viernes, 2 de mayo de 2014

¿Qué es meditación?

En este artículo quiero compartir la respuesta a una carta que un lector del blog ha enviado desde Europa vía e-mail. Lo que me motiva a compartirla es el hecho de que la respuesta abarca varios temas que pueden ser de utilidad a muchas personas con inquietudes similares.



Pregunta: Buenas noches desde Sevilla España.

Mi nombre es “M”, tengo “X” años[1] y por CAUSALIDAD he llegado a tu blog y he empezado a leer. Coincido en muchas cosas que comentas e intuyo que has recorrido un largo camino para llegar a tus conclusiones producto de tus vivencias y experiencias a parte del conocimiento adquirido.

Por mi parte a los 30 años llegó a mi vida el libro el Poder del ahora, el cual estoy volviendo a leer de nuevo, fue el primer libro espiritual que cayó en mis manos, después de eso llegaron 6 años de Budismo Tibetano (kadampa). Cuando me sentí encorsetado con doctrinas ilógicas y cuando las oraciones a veces demasiado largas como preparación a la meditación se me hacían pesadas empecé a buscar de nuevo y encontré el Libro Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel. Sus Enseñanzas me parecían más lógicas y más acordes al mundo Occidental. Por Causalidad también entré en contacto con la Enseñanza de los Maestros Ascendidos según la Actividad Yo Soy y el Puente a la Libertad cuyos libros tradujo del inglés el reciente desencarnado Jorge Carrizo por medio de la editorial Serapis Bey. Actualmente soy facilitador de un grupo de Metafísica aquí en Sevilla e imparto la Enseñanza de forma gratuita en mi casa porque así lo siento.

El caso es que todo son creencias, doctrinas. Resulta que ahora en los años 30 y 50 dos canalizadores Guy Ballard y Geraldine Inocente descargan toda la nueva información para la Nueva Era. Más de 10.000 páginas. En esas páginas dan poca información sobre meditación, en Misterios desvelados hablan un poco.

Como tú bien dices las visualizaciones es VER CON LA MENTE, y el Ser está más allá de la mente. Muchas meditaciones (en otras tradiciones) son reflexiones sobre textos espirituales, Emmet Fox habla de Pensar en Dios, porque nos convertimos en aquello en lo que meditamos. El Maestro Saint Germain habla que "allí donde está tu atención allí estás tú, en lo que piensas y sientes en eso te conviertes".

Las herramientas que utilizan (como bien sabes por lo que te he oído en los podscast) son decretos, cantos, visualizaciones... Pero también hablan los maestros que lo primero que tiene que hacer el estudiante es aquietarse para escuchar la presencia Yo Soy. Aquietar es dejar quieta la mente parlanchina y dejar de identificarnos con ella observándola sin juzgar ni analizar y ser conscientes de lo que subyace debajo de ella, el Ser. (La Presencia Yo Soy).

La Psicología moderna con la plasticidad neuronal nos viene a decir que somos aquello que pensamos. Meditaciones analíticas sobre virtudes espirituales aunque sean realizadas desde la mente son positivas para ir dejando atrás creencias limitantes y destructivas. Pero creo que solo es una parte del camino y que la verdadera meditación está más allá de la mente.

Me gustaría saber desde tu experiencia ¿Pueden complementarse? Hay muchos tipos de meditaciones, personalmente hice un retiro de Vipassana de 10 días según la tradición del Maestro Goenka, está el Zen, Kriya yoga enseñado por Yogananda que dicen que es una meditación muy potente. Me gustaría que me orientases en función de tu experiencia si te parece bien.
Un abrazo de corazón a corazón.

Luz, Paz y Amor


Respuesta:

Hermano mío, por lo que leo en tu carta, la pregunta concreta es sobre la meditación. Actualmente existen muchas escuelas de meditación en el mundo y la mayoría enseñan a concentrar la atención en un determinado objeto que suele ser creado a través de la imaginación. Es así como muchas escuelas te enseñarán a meditar en una luz de un determinado color, en la imagen de un Buda, en un símbolo sagrado, etc.

La pregunta es ¿De dónde viene esa imagen en la cual estás meditando?

En primer lugar viene de la experiencia de alguien más, alguien que te dijo que meditar en un Buda azul, por ejemplo, traería grandes resultados. Al hacer esto ya estás dejando que tu mente sea condicionada por otra persona, entonces dejas de buscar la verdad y empiezas a buscar lo que otro quiere que encuentres. Y no importa si ese “otro” es un maestro genuino o no, pero mientras busques la experiencia de otro estarás buscando algo que ya fue conceptualizado y configurado por la mente.

En segundo lugar, al meditar en una determinada imagen, te estás identificando con la mente, le estás dando el poder a la mente porque piensas que eso en lo que meditas es real. Por supuesto no quiero decir que la mente sea mala, pero lo ideal es utilizarla para las funciones básicas, aquellas actividades diarias donde nos puede ser de gran ayuda como recordar un número telefónico o hacer una ecuación aritmética. Podemos dejarle muchas cosas a la mente, pero es muy peligroso usarla para alcanzar el Despertar Espiritual, digo que es peligroso porque fue la identificación con la mente la causante de la “caída” de la humanidad. Esencialmente, la mente no tiene la capacidad para llevarnos a la iluminación ya que ella no es capaz de comprender la realidad. La mente vive en función de conceptos, recuerdos y teorías, pero el Despertar es mucho más que un concepto, es una experiencia. Pero no se trata de cualquier tipo de experiencia espiritual, la iluminación es en esencia una experiencia de no-mente.

En ciertos ambientes terapéuticos como la Gestalt o Constelaciones Familiares, se usa la mente con el objetivo básico de resolver los problemas creados por esta. En una Constelación Familiar, por ejemplo, se le pide a la persona que cree una representación mental de su familia y sane los conflictos con dicha representación, lo cual repercute en una sanación con la verdadera familia. En estos casos terapéuticos la mente sirve para resolver sus propios conflictos, pero pasar de allí a usarla para meditar puede ser una trampa, porque quedaremos atrapados en el nivel mental el cual está lleno de condicionamientos y limitaciones.

Tú dices que, según muchas enseñanzas espirituales, hay que aquietar la mente para que se manifieste el Ser. Esto es verdad, la cuestión estriba en el método que utilices para acallarla. Si tratas de aquietar la mente usando la mente, entonces estarás tratando de lavar sangre con sangre, como dicen en el budismo Zen. Aquietar la mente usando la mente es lo que tratas de hacer cuando visualizas un objeto y entras en conflicto con los pensamientos o emociones que aparecen y que son diferentes a ese objeto. La manera que yo propongo es la de observar la mente. Ya verás que cuando observas la mente sin juzgarla esta se acalla por sí sola, sin ninguna clase de violencia.

Volviendo al tema de la meditación, creo que la meditación básica o esencial fue enseñada por Gautama Buda: él la denominó Vipassana. La meditación Vipassana consiste en estar consciente de lo que está sucediendo dentro y fuera de ti en el momento presente. ¿Cómo llegó Buda a la conclusión de que este tipo de meditación podría ser benéfica? La historia cuenta que Gautama tuvo seis gurús que le enseñaron diferentes métodos (mantras, visualizaciones, etc.) y ninguno le funcionó. Entonces un día se sentó debajo del árbol Bo y meditó hasta alcanzar la iluminación. ¿En qué meditó Buda debajo de ese árbol? La respuesta la pueden encontrar en los textos budistas, Buda meditó, o dicho de otra manera, se hizo consciente de su respiración. Así es, Buda observó su respiración hasta que esto lo llevó a un estado de no-mente en el cual despertó a la realidad. Digo que es un estado de no-mente porque Buda se limitó a observar el proceso respiratorio sin juzgarlo o calificarlo, lo cual es propio de la mente. Buda recibió la experiencia tal como era, allí no puede interferir el cerebro con sus recuerdos y cogniciones.

Es muy interesante ver cómo en la Nueva Era se habla mucho de Buda y nos enseñan a meditar en él y a entonar mantras. Pero no he visto ningún grupo de la Nueva Era que enseñe lo que enseñó Buda. Si vas a los textos más antiguos verás que Buda nunca enseñó a entonar mantras o a visualizar nada. Él simplemente enseñó a sus discípulos a estar conscientes del aquí y ahora, nada más. Pero como pudiste verificar con tu experiencia, algunas ramas del budismo han convertido la enseñanza en el cumplimiento de una serie de rituales complejos, han perdido la esencia que es vivir la vida conscientemente.

La meditación Vipassana es revolucionaria porque nos libera del yugo de la mente y sus condicionamientos. Vipassana es observar la realidad tal como es, para eso usamos los sentidos de la vista, el tacto, el olfato, el oído y el gusto. A través de los sentidos entramos en contacto con el Universo y lo experimentamos conscientemente sin juzgar nada. La mayoría de la gente no hace esto porque cuando huelen una rosa están pensando en la imagen mental que tiene de la rosa y en el olor que ya tienen almacenado en su memoria, entonces no dan lugar para sentir nuevos matices en el perfume de la rosa. La mayoría de la gente piensa en el pasado o en el futuro mientras come, camina o escucha un pájaro. Buda nos enseñó  a estar conscientes de lo que estamos haciendo, observando o escuchando. Y cuando llega un pensamiento u emoción, entonces simplemente lo observamos. Esa es la diferencia fundamental de Vipassana con los otros tipos de meditación que han llegado a Occidente.

Personalmente no creo en la meditación como un evento al que, necesariamente, hay que dedicar un tiempo y un lugar especial de nuestro día. Para mí, la meditación es el proceso constante de estar consciente en medio de las actividades de la vida diaria. Hay algo que puedes comprobar directamente: cuando hay consciencia plena, el ego no puede interferir.

En alguna parte de tu carta citas a Emmet Fox quien habla de pensar en Dios. Si pensamos en Dios como una idea, una imagen mental que hemos alimentado en el cerebro, entonces no es Dios. Dios, como yo lo he experimentado, es el Todo en todo y no puede limitarse a una idea particular. Así que no se trata de pensar en Dios mientras peleas patatas, sino de hacerte consciente de las patatas mientras pelas patatas porque descubres que Dios es la patata, la persona que las pela, y el cuchillo que utilizas para tal fin.

Como tú dices, la mente es plástica y se convierte en aquello en lo que enfoca la atención. Por supuesto, es mejor identificarse con ideas constructivas (amor, abundancia, paz, etc.) que con ideas destructivas. Sin embargo, es bueno recordar que todo ese proceso sucede a nivel mental, después llega un momento en el cual dejamos de identificarnos con cualquier cosa y simplemente somos lo que somos.

Volviendo a la meditación Vipassana, quiero decir que esta no es exclusiva de Buda ni se necesita ser budista para practicarla. De hecho hay otros movimientos espirituales como el Vedanta Advaita y movimientos científicos como el Mindfulnees y la Gestalt que practican la Consciencia del momento presente. Has nombrado a Eckhart Tolle en alguna parte. Eckhart Tolle no inventó la idea de estar presentes del aquí y ahora, pero puedo decirte que fue el primer occidental que lo puso en unos términos tan sencillos que todos por fin pudiéramos entender de qué se trataba la iluminación. Al igual que tú, leí a Eckhart Tolle cuando todavía no estaba preparado, entonces su enseñanza me pareció superflua y me fui a buscar enseñanzas más complejas y mentales. Después de dar muchas vueltas en las enseñanzas mentales, regresé a leer a Eckhart, entonces lo pude comprender mejor. Estudiar enseñanzas mentales no es malo, de hecho es parte del proceso de búsqueda, el cual termina cuando nos damos cuenta de que no hay nada que buscar porque la realidad siempre es aquí y ahora y se puede descubrir en algo tan sencillo como un respiro.

En la Nueva Era hay una serie de enseñanzas llenas de muchas especulaciones mentales. Por ejemplo Guy Ballard, al cual nombras en una parte de tu carta, dijo que el sol es un lugar muy fresco[2], que contrario a lo que la gente piensa, el sol no es caliente sino fresco y que incluso hay una ciudad física allí. En aquella época no existían los avances científicos que hay ahora, el hombre no había ido a la luna y no existían los potentes telescopios que tenemos. Hoy en día sabemos que dentro del sol se da la fusión nuclear a unas temperaturas muy altas, lo cual desmiente lo dicho por el señor Ballard. Este es sólo un ejemplo de las miles de especulaciones que hay en la Nueva Era y que son consumidas a la luz de la ciencia.

Siento sinceramente que la mayoría de los forjadores de la Nueva Era fueron personas con una imaginación fabulosa. Ellos te transportan con sus historias fantásticas y te hablan de templos de luz en las montañas y de personas viviendo en Venus. Pero, en la práctica, NUNCA puedes llegar a comprobar si eso que dicen es verdad o no. Solamente tienes que creer, esta es la fe ciega que hace que te conviertas en borrego. No puedes cuestionar ni comprobar nada de lo que estas personas dicen, solamente puedes ser un seguidor, no hay otra opción. O los sigues sin cuestionar o te vas de allí. Y si decides cuestionar te caerá todo el peso de la organización encima, ellos no permiten los cuestionamientos de sus dogmas porque tienen miedo de quedar al descubierto. Temen que se sepa que todo es mentira. Si supieran que lo que enseñan es verdad no tendrían miedo a que sus seguidores los cuestionaran y los escrutaran ¿Por qué habrían de temer?

Si comparas las enseñanzas de la Nueva Era con la enseñanza de Buda verás que hay muchas diferencias. Gautama Buda nunca habló de nada que no pudieras comprobar. Buda era muy metódico y científico, él solamente enseñaba cosas que cualquier persona, que fuera sincera y disciplinada, podría comprobar. Además, Buda invitaba a las personas a dudar incluso de sus propias enseñanzas. Él no quería que las personas fueran seguidores ciegos, sino que despertaran su discernimiento. Luego vinieron otras personas y convirtieron a buda en un dios y empezaron a enseñar toda clase de cosas que no tienen nada que ver con la doctrina original. En la Nueva Era te dirán que ellos tienen a Buda e incluso ha dado mensajes a través de ellos. Pero todo lo que tienen es una imagen mental de Buda, una imagen comercial de Buda que se ajusta a sus propias necesidades. Y su Buda habla exactamente lo que ellos quieren que hable para confirmar lo que dicen los líderes y alimentar la idolatría hacía ellos.

No quiero con esto situarme en un lugar de superioridad con respecto a la Nueva Era como si ellos estuvieran totalmente equivocados y yo tuviera la verdad absoluta. Yo no poseo la verdad porque esta no es algo que se pueda poseer o monopolizar, la verdad únicamente se puede experimentar. Lo que busco con mi blog es  brindar las herramientas para que las personas puedan encontrar la verdad por sí mismos. Las enseñanzas de la Nueva Era cumplen una función muy importante en el camino hacia el despertar de la humanidad, pero no son el final del camino como ellos creen. Por ejemplo, en el cristianismo se enseña que Dios está en el cielo, en la Nueva Era se avanza en este concepto diciendo que Dios está dentro de nosotros, pero incluso existe cierto sentido de separación con la Divinidad, por ello requieren canales como intermediarios. Luego llegamos a otras enseñanzas donde nos damos cuenta de que nunca hubo separación y descubrimos a Dios como una realidad vibrante en el aquí y ahora.

Yo no puedo decirte cuál de los caminos que has seguido es el que más te conviene. Cada persona necesita su camino de acuerdo al nivel de consciencia que ha desarrollado. Las personas que están completamente identificadas con sus mentes necesitan senderos muy mentales. Pero te invito sinceramente a que cuestiones a fondo tus creencias más preciadas. La pregunta concreta que un buscador debe hacerse es: “¿He comprobado y he verificado esto en lo que creo y que ahora enseño a otros?” Esta es una pregunta muy delicada porque existe una gran responsabilidad en enseñar a otros, y se puede ser muy irresponsable si se enseña algo que uno mismo no ha verificado. Enseñar algo solamente porque alguien -a quien consideramos una autoridad- lo ha dicho, no es una posición seria. Yo no hablo del Vipassana porque Buda lo enseñó y crea que Buda sea infalible, hablo del Vipassana porque lo he practicado, eso es diferente a la fe ciega.

Un ejemplo de la Nueva Era es la llama violeta. ¿Existe? ¿Funciona? Aquí hay muchas cuestiones que pueden herir el ego de algunas personas. Pero si fuéramos serios espiritualmente deberíamos estar abiertos al escrutinio, al cuestionamiento. Muchos dirán que sí funciona porque han visto grandes cambios en sus vidas desde que la usan, pero los seguidores de cualquier iglesia o secta te dirán también que han cambiado mucho desde que asisten a su congregación. Pregúntale a un Testigo de Jehová o a un adventista. Entonces ¿es posible que haya otros factores que hayan impulsado el cambio? ¿Tiene algo que ver la represión, la conformidad social o la imitación en ese cambio que has tenido en tu vida? Esto es lo que hay que cuestionarnos, pero muchos no están dispuestos y en este punto están enojados conmigo porque los invito a llevar a cabo un discernimiento a un nivel más profundo.

Por su parte, la práctica de la Consciencia puede ser verificada inmediatamente por sus practicantes. No necesitas pertenecer a una iglesia o seguirme a mí –ni a nadie- para estar Consciente. De hecho, la Atención Consciente está dispuesta a someterse al método científico[3], no le teme al escrutinio. Mientras las creencias de la Nueva Era te llevan a imaginar luces o lugares imaginarios –lo cual es una forma de escapismo- la práctica de la Consciencia te lleva a ver la realidad tal como es. Hermano, yo antes necesitaba imaginar un templo de luz en el monte Shasta para emocionarme. Hace rato dejé de hacer esto y ahora me emociono y me estremezco al ver caer una hoja o al oler una flor. En estas cosas tan sencillas he encontrado un Universo tan vasto, profundo y poderoso, que ha logrado transformarme a un nivel mucho más profundo.

Un abrazo,

Walter



[1] Por discreción, he decidido omitir el nombre del escribiente.
[2] La teoría del sol frío es muy extendida en los círculos pseudocientíficos y Nueva Era. He aquí un artículo que explica en qué consiste la teoría del sol frio: http://yplanets.blogspot.com/2010/11/destruyendo-afirmaciones-estupidas-el.html
[3] Para investigaciones científicas basadas en la Atención Consciente, ver: http://media.wix.com/ugd/62e7a6_ac8ecb857a5ed9b244f31570a218bd1a.pdf


domingo, 27 de abril de 2014

El cambio



Hay cuatro maneras por medio de las cuales una persona puede cambiar, tres de ellas son violentas y una no. Las formas violentas incluyen la represión, la conformidad social y la imitación. La forma no violenta es la Consciencia. Estudiemos cada una de ellas.

La represión, como su nombre lo indica, consiste en reprimir los impulsos negándolos o reemplazándolos por ideales más altos. Digo que aquí hay violencia porque al reprimir estamos rechazando lo que es en función de “lo que debe ser”. Es un rechazo al presente, un escapismo. La gran mayoría de las personas religiosas usan la represión como método. Esto sucede cuando te sometes al cumplimiento de una serie de normas y tratas de cumplirlas siendo esforzado y disciplinado. Ante la sociedad esto es digno de alabanzas, pero en el fondo, es un autoengaño muy grande porque todo lo que reprimes no desaparece, se sumerge en las aguas del inconsciente.

La otra forma es la conformidad social. La mayoría de las personas necesitan pertenecer a un grupo, y esto no sería un problema sino fuera porque esa necesidad se origina en un vacío psicológico. La conformidad social hace que cambies con la idea, muchas veces inconsciente, de ser aceptado por el grupo. Así que si entras a formar parte de un grupo de yoga donde todos son vegetarianos, y quieres ser aceptado por ellos, terminas haciéndote vegetariano también. Por lo tanto este cambio no viene de adentro, es superficial, tiene una función adaptativa para el ego.

La tercera es la imitación. En nuestra sociedad se alienta a las personas a imitar a los grandes líderes religiosos como Jesús, incluso hay un libro llamado “La imitación de Cristo”. Por otro lado, el sacerdote católico Anthony de Mello decía que no imitáramos a nadie, ni siquiera a Jesús, porque Jesús se convirtió en el Cristo siendo él mismo. Por lo tanto, si queremos ser el Cristo (estar Despiertos) debemos ser nosotros mismos, ser auténticos, originales y esto sólo lo logramos cuando actuamos desde el Ser, el cual es el único autentico, ya que no está controlado por las convenciones sociales y toda esa basura que vemos hoy en día.

Por último, hablemos de la Consciencia, la cual se refiere a la capacidad de observar nuestros pensamientos, emociones y actuaciones de manera imparcial. Probablemente es la más compleja de las cuatro porque requiere estar alertas, pero es la única que brinda la libertad total. Carl Jung decía: “Lo que miras desaparece, lo que resistes persiste”, la Consciencia consiste en mirar al ego y sus juegos. Pero este es un mirar diferente, es un mirar que no busca cambiar, juzgar o controlar nada. Sin embargo, cuando hacemos esto empezamos a ver la vida desde una perspectiva más amplia, empezamos a ver cuán tontos son los juegos del ego… y empezamos a cambiar de forma natural. Puede que a veces sea un cambio lento, pero es seguro, es auténtico, aquí no hay violencia. Algunas personas, sin ningún conocimiento espiritual al respecto, hacen esto de manera natural cuando se dan cuenta súbitamente de que un hábito o manera de comportarse es absurdo y nos les ofrece ningún beneficio.


Para practicar la Consciencia no hay que pertenecer a ninguna iglesia o religión, sin embargo es algo muy espiritual. Incluso la práctica de la Consciencia ha logrado entrar a la ciencia y hoy en día existen dos psicoterapias (la Gestalt y el Mindfulness) que trabajan desde la Consciencia, el arte de observar sin juzgar. Es así como algo muy espiritual, que de hecho fue enseñado por el Buda Gautama, puede someterse al rigor del método científico sin miedo a ser destruido. Pienso que una verdadera espiritualidad no puede pelear con la ciencia. De hecho, es la espiritualidad ficticia y vacía la que teme a la ciencia, porque sabe que sus mentiras pueden quedar al descubierto fácilmente.

viernes, 25 de abril de 2014

Anestesiados


El ser humano no quiere sentir el dolor que él mismo ha creado y que se manifiesta en su cuerpo. Para no sentir el dolor la persona debe anestesiarse con el fin de no sentir su cuerpo. Pero esto tiene en alto precio, porque al estar anestesiados no sólo dejamos de sentir dolor sino que también perdemos la capacidad de sentir placer.

Es así como las personas no disfrutan plenamente de una buena comida o de unas vacaciones. La persona no puede disfrutar plenamente de esto porque la mente está constantemente viajando al pasado o al futuro con tal de escapar del momento presente para no sentir el cuerpo. ¿Cuántas veces hemos comido algo delicioso, con la mente enfocada en cualquier cosa, excepto la comida que estamos ingiriendo?

No sólo debemos estar conscientes del dolor sino que también debemos estar presentes en el placer y sentir con plena consciencia aquello de lo que estamos disfrutando (un viaje, una fruta, el sexo o la compañía de un ser querido). Cuando aprendemos a estar presentes en los momentos placenteros y agradables también podremos hacerlo ante el dolor. Pero el humano común no siente completamente ni el placer ni el dolor. Todo lo siente a medias, está anestesiado, se ha insensibilizado ante la vida, ya ni siquiera se estremece al ver caer la hoja de un árbol o al observar el vuelo de un ave. En verdad, es muy triste vivir así.


¡Vive conscientemente! Experimenta de manera plena el placer y el dolor. Entra en ellos. No quieras tomar ciertas partes de la vida mientras rechazas otras. Toma el paquete de la vida completo. Entonces dejarás de estar fragmentado y serás íntegro, completo. Y el dolor dejará de afectarte y entonces, ya no serás más esclavo del placer. 

miércoles, 23 de abril de 2014

La dictadura de la Belleza

Por Augusto Cury, autor del libro “La dictadura de la belleza”


Las mujeres a lo largo de la historia, siempre fueron objetos sexuales, maltratadas, quemadas, silenciadas, por los hombres. Sin embargo, el sistema machista le dio -aquí y allá- a las mujeres los derechos de votar, trabajar y estudiar, y ellas rápidamente conquistaron los primeros lugares. Pero lo que ese sistema machista dio con una mano, lo retiró con la otra. Para empezar, los mensajes subliminales de las modelos venden un cuerpo que no es el de la media de las mujeres y Hollywood comete un error serísimo porque nunca hay gorditos enredados en un romance sino que solo sirven para hacer comedias burlonas o ramplonas, y todo eso entra en el consciente colectivo. Los resultados de esa tiranía de la belleza son elocuentes: millones de mujeres detestan su cuerpo y tienen un rechazo contra diferentes partes de su anatomía.
Solo un 3 % de las mujeres se ven bellas, lo cual es muy grave porque allí están algunas de las causas de la baja autoestima femenina. Un número elevado de mujeres olvida que la belleza es un patrimonio particular de cada una y que esa singularidad se pierde cuando son homogenizadas por el bisturí.

domingo, 20 de abril de 2014

Sentir el cuerpo

Si tan sólo dedicáramos unos minutos de nuestro día a sentarnos y sentir nuestro cuerpo, empezaríamos a recobrar la consciencia del mismo. Los seres humanos no quieren sentir su cuerpo porque es en él donde se siente la ansiedad, la tristeza y todas aquellas emociones que le resultan intolerables. Entonces se desconectan del cuerpo y se van a vivir a sus cabezas donde huyen de lo que sienten a través del pensamiento.

Los seres humanos se anestesian para evitar sentir el dolor emocional y para ello usan la televisión, la religión, los rituales, las drogas, el cigarrillo o el alcohol.  Pero al tratar de negar el dolor este no desaparece sino que se sumerge en el inconsciente donde se hace más fuerte.

Pero en vez de huir del dolor deberíamos enfrentarlo, lo cual no significa entrar en conflicto con él, sino permitirnos sentirlo, vivirlo, experimentarlo, entrar en él conscientemente. De esta manera llegamos al núcleo del dolor y este pierde su razón de ser porque queda al descubierto la mentira por medio de la cual fue creado.

Entonces, te invito a tomes unos pocos minutos del día y te hagas consciente del cuerpo. En silencio, siente la respiración, siente la presión que ejercen los glúteos sobre la silla en la cual estás sentado, siente tu cuerpo y averigua en qué partes hay tensión y qué partes están relajadas. Luego, en el transcurso del día trata de darte cuenta cuando estás furioso o cuando estás deprimido, ubica esa emoción en tu cuerpo y entra conscientemente en ella. Entonces dejarás de ser un títere de tus emociones y podrás elegir cómo reaccionar. De este modo empezarás a habitar de nuevo tu cuerpo y a vivir en él  plenamente.


viernes, 11 de abril de 2014

Hoy es el día más sagrado del año


"Muchas personas aguardan con devoción las fechas que consideran sagradas, ya sea porque es la festividad de una deidad particular o porque ese día hay una alineación de planetas o una configuración astrológica especial. Pero la fecha más sagrada es este instante que estás viviendo. Cada momento es sagrado y merece que lo vivamos de manera plena y consciente. Si esperamos llegar al lugar sagrado o a la fecha especial para sentir nuestra unidad con el Todo, estaremos despreciando una oportunidad preciosa de experimentar nuestra inmensa vastedad aquí y ahora."

viernes, 28 de marzo de 2014

"Sati" o Consciencia del momento presente

Cansado de escuchar a muchos gurús en busca de la verdad, Gautama Buda se sentó a meditar debajo del árbol Bo y  decidió no levantarse hasta haber alcanzado la iluminación. ¿En qué medito Buda todo ese tiempo? Buda practicó Anapana-Sati o Consciencia de la respiración. Esto le permitió a Gautama mantener la atención en el Ahora por un lapso de tiempo considerable, lo cual le llevó a la iluminación.

Un tiempo después, Gautama Buda entregó a sus discípulos el Noble Óctuple Sendero con las siguientes palabras:

 "Esta es, oh monjes, la noble verdad sobre el camino que conduce a la supresión del sufrimiento, hacia el Despertar, el nirvana, El camino de las ocho ramas, el sendero óctuple por ejemplo:

1.       Comprensión correcta
2.       Pensamiento correcto
3.      Palabra correcta
4.      Acción correcta
5.      Ocupación correcta
6.      Esfuerzo correcto
7.      Atención correcta
8.      Concentración correcta”

En la doctrina budista “Sati” es el término original usado por Gautama para referirse a la “Atención Correcta”, el cual es el séptimo factor del Noble Óctuple Sendero. La palabra “Sati”, perteneciente a la lengua Pali, se refiere al presente y conlleva el significado de “Atención” o “Consciencia”. También se le llama Sammá-Satí (Recta Atención) y hace referencia a estar presente o Consciencia correcta del Ahora.

Cuando practicamos el séptimo factor del Noble Óctuple Sendero, estamos incluyendo todo los demás. Sati es Consciencia de nuestros pensamientos, emociones y acciones. La Consciencia y el ego no pueden ocupar el mismo espacio, por lo tanto, al practicar Sammá-Sati (Recta Atención o Consciencia Plena) en nuestro diario vivir, tendremos como resultado natural Comprensión correcta, Pensamiento correcto, Palabra correcta, Acción correcta, Ocupación correcta y Esfuerzo correcto.

Por ejemplo, si mantenemos la Atención Consciente en nuestros pensamientos, aquellos que provengan del ego quedarán neutralizados. Pensamientos correctos generarán palabras correctas y esto a su vez hará que nuestras acciones sean correctas ¡Nunca mataríamos a nadie estando Conscientes! Todo esto llevaría a que tengamos una ocupación (o trabajo) correcto, por ejemplo, no podríamos vivir en Consciencia y al mismo tiempo trabajar en algo que degrade la vida de las personas.

Creo que Gautama Buda creó estas normas de conducta porque sabía que no todas las personas tendrían la disciplina para mantener la Atención Consciente a lo largo del día. Pero al Ser Conscientes, las reglas y normas ya no son necesarias porque la Consciencia consume aquello que es irreal, este es el paso trascendental hacía el Despertar.

Así que la Consciencia –o Sammá-Sati- es el tesoro más grande que podemos cultivar. Al respecto puedo decir que no es tan fácil como suena, se requiere disciplina y constancia. Pero tampoco es imposible ni debe ser visto como una lucha que debamos emprender en contra de la mente. En esto no puede haber nunca conflicto, al contrario, se trata de observar todo lo que llega (pensamiento, emociones, olores, colores…) sin emitir juicio alguno, de forma ecuánime y compasiva.


lunes, 24 de marzo de 2014

El Universo está en ti


En un punto del camino espiritual necesitamos dioses y deidades para adorar. Luego, cuando penetramos en la esencia de todas las cosas –el eterno Vacío- los dioses y deidades se disuelven en el Océano de la Consciencia.

Cuando consideramos que una Deidad es superior a nuestro Ser, estamos en la mente dualística, porque estamos fragmentando a Dios y dividiéndolo en partes (unas más importantes que otras). El mismo Dios habita en la Deidad, en el Buda, en el ratón, en la flor y en ti. De hecho, tú mismo eres Dios -no una parte o un fragmento- sino la Totalidad de Dios. Pero, como observas el Universo desde los ojos de la mente que es limitada e ignorante, te ves a ti mismo como una persona que está separada del todo y que está buscando a Dios. A esta percepción ilusoria, los hindúes la llaman maya. Lo único que te separa de Dios es el pensamiento de que estás separado.

Los Budas, los dioses, los ángeles, etc. son hermosos símbolos creados por la mente para acercarnos a lo Real. El milagro sucede cuando descubrimos que todos esos Budas, ángeles y dioses habitan en nosotros y nosotros habitamos en ellos. Entonces cesa toda dependencia a un Dios externo y descubrimos que el Universo es una proyección de nuestra mente.

Nada de esto que estoy diciendo puede ser descubierto de manera intelectual. Este conocimiento llega de forma intuitiva en la medida en que nos convertimos en el Observador y tomamos consciencia de la respiración, de nuestros pensamientos y emociones, o de las maravillas del Universo; entonces, al convertirnos en el Observador, nos liberamos de la identificación con la mente y el ego y somos libres para vislumbrar –aunque sea por un segundo- la realidad.

Tranquilos, este estado no llega de la noche a la mañana. La Autoobservación o Consciencia Plena del momento presente es un arte, una habilidad, y como tal podemos desarrollarla así como desarrollamos los músculos en el gimnasio. Cada pequeña ganancia es una victoria. Incluso si en este día pudiste estar un segundo en el Ahora, eso es una victoria grandísima para ti. Ya no volverás a ser el mismo, ya sabes que hay un mundo real que no es afectado por los juicios de la mente.

No te desanimes, persevera. Practica la Atención Consciente en el Ahora una y otra vez. Cuando hayas practicado lo suficiente, se habrá convertido en algo natural. Entonces ya no necesitarás esfuerzo, cada vez será más y más fácil. No conviertas esto en una lucha. Descansa, fluye con el río, conéctate con la vida. Se consciente del aquí y ahora.

sábado, 22 de marzo de 2014

Mindfulness

Mindfulnes (traduce Atención Plena o Consciencia Plena) es un tipo de psicoterapia que se basa en la Consciencia del momento presente. Esta técnica ha demostrado ser muy efectiva en el tratamiento de enfermedades mentales y físicas, es la aplicación del Vipassana –la enseñanza de Buda- al campo de la salud. Quiero compartir con ustedes la introducción a Mindfulness de Vicente Simón, ya que engloba la esencia del estado de Presencia en el Ahora.

En la gráfica vemos al hombre con la mente llena de basura
(Mind Full) y al perro con su atención plena en el Aquí y
Ahora (Mindful)
“A medida que nos hacemos plenamente conscientes de nuestros procesos mentales (nuestras percepciones, pensamientos, emociones, cavilaciones, etc.) alumbramos la posibilidad de distanciarnos de ellos. Empezamos a comprender que sólo son un producto de nuestra mente. Percibimos directamente que todo ese mundo en el que creemos vivir lo hemos ideado nosotros y, por eso mismo, no somos nosotros. Esta comprensión hace posible que nos vayamos desprendiendo afectivamente de nuestra propia creación mental. Es como si nos hubiéramos construido una jaula y nos hubiésemos encerrado dentro. Un buen día nos percatamos de que podemos abrir la puerta y salir. Pero es necesario darnos cuenta de la presencia de la jaula y acordarnos de que fuimos nosotros mismos los que, a lo largo de nuestra vida, la hemos ido construyendo.”
 Iniciación al Mindfulness, Vicente Simón (2012).http://mindfulnesspsicoterapia.com/

miércoles, 19 de marzo de 2014

Los sonidos del silencio

Esta hermosa canción nos habla de cómo las personas dormidas adoran a sus líderes sectarios como si se tratara de luces de neón. También nos dice que Dios habita en el silencio y que es allí donde podemos encontrarlo. Una hermosa lirica para inspirar a aquellos que han roto con la programación del mundo para buscar el Despertar espiritual en el Aquí y Ahora.



Khalil Gibran, en el profeta nos dijo que: “En verdad sólo cantareis realmente cuando bebáis del río del silencio…”. Esto es una gran verdad y muchos místicos han encontrado a Dios en el silencio de sus corazones, por ello quiero compartir con ustedes la letra de esta canción:

Vieja amiga oscuridad 
otra vez quisiera hablar 
porque he tenido nuevamente 
una visión que suavemente 
iba cambiando mi manera de pensar 
la oigo hablar 
la escucho en el silencio 

En sueños caminaba yo 
entre la niebla y la ciudad 
por calles frías desoladas 
cuando una luz blanca y helada 
hirió mis ojos 
y también hirió la oscuridad 
la vi brillar 
la veo en el silencio 
en la desnuda luz mire 
vi mil personas tal vez más 
gente que hablaba sin poder hablar 
gente que oía sin poder oír 
y un sonido que 
los envolvía sin piedad 
lo puedo oír 
sonidos del silencio 
entonces yo les quise hablar 
entonces los quise ayudar 
quise sentirlos como hermanos 
quise tomarlos de las manos 
pero no podían 
no podían despertar 
y entender 
de un día en el silencio 
se arrodillaban a rezar 
aquella luz era su dios 
yo les grite que despertaran 
que la verdad ahí no estaba 
que los profetas no, no son luces de neón 
y que Dios 
siempre habla en el silencio.

sábado, 15 de marzo de 2014

El control implica resistencia

Por J. Krishnamurti

"Los meditadores profesionales nos dicen que es necesario ejercer el control. Cuando prestamos atención a la mente, vemos que el pensamiento vaga sin rumbo, por lo que tiramos de él hacia atrás tratando de sujetarlo; entonces el pensamiento vuelve a descarriarse y nosotros volvemos a sujetarlo, Y de ese modo el juego continúa interminablemente. Y si podemos llegar a controlar la mente de manera tan completa que ya no divague en absoluto, entonces —se dice— habremos alcanzado el más extraordinario de los estados. Pero en realidad, es todo lo contrario: no habremos alcanzado absolutamente nada. El control implica resistencia. La concentración es una forma de resistencia que consiste en reducir el pensamiento a un punto en particular. Y cuando la mente se adiestra para concentrarse por completo en una sola cosa, pierde su elasticidad, su sensibilidad, y se vuelve incapaz de captar el campo total de la vida.... 

(....) El principio de la meditación es el conocimiento de sí mismo. Cuando las actividades del yo han cesado, sólo entonces hay silencio. Ese silencio es la verdadera meditación y, en ese silencio, lo eterno se manifiesta"

miércoles, 12 de marzo de 2014

Mercado de gafas


Imagina que vas caminando por un mercado y encuentras a un vendedor de gafas. Cada gafa tiene un color diferente y al ponértela, ves el mundo de una manera distinta. Las gafas representan las diferentes creencias religiosas y los paradigmas científicos rígidos. Una vez adoptas un paradigma, solamente verás al mundo a través de él, entonces, ya nunca volverás a ver la realidad.

Pero incluso desde que somos muy niños, nuestros padres y profesores programan nuestra mente para ver el mundo de una determinada manera. Nadie nace racista u homofóbico, el racismo o la homofobia, por ejemplo, son creencias que hemos adoptado de la sociedad. Así mismo, nadie nace cristiano o judío, nuestra religión depende de la geografía, es decir, del lugar donde nacemos.

¿Podemos escapar de la programación para ver la vida tal como es? No es tan sencillo, se necesita cierta disciplina en la capacidad de observar la mente. Cuando observamos un pensamiento y descubrimos que ese pensamiento surge de la programación que hemos recibido del mundo, entonces este ya no puede controlarnos. El pensamiento que es observado es desarmado, se desenmascara, y pierde su poder, entonces nos liberamos de la programación. He ahí la clave de la libertad.

sábado, 8 de marzo de 2014

¿Existe Dios?



Hace poco me preguntaron “¿Crees en Dios?” a lo cual respondí lo siguiente:

Si me preguntas por un dios que vive en el cielo, un dios que sólo salvará y protegerá a los que pertenecen a una determinada religión, un dios en cuyo nombre los hombres se dividen y pelean entre sí por cuestiones religiosas, entonces mi respuesta es No. Ese dios ha sido creado por la mente humana, por lo tanto no puede ser algo real.

Mi amigo me respondió: ¿Entonces eres ateo?

-No, el ateísmo y el teísmo son posturas de la mente que limitan nuestra visión de la realidad.

-Entonces ¿qué es Dios?

Para empezar, Dios no es la palabra Dios, es algo mucho más grande y al mismo tiempo algo muy cercano; algo que es incompresible para la mente humana, por ello la mente necesita crear imágenes de Dios para poder sentir que tiene algún control sobre lo divino.

Dios es la vida, es la naturaleza misma, es la inteligencia que gobierna el movimiento de las galaxias y los átomos. La palabra Dios es el peor obstáculo para conocer a Dios ya que esa palabra está cargada por una serie de ideas erróneas creadas por la mente.

Para conocer realmente a Dios hay que liberarse de la palabra Dios y de cualquier descripción humana. Dios es el Todo en todo, es la vida que anima nuestras células, el aíre que respiramos, la comida que ingerimos, los animales, las personas. Para conocer lo divino es necesario ver las cosas por lo que son.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Comienza Ahora

Alan Watts nos entrega en este discurso un mensaje directo acerca del Despertar Espiritual, el cual no está condicionado por la pertenencia a una creencia determinada sino por la capacidad de estar presentes Aquí y Ahora.

(Activar subtítulos en la parte inferior derecha del vídeo).

martes, 4 de marzo de 2014

Ver sin juicio


Los seres humanos tendemos a aceptar algunos aspectos de nuestra vida y a rechazar otros. Por ejemplo, aceptamos fácilmente la bonanza financiera o la fama, pero rechazamos la enfermedad o la depresión. En la medida en que pasamos por la vida aceptando algunas cosas y dejando de lado otras no somos completos, sencillamente estamos fragmentados y no reconocemos a la vida como un todo holístico integral.

La aceptación de la realidad presente es fundamental para ser íntegros. Esto incluye estar dispuestos a ver y reconocer lo que está pasando dentro de nosotros (pensamientos, emociones) y fuera de nosotros (lluvia, calor) y estar en paz con ello.

¿Significa eso que debo convertirme en una persona conformista? Claro que no. Creo que lo verdaderamente mágico de esto es que en la medida en que somos capaces de ver lo que ocurre en nuestro interior (pensamientos destructivos, emociones desplacientes) eso se transforma. En el acto de ver hay un poder transmutador increíble. Creo que por ello Carl Jung decía: “Lo que miras desaparece, lo que resistes persiste”. Por otro lado, cuando observamos de forma ecuánime lo que está sucediendo “afuera” podemos actuar con mayor claridad para hacer algo al respecto, o quedarnos quietos si es el caso. Pero aquí la acción o la quietud no estarán manchadas por el ego.

Desafortunadamente las personas religiosas o espirituales viven en conflicto con la vida. Sus mentes piensan en función del bien y el mal. Este pensamiento en blanco y negro hace que rechacen una parte importante de su experiencia por considerarla como parte del “pecado”. Pero cuando rechazamos un pensamiento o una emoción estos no desaparecen, solamente se sumergen en el inconsciente esperando el momento oportuno para emerger de nuevo. Solamente cuando observamos los contenidos de la mente como un Testigo imparcial, sin intentar cambiarlos o modificarlos, entonces podemos liberarnos de la programación mental al mismo tiempo que la transformamos. En el ver sin juzgar existe quizá, uno de los más grandes poderes transformadores que la humanidad jamás ha conocido. 

sábado, 1 de marzo de 2014

La mente y el martillo

¿Cuántas veces –sin darnos cuenta- nos encontramos perdidos en nuestros pensamientos creando conflictos imaginarios? ¿Te ha ocurrido que la mente imagina discusiones y problemas que no han sucedido? A eso se refiere Paul Watzlawick en “La historia del martillo”, un cuento que encontramos en su libro: El arte de amargarse la vida.

La mente crea conflictos imaginarios todo el tiempo. Pero no debes luchar contra ella o tratar de detenerla, ya que eso acentúa el conflicto y divide aún más la mente. Algo diferente que puedes hacer es observarla como si se tratara de una película. La mente sólo puede operar cuando no somos conscientes de ella, pero, cuando es observada, esta se detiene. El cuento es el siguiente:


 Un hombre quiere colgar un cuadro. El clavo ya lo tiene, pero le falta un martillo. El vecino tiene uno. Así, pues, nuestro hombre decide pedir al vecino que le preste el martillo. Pero le asalta una duda: ¿Qué? ¿Y si no quiere prestármelo? Ahora recuerdo que ayer me saludó algo distraído. Quizás tenía prisa. Pero quizás la prisa no era más que un pretexto, y el hombre abriga algo contra mí. ¿Qué puede ser? Yo no le he hecho nada; algo se le habrá metido en la cabeza. Si alguien me pidiese prestada alguna herramienta, yo se la dejaría enseguida. ¿Por qué no ha de hacerlo él también? ¿Cómo puede uno negarse a hacer un favor tan sencillo a otro? Tipos como este le amargan a uno la vida. Y luego se imagina que dependo de él. Sólo porque tiene un martillo. Esto ya es el colmo… Así, nuestro hombre sale precipitadamente a casa del vecino, toca el timbre, se abre la puerta y, antes de que el vecino tenga tiempo de decir “buenos días”, nuestro hombre le grita furioso: “¡Quédese usted con su martillo, son penco!”.