lunes, 12 de diciembre de 2022

Mindfulness

 

El Mindfulness, también llamado atención plena o conciencia plena, consiste en estar atento de manera intencional a lo que hacemos, sin juzgar, apegarse, o rechazar en alguna forma la experiencia.

Esta práctica consiste en prestar atención a los pensamientos, las emociones, las sensaciones corporales y al ambiente circundante, sin emitir ningún juicio al respecto. La atención se enfoca en lo que se percibe, sin preocuparse por los problemas, por sus causas y consecuencias, ni buscar soluciones.

El Mindfulness fue desarrollado por el Dr. Jon Kabat-Zinn, inspirado en el budismo Theravada y en el yoga. Parte de su éxito y aceptación consiste por un lado en haberlo depurado de los aspectos religiosos del budismo, y por el otro, en demostrar los resultados sobre la salud psicológica por medio de la experimentación científica.

 

Actitud

La actitud y el compromiso  son  los  fundamentos de  la práctica  de  la  atención  plena.  Los  factores  relacionados  con  la  actitud son siete: 

1.    La ecuanimidad: Ser observadores imparciales de nuestra experiencia, sin prejuzgarla, intentando ver las situaciones desde distintos puntos de vista.

2.    La paciencia: La sabiduría de saber parar, calmarnos y también de entender que las cosas suceden en su momento.

3.    La mente de principiante: La receptividad para experimentar lo que nos sucede cada día como algo nuevo, distinto a lo vivido anteriormente.

4.    La confianza: El hecho de ser nosotros mismos, ser honestos y tener una conducta apropiada con nosotros mismos y con los demás.

5.    El fluir: Poner la energía en lo que hacemos, con determinación, pero sin esperar unos resultados concretos. El ir avanzando, evitando poner esfuerzos innecesarios en lo que hacemos.

6.    La aceptación: Ver las cosas tal y como son, de forma sincera con nosotros y generosa con los demás.

7.    El dejar ir: Evitar aferrarnos a lo vivido y permitir que nuevas cosas sucedan, siendo amable y bondadoso con lo que ya pasó.

 

La practica

La siguiente meditación ha sido tomada de la página web: https://elefantezen.com

1.    Encuentra un lugar tranquilo y asegúrate que no vas a ser interrumpido por el móvil o por personas a tu alrededor.

2.    Siéntate en una silla o en el suelo con la espalda recta pero relajada. Si te sientas en el suelo, hazlo encima de un cojín para estar más cómodo.

3.    Ahora haz tres respiraciones profundas. Inspira por la nariz y expira por la boca. Esto ayudará a relajarte.

4.    Y ahora puedes cerrar suavemente los ojos. Intenta dejar fluir la respiración en su estado natural.

5.    Permite que el inspirar y el espirar, poco a poco, se vayan acompasando a su ritmo normal, sin presiones, sin bloqueos, sin ataduras.

6.    Déjate ir. Descansa en la respiración. Y desde este estado de relajación, centra tu atención en la respiración.

7.    Simplemente observa como entra el aire al inspirar, y sale el aire al espirar. El aire entra, el aire sale, entra, sale…

8.    Es posible que algún pensamiento distraiga tu atención. Es normal. Cuando esto ocurra, sin enfadarte, con amabilidad y con suavidad, vuelve de nuevo tu atención a la respiración.

9.    Al aire entrando y saliendo, tu cuerpo se expande con cada inspiración, tu cuerpo se relaja con cada espiración…y si viene otro pensamiento, de nuevo, vuelve a descansar tu atención en la agradable sensación de la respiración… y así unos segundos.

10. Ahora puedes conectar de nuevo con tu cuerpo, con los sonidos a tu alrededor. Y cuando quieras, puedes abrir los ojos.

11. Observa por un momento en qué estado se ha quedado tu cuerpo y tu mente.

12. ¿Quizás más relajado? No pasa nada si hoy has tenido muchos pensamientos y te ha costado apaciguar la mente. Hoy ha sido el primer día. Seguiremos avanzando en la siguiente sesión.


La respiración consciente

 

El siguiente texto es un extracto del libro Ser Consciente de lo inconsciente:

La atención en la respiración fue el primer tipo de meditación expuesta por Buda. De hecho él alcanzó la iluminación por medio de esta práctica. Él anduvo durante años estudiando con gurús, con los samanas del bosque y nadie lograba darle lo que buscaba: la iluminación. Hasta que un día se cansó de todo eso y decidió sentarse a meditar y no pararse hasta obtener las respuestas que buscaba. Pues bien, Buda meditó todo el tiempo en su respiración y por este medio logro su iluminación o despertar espiritual. 

El poderoso efecto de esta práctica radica en que hace que te enfoques en el aquí y el ahora, que es el único lugar donde puedes entrar en contacto con la realidad. En el ahora no hay mente ni ego, solamente hay Consciencia. (…) La meditación en la respiración, o Anapana-sati como la llamo Buda, fortalece nuestra capacidad de ser conscientes de lo que sucede a nuestro alrededor.

 

La practica

Puedes empezar el día tomando consciencia de tu respiración. Hazlo durante un minuto (no tiene que ser un minuto exacto, puede ser más o menos, eso no importa).

Puedes hacerlo antes de acostarte a dormir. Y mejor aún, puedes hacerlo en cualquier momento en medio de cualquier ocupación, sólo necesitas tomar consciencia de una respiración para darte cuenta del Ser que eres. Esto te ayudara a desarrollar el ímpetu que necesitas para ser el testigo de la mente y su funcionamiento sin identificarte con ella. Aprovecha cada oportunidad de tu vida: un semáforo en rojo, la caminata al trabajo o la espera del autobús para practicar la respiración consciente. Con una sola es suficiente, si puedes hacer más de una, los resultados serán maravillosos.


1.    Siéntate con la columna recta y la mirada al frente…

2.    Respira siguiendo el trayecto del aire desde las fosas nasales hasta los pulmones, sintiendo el contacto del aire en todas las zonas del trayecto: nariz, garganta, tráquea, distintas partes de los pulmones…

3.    Observa todas las partes del cuerpo implicadas en la respiración… toma consciencia de los movimientos del cuerpo cuando el aire entra y cuando sale... ¿Qué partes del cuerpo se contraen y que partes se expanden?

4.    Toma nota de la respiración ¿es larga o corta?... ¿Hasta qué parte del abdomen sientes la respiración?... ¿La respiración es fina o gruesa?... ¿Es regular y cómoda o alterada e inconfortable?...

5.    Observa los efectos de la respiración. ¿Qué sensaciones provoca?... ¿Cuál es su sabor?... ¿Qué efectos tiene en el cuerpo?... ¿Y en tu Ser?...

6.    Siente el movimiento rítmico del diafragma, el cual se mueve hacia abajo para que los pulmones puedan expandirse y se contrae para que estos se contraigan y de esta manera puedan expulsar el dióxido de carbono…

7.    Siente la temperatura del aire al entrar y al salir, nota si hay alguna diferencia…

8.    Siente el sutil cambio de temperatura en el labio superior cada vez que inspiras y expiras…

9.    Toma consciencia de las pausas que marca la respiración después de la inspiración y de la expiración…

10. Si te distraes pensando en algo, observa ese pensamiento y lleva de nuevo la atención a la respiración. Hazlo las veces que sea necesario sin albergar ningún sentimiento de culpa o de desagrado por los pensamientos que aparezcan.

 


Meditación Vipassana

 

Por Walter J Velásquez

El acto de enfocarse en la experiencia inmediata como un medio para el Despertar de la Consciencia es bien conocido desde hace varios siglos en la tradición budista Theravada, donde se denomina Vipassana. La palabra Vipassana puede traducirse como “Mirada discriminadora” o “Clara visión”. En la práctica, Vipassana está basada en los cuatro fundamentos de la atención completa: atención al cuerpo, a las sensaciones, a la mente y a los objetos mentales. Es decir, que durante la práctica de Vipassana, el practicante simplemente permanecerá observando atentamente todo lo que ocurre en su mente y en su cuerpo, en el momento mismo del suceder.

 

La practica

1.    Ubica un lugar tranquilo donde no seas interrumpido durante el tiempo que quieres que dure la meditación.

2.    Siéntate en una silla o cojín, manteniendo la columna recta pero sin tensionar la espalda.

3.    Ahora enfócate en la respiración… sigue el aire desde que entra por las fosas nasales, llena los pulmones y sale nuevamente a la atmosfera…

4.    El eje de la meditación va a ser siempre la respiración, sin embargo, si aparece algún fenómeno físico o mental que te llame la atención, toma Consciencia de él hasta que pierdas el interés o desaparezca, y entonces regresa a la respiración…

5.    Si aparece un pensamiento, obsérvalo… no te enojes por estar pensando, simplemente regresa tu atención a la respiración... Hazlo una y otra vez, suavemente.

6.    Si sientes algún entumecimiento o picor, centra tu atención en la zona donde surge la sensación, sé consciente de ella y obsérvala manteniéndote enfocado en la respiración… Si necesitas moverte para reducir el entumecimiento o rascarte, antes de moverte, sé consciente del acto que vas a realizar y hazlo lentamente.

7.    Si escuchas algún sonido que te llame la atención, céntrate en el oído y toma nota de ese sonido, manteniéndote centrado en la respiración…

8.    Si aparece una emoción desagradable, obsérvala y déjala que siga su curso natural... 

9.    Procede de igual manera con los olores y cualquier tipo de sensación que aparezca en la Consciencia, siempre regresando a la respiración…

 

Advertencia

Aunque pareciera que el proceso de meditar es muy sencillo, al iniciar a hacerlo te darás cuenta de que tu mente empezará a vagar constantemente de un pensamiento a otro. Eso es algo perfectamente normal, no creas que hay algo “malo” contigo. Evita frustrarte, suelta las expectativitas sobre lo que crees que debía pasar cuando meditas. La verdadera meditación consiste en ser consciente, incluso de la ira o la frustración que puedan aparecer durante el proceso.

Es importante  ser consciente de que necesitas mucha práctica. Imagina que la mente es como un niño pequeño al que se le asigna una tarea y continuamente pierde su atención. Tú misión es ayudar al niño, de manera amorosa, a enfocarse en la tarea. La clave es que lo hagas con tranquilidad sin entrar en conflicto con la mente.

Las personas que empiezan a meditar pueden experimentar emociones desagradables muy intensas. Si eso sucede… toma consciencia de ellas imaginando que son nubes. Es fundamental meditar sin ninguna expectativa de alcanzar la paz o la armonía. Toda expectativa es una anticipación del futuro. Mantente abierto a todo lo que suceda, sin juzgar esas vivencias, sin reprimir ni rechazar nada. No trates de forzar sentir paz, simplemente fluye con lo que vayas experimentando.


Atención Consciente

 

Por Walter J Velásquez

La Consciencia del momento presente, además de mejorar la sensación de bienestar del individuo, le ayuda también a protegerse de ciertos sucesos que pueden poner en riesgo su integridad física. Un porcentaje importante de los accidentes laborales y de tránsito se relacionan con el hecho de que las personas accidentadas no estaban prestando atención a lo que estaban haciendo. Por ejemplo, si alguien en su trabajo es operario de una sierra eléctrica, y mientras corta madera está absorto en sus pensamientos acerca del pasado o el futuro, tiene muchas más posibilidades de accidentarse que alguien que enfoca su atención en lo que está haciendo. Igual sucede cuando se conduce un vehículo. El conductor que tiene sus sentidos y su atención enfocados en la carretera y en el proceso de conducir va a reaccionar mejor ante un evento inesperado -como un niño que salga corriendo a la calle- que aquel que conduce perdido en sus pensamientos y desconectado del hecho de conducir.

Para entender el significado de Atención Consciente, analicemos cada palabra por separado. La atención es el proceso de focalizar de manera consciente la percepción, proporcionando una elevada sensibilidad hacia un determinado aspecto de la experiencia. Y la conciencia se define como la facultad de “estar conscientes del medio” lo cual significa estar en contacto con lo que va ocurriendo. De acuerdo a esto, la Atención Consciente consiste en focalizar la atención en un estímulo concreto que pertenece a la experiencia inmediata del sujeto.

 

La práctica

La próxima vez que conduzcas tu vehículo, o camines por la calle, enfoca toda tu atención en lo que estas haciendo. Utiliza tus sentidos para observar lo que hay a tu alrededor. Observa continuamente la calle que está delante de ti para identificar cualquier bache, hueco o algún posible peligro. Observa también los espejos retrovisores para saber qué vehículos están atrás de ti o quieren adelantar. Date cuenta de cómo estas realizando esa actividad. Evita utilizar el teléfono móvil o cualquier otro distractor, enfócate en lo que estás haciendo. Esto reducirá enormemente la posibilidad de un accidente. También puedes aplicar estos principios a tu trabajo, especialmente si este implica actividades consideradas riesgosas que requieren de máxima atención.

 

 

El Darse Cuenta

 

Por Walter J Velásquez

Entre las psicoterapias inspiradas directamente en la actitud de intensa presencia en el momento actual está la Terapia Gestalt, creada por Fritz Perls. Es sabida la influencia directa del budismo Zen y el Taoísmo en la creación de la Terapia Gestalt. Dentro de esta psicoterapia se utiliza el término “Darse cuenta” para referirse a la atención sostenida en el Aquí y Ahora. Para Perls, existen tres zonas del Darse cuenta:

1.    Darse cuenta del mundo exterior: Tomar consciencia de los estímulos sensoriales (sonidos, olores, sabores, etc.) que se encuentran fuera de uno en el presente.

2.    Darse cuenta del mundo interior: Estar atento a lo que ocurre sobre y debajo de nuestra piel (tensiones musculares, movimientos, sensaciones molestas, escozores, temblores, sudoración, respiración, emociones, etc.)

3.    El darse cuenta de la fantasía: Esto incluye toda la actividad mental que transcurre más allá del presente: todo el explicar, imaginar, adivinar, pensar, planificar, recordar el pasado, anticiparse al futuro, etc.

 

La practica

1.    Busca un lugar donde puedas sentarte tranquilamente.

2.    Enfoca tu atención en la respiración contando 10 respiraciones…

3.    Escucha, sin juzgar, todos los sonidos que hay a tu alrededor, empezando con los más cercanos hasta llegar a los más lejanos…

4.    Percibe lo olores que llegan naturalmente a tu nariz sin clasificarlos como agradables o desagradables…

5.    Toma consciencia de la temperatura ambiental… de la presión de tus glúteos sobre la silla en la que estas sentado… del roce de tu piel con la ropa que llevas puesta…

6.    Observa todo lo que hay a tu alrededor… percibe los colores, los contrastes de luces y sombras… la formas… observa todo como si lo miraras por primera vez…

7.    Ahora pasa a la zona interior. Toma consciencia de tu cuerpo y observa si hay tensiones musculares, sensaciones molestas, escozores, etc.

8.    Observa y acepta las emociones que hay en tu cuerpo (miedo, paz, irritación, amor, etc.)

9.    Finalmente llegamos a la zona de la fantasía. Observa los pensamientos que aparecen en la pantalla de la mente... Date cuenta de que tú no eres el pensador ni tampoco los pensamientos… eres el Observador imparcial (La Consciencia)… observa los pensamientos sabiendo que no poseen ninguna realidad…

10. Finalmente, regresa a tus actividades diarias aplicando la Consciencia de las tres zonas durante el resto del día.


Los mantras

 

Por Walter J Velásquez

La palabra mantra es de origen sanscrito y se refiere a sonidos (sílabas, palabras, fonemas o grupos de palabras) que supuestamente tienen poder psicológico o espiritual. En el hinduismo los mantras son usados para invocar alguna deidad durante las ceremonias o rituales. En el Budismo se utilizan para identificarse con un aspecto de la mente iluminada. En el judaísmo ciertas palabras consideradas sagradas se relacionan con los nombres de Dios.

En el contexto de la Consciencia los mantras cobran un sentido diferente al que se les da en el hinduismo o budismo. Para la Consciencia no existe ningún idioma o lenguaje que sea más sagrado que los demás, por ello no tiene relevancia si un mantra se pronuncia en sanscrito pali o español, lo que importa verdaderamente es que se realice en el Ahora.

Alan Watts, uno de los líderes de la contracultura de los años 60 y quien dio a conocer el Zen en Occidente, enseñó lo siguiente acerca de la práctica de los mantras:

Uno de los trucos usado para aquietar la mente pensante y su compulsiva cháchara es conocido como mantra —cantos de sonidos por los sonidos en sí, más que por el significado—. Por tanto, comienza a emitir un simple sonido al expulsar el aire larga y confortablemente, en el tono que te sea más cómodo. Los hinduistas y los budistas para este tipo de prácticas utilizan sílabas como OM, AH, HUM, los cristianos tal vez prefieran AMÉN o ALELUYA, los musulmanes ALLAH y los judíos ADONAI; en realidad es indiferente, puesto que lo que importa es única y exclusivamente el sonido. Podrías tan sólo usar la sílaba MUUUU como los budistas Zen. Profundiza en ese, y deja que tu mente se hunda más y más en el sonido mientras no haya ninguna sensación de tensión.

Así que el mantra no debe verse como una fórmula para invocar alguna deidad sino como una técnica diseñada para enfocarse en el Ahora. La manera de hacerlo es poniendo la atención en la vibración del sonido que se produce cuando el aire procedente de los pulmones llega a la laringe haciendo vibrar las cuerdas vocales por medio de la intervención de la glotis.

 

Ejemplos de mantras:

  • Consciencia
  • Om
  • Om mani padme hum
  • Hare Krishna Hare Krishna, Krishna Krishna Hare Hare, Hare Rama Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare
  • Ho'oponopono
  • Ham-Sa
  • Adonai
  • Adonai Tzevaot
  • Ehyé-Asher-Ehyé
  • El
  • Elohim
  • Allah
  • Aleluya
  • Amén

Si no deseas usar algún mantra conocido, simplemente puedes pronunciar cualquiera de las vocales (Aaaaaa Eeeeeee Iiiiiiiiiii Ooooo Uuuuuu) o ciertas consonantes (Mmmmm, Rrrrrrrrrr, Ssssssss):

 

La practica

Sentado en una posición cómoda, con la columna recta enfoca tu atención en la respiración... Mantente así al menos por dos minutos.

Habiendo elegido previamente el mantra de tu preferencia, toma aire profundamente y empieza a pronunciarlo.

Repite el mismo mantra una y otra vez enfocándote en escuchar el sonido  y en sentir las vibraciones producidas por este a medida que se propagan por el aire. Siente vibrar el sonido en tu faringe, en los dientes, en la lengua y en los labios.

Realiza este ejercicio durante el tiempo que estimes conveniente. Para cuando sientas que tienes que esforzarte demasiado para continuar.

 

 


La Contemplación

 

Por Walter J Velásquez

La contemplación es el estado que se produce en el ser humano cuando la mente entra en silencio. Muchas personas creen el mito de que el silencio mental implica tener la “mente en blanco”. Eso no es cierto, la mente no se puede poner en blanco. El silencio mental se genera cuando se enfoca la atención en un determinado objeto, percibiéndolo en el Aquí y Ahora, sin la interferencia de los pensamientos.

Por ejemplo, cuando las personas ven una rosa no la perciben en el Ahora, sino que la miran a través del significado que la sociedad les ha dado a las rosas y del recuerdo previo del encuentro con otras rosas. Es decir que nunca vemos esa rosa que es única e irrepetible, sino que al mirarla estamos proyectando la información que hemos almacenado en la cabeza acerca de las rosas.

La clave para practicar la contemplación está en percibir un objeto, cualquiera que sea, sin dejar que la mente le ponga nombre. El nombre es una palabra, y las palabras están dentro del campo de la mente. Practicar la Contemplación implica pasar de la mente a la Consciencia. En el campo de la Consciencia no hay conceptos, categorías ni palabras que puedan afectar la percepción presente.

¡Hora de practicar! La siguiente es una explicación clara de la manera de practicar la contemplación en el diario vivir. El texto ha sido extraído del libro: Ser Consciente de lo inconsciente:

Para poder ver las cosas directamente, libre de todo condicionamiento, práctica esto: cada vez que escuches un sonido, sientas el viento sobre tu piel, observes el rostro de una persona, una flor o un arroyo; escúchalo, siéntelo, míralo como si lo hicieras por primera vez. No permitas que tu mente recurra a los viejos recuerdos para interpretar lo que estas percibiendo. Experiméntalo por ti mismo, sin el lente de tus recuerdos, paradigmas, etiquetas, etc. Experiméntalo plenamente como si se tratase de algo absolutamente nuevo. No importa si es el mismo viejo árbol que ves todos los días cuando sales de tu casa, obsérvalo con los ojos de un niño que ve un árbol por primera vez, con asombro, curiosidad, expectación y alegría.

 

Cuando observes, escuches, huelas, degustes o toques algo; no permitas que tu mente le coloque un nombre a tu experiencia. Cuando le pones nombres a tu experiencia como “caballo”, “canto de un canario”, “olor de la rosa”, “dulce”, “áspero”, inmediatamente tu cerebro acude a su banco de memoria donde relaciona lo que percibe con una de las miles de categorías mentales que tiene almacenada. Entonces, cuando tu mente dice “caballo” ante la experiencia, ya no ves al animal por lo que es en el ahora, sino que lo ves a través del lente de tus recuerdos, de tus imágenes mentales de lo que es un caballo, de lo que aprendiste desde niño. Los nombres están bien para el naturalista, pero son un obstáculo para aquel que quiere ver la realidad tal como es. (Ser Consciente de lo inconsciente, p. 30)

 

 

 

Hoy inicia la Escuela del Ser

 


Por Walter J Velásquez

La Escuela del Ser

En el año 2020, justo cuando inició la pandemia, empecé a recibir una gran cantidad de información que no procedía del nivel de la mente, sino de una instancia superior a ella a la que identifiqué como la Consciencia Cósmica. Esto ocurría aproximadamente a las tres de la mañana. Aunque no podía dormir el número de horas recomendadas, todo el día me mantenía muy activo y sin ningún signo de agotamiento. 

Honestamente estaba muy cómodo con mi vida en ese momento y no quería recibir ningún tipo de información ni mucho menos asumir el compromiso de compartirla con nadie. Sin embargo el impulso persistía y la información continuaba bajando al nivel de la mente. Así que a regañadientes empecé a escribir y fue así como apareció el artículo titulado: Consciencia Cósmica Universal y todos los que vendrían de ahí en adelante. 

Durante estos años continué escribiendo hasta publicar el libro El Mapa del Ser. Paralelo a esto he trabajado también en diversas plataformas como YouTube, Facebook, Instagram, he creado un Podcast y he liderado una Comunidad de WhatsApp. 

Hace algunos días empecé a sentir el impulso de integrar todas estas plataformas bajo un solo nombre que fuera fácil de reconocer, de recordar y que tuviera un significado acorde a la temática que hemos venido manejando todos estos años. Es por ello que de manera oficial hoy se funda la Escuela del Ser. Se trata de un espacio diseñado para la difusión de enseñanzas dadas desde la no-dualidad. 

De ahora en adelante todas las plataformas se van a llamar de la misma manera: Escuela del Ser. Para diferenciarla de otras páginas que tengan el mismo nombre, esta viene acompañada del subtítulo: "Con Walter J Velásquez". Esto no significa que la escuela esté creada alrededor de la personalidad de Walter. Se trata de una estrategia para que los buscadores puedan encontrar las páginas fácilmente en un océano de información como lo es el internet. 



Quién es Walter J Velásquez

Walter J Velásquez es el facilitador de esta escuela. Un facilitador, como su nombre lo indica, es alguien que ayuda a los demás a revelar su propia esencia. No se trata de darles alguna verdad sino de ayudar a que cada uno la descubra por sí mismo.

Estas enseñanzas son sólo una las muchas que actualmente están contribuyendo al despertar de la humanidad. No pretenden ser ni la única ni la última verdad, entendiendo que la verdad sólo se puede conocer por medio de la experiencia directa.

Los mensajes que aquí se entregan son escritos, en su mayoría, desde la Consciencia Cósmica. Es necesario advertir que al pasar a través de la mente de cualquier individuo, la información  de la Consciencia es afectada por los condicionamientos y experiencias previas de este. Cualquier enseñanza al ser puesta en palabras cae inmediatamente dentro del campo de la dualidad. Por lo que no se pretende elevar estos mensajes a la categoría de “verdades infalibles”. El objetivo es que sean utilizados como indicaciones para que cada persona puede experimentar por sí misma la Consciencia.



Lo que no es la Escuela del Ser

La Escuela del Ser no es un sistema de creencias basado en dogmas o conceptos fijos. Así como el dedo que apunta a la luna no es la luna, la información que aquí se da no es la verdad sino un indicador que nos permite llegar a ella. 

La Escuela del Ser no es una estructura vertical dónde se deba obediencia a un líder o a una jerarquía humana. Se trata más bien de una Comunidad horizontal donde todos somos iguales, ya que todos somos extensiones de la Consciencia, del Uno. 

En la Escuela del Ser no hay reglas morales ni prohibiciones. El principio fundamental es la toma de Consciencia de nuestros hábitos y comportamientos, por medio de la cual podemos generar una transformación auténtica. En lugar de juzgar a otros por su comportamiento, la invitación es a respetar el proceso individual de cada cual. 

En la Escuela del Ser no hay rituales. Las meditaciones o ejercicios que se comparten son solamente propuestas. Si no las lees y no las prácticas no te pasará nada, nadie te va a juzgar ni serás castigado por ningún dios iracundo.

 

Medios de difusión

A continuación presentaré las plataformas a través de las cuales se difundirá la información de la Escuela del Ser. Algunas de ellas están más activas mientras que otras tienen poco contenido. Esto se debe a que, de momento, soy la única persona alimentando estos canales y esto lo hago en mi tiempo libre ya que laboro como funcionario público. Las personas que de manera voluntaria y desinteresada quieran apoyar para alimentar estos canales con información son bienvenidas: 

·         Blog

https://escueladelser1.blogspot.com/

·         Facebook: 

https://www.facebook.com/escueladelser1 

·         YouTube: 

https://youtube.com/@escueladelser1

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tiktok.com/@escueladelser1

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https://instagram.com/escueladelser1

·         Podcast: 

https://spotifyanchor-web.app.link/e/Y2qoiacvHvb

·         WhatsApp: 

https://chat.whatsapp.com/HTP8JDrZwCzBIxelsZw17f

 

Reglas básicas de la Comunidad de WhatsApp

La Comunidad tiene algunas reglas básicas de convivencia como son comunicarnos siempre desde el respeto, evitar cualquier forma de maltrato o discriminación y compartir contenido relacionado con el objetivo de la Comunidad. Es ideal, más no es una regla, que quien comparta un contenido exprese lo que este le transmite. Aunque sé que debido a las ocupaciones de cada uno no siempre será posible. 

Quien quiera hablar en la Comunidad es bienvenido para hacerlo. Y quien quiera permanecer en silencio, será respetado por ello.

Como facilitador de este Comunidad opinaré y en ocasiones cuestionaré lo que otros escriben o comparten. Cuando esto suceda no debería tomarse como algo personal, sino como una oportunidad para ampliar nuestra perspectiva sobre un determinado tema. De igual manera cualquiera puede cuestionarme a mí o a cualquier otro mientras lo haga dentro del respeto.


viernes, 28 de enero de 2022

El Metaverso y el odio al presente

Por Walter J Velásquez


Hace unos 10.000 la humanidad vivía en el presente mucho más que ahora. Los cazadores recolectores dependían de sus cinco sentidos para detectar el peligro o descubrir una posible fuente de alimento. En ese período, coexistir en armonía con la naturaleza no sólo era una forma de vida sino una necesidad.

Todo eso cambió cuando se desarrolló la agricultura y se domesticaron los primeros animales, el hombre empezó a pensar más en el futuro: “¿Cuánto trigo podré almacenar en la próxima cosecha?” “¿Cómo podré duplicar mi número de cabras para el próximo invierno?” Y no es que planear el futuro sea algo malo. De hecho la planeación es importante. El problema es que el presente dejó de ser esencial, convirtiéndose únicamente en un medio para construir un futuro ideal.

Luego vendría la religión organizada, la cual acabaría convenciéndonos de que la felicidad únicamente se puede encontrar en el futuro: “En el futuro seremos felices cuando vayamos al cielo después de morir”. “En el futuro seremos felices cuando Jesús regrese a la Tierra y establezca su Reino de Gloria”. “En el futuro seremos felices cuando habitemos en el Yanna, al lado del profeta Mahoma y los mártires de la Yihad”. “En el futuro seremos felices cuando alcancemos la iluminación y nos convirtamos en Buda”. “En el futuro seremos felices cuando logremos nuestra ascensión en la luz”. “En el futuro seremos felices cuando después de muchas reencarnaciones alcancemos la Moksha (liberación)”. En el futuro… en el futuro…

Parafraseando a Nietzsche, el cielo futuro es una hipótesis que reúne todo el odio y todo el resentimiento hacía la vida. Las religiones odian la vida, desprecian el presente, evaden el ahora. Pero esto no ocurre solamente a nivel de la religión. Se trata de una actitud persistente en casi todas las culturas. Algunos escapan del presente a traves de las drogas, otros lo hacen por medio de la lectura, otros se escapan de la realidad sumergiéndose en Netflix, HBO Max o Disney+.

¿Por qué despreciamos el presente? La respuesta es que en él encontramos el dolor, la tristeza y el miedo. No queremos sentir nada de eso. Somos una sociedad hedonista que únicamente quiere experimentar placer. ¡Y el placer no tiene nada de malo! El problema es cuando no entendemos que una vida realmente plena es aquella donde el dolor y el placer se acogen de la misma manera. Y no es que yo quiera exaltar el dolor, no. Lo que quiero decir es que la verdadera felicidad únicamente se puede hallar cuando estamos dispuestos a llorar con toda nuestra alma, a reír a carcajadas, a bailar de alegría y a temblar de miedo, a amar con todas nuestras fuerzas y a que nos rompan el corazón en el proceso. Como diría Ernest Hemingway: “Todos estamos rotos, así es como entra la luz.”

Algo que ha caracterizado el odio a la vida que han profesado las religiones es el anhelo de una vida en el más allá. Los líderes de las grandes empresas tecnológicas saben esto y ahora han creado el Metaverso, una plataforma de realidad virtual que tiene como principio la interacción entre usuarios. Mark Zuckerberg lo está vendiendo como un espacio que nos permitirá vivir una segunda vida en línea.

¿Para qué queremos una segunda vida en línea cuando no hemos podido solucionar esta? ¡Esa es la clave! La segunda vida en línea puede ser una vida ideal, fantasiosa, libre de dolor. Queremos tener una vida paralela (en línea) para evadir al dolor que podamos experimentar en nuestro aquí y ahora. La locura se va a desatar cuando las personas empiecen a trabajar en esta vida para comprar terrenos, casas y amantes en su vida paralela.

En conclusión, esto no se trata de demonizar los avances tecnológicos. La tecnología, cuando se usa adecuadamente, puede ayudarnos a ser más conscientes. Hoy en día hay aplicaciones móviles, páginas de Facebook o Instagram y series o películas de las plataformas de streaming que nos invitan a vivir el presente. Así que el problema no es el Metaverso, sino el uso que cada uno le dé.