Hubo un emperador el cual intuía que al conocer la respuesta a tres simples preguntas podría convertirse en un hombre realmente sabio. Las preguntas eran las siguientes: ¿Cuál es el momento más oportuno para hacer cada cosa? ¿Cuál es la gente más importante con la que trabajar? ¿Cuál es la cosa más importante para hacer en todo momento? Un sabio le enseñó que el momento más oportuno para hacer cada cosa es el Ahora, la gente más importante con la que trabajar es la que tienes al frente y la cosa más importante para hacer en todo momento es la que ocurre en el presente. A partir de ese momento, el emperador aprendió a decir sí a la vida.
Práctica. El día de hoy le diré sí a la vida sabiendo que el momento más oportuno es el presente, la gente más valiosa es la que tengo frente a mí y la cosa más importante es la que aparece en el Ahora.
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