Las adicciones surgen de la necesidad de ocultar o enmascarar un malestar emocional de base como la ansiedad, la depresión o la angustia. Cuando tenemos una adicción es importante hacernos conscientes de nuestro cuerpo para saber cuál es la emoción desagradable qué queremos ocultar, para así poder integrarla a nuestro Ser. Las adicciones pueden ser de muchos tipos. Se puede ser adicto a una relación, al trabajo, a la comida, al azúcar, al sexo, al chocolate, al deporte o a alguna sustancia psicoactiva como drogas, café, cigarrillo o alcohol. Cuando la atracción hacia una experiencia o sustancia se vuelve compulsiva e incontrolable podemos decir que se ha convertido en una adicción. Cuando aparezca el deseo ubícalo en tu cuerpo y respira profundo expandiendo tu abdomen mientras lo observas. Abraza y acepta plenamente el deseo sin ceder a él.
Práctica. El día de hoy me haré consciente de mi adicción a (nombra cualquier cosa en la que quieras trabajar). Cuando aparezca el deseo lo ubicaré en mi cuerpo y respiraré profundo expandiendo mi abdomen mientras lo observo.
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