:


“Se aclararán muchos malentendidos y falsas creencias sobre Cristo si usted se da cuenta de que en Cristo no hay pasado ni futuro. Decir que Cristo fue o será es una contradicción de términos. Jesús fue. Fue un hombre que vivió hace dos mil años y realizó la Presencia divina, su verdadera naturaleza. Y por lo tanto dijo: "Antes de que Abraham fuera, yo soy". No dijo: "Yo ya existía antes de que Abraham hubiera nacido". Eso hubiera significado que estaba todavía en la dimensión de la identidad con el tiempo y la forma. Las palabras Yo Soy usadas en una frase que empieza en pasado indican un cambio radical, una discontinuidad en la dimensión temporal. Es una afirmación de tipo Zen de gran profundidad. Jesús intentó comunicar directamente, no a través del pensamiento discursivo, el significado de la presencia, de la autorrealización. Había ido más allá de la dimensión de la conciencia gobernada por el tiempo, al reino de lo intemporal. La dimensión de la eternidad había venido a este mundo. Eternidad, por supuesto, no significa tiempo sin fin, sino negación del tiempo. Así pues, el hombre Jesús se convirtió en Cristo, un vehículo para la Consciencia pura. ¿Y cuál es la definición de sí mismo que hace Dios en la Biblia? ¿Dijo Dios "Yo siempre he sido y siempre seré"? Por supuesto que no. Eso habría dado realidad al futuro y al pasado. Dios dijo: "YO SOY EL QUE SOY". No hay tiempo aquí, sólo presencia.”

Eckhart Tolle

viernes, 23 de agosto de 2013

El desafío de un pastor cristiano

Voy a ser sincero, no me gustan las iglesias, pero amo a las personas que pertenecen a ellas porque de alguna manera están buscando su despertar, y lo más importante, porque en realidad todos ellos son parte de Dios. Si leemos los evangelios, veremos que Jesucristo nunca buscó cristianos, él quiso que hicieras lo que él hizo: Ser el Cristo. Pero la mayoría de las iglesias te enseña a repetir rituales y cumplir las normas olvidando lo más importante: Amar. Eso fue lo que vi en todos los años que formé parte de sectas y religiones: personas que amaban tanto a Dios, que simplemente no tenían tiempo para amar al prójimo, esto me parece la más grande paradoja de la espiritualidad. He visto a personas que son capaces de dedicar varias horas al día a repetir mantras, decretos o cualquier clase de oración, pero que son incapaces de amar al prójimo por su condición social, por su orientación sexual o simplemente, por pertenecer a una iglesia diferente a la suya. Todo esto me produce asco y me parece la mayor clase de hipocresía. Si quieres rechazar a otros, hazlo, pero no uses a Dios como excusa.

Quiero compartir esta magnífica historia de un pastor cristiano que desafió al cristianismo, pero además, el acto valeroso de este hombre es un desafío para ti también, sin importar en qué creas o a qué grupo pertenezcas. No sé cuántas horas diarias de yoga, meditación o mantras prácticas, pero la pregunta es: ¿Eres capaz de amar a alguien aunque el mundo te diga que ese individuo no merece ser amado?


El pastor Jeremías Steepek se disfrazó de mendigo y fue a la iglesia de 10 mil miembros donde iba a ser presentado como pastor principal por la mañana. Caminó alrededor de la iglesia por 30 minutos en cuanto ella se llenaba de personas para el culto. Solamente 3 de cada 7 de las 10.000 personas decían "hola" para el mendigo. Para algunas personas, Él les pidió monedas para comprar comida. Nadie en la Iglesia le dio algo. Entró en el templo e intentó sentarse en la parte de adelante, pero los diáconos le pidieron que se sentase en la parte de atrás del templo. Él saludaba a las personas que le devolvían miradas llenas de asco y de desprecio al mirarlo de la cabeza a los pies.

En cuanto estaba sentado en la parte de atrás del templo, escuchó los anuncios del culto y luego en seguida un líder subió al altar y anuncio que se sentía emocionado en presentar al nuevo pastor de la congregación: "Nos gustaría presentarles a ustedes al Pastor Jeremías Steepek". Las personas miraron alrededor aplaudiendo con alegría y ansiedad. Fue cuando el hombre sin hogar, el mendigo que se sentaba en los últimos bancos, se colocó en pie y comenzó a caminar por el corredor. Los aplausos pararon. Y todos lo observaban. Él se aproximó al altar y agarró el micrófono. Se contuvo por un momento y dijo:

“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis."

Después de haber leído el texto de Mateo 25:34-40, Miró a la congregación y les contó todo lo que había pasado aquella mañana. Muchos comenzaron a llorar, muchas cabezas se inclinaron por la vergüenza. El pastor dijo entonces: "Hoy veo una reunión de personas, y no a la Iglesia de Jesucristo. El mundo tiene suficientes personas, pero no hay suficientes discípulos. ¿Cuándo ustedes se convertirán en discípulos?", pregunto. Luego de una pausa, cerró el culto y se despidió: "¡hasta la semana que viene"! 

viernes, 24 de mayo de 2013

La entrega total


El Ser que somos no nace ni muere. Entonces ¿por qué tememos a la muerte? El miedo a la muerte proviene del ego, ya que esta significa desprenderse de todo aquello que le representa satisfacción y apego. Si de sólo pensar en la muerte te estremeces, es un síntoma de que tu ego todavía está muy vivo. Él tiene toda clase de excusas para no morir: los hijos, la familia, los planes, etc. Pero antes de que existieras como una personalidad individual, el Universo ya existía, y seguirá existiendo a pesar de lo que tu ego haga o deje de hacer. Estar listo para morir es entregar el ego, por ello Jesús lo venció en la cruz cuando entregó su vida.

Jesús fue humillado y vituperado por el mismo pueblo al cual ayudó, sin embargo, él no reaccionó a los improperios. Estando en ya en la cruz exclamó: “Padre, ¿por qué me has abandonado?”, dando a entender con esto que todavía había una parte suya que se sentía separada de Dios. Cuando finalmente dijo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”, entregó lo que quedaba de ego y aceptó su Ser en Dios.

Todos debemos pasar por esta muerte –la muerte del ego—para poder Ser plenamente lo que somos. Por ello, cuando hablen mal de ti, cuando inventen calumnias, en vez de salir a defender a tu ego, calla y permite que este muera. Cada chisme al que dejas de reaccionar, es una muerte para el ego. Aprovecha esa oportunidad. Esa es la clave máxima que Jesús conocía, por ello nos enseñó tan sabiamente a poner la otra mejilla en vez de entablar una discusión para defender la imagen de nosotros mismos que hemos creado.

El Ser que somos no puede dañar ni ser dañado. Por ello las críticas no lo tocan, es el ego quien se hiere cuando dicen cosas que no le gustan sobre sí. Jesús también sabía esto y por ello dijo “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Los humanos sólo actúan basados en su programación y en sus múltiples heridas psicológicas. Por ello podemos tener compasión, que es la compresión profunda de las programaciones que motivan a la gente, en vez de perder el tiempo odiando y guardando rencor.

La muerte es la entrega final, por ello debemos darle la bienvenida en paz, sin miedo. El Universo se encargará de nuestros seres querido cuando no estemos, y toda experiencia que ellos vivan –amarga o dolorosa- será necesaria para su despertar.

Una clave que enseñan los budistas zen para dar muerte al ego es hacer una meditación en la cual imaginemos el momento de nuestra muerte; la gente llorando, nuestros seres queridos haciendo vida sin nosotros, y observar la vida seguir su curso, ya que no éramos el centro del Universo. Luego podemos imaginar cómo nuestro cuerpo se descompone hasta quedar huesos y polvo. Cuando no quede nada de nuestro cuerpo, entonces quedará lo que realmente somos. Este ejercicio puede ser muy terrorífico para el ego, pero es sumamente efectivo para empequeñecerlo.

Pregúntate si estás listo para morir ahora mismo. Si no te sientes listo, enfócate en qué es aquello a lo que tu ego teme, qué es lo que no quiere soltar, por altruista que ese apego pueda parecer. La muerte no existe, sólo el ego muere. Cuando nos creemos demasiado importantes, pensamos que el mundo dejará de girar si no seguimos con vida. Yo antes me creía muy importante, ahora estoy listo para morir ya que el Ser que soy ha existido y seguirá existiendo con o sin esta manifestación individual llamada Walter Velásquez, la cual no tiene absolutamente ninguna importancia para la vida.

Un maestro zen de China caminaba siempre con una calavera en su mano, muchos no entendieron el significado, pero él estaba celebrando la muerte como el principio del pleno despertar. En la India, la diosa Kali está adornada por un collar de calaveras, representando la muerte de las múltiples máscaras del ego humano. En muchas culturas la muerte se celebra como el principio de un nuevo nacimiento a la luz de la Consciencia. Sin embargo, muchos mueren tan identificados con el ego, que necesitan un nuevo cuerpo para lograr su despertar. Entonces es el ego quien reencarna, el Ser no nace ni muere, simplemente es.

Enfoca tu atención en la muerte y define lo que sientes. Si hay miedo o dolor, enfócate en ese sentimiento. Localiza la emoción en tu cuerpo, enfoca tu atención en esa parte de tu cuerpo donde sientes el miedo o el dolor. Quédate allí, sintiendo y observando en silencio, sin juzgar ni etiquetar esa emoción y observa como poco a poco desaparece. Has esto una y otra vez hasta que el miedo a la muerte haya desaparecido por completo, eso significará que tu ego ya no podrá controlar tu vida.

domingo, 21 de abril de 2013

Enciende tu fuego


“Hubo un hombre que inventó el arte de producir fuego. Tomó sus herramientas y fue a una tribu que residía en un lugar del norte en que hacía mucho frío, un frío cortante. Les enseño a los de la tribu a producir fuego. Ellos se interesaron muchísimo. Les enseño que el fuego era útil para varias cosas: para cocinar, para calentarse, etc. Ellos estaban muy agradecidos con él por haberles enseñado el arte de producir fuego. Pero antes de que pudieran expresar su gratitud, el hombre desapareció. A él no le interesaba el reconocimiento o la gratitud de la tribu; le interesaba el bienestar de ésta. Fue a otra tribu, en la cual también se dedicó a enseñarles el valor de su invento. Allí también la gente estaba interesada, un poquito demasiado interesada para la paz mental de sus sacerdotes, quienes empezaron a notar que este hombre congregaba multitudes mientras ellos perdían popularidad. De manera que decidieron eliminarlo. Lo envenenaron, lo crucificaron, díganlo como quieran. Pero temían que ahora la gente se volviera contra ellos, de manera que fueron prudentes, incluso astutos, ¿Saben que hicieron? Mandaron hacer un retrato del hombre y lo pusieron sobre el altar principal del templo. Enfrente del retrato pusieron los instrumentos del fuego, lo cual hicieron debidamente durante siglos. Siguieron la veneración y la adoración, pero no había fuego.”

Anthony de Mello


Esta historia nos recuerda lo que ha sucedido con todos los maestros que han venido a despertarnos a lo largo de la historia. Buda no necesitó budistas sino budas, Cristo no necesitaba cristianos sino cristos. Pero la religión organizada nos enseña a adorar a estos maestros en vez de enseñarnos a hacer lo que ellos hicieron. En la nueva era vemos también el culto a los maestros donde se les adora, se les invoca e incluso se les tiene en preciosos altares. Muchos líderes de la nueva era –al igual que los sacerdotes de la historia- quieren que adores el retrato del maestro y te vuelvas dependiente de él invocándolo para cada problema; pero lo que ellos no quieren es que enciendas el fuego que los maestros encendieron. 

Un proverbio zen dice: “No sigas a los hombres sabios del pasado, busca lo que ellos buscaron”. Al hacer esto estarás siendo fiel a los maestros porque ellos vinieron al mundo a liberarnos, no a volvernos dependientes de ellos mismos.

viernes, 8 de marzo de 2013

El puente


Por qué dejé de ser mensajero



La búsqueda de la verdad
La mayoría de las personas dicen buscar la verdad, pero no es realmente la verdad lo que buscan, sino una doctrina o una religión donde puedan estar cómodos y sentir que son espirituales simplemente porque siguen a un sacerdote o gurú, obedecen unas normas y repiten unos rituales. Pero eso no es seguir la verdad. Cualquier gurú, maestro o institución puede ser un obstáculo para encontrar la verdad, porque al convertirse en seguidores, las personas sólo terminan encontrando lo que otros quieren que encuentren. El verdadero gurú te libera de toda dependencia a su personalidad y te da las herramientas para que seas libre en Dios.

Muchos dicen que la verdad se encuentra en el corazón, pero esto no es del todo cierto. Además del corazón, la verdad se puede encontrar en cada hoja, en cada nube, en el rostro de un niño o en la estrella que brilla de noche. La verdad se encuentra cuando miramos al mundo sin el paradigma de los prejuicios o las doctrinas inventadas por los hombres.

Yo  no puedo decirles lo que es la verdad, pero ciertamente puedo decir que la he conocido y lo único que puedo agregar es que es tan simple, tan sencilla, tan bella, tan libre de conceptos, que a la mente intelectual le cuesta mucho entenderla. La causa de esto es que la verdad no se puede conocer a través de la mente. La mente ha sido condicionada y programada por la sociedad y la religión para ver sólo un aspecto de las cosas. Cuando ustedes ven un árbol con la mente, no ven el árbol, ven la imagen mental, la programación que ha sido inculcada en sus mentes de lo que es un árbol. Al hacer esto, se pierden de la magnífica belleza que se oculta en cada trozo de corteza, en cada hoja.

Cuando digo que he encontrado la verdad no me refiero a que haya encontrado un nuevo dogma, una nueva teoría a un nuevo gurú. La verdad no es nada de eso, no es algo que se pueda poner en una botella y decir: “Hela aquí”. No, la verdad no es una posesión, es una forma diferente de mirar la vida. Es ver al mundo sin el lente de los prejuicios, estereotipos o condicionamientos, es ver la vida por lo que es. Por eso Jesús dijo que hay que ser como niños para entrar en el Reino de los cielos, porque los niños están libres de condicionamientos… hasta que el mundo los programa.

Para conocer la verdad hay que estar libre del miedo, y las religiones y sectas han sido muy explícitas en la necesidad de hacer que las personas tengan miedo. A través del miedo los tienen controlados, manipulados, no son libres de ninguna manera. Si Dios no tiene miedo, y ustedes son parte de Dios ¿Por qué necesitan el miedo? Ustedes no lo necesitan, pero ciertamente, sus líderes religiosos sí que lo necesitan, ya que por medio de él los pueden controlar.

Para encontrar la verdad hay que ser libres, como lo fue Jesús, Buda y muchos otros. Ellos no se dejaron dominar por ningún dogma, pero después de su partida de este mundo las personas convirtieron su mensaje de libertad en letra muerta, en una colección de dogmas y teorías.

Cuando hablo de libertad no me refiero a ser libres para entregarse a los caprichos del ego y de la mente. Eso no es libertad, esa es otra forma de estar aprisionados, así como ahora los aprisionan los dogmas y teorías. Pero muchas personas quieren creer esas teorías, por más incoherentes o absurdas que aparezcan, porque eso les da la certeza de que son muy evolucionados espiritualmente, eso les da seguridad a sus mentes temerosas.

Lo que muchos han logrado por medio de la práctica de sus creencias es salir de la prisión del mundo para irse a vivir a una nueva prisión, más bella, más cómoda y más atractiva. Pero igual, es una prisión que nunca los llevará a ser realmente libres.

Algo que aprendí es que el desarrollo espiritual no se mide por la obediencia ciega de una doctrina o el número de horas al día que dediquemos a la repetición de mantras y rituales. No, el avance espiritual se mide por cómo reaccionamos ante lo que nos sucede. Si obedecemos las normas, seguimos los ritos y predicamos el dogma, pero cualquier persona o situación tiene el poder de fastidiarnos y sacarnos de la paz, entonces no hay avance.

La mayoría de los hombres desean una autoridad para obedecer, seguir y adorar. La causa de esto es que no desean hacerse responsables por sus vidas, y más aún, no desean hacer el esfuerzo de mirar hacia adentro, quizá por miedo a lo que puedan encontrar, quizá porque es mucho más fácil sentarse y escuchar a otro, memorizar sus enseñanzas, aceptar sus dogmas y repetir sus rituales.

Las personas se reúnen en sus retiros o leen libros sagrados para aprender. Pero, memorizar un dogma, estudiar una teoría o leer un libro no es aprender. Eso es llenar la cabeza de basura. El único aprendizaje verdadero es el que se obtiene a través de la experiencia, cuando experimentas la verdad en tu vida y cuando sufres cambios por medio de esa experiencia.

¿Para qué vinieron los Maestros?
Entendemos la dualidad como la creencia de que estamos separados de Dios. Esta creencia se mantiene mientras estamos identificados con la mente, es decir, cuando creemos que somos nuestros pensamientos. La no dualidad es el estado en que nos identificamos con el Ser, que es Dios mismo, y percibimos que no hay diferencia alguna entre Dios y nosotros. No se trata de que creamos que somos una parte de Dios o una extensión suya, de lo que se trata es de entender que somos la totalidad de la Consciencia de Dios.

Quienes me conocen desde hace años, especialmente por la página www.soisdioses.com, se preguntarán qué pasó con los dictados y la información que recibía de los Maestros. Esa fue una etapa de mi vida, pero no era el final del camino. Al igual que muchos, necesitaba ver al maestro por fuera de mí, porque aún no me había respondido la gran pregunta de la vida: “¿Quién soy yo?”.

Los dictados o canalizaciones, como se llaman comúnmente, se dan al nivel de la dualidad, es decir, de sentirse separado de Dios y los Maestros. Desafortunadamente, en esa etapa no se puede alcanzar el despertar espiritual o iluminación, puesto que todavía manejamos un nivel de dependencia y una consciencia de separación muy altos.

Gautama Buda tuvo seis gurús, pero sólo logró la iluminación cuando renunció a todos y decidió buscar la verdad dentro de sí. Hay un momento en que hay que soltar al gurú externo para encontrar a Dios. Muchos están apegados al gurú externo y prefieren no dar ese paso tan doloroso para el ego. Jesús dijo a sus discípulos: “Os conviene que yo me vaya”, él conocía el nivel de dependencia al que ellos habían llegado, y también sabía que solamente dejándolos solos, estos serían forzados a dar el paso crucial del despertar.

Un viejo proverbio Zen dice que: “Si encuentras al Buda, matad al Buda”, esto quiere decir que llega un momento, después de haber superado la fase de dependencia, en que debemos renunciar a cualquier maestro externo y entrar en la soledad para encontrarnos a nosotros mismos como Dios. Estando allí tal vez nos lleguemos a sentir muy solos y gritemos: “¡Padre ¿por qué me has abandonado!?”, pero esa noche oscura es necesaria para poder ver el amanecer de un nuevo día.

Los maestros que han venido a la Tierra, nunca buscaron generar dependencia hacía ellos, lo que buscaron fue exactamente que encontráramos nuestra identidad en Dios. Esto no es darles la espalda a los Maestros, al contrario, es hacer exactamente lo que ellos quieren que hagamos. El  verdadero Maestro no quiere que sus pupilos se queden siempre como alumnos, él quiere que se gradúen y sean iguales a él. Pero el falso maestro desea que seas su eterno estudiante, que seas el seguidor obediente de su iglesia por los siglos de los siglos.

Si lees la historia encontrarás que los maestros y maestras de todas las épocas nunca se conformaron con las doctrinas establecidas. Ellos siempre fueron más allá de la conformidad social y se rebelaron contra el sistema, por ello fueron perseguidos. Jesús denunció a los sacerdotes de turno y Buda hizo lo mismo. Incluso los que decidieron permanecer dentro de su iglesia como Francisco de Asís o Teresa de Ávila, fueron perseguidos por esta, en razón de sus ideas revolucionarias. Tu líder religioso solo te dejará tranquilo si eres un seguidor ciego y evitas cuestionarlo.

La idolatría es una perversión del mensaje
Si estudias bien las enseñanzas de Jesús y de Buda, verás que ellos jamás buscaron que la gente los idolatrara o los pusiera en un altar. Jesús dijo: “Las cosas que yo he hecho (ser el Cristo) las podéis Hacer vosotros también”, él no dijo “conviértanme en un ídolo del cual pueden depender para que solucione sus problemas”. También cuenta la historia que cuando un hombre se inclinó ante Buda, este le dijo: “No te inclines ante Buda ¡Conviértete en Buda!”

La verdadera traición a los Maestros y su mensaje está en convertirlos en ídolos y dedicarnos a adorarlos en vez de hacer lo que ellos hicieron: descubrir que somos Dios. Lamentablemente, las enseñanzas que dicen recibir dictados de los Maestros los han convertido en ídolos tapagujeros, ¡tienen un maestro para cada problema! Incluso algunos coleccionan sus estampitas como los niños que llenan álbumes con pequeñas fotografías de sus personajes favoritos.

El Dios que hay en los Maestros es el mismo Dios que hay en cada uno. ¿Crees que ellos prefieren que los uses como tapagujeros, o que despiertes a tu realidad Divina y soluciones todo desde tu Ser? En verdad hay mucha mentira en esa clase de doctrinas.

La perpetuación de la consciencia de separatividad
Dichas enseñanzas promueven a un Dios en el cielo, que aunque es mucho más cercano que el Dios de los cristianos, sigue estando separado del hombre habiendo dejado dentro de él solo una minúscula llama. Ellos no te enseñan a conocer a Dios en todo lo que existe. Es maravilloso cuando descubres que no necesitas ir al cielo para conocer a Dios porque Él está aquí y ahora presente en cada respiro, en cada molécula de aire, en cada persona y en cada flor. Entonces, ¿para qué adorara a Dios con la luz de una vela si puedes tener al sol? ¿Por qué adorarlo en un altar cuando tienes el Universo?

¿Qué pasó con www.soisdioses.com?
Muchos se preguntarán que pasó con Babaji y otros Maestros. Dejé de recibir mensajes de ellos cuando comprendí que Babaji y yo éramos uno, Jesús y yo éramos uno, y en esa unidad no había lugar para dos voces hablando dentro de mí. Las dos voces hablando sólo eran posibles en un estado de dualidad, de creerme separado de Dios, pero al entender que yo era la totalidad de Dios ya no había lugar sino para una sola voz: la del Ser infinito que Todo lo abarca.

Mientras veamos al Maestro afuera no podremos Ser lo que somos. Los dictados o canalizaciones son un estado intermedio donde no es posible despertar a la verdad. Muchos de esos dictados son influidos por la mente humana, por los recuerdos y condicionamientos del canal. Absolutamente nadie está exento de ello. La única forma de recibir la verdad en su estado puro es conocer a Dios personalmente, o mejor dicho, conocerte a ti mismo como Dios.

Para llegar a este punto, tuve que pagar el precio de la exclusión, el rechazo y la soledad. Este es un precio muy alto que pocos están dispuestos a pagar. Pero nadie imagina que la recompensa es la dicha y la paz eternas, las cuales ya no dependen de ninguna condición en este mundo.

Este Blog es un puente para entrar en la no dualidad, no te quedes en él, ¡Crúzalo! Aquí no hay personas especiales porque todos somos especiales, ya que todos somos Dios. Por lo tanto, nadie puede estar por encima de nadie. Mi rol es el de un facilitador, no soy maestro ni gurú, ya que esas figuras –llegando el momento crucial- pueden evitar que las personas den el paso definitivo hacía su liberación.

Los mensajeros o canales
Ahora, el tema de los dictados. Los dictados son un serio obstáculo para ver la verdad. Ellos hacen que las personas se vuelvan dependientes de otro para acceder a Dios ¡qué idea tan ridícula! Cuando Dios está aquí y ahora y es accesible a cualquier persona que lo mire con ojos sinceros. Dios es el Todo y está en todo.
Dios no necesita de intermediarios, es mentira que ustedes no pueden conocer directamente la verdad. Eso lo inventaron sus líderes religiosos para poder controlarlos. Ellos tienen sed de poder, de control, eso los satisface. Y ustedes se prestan para ello únicamente porque tienen miedo de ver la verdad cara a cara, o porque son perezosos y prefieren evitar hacer lo suyo, así que dejan que otro lo haga por ustedes.

Siempre habrá un nuevo “mensaje” y un nuevo “mensajero”, y esto al final se convierte en una droga, en una adicción como la marihuana de la cual es muy difícil zafarse. Una de las razones es que su ego se infla de orgullo al hacerlos sentir que ustedes son los elegidos, los iniciados, el círculo interno donde fluye la verdad. ¡Qué idea tan ridícula! Dios no necesita nada de esas tonterías, Él se presenta tal cual al más humilde campesino, a la prostituta, y al vendedor callejero. Él No hace acepción de personas (Romanos 2:11–16). El problema es que muy pocos están dispuestos a recibirlo en la sencillez de su belleza. A la gente le gustan cosas más sofisticadas y elocuentes. Esto es la pobreza espiritual que sufre el hombre y la mujer de hoy y de ayer.

Los senderos que dependen de mensajeros o canales son senderos muy mentales, llenos de conceptos y teorías que no llevan a ninguna parte. La verdad es demasiado sencilla y pura y no se parece a nada de eso. Lamentablemente, la mayoría de los que dicen ser mensajeros se aferran a su rol y no son capaces de dar el siguiente paso, al hacer esto, estancan el desarrollo de todos los que vienen detrás de ellos. Por eso ni Jesús, ni Buda, ni Lao Tsé ni ningún Maestro verdadero recibieron jamás dictados o cosas por el estilo. Ellos hablaron directamente desde su Ser que era el Ser de Dios. Y ellos vinieron buscando que hicieras exactamente lo mismo.

Los mensajes recibidos por un canal son muy subjetivos. Aunque una enseñanza diga ser la heredera de una enseñanza anterior, siempre se contradicen ¡Nunca pueden estar de acuerdo en muchas cosas! ¿Cómo puede haber verdad en semejante contradicción? Eso sucede porque los mensajes pasan a través de la mente de cada canal y son afectados por sus prejuicios y creencias. Algunos mensajes pueden venir del Ser de la persona, mientras otros son solamente material mental que sólo conduce a las personas a un callejón sin salida.

El peligro de las sectas
Las personas que dicen recibir dictados o mensajes de maestros, extraterrestres o lo que sea, a menudo usan el poder que sus seguidores les confieren para crear sectas donde logran controlar a las personas a través del miedo y la culpa. En estas sectas literalmente les lavan el cerebro a las personas para hacerlos creer que la suya es la única verdad y que son los que van a salvar al mundo. Ese es un estado muy peligroso, pero a veces es necesario. Yo viví el extremo de estar en ese estado de fanatismo y logré tocar fondo, lo cual me despertó de súbito de esa irrealidad.

Muchas personas tienen carencias psicológicas muy grandes y buscan pertenecer a esa clase de sectas para poder sentirse importantes por poseer “la verdad más elevada” y así mejorar su autoestima. Las personas que tienen una personalidad dependiente se sienten bien al idolatrar y generar dependencia hacía un ser humano que dice ser especial o poseer un don especial. Pero ni siquiera Jesús permitió que se le considerara especial:

“Cuando salía [Jesús] para seguir su camino, vino uno corriendo, y arrodillándose delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo uno, Dios” (Marcos 10,17–18).

A otros les encanta que les digan lo que tienen que hacer y lo que pueden comer, porque no quieren tomar decisiones ni usar su propio discernimiento. Otros están allí, simplemente porque les gusta escuchar historias fantásticas –mitológicas- y prefieren las explicaciones más absurdas a los temas más sencillos de la vida. Esto ha sido heredado de nuestros ancestros, quienes inventaban sus dioses y demonios para poder explicar los fenómenos naturales cuya causa desconocían.

Pero otros están allí sin pertenecer allí, solamente necesitan que les muestren una luz para salir.
Yo pasé por todas estas etapas ya que las necesitaba, pero quedarse allí indefinidamente es postergar la dicha y la paz que trae saber realmente quiénes somos.

En Dios nadie es mejor que nadie
Haber superado esa etapa no me hace mejor que mis amigos que quedaron allí. En el Ser nadie está por encima de nadie, nadie es mejor o especial. El Dios que Yo Soy es el mismo Dios que ellos son, por lo tanto no hay espacio para el orgullo. Pero cuando uno está en la mente puede ser fácilmente presa del orgullo porque esta, en medio de su ignorancia, le hace creer a uno que pueden ser mejor o “más evolucionado” que otros.

No estoy por encima de nadie. No soy mejor que prostituta o el ladrón porque somos un mismo Dios. Jesús sabía eso, por ello, en vez de discriminarlos se sentaba a la mesa con ellos escandalizando a los sacerdotes de la época. Esa es la misma clase de fariseos de hoy en día que se creen mejor que otros por pertenecer a una determinada secta y tienen una etiqueta para juzgar y criticar a cada persona. Estas personas promueven la homofobia –incluso hacía un niño- y tienen la más repugnante forma de racismo espiritual por medio del cual determinan desde su ignorancia quién es hijo de Dios y quién es un “caído”, o quién supuestamente “no es hijo de Dios”. Aunque el racismo fue abolido hace mucho tiempo, ellos aún siguen operando como racistas del espíritu. Estos publicanos modernos se creen los jueces de la Tierra y se la pasan juzgando a los demás en vez de mirar la viga en su propio ojo. “Con la vara que midas serás medido” (Mateo 7,2), dijo Jesús.

Estando allí llegue a creerme la mentira de que era especial, incluso a veces actué como un  verdadero tirano con las personas. Necesitaba vivir esa experiencia para entender lo ridículo que eso puede llegar a ser. --Uno se puede volver muy duro cuando está identificado con la mente.

El amor
Al igual que Dios, lo que es el amor no puede ser expresado en palabras. El amor no puede ser clasificado o encasillado en una serie de comportamientos o actitudes ante la vida. El amor es libre, y por tanto, no puede ser prisionero de los conceptos. El amor no se puede definir como condicional o incondicional, él simplemente es lo que es. Unas veces puede ser brusco y sacudir a otro de sus estructuras mentales pútridas, y otras veces pude ser suave como una caricia. No hay una regla que te diga cómo actuar de acuerdo a la circunstancia. El amor fluye del Ser y sólo cuando estás en tu Ser puedes sentir exactamente cómo expresar el amor en cada momento exacto.

Muchas personas se concentran tanto en amar a Dios que se olvidan de amar a sus semejantes, que son una manifestación de ese mismo Dios que dicen adorar. Otros, aman a unas personas más que a otras como si Dios se fragmentara en partes que merecen más del amor que otros. ¿Es eso acaso el amor por Dios? No, ese es una falso amor que es mezquino, egoísta, interesado. Una mejor definición del amor la dio Jesús cuando dijo:

Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. (Mateo 5)

Pero ellos han pervertido ese mensaje y lo que el Maestro de Galilea enseñó, ha sido destruido por muchas sectas y religiones y ahora lo enseñan como anatema.

La caja de Skinner
Skinner fue un psicólogo que desarrolló el concepto del condicionamiento operante. Él creó una caja con dos palancas donde introducía a un ratoncito. Si el ratoncito oprimía la palanca verde, le daba comida. Si oprimía la roja, le daba una descarga eléctrica. Por medio del ensayo y error los ratones finalmente aprendieron a oprimir la palanca adecuada.


Estas sectas de las que hablamos funcionan como la caja de Skinner. Si eres obediente y sigues a tu líder sin cuestionarlo te dan comida de ratón, ten ensalzarán e inflarán tu ego diciéndote que eres muy especial o que tu hijo es la encarnación de algún maestro. Pero si cuestionas la enseñanza recibes una descarga eléctrica siendo castigado delante de todos. Pero lo más macabro del juego es que llegado el momento te castigarán si eres obediente o te ensalzarán si haces lo contrario. Con esto desarrollan en ti lo que los psicólogos han llamado “indefensión aprendida”, un estado mental en el que quedas totalmente desorientado y al final optas por no cuestionar más y volverte completamente dependiente.


Despertar
El despertar es la dicha suprema y puede ser alcanzado aquí y ahora. Aunque las religiones y las sectas nos digan que hay que cumplir mil requisitos, el sabio Gaudapada dijo hace cientos de años que:

No hay en verdad ni muerte, ni nacimiento, ni esclavitud, ni liberación para Atman (el Ser) y no hay realmente ningún buscador de la Liberación, ni ningún liberado. Todos estos son términos aplicables tan sólo en el mundo relativo de la ignorancia.

Lo que esto significa es que el Ser siempre ha sido y será libre. Es la mente la que es esclava. Mientras nos identifiquemos con la mente buscaremos senderos mentales y cosecharemos dolor y sufrimiento. Pero cuando despertamos a la realidad Suprema que somos, descubrimos que nunca hubo un momento en que no fuéramos Dios. Lo único que nos distanciaba de Él era un pensamiento. Ese es el único tema de este Blog.









miércoles, 6 de marzo de 2013

Cambiar el mundo


“Maestro, ¿Cuándo habrá paz en Colombia?” –preguntó la estudiante.                                                    --“Cuando estés en paz contigo misma, con tus padres, tus hermanos y las personas que te rodean”, respondió el maestro con una mirada enérgica.

¿No es acaso una forma de hipocresía orar por la paz del mundo, cuando no hemos podido estar en paz con nosotros mismos? Muchas religiones y sectas hacen oraciones y llamados para que las personas o grupos que promueven la guerra en el planeta sean neutralizados. Esta puede ser una estrategia del ego para desviar la atención de lo que realmente importa: el interior de cada uno, y hacer que las personas enfoquen sus energías para tratar de cambiar el mundo externo, cual puritano que, viviendo poseído por la lujuria, hace una campaña para promover el celibato entre los adolescentes.

La raíz misma del conflicto de la humanidad está en la mente. La mente del hombre está dividida entre lo que piensa y lo que “debería pensar”, entre lo que siente y lo que “debería sentir”, entre lo que hace y lo que “debería hacer”. Este conflicto interno consume gran energía y es la causa misma de las neurosis, la ansiedad y la agresividad. Sólo cuando la persona acaba con este conflicto interno puede haber paz. Esto sucede cuando el individuo aprende a observar y escuchar sus pensamientos sin juzgarlos, a tomar consciencia de sus emociones sin calificarlas como “buenas” o “malas”. En ese momento la persona toma consciencia de sí mismos como el Observador des-identificándose de  la mente y el ego. Ese observador –que es la Consciencia misma- consume por su propia observación los pensamientos y emociones que son diferentes a la armonía de la vida.

Tú eres el mundo. Toda la humanidad, todas las estrellas y todos los Seres están en ti. En la medida en que acabas con el conflicto interno y te liberas de toda agresividad y miedo, todos los seres se benefician. Por ello Ramana Maharshi decía que el mejor servicio que se puede prestar a la humanidad es despertar.
Para poder ser un observador de la mente y las emociones se requieren mucha energía, pero si disipas esa energía tratando de neutralizar a aquellos que hacen la guerra, no solo malgastas esa valiosa  energía, sino que pierdes el foco de lo que es realmente importante.

Eso no quiere decir que no actúes ante la injustica, cuando tengas la oportunidad de actuar hazlo, pero asegúrate que sea una acción que no esté contaminada por los prejuicios del ego y las expectativas de la mente. Una acción pura solamente surge del Ser de cada uno y nunca es motivada por el miedo o el enojo.
Aunque muchos se apoyan en la idea de la ira de Dios para tratar de cambiar a otros por la fuerza, es importante recordar que Dios no tiene ira. Si eso fuera cierto, querría decir que Dios posee un ego al igual que tú, porque la ira sólo surge de aquel que tiene miedo, odio o venganza. El Dios iracundo que aparece en varias partes del antiguo testamento es un Dios creado a imagen y semejanza de los hombres. Si el hombre tiene ira, entonces Dios debe tener ira, si el hombre es vengativo, entonces Dios debe ser vengativo, etc. Ese falso dios es como los dioses de la antigua Grecia que contenían todos los vicios y perversiones humanas.
Jesús vino a exponer las mentiras del falso dios creado por los hombres. Por ello nos habló tan claro para mostrarnos cómo actúa alguien que está centrado en su Ser:

Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. (Mateo 5)

Para cambiar el mundo, debemos primero cambiarnos a nosotros mismos. Si vamos a enfrentarnos a la batalla contra la injusticia, debemos tener el corazón en paz. De lo contrario, cualquier acción que llevemos a cabo estará contaminada por nuestro ego, por nuestro odio inconsciente.

¿Te alegraste por la muerte de Hugo Chávez? Si es así es porque tienes tu corazón tan sucio como el de él, es porque albergas odio y rencor en tu interior. La muerte de Hugo Chávez no fue producto de la “venganza de Dios” como muchos creen, el cáncer que lo consumió fue la cristalización de su propio odio y rencor profundos. Dios no necesita castigarnos, nosotros mismos lo hacemos con nuestros pensamientos y acciones.  El Dios castigador fue una creación de los judíos antiguos para poder justificar sus propios crímenes en contra de otros pueblos. Ellos pasaron a mujeres y niños por espada en nombre de Dios. ¿Se parece ese al Dios que predicó Jesús? Si eres objetivo te darás cuenta de que la diferencia es enorme.


Cada pueblo tiene los gobernantes que se merecen. Las personas atraen presidentes que vibren con su estado de consciencia, y que les den las lecciones que necesitan –algunas muy duras- para madurar y crecer. Si los venezolanos tuvieran a un iluminado como presidente lo derrocarían, porque iría en contra de su estado de consciencia.

Si no eres venezolano, ¿por qué te preocupa tanto el presidente que pueda tener ese país? Ni si quiera has podido solucionar los problemas de tu nación, ni de tu ciudad, ni de tu barrio, ni de tu familia, ni de tu vida… y pretendes solucionar los problemas de otros países!!!

No escribo estas palabras para decirte como es Dios. A Él no se le puede describir, pero si quise hablarte de lo que no es Dios, esa imagen mental imperfecta creada por el hombre. Libérate de todos los conceptos mentales de la divinidad, y cuando llegues al vacío de conceptos, conocerás la verdad.

jueves, 21 de febrero de 2013

Piensa por ti mismo



Cuando el hombre se hace religioso es capaz de cometer las mayores crueldades por defender un concepto de verdad creyendo que cumple la voluntad de Dios. El comunista adoctrinado se molesta mucho cuando se critica al comunismo. Los religiosos adoctrinados también se molestan cuando se critica la religión. Ellos se creen no sólo los poseedores de la verdad, sino los vengadores y justicieros de quien no la cumple. Se sienten los guardianes de Dios, sus abogados, y en nombre de esa fanática creencia, hay que reconocer las enormes crueldades que se producen aun en los conventos. Se hace de forma inconsciente, creyendo que es un servicio a Dios.

El que piensa como marxista, no piensa; el que piensa como budista, no piensa; el que piensa como musulmán, no piensa... y el que piensa como católico, tampoco piensa. Ellos son pensados por su ideología.  Tú eres un esclavo en tanto y en cuanto no puedes pensar por encima de tu ideología. Vives dormido y  pensado por una idea. El profeta no se deja llevar por ninguna ideología, y por ello es tan mal recibido. El profeta es el pionero, que se atreve a elevarse por encima de los esquemas, abriendo camino.

Anthony de Mello

lunes, 14 de enero de 2013

Jesucristo y el fútbol


Jesucristo nos dijo que nunca había visto un partido de fútbol, de manera que mis amigos y yo lo llevamos a que viera uno. Fue una feroz batalla entre los Punchers, protestantes, y los Crusaders, católicos. Marcaron primero los Crusaders. Jesús aplaudió alborozado y lanzó al aire su sombrero. Después marcaron los Punchers y Jesús volvió a aplaudir entusiasmado y nuevamente voló el sombrero por el aire. 

Esto pareció desconcertar a un hombre que se encontraba detrás de nosotros. Dio una palmada a Jesús en el hombro y le preguntó: ¿A qué equipo apoya usted, buen hombre?

¿Yo? -respondió Jesús visiblemente excitado por el juego-. ¡Ah!, pues yo no apoyo a ningún equipo. Sencillamente disfruto del juego. El hombre se volvió a su vecino de asiento y, haciendo un gesto de desprecio, susurró: Hum... un ateo.

Cuando regresábamos le informamos en pocas palabras a Jesús acerca de la situación religiosa del mundo actual: Es curioso lo que ocurre con las personas religiosas, Señor -le decíamos-, "siempre parecen pensar que Dios está de su parte y en contra de los del otro bando.

Jesús asintió: Por eso es que yo no apoyo a las religiones, sino a las personas -nos dijo-. Las personas son más importantes que las religiones. El hombre es más importante que el sábado.

Deberías tener cuidado con lo que dices -le advirtió muy preocupado uno de nosotros-. Ya fuiste crucificado una vez por decir cosas parecidas, ¿te acuerdas? Sí... y por personas religiosas precisamente -respondió Jesús con una irónica sonrisa.

Anthony de Mello, El canto del pájaro, p. 189 

lunes, 15 de octubre de 2012

El Reino de Dios está adentro de vosotros



El Evangelio de Tomás es uno de los textos gnósticos que fueron encontrados en las cuevas de Nag Hammadi (Egipto). En este texto en particular Ieoshúa (Jesús) nos habla de la importancia de buscar nuestro Ser real dentro de nosotros. Esto es importante, más aun cuando hoy en día hay miles de voces que nos dicen que debemos buscar a Dios en el cielo (naves espaciales), en la persona de un gurú, en un ritual o en una religión o creencia particular:

“Ieoshúa ha dicho: Si aquellos que os guían os dijeran, "¡Ved, el Reino está en el Cielo!", entonces las aves del Cielo os precederían. Si os dijeran, "¡Está en el mar!", entonces los peces del mar os precederían. Más bien, el Reino de Dios está adentro de vosotros y está fuera de vosotros. Quienes llegan a conocerse a sí mismos lo hallarán y cuando lleguéis a conoceros a vosotros mismos, sabréis que sois los Hijos del Padre viviente. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, sois empobrecidos y sois la pobreza”.

viernes, 12 de octubre de 2012

La preeminencia del Amor



“Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. 

Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.

Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.

El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 

El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 
El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas.

Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto.

Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí.”

Carta de San Pablo a los Corintios 13, 1-13