lunes, 12 de diciembre de 2022

La caverna de Platón, la Matrix y el concepto de Maya

 Por Walter J Velásquez

¿Qué tienen en comuna el mito de la caverna de Platón, la película Matrix y el concepto oriental de Maya? Vamos a verlo:

 

El mito de la caverna

El mito de la caverna

Platón (428 a. de C.-347 a. de C.) en el libro VII de la obra República, narra el siguiente mito:

Hay un grupo de prisioneros que se encuentran encadenados desde su infancia detrás de un muro, dentro de una caverna. Allí, un fuego ilumina al otro lado del muro, y los prisioneros ven las sombras proyectadas por objetos que se encuentran sobre este muro, los cuales son manipulados por otras personas que pasan por detrás.

Los prisioneros creen que aquello que observan es el mundo real, sin darse cuenta de que son sólo las apariencias de las sombras de esos objetos.

Más adelante, uno de los prisioneros consigue liberarse de sus cadenas y comienza a ascender. Este observa la luz del fuego más allá del muro, cuyo resplandor le ciega y casi le hace volver a la oscuridad. Poco a poco, el hombre liberado se acostumbra a la luz del fuego y, con cierta dificultad, decide avanzar. Después, el hombre sale al exterior, en donde observa primero los reflejos y sombras de las cosas y las personas, para luego verlas directamente.

Finalmente, el hombre observa a las estrellas, a la luna y al sol. El hombre, entonces, regresa para compartir esto con los prisioneros en la caverna, ya que siente que debe ayudarles a ascender al mundo real.

Cuando regresa a la caverna por los otros prisioneros, el hombre no puede ver bien, porque se ha acostumbrado a la luz exterior. Los prisioneros piensan que el viaje le ha dañado y no desean acompañarle fuera. Platón, afirma que estos prisioneros harían lo posible por evitar dicha travesía, llegando a matar incluso a quien se atreviera a intentar liberarlos.


Significado

La caverna representa los sistemas de creencias -religiosos, culturales o políticos- que nos han inculcado desde que éramos niños. Las imágenes proyectadas en la pared de la caverna, es lo que la cultura y sociedad donde crecimos nos ha hecho creer que es la realidad. La sociedad nos ha enseñado a no ver las cosas directamente sino a percibirlas a través de los condicionamientos que esta nos ha impuesto.

Cuando las personas ven una rosa no la perciben en el Ahora, sino que la miran a través del significado que la sociedad les ha dado a las rosas y del recuerdo previo del encuentro con otras rosas. Es decir que nunca vemos esa rosa que es única e irrepetible, sino que al mirarla estamos proyectando la información que hemos almacenado en la cabeza acerca de las rosas.

No vemos la realidad directamente, sino que vemos todas las cosas a través de lo que otros nos han dicho que representan, así como los prisioneros de la caverna únicamente ven las sombras de los objetos proyectadas en la pared. Por ejemplo, los prejuicios racistas o en contra de los homosexuales no nacen con nosotros, los aprendemos al ver cómo actúan los adultos que nos rodean

El prisionero que escapa de la caverna representa a alguien que se atreve a ver la realidad por sí mismo, sin el filtro de las creencias, condicionamientos, prejuicios o estereotipos. Este prisionero que escapa y que luego quiere regresar a guiar a los demás para que vean la realidad por ellos mismos representa a un ser despierto, un Buda que después de iluminarse decide enseñar a los hombres a hacer lo mismo.

 

Película Matrix

The Matrix

The Matrix (titulada Matrix en español) es una película de ciencia ficción del año 1.999 escrita y dirigida por las hermanas Wachowski y protagonizada por Keanu Reeves. 

La película narra la historia de Thomas A. Anderson (Neo), un experto en computadoras que intuye que hay algo más, que hay algo que no cuadra en la realidad que conoce. Neo comienza a buscar respuestas a sus preguntas hasta que encuentra a Morfeo quien le explica que el mundo que conoce en realidad es una simulación de computadora creada por las maquinas, las cuales poseen una sofisticada inteligencia artificial.

Las maquinas, en algún momento de la historia le ganaron la guerra a los humanos y lograron mantenerlos en un estado de suspensión, y con sus mentes conectadas a una realidad virtual que representa el final del siglo XX, llamada La Matrix. Los seres humanos son usados por las máquinas para obtener energía, y las pocas personas que no están suspendidas o que han sido liberados viven en la ciudad Zion y tienen naves que se mueven por el subsuelo, entrando de forma clandestina a la Matrix para liberar otras personas conectadas.

Al igual que el mito de la caverna de Platón, Matrix nos quiere mostrar la posibilidad de que la realidad que experimentamos podría no ser la realidad final. Nos impulsa a pensar en que puede haber algo más allá de la Matrix, que es la versión de la realidad creada no por las maquinas, sino por los sistemas de creencias religioso y políticos los cuales son “inyectados” en nuestro cerebro desde la escuela. La Matrix es la imagen que tenemos de la realidad, son la ideas, conceptos, prejuicios y estereotipos a través de los cuales vemos el mundo. El Universo es Consciencia Pura, pero la Matrix de nuestros pensamientos no nos permite verla.

 

El concepto de Maya

El velo de Maya

Para los hindúes maya es la ilusión, una imagen irreal. De acuerdo a este concepto, la aparente realidad del Universo en verdad es una ilusión. La tradición del Vedanta Advaita (no dualidad) enseña que el mundo fenoménico es sólo maya, al igual que la separación entre los individuos (Atman) y Dios (Brahman). La única realidad detrás de toda esta ilusión, según el Advaita, es que todo es Dios.

Fritz Perls, uno de los creadores de la Terapia Gestalt, nos da otra perspectiva del concepto de Maya en su libro Sueños y existencia:

Maya significa algo parecido a ilusión, o fantasía, (…) Maya es una especie de sueño, de trance. A menudo a esta fantasía, a este maya, se le denomina la mente, pero al mirarle más de cerca, lo que llamamos “mente” es fantasía.

Esta pérdida de contacto con nuestro yo auténtico y con el mundo se debe a esta zona intermedia, la gran área de maya que llevamos con nosotros. Esta gran área de actividad fantasiosa se apodera en tal medida de nuestra excitación, energía y fuerza vital que nos deja muy poca energía para estar en contacto con el mundo.

(…) Muy a menudo, al vaciar la zona intermedia de nuestra fantasía, aparece la vivencia del Satori, del despertar. Súbitamente el mundo entero está aquí. Se despierta de un trance como quien despierta de un sueño. Nuevamente estamos enteros aquí. El objetivo de la terapia, el objetivo del crecimiento, está en olvidar cada vez más la “mente” y despertar a los sentidos. Estar más en contacto, más en contacto con uno mismo y con el mundo, en vez de únicamente en contacto con las fantasías, prejuicios, etc.

Si alguien confunde maya con realidad, si toma la fantasía por realidad, entonces se trata de un neurótico o incluso de un sicótico. Un caso extremo de psicosis es el de un esquizofrénico que imagina que su médico lo persigue, decide abofetearle y dispararle, sin cerciorarse sobre lo real.

Conclusiones

El mito de la caverna, la película Matrix y el concepto de Maya hablan de lo mismo: el velo de nuestros pensamientos no nos permite ver la realidad desnuda. Para ver la realidad hay que salir de la mente y enfocarnos en nuestros sentidos. Para ello se requiere observar sin juzgar, sentir sin catalogar, escuchar sin prejuicios y experimentar sin comparar. Esto nos lleva a vivir cada experiencia plenamente en el ahora, despojados del filtro del pasado o de la ansiedad por el futuro. Al hacer eso correremos el velo de maya para descubrir que la Consciencia es todo y está en todo.

 


Mindfulness

 

El Mindfulness, también llamado atención plena o conciencia plena, consiste en estar atento de manera intencional a lo que hacemos, sin juzgar, apegarse, o rechazar en alguna forma la experiencia.

Esta práctica consiste en prestar atención a los pensamientos, las emociones, las sensaciones corporales y al ambiente circundante, sin emitir ningún juicio al respecto. La atención se enfoca en lo que se percibe, sin preocuparse por los problemas, por sus causas y consecuencias, ni buscar soluciones.

El Mindfulness fue desarrollado por el Dr. Jon Kabat-Zinn, inspirado en el budismo Theravada y en el yoga. Parte de su éxito y aceptación consiste por un lado en haberlo depurado de los aspectos religiosos del budismo, y por el otro, en demostrar los resultados sobre la salud psicológica por medio de la experimentación científica.

 

Actitud

La actitud y el compromiso  son  los  fundamentos de  la práctica  de  la  atención  plena.  Los  factores  relacionados  con  la  actitud son siete: 

1.    La ecuanimidad: Ser observadores imparciales de nuestra experiencia, sin prejuzgarla, intentando ver las situaciones desde distintos puntos de vista.

2.    La paciencia: La sabiduría de saber parar, calmarnos y también de entender que las cosas suceden en su momento.

3.    La mente de principiante: La receptividad para experimentar lo que nos sucede cada día como algo nuevo, distinto a lo vivido anteriormente.

4.    La confianza: El hecho de ser nosotros mismos, ser honestos y tener una conducta apropiada con nosotros mismos y con los demás.

5.    El fluir: Poner la energía en lo que hacemos, con determinación, pero sin esperar unos resultados concretos. El ir avanzando, evitando poner esfuerzos innecesarios en lo que hacemos.

6.    La aceptación: Ver las cosas tal y como son, de forma sincera con nosotros y generosa con los demás.

7.    El dejar ir: Evitar aferrarnos a lo vivido y permitir que nuevas cosas sucedan, siendo amable y bondadoso con lo que ya pasó.

 

La practica

La siguiente meditación ha sido tomada de la página web: https://elefantezen.com

1.    Encuentra un lugar tranquilo y asegúrate que no vas a ser interrumpido por el móvil o por personas a tu alrededor.

2.    Siéntate en una silla o en el suelo con la espalda recta pero relajada. Si te sientas en el suelo, hazlo encima de un cojín para estar más cómodo.

3.    Ahora haz tres respiraciones profundas. Inspira por la nariz y expira por la boca. Esto ayudará a relajarte.

4.    Y ahora puedes cerrar suavemente los ojos. Intenta dejar fluir la respiración en su estado natural.

5.    Permite que el inspirar y el espirar, poco a poco, se vayan acompasando a su ritmo normal, sin presiones, sin bloqueos, sin ataduras.

6.    Déjate ir. Descansa en la respiración. Y desde este estado de relajación, centra tu atención en la respiración.

7.    Simplemente observa como entra el aire al inspirar, y sale el aire al espirar. El aire entra, el aire sale, entra, sale…

8.    Es posible que algún pensamiento distraiga tu atención. Es normal. Cuando esto ocurra, sin enfadarte, con amabilidad y con suavidad, vuelve de nuevo tu atención a la respiración.

9.    Al aire entrando y saliendo, tu cuerpo se expande con cada inspiración, tu cuerpo se relaja con cada espiración…y si viene otro pensamiento, de nuevo, vuelve a descansar tu atención en la agradable sensación de la respiración… y así unos segundos.

10. Ahora puedes conectar de nuevo con tu cuerpo, con los sonidos a tu alrededor. Y cuando quieras, puedes abrir los ojos.

11. Observa por un momento en qué estado se ha quedado tu cuerpo y tu mente.

12. ¿Quizás más relajado? No pasa nada si hoy has tenido muchos pensamientos y te ha costado apaciguar la mente. Hoy ha sido el primer día. Seguiremos avanzando en la siguiente sesión.


La respiración consciente

 

El siguiente texto es un extracto del libro Ser Consciente de lo inconsciente:

La atención en la respiración fue el primer tipo de meditación expuesta por Buda. De hecho él alcanzó la iluminación por medio de esta práctica. Él anduvo durante años estudiando con gurús, con los samanas del bosque y nadie lograba darle lo que buscaba: la iluminación. Hasta que un día se cansó de todo eso y decidió sentarse a meditar y no pararse hasta obtener las respuestas que buscaba. Pues bien, Buda meditó todo el tiempo en su respiración y por este medio logro su iluminación o despertar espiritual. 

El poderoso efecto de esta práctica radica en que hace que te enfoques en el aquí y el ahora, que es el único lugar donde puedes entrar en contacto con la realidad. En el ahora no hay mente ni ego, solamente hay Consciencia. (…) La meditación en la respiración, o Anapana-sati como la llamo Buda, fortalece nuestra capacidad de ser conscientes de lo que sucede a nuestro alrededor.

 

La practica

Puedes empezar el día tomando consciencia de tu respiración. Hazlo durante un minuto (no tiene que ser un minuto exacto, puede ser más o menos, eso no importa).

Puedes hacerlo antes de acostarte a dormir. Y mejor aún, puedes hacerlo en cualquier momento en medio de cualquier ocupación, sólo necesitas tomar consciencia de una respiración para darte cuenta del Ser que eres. Esto te ayudara a desarrollar el ímpetu que necesitas para ser el testigo de la mente y su funcionamiento sin identificarte con ella. Aprovecha cada oportunidad de tu vida: un semáforo en rojo, la caminata al trabajo o la espera del autobús para practicar la respiración consciente. Con una sola es suficiente, si puedes hacer más de una, los resultados serán maravillosos.


1.    Siéntate con la columna recta y la mirada al frente…

2.    Respira siguiendo el trayecto del aire desde las fosas nasales hasta los pulmones, sintiendo el contacto del aire en todas las zonas del trayecto: nariz, garganta, tráquea, distintas partes de los pulmones…

3.    Observa todas las partes del cuerpo implicadas en la respiración… toma consciencia de los movimientos del cuerpo cuando el aire entra y cuando sale... ¿Qué partes del cuerpo se contraen y que partes se expanden?

4.    Toma nota de la respiración ¿es larga o corta?... ¿Hasta qué parte del abdomen sientes la respiración?... ¿La respiración es fina o gruesa?... ¿Es regular y cómoda o alterada e inconfortable?...

5.    Observa los efectos de la respiración. ¿Qué sensaciones provoca?... ¿Cuál es su sabor?... ¿Qué efectos tiene en el cuerpo?... ¿Y en tu Ser?...

6.    Siente el movimiento rítmico del diafragma, el cual se mueve hacia abajo para que los pulmones puedan expandirse y se contrae para que estos se contraigan y de esta manera puedan expulsar el dióxido de carbono…

7.    Siente la temperatura del aire al entrar y al salir, nota si hay alguna diferencia…

8.    Siente el sutil cambio de temperatura en el labio superior cada vez que inspiras y expiras…

9.    Toma consciencia de las pausas que marca la respiración después de la inspiración y de la expiración…

10. Si te distraes pensando en algo, observa ese pensamiento y lleva de nuevo la atención a la respiración. Hazlo las veces que sea necesario sin albergar ningún sentimiento de culpa o de desagrado por los pensamientos que aparezcan.

 


Meditación Vipassana

 

Por Walter J Velásquez

El acto de enfocarse en la experiencia inmediata como un medio para el Despertar de la Consciencia es bien conocido desde hace varios siglos en la tradición budista Theravada, donde se denomina Vipassana. La palabra Vipassana puede traducirse como “Mirada discriminadora” o “Clara visión”. En la práctica, Vipassana está basada en los cuatro fundamentos de la atención completa: atención al cuerpo, a las sensaciones, a la mente y a los objetos mentales. Es decir, que durante la práctica de Vipassana, el practicante simplemente permanecerá observando atentamente todo lo que ocurre en su mente y en su cuerpo, en el momento mismo del suceder.

 

La practica

1.    Ubica un lugar tranquilo donde no seas interrumpido durante el tiempo que quieres que dure la meditación.

2.    Siéntate en una silla o cojín, manteniendo la columna recta pero sin tensionar la espalda.

3.    Ahora enfócate en la respiración… sigue el aire desde que entra por las fosas nasales, llena los pulmones y sale nuevamente a la atmosfera…

4.    El eje de la meditación va a ser siempre la respiración, sin embargo, si aparece algún fenómeno físico o mental que te llame la atención, toma Consciencia de él hasta que pierdas el interés o desaparezca, y entonces regresa a la respiración…

5.    Si aparece un pensamiento, obsérvalo… no te enojes por estar pensando, simplemente regresa tu atención a la respiración... Hazlo una y otra vez, suavemente.

6.    Si sientes algún entumecimiento o picor, centra tu atención en la zona donde surge la sensación, sé consciente de ella y obsérvala manteniéndote enfocado en la respiración… Si necesitas moverte para reducir el entumecimiento o rascarte, antes de moverte, sé consciente del acto que vas a realizar y hazlo lentamente.

7.    Si escuchas algún sonido que te llame la atención, céntrate en el oído y toma nota de ese sonido, manteniéndote centrado en la respiración…

8.    Si aparece una emoción desagradable, obsérvala y déjala que siga su curso natural... 

9.    Procede de igual manera con los olores y cualquier tipo de sensación que aparezca en la Consciencia, siempre regresando a la respiración…

 

Advertencia

Aunque pareciera que el proceso de meditar es muy sencillo, al iniciar a hacerlo te darás cuenta de que tu mente empezará a vagar constantemente de un pensamiento a otro. Eso es algo perfectamente normal, no creas que hay algo “malo” contigo. Evita frustrarte, suelta las expectativitas sobre lo que crees que debía pasar cuando meditas. La verdadera meditación consiste en ser consciente, incluso de la ira o la frustración que puedan aparecer durante el proceso.

Es importante  ser consciente de que necesitas mucha práctica. Imagina que la mente es como un niño pequeño al que se le asigna una tarea y continuamente pierde su atención. Tú misión es ayudar al niño, de manera amorosa, a enfocarse en la tarea. La clave es que lo hagas con tranquilidad sin entrar en conflicto con la mente.

Las personas que empiezan a meditar pueden experimentar emociones desagradables muy intensas. Si eso sucede… toma consciencia de ellas imaginando que son nubes. Es fundamental meditar sin ninguna expectativa de alcanzar la paz o la armonía. Toda expectativa es una anticipación del futuro. Mantente abierto a todo lo que suceda, sin juzgar esas vivencias, sin reprimir ni rechazar nada. No trates de forzar sentir paz, simplemente fluye con lo que vayas experimentando.


Atención Consciente

 

Por Walter J Velásquez

La Consciencia del momento presente, además de mejorar la sensación de bienestar del individuo, le ayuda también a protegerse de ciertos sucesos que pueden poner en riesgo su integridad física. Un porcentaje importante de los accidentes laborales y de tránsito se relacionan con el hecho de que las personas accidentadas no estaban prestando atención a lo que estaban haciendo. Por ejemplo, si alguien en su trabajo es operario de una sierra eléctrica, y mientras corta madera está absorto en sus pensamientos acerca del pasado o el futuro, tiene muchas más posibilidades de accidentarse que alguien que enfoca su atención en lo que está haciendo. Igual sucede cuando se conduce un vehículo. El conductor que tiene sus sentidos y su atención enfocados en la carretera y en el proceso de conducir va a reaccionar mejor ante un evento inesperado -como un niño que salga corriendo a la calle- que aquel que conduce perdido en sus pensamientos y desconectado del hecho de conducir.

Para entender el significado de Atención Consciente, analicemos cada palabra por separado. La atención es el proceso de focalizar de manera consciente la percepción, proporcionando una elevada sensibilidad hacia un determinado aspecto de la experiencia. Y la conciencia se define como la facultad de “estar conscientes del medio” lo cual significa estar en contacto con lo que va ocurriendo. De acuerdo a esto, la Atención Consciente consiste en focalizar la atención en un estímulo concreto que pertenece a la experiencia inmediata del sujeto.

 

La práctica

La próxima vez que conduzcas tu vehículo, o camines por la calle, enfoca toda tu atención en lo que estas haciendo. Utiliza tus sentidos para observar lo que hay a tu alrededor. Observa continuamente la calle que está delante de ti para identificar cualquier bache, hueco o algún posible peligro. Observa también los espejos retrovisores para saber qué vehículos están atrás de ti o quieren adelantar. Date cuenta de cómo estas realizando esa actividad. Evita utilizar el teléfono móvil o cualquier otro distractor, enfócate en lo que estás haciendo. Esto reducirá enormemente la posibilidad de un accidente. También puedes aplicar estos principios a tu trabajo, especialmente si este implica actividades consideradas riesgosas que requieren de máxima atención.

 

 

El Darse Cuenta

 

Por Walter J Velásquez

Entre las psicoterapias inspiradas directamente en la actitud de intensa presencia en el momento actual está la Terapia Gestalt, creada por Fritz Perls. Es sabida la influencia directa del budismo Zen y el Taoísmo en la creación de la Terapia Gestalt. Dentro de esta psicoterapia se utiliza el término “Darse cuenta” para referirse a la atención sostenida en el Aquí y Ahora. Para Perls, existen tres zonas del Darse cuenta:

1.    Darse cuenta del mundo exterior: Tomar consciencia de los estímulos sensoriales (sonidos, olores, sabores, etc.) que se encuentran fuera de uno en el presente.

2.    Darse cuenta del mundo interior: Estar atento a lo que ocurre sobre y debajo de nuestra piel (tensiones musculares, movimientos, sensaciones molestas, escozores, temblores, sudoración, respiración, emociones, etc.)

3.    El darse cuenta de la fantasía: Esto incluye toda la actividad mental que transcurre más allá del presente: todo el explicar, imaginar, adivinar, pensar, planificar, recordar el pasado, anticiparse al futuro, etc.

 

La practica

1.    Busca un lugar donde puedas sentarte tranquilamente.

2.    Enfoca tu atención en la respiración contando 10 respiraciones…

3.    Escucha, sin juzgar, todos los sonidos que hay a tu alrededor, empezando con los más cercanos hasta llegar a los más lejanos…

4.    Percibe lo olores que llegan naturalmente a tu nariz sin clasificarlos como agradables o desagradables…

5.    Toma consciencia de la temperatura ambiental… de la presión de tus glúteos sobre la silla en la que estas sentado… del roce de tu piel con la ropa que llevas puesta…

6.    Observa todo lo que hay a tu alrededor… percibe los colores, los contrastes de luces y sombras… la formas… observa todo como si lo miraras por primera vez…

7.    Ahora pasa a la zona interior. Toma consciencia de tu cuerpo y observa si hay tensiones musculares, sensaciones molestas, escozores, etc.

8.    Observa y acepta las emociones que hay en tu cuerpo (miedo, paz, irritación, amor, etc.)

9.    Finalmente llegamos a la zona de la fantasía. Observa los pensamientos que aparecen en la pantalla de la mente... Date cuenta de que tú no eres el pensador ni tampoco los pensamientos… eres el Observador imparcial (La Consciencia)… observa los pensamientos sabiendo que no poseen ninguna realidad…

10. Finalmente, regresa a tus actividades diarias aplicando la Consciencia de las tres zonas durante el resto del día.


Los mantras

 

Por Walter J Velásquez

La palabra mantra es de origen sanscrito y se refiere a sonidos (sílabas, palabras, fonemas o grupos de palabras) que supuestamente tienen poder psicológico o espiritual. En el hinduismo los mantras son usados para invocar alguna deidad durante las ceremonias o rituales. En el Budismo se utilizan para identificarse con un aspecto de la mente iluminada. En el judaísmo ciertas palabras consideradas sagradas se relacionan con los nombres de Dios.

En el contexto de la Consciencia los mantras cobran un sentido diferente al que se les da en el hinduismo o budismo. Para la Consciencia no existe ningún idioma o lenguaje que sea más sagrado que los demás, por ello no tiene relevancia si un mantra se pronuncia en sanscrito pali o español, lo que importa verdaderamente es que se realice en el Ahora.

Alan Watts, uno de los líderes de la contracultura de los años 60 y quien dio a conocer el Zen en Occidente, enseñó lo siguiente acerca de la práctica de los mantras:

Uno de los trucos usado para aquietar la mente pensante y su compulsiva cháchara es conocido como mantra —cantos de sonidos por los sonidos en sí, más que por el significado—. Por tanto, comienza a emitir un simple sonido al expulsar el aire larga y confortablemente, en el tono que te sea más cómodo. Los hinduistas y los budistas para este tipo de prácticas utilizan sílabas como OM, AH, HUM, los cristianos tal vez prefieran AMÉN o ALELUYA, los musulmanes ALLAH y los judíos ADONAI; en realidad es indiferente, puesto que lo que importa es única y exclusivamente el sonido. Podrías tan sólo usar la sílaba MUUUU como los budistas Zen. Profundiza en ese, y deja que tu mente se hunda más y más en el sonido mientras no haya ninguna sensación de tensión.

Así que el mantra no debe verse como una fórmula para invocar alguna deidad sino como una técnica diseñada para enfocarse en el Ahora. La manera de hacerlo es poniendo la atención en la vibración del sonido que se produce cuando el aire procedente de los pulmones llega a la laringe haciendo vibrar las cuerdas vocales por medio de la intervención de la glotis.

 

Ejemplos de mantras:

  • Consciencia
  • Om
  • Om mani padme hum
  • Hare Krishna Hare Krishna, Krishna Krishna Hare Hare, Hare Rama Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare
  • Ho'oponopono
  • Ham-Sa
  • Adonai
  • Adonai Tzevaot
  • Ehyé-Asher-Ehyé
  • El
  • Elohim
  • Allah
  • Aleluya
  • Amén

Si no deseas usar algún mantra conocido, simplemente puedes pronunciar cualquiera de las vocales (Aaaaaa Eeeeeee Iiiiiiiiiii Ooooo Uuuuuu) o ciertas consonantes (Mmmmm, Rrrrrrrrrr, Ssssssss):

 

La practica

Sentado en una posición cómoda, con la columna recta enfoca tu atención en la respiración... Mantente así al menos por dos minutos.

Habiendo elegido previamente el mantra de tu preferencia, toma aire profundamente y empieza a pronunciarlo.

Repite el mismo mantra una y otra vez enfocándote en escuchar el sonido  y en sentir las vibraciones producidas por este a medida que se propagan por el aire. Siente vibrar el sonido en tu faringe, en los dientes, en la lengua y en los labios.

Realiza este ejercicio durante el tiempo que estimes conveniente. Para cuando sientas que tienes que esforzarte demasiado para continuar.

 

 


La Contemplación

 

Por Walter J Velásquez

La contemplación es el estado que se produce en el ser humano cuando la mente entra en silencio. Muchas personas creen el mito de que el silencio mental implica tener la “mente en blanco”. Eso no es cierto, la mente no se puede poner en blanco. El silencio mental se genera cuando se enfoca la atención en un determinado objeto, percibiéndolo en el Aquí y Ahora, sin la interferencia de los pensamientos.

Por ejemplo, cuando las personas ven una rosa no la perciben en el Ahora, sino que la miran a través del significado que la sociedad les ha dado a las rosas y del recuerdo previo del encuentro con otras rosas. Es decir que nunca vemos esa rosa que es única e irrepetible, sino que al mirarla estamos proyectando la información que hemos almacenado en la cabeza acerca de las rosas.

La clave para practicar la contemplación está en percibir un objeto, cualquiera que sea, sin dejar que la mente le ponga nombre. El nombre es una palabra, y las palabras están dentro del campo de la mente. Practicar la Contemplación implica pasar de la mente a la Consciencia. En el campo de la Consciencia no hay conceptos, categorías ni palabras que puedan afectar la percepción presente.

¡Hora de practicar! La siguiente es una explicación clara de la manera de practicar la contemplación en el diario vivir. El texto ha sido extraído del libro: Ser Consciente de lo inconsciente:

Para poder ver las cosas directamente, libre de todo condicionamiento, práctica esto: cada vez que escuches un sonido, sientas el viento sobre tu piel, observes el rostro de una persona, una flor o un arroyo; escúchalo, siéntelo, míralo como si lo hicieras por primera vez. No permitas que tu mente recurra a los viejos recuerdos para interpretar lo que estas percibiendo. Experiméntalo por ti mismo, sin el lente de tus recuerdos, paradigmas, etiquetas, etc. Experiméntalo plenamente como si se tratase de algo absolutamente nuevo. No importa si es el mismo viejo árbol que ves todos los días cuando sales de tu casa, obsérvalo con los ojos de un niño que ve un árbol por primera vez, con asombro, curiosidad, expectación y alegría.

 

Cuando observes, escuches, huelas, degustes o toques algo; no permitas que tu mente le coloque un nombre a tu experiencia. Cuando le pones nombres a tu experiencia como “caballo”, “canto de un canario”, “olor de la rosa”, “dulce”, “áspero”, inmediatamente tu cerebro acude a su banco de memoria donde relaciona lo que percibe con una de las miles de categorías mentales que tiene almacenada. Entonces, cuando tu mente dice “caballo” ante la experiencia, ya no ves al animal por lo que es en el ahora, sino que lo ves a través del lente de tus recuerdos, de tus imágenes mentales de lo que es un caballo, de lo que aprendiste desde niño. Los nombres están bien para el naturalista, pero son un obstáculo para aquel que quiere ver la realidad tal como es. (Ser Consciente de lo inconsciente, p. 30)

 

 

 

Hoy inicia la Escuela del Ser

 


Por Walter J Velásquez

La Escuela del Ser

En el año 2020, justo cuando inició la pandemia, empecé a recibir una gran cantidad de información que no procedía del nivel de la mente, sino de una instancia superior a ella a la que identifiqué como la Consciencia Cósmica. Esto ocurría aproximadamente a las tres de la mañana. Aunque no podía dormir el número de horas recomendadas, todo el día me mantenía muy activo y sin ningún signo de agotamiento. 

Honestamente estaba muy cómodo con mi vida en ese momento y no quería recibir ningún tipo de información ni mucho menos asumir el compromiso de compartirla con nadie. Sin embargo el impulso persistía y la información continuaba bajando al nivel de la mente. Así que a regañadientes empecé a escribir y fue así como apareció el artículo titulado: Consciencia Cósmica Universal y todos los que vendrían de ahí en adelante. 

Durante estos años continué escribiendo hasta publicar el libro El Mapa del Ser. Paralelo a esto he trabajado también en diversas plataformas como YouTube, Facebook, Instagram, he creado un Podcast y he liderado una Comunidad de WhatsApp. 

Hace algunos días empecé a sentir el impulso de integrar todas estas plataformas bajo un solo nombre que fuera fácil de reconocer, de recordar y que tuviera un significado acorde a la temática que hemos venido manejando todos estos años. Es por ello que de manera oficial hoy se funda la Escuela del Ser. Se trata de un espacio diseñado para la difusión de enseñanzas dadas desde la no-dualidad. 

De ahora en adelante todas las plataformas se van a llamar de la misma manera: Escuela del Ser. Para diferenciarla de otras páginas que tengan el mismo nombre, esta viene acompañada del subtítulo: "Con Walter J Velásquez". Esto no significa que la escuela esté creada alrededor de la personalidad de Walter. Se trata de una estrategia para que los buscadores puedan encontrar las páginas fácilmente en un océano de información como lo es el internet. 



Quién es Walter J Velásquez

Walter J Velásquez es el facilitador de esta escuela. Un facilitador, como su nombre lo indica, es alguien que ayuda a los demás a revelar su propia esencia. No se trata de darles alguna verdad sino de ayudar a que cada uno la descubra por sí mismo.

Estas enseñanzas son sólo una las muchas que actualmente están contribuyendo al despertar de la humanidad. No pretenden ser ni la única ni la última verdad, entendiendo que la verdad sólo se puede conocer por medio de la experiencia directa.

Los mensajes que aquí se entregan son escritos, en su mayoría, desde la Consciencia Cósmica. Es necesario advertir que al pasar a través de la mente de cualquier individuo, la información  de la Consciencia es afectada por los condicionamientos y experiencias previas de este. Cualquier enseñanza al ser puesta en palabras cae inmediatamente dentro del campo de la dualidad. Por lo que no se pretende elevar estos mensajes a la categoría de “verdades infalibles”. El objetivo es que sean utilizados como indicaciones para que cada persona puede experimentar por sí misma la Consciencia.



Lo que no es la Escuela del Ser

La Escuela del Ser no es un sistema de creencias basado en dogmas o conceptos fijos. Así como el dedo que apunta a la luna no es la luna, la información que aquí se da no es la verdad sino un indicador que nos permite llegar a ella. 

La Escuela del Ser no es una estructura vertical dónde se deba obediencia a un líder o a una jerarquía humana. Se trata más bien de una Comunidad horizontal donde todos somos iguales, ya que todos somos extensiones de la Consciencia, del Uno. 

En la Escuela del Ser no hay reglas morales ni prohibiciones. El principio fundamental es la toma de Consciencia de nuestros hábitos y comportamientos, por medio de la cual podemos generar una transformación auténtica. En lugar de juzgar a otros por su comportamiento, la invitación es a respetar el proceso individual de cada cual. 

En la Escuela del Ser no hay rituales. Las meditaciones o ejercicios que se comparten son solamente propuestas. Si no las lees y no las prácticas no te pasará nada, nadie te va a juzgar ni serás castigado por ningún dios iracundo.

 

Medios de difusión

A continuación presentaré las plataformas a través de las cuales se difundirá la información de la Escuela del Ser. Algunas de ellas están más activas mientras que otras tienen poco contenido. Esto se debe a que, de momento, soy la única persona alimentando estos canales y esto lo hago en mi tiempo libre ya que laboro como funcionario público. Las personas que de manera voluntaria y desinteresada quieran apoyar para alimentar estos canales con información son bienvenidas: 

·         Blog

https://escueladelser1.blogspot.com/

·         Facebook: 

https://www.facebook.com/escueladelser1 

·         YouTube: 

https://youtube.com/@escueladelser1

·         TikTok: 

tiktok.com/@escueladelser1

·         Instagram: 

https://instagram.com/escueladelser1

·         Podcast: 

https://spotifyanchor-web.app.link/e/Y2qoiacvHvb

·         WhatsApp: 

https://chat.whatsapp.com/HTP8JDrZwCzBIxelsZw17f

 

Reglas básicas de la Comunidad de WhatsApp

La Comunidad tiene algunas reglas básicas de convivencia como son comunicarnos siempre desde el respeto, evitar cualquier forma de maltrato o discriminación y compartir contenido relacionado con el objetivo de la Comunidad. Es ideal, más no es una regla, que quien comparta un contenido exprese lo que este le transmite. Aunque sé que debido a las ocupaciones de cada uno no siempre será posible. 

Quien quiera hablar en la Comunidad es bienvenido para hacerlo. Y quien quiera permanecer en silencio, será respetado por ello.

Como facilitador de este Comunidad opinaré y en ocasiones cuestionaré lo que otros escriben o comparten. Cuando esto suceda no debería tomarse como algo personal, sino como una oportunidad para ampliar nuestra perspectiva sobre un determinado tema. De igual manera cualquiera puede cuestionarme a mí o a cualquier otro mientras lo haga dentro del respeto.